Capitulo de regalo chicos!
Quiero agradecer por los "me gusta" los quiero!
Capitulo 19:
Cuando salieron de la tienda, Victoria seguía riendo ¿Cómo era posible que se riera tanto con esa niña? Cada tanto miraba a Elizabeth y ella aún estaba enojada
-Ese hombre debería quemar toda la tienda y empezar de nuevo.
-No seas tan mala Lizi, él estaba muy contento con nuestra compra, ¿lo sabes? Por supuesto que no.
Débora rodó sus ojos y contesto
-Ya, no te pongas pesada. Otro día iré y le ofreceré disculpas
-Así me gusta, buena chica.
-¿A dónde las llevo, señoritas? Jorge las interrumpió preguntando a donde debía llevarlas...
-A cas...
-Al cementerio local, por favor, dijo Débora.
Victoria pensó que su hermana se había olvidado del asunto, pero no fue así. Así que no le quedo otra de decirle a julio que siga las indicaciones de su hermana. Pronto llegaron y notó como Elizabeth quería bajar rápido del coche, la mayoría de su familia se encontraba en The Garden, incluida su madre tenía un lugarcito allí. Por eso no entendía su visita, aun así fue detrás de ella para saciar su curiosidad. La joven arrastraba su silla, no sabía por donde buscar, pero estaba segura de que se encontraría tarde o temprano. Ya estaba por oscurecer y Victoria estaba cansada, debían volver pronto por lo que dijo
-Lizi, ya está oscureciendo. Debemos irnos a casa.
De pronto detuvo su paso al ver como su hermana detuvo el andar de la silla.
-Si quieres irte, vete. No necesito que estés atrás mío como una madre con una chiquilla
Después de decir esto, Débora siguió con su búsqueda. Victoria sacudió su cabeza y nuevamente la siguió ¿Por qué sintió esas palabras como unas puñaladas?
Recién en el último rinconcito encontró una lápida desgastada, pero que se podía leer bien lo que decía.
"Aquí yacen los restos de Débora Ferrer". 31/12/1992- 23/12/2022
Sonrió amargamente e intento bajarse de la silla, pero las ganas de llorar se lo impidieron. Victoria rápidamente la ayudo a bajarse y vio como ella torpemente se arrastraba sobre el césped mal cuidado, ella quiso ayudarla, pero con un gesto que hizo Elizabeth con su mano, no lo hizo. De repente vio como ella golpeó con sus manos el suelo y lloró, Victoria la acompañaba en su dolor, se preguntaba quién era esa persona, miro la lápida y el nombre que había allí le resulto conocido
¿Débora Ferrer? ¿Quién es? Miro a su hermana, realmente le partió el corazón, verla llorar, lentamente la levanto del suelo, la sentó en la silla, para verla aún mejor se agachó a su altura y le seco sus lágrimas.
-No sé que significara esa persona para ti, pero si te llegara a ver en ese estado se pondría aún más triste
-Es que...es qué… Era una buena persona y... y...tenía una vida demasiado bella, su madre debe estar destrozada
¡Era inevitable! Otra vez lloraba y Victoria le acariciaba la cabeza…
-Sh, sh, sh tranquila, Lizi. Todo estará bien. Sh tranquila princesa.
Unos minutos más pasaron y ya había oscurecido, las hermanas salieron despacio de allí, no sin antes prometer que volverían en unos días. Nuevamente con la ayuda de Jorge pudieron sentar a Elizabeth la parte de atrás del coche y emprendieron viaje hacia la mansión, cada tanto la jovencita largaba uno que otro sollozo y Victoria acomodó su cabeza en uno de sus hombros para contenerla aún más. Pronto llegaron a la mansión y repitieron el mismo proceso, sin ánimo de nada Elizabeth pidió a jorge que la subiera a la habitación y él le hizo caso, ante la atenta mirada de toda la familia Ricci Elizabeth escondió su rostro en el cuello del hombre ¡No quería hablar con nadie! Victoria los vio subir e hizo una señal a su familia para que no la molestaran. Su abuelo en preocupación fue directo hacia su nieta y pregunto
-¿¡Que le ocurrió a Elizabeth?! ¿Dónde fueron? ¿Tú estás bien?
-Si abuelo estamos bien, es que la invadieron sus emociones, pero tranquilo.
-Me preocupa demasiado, voy a subir a...
-¡No! Abuelo hay que darle su espacio, y recuerda que aún no recupera su memoria. Por lo tanto, todo lo que le digas será en vano. Tranquilo, ya te contaré todo en la cena, vamos a cenar ¿si?
Su padre desde lejos sintió como su corazón se desgarró a ver a Elizabeth en ese estado, aunque era conocido por ser un hombre frío y cruel, pero esa niña le movía el piso. Siguió el consejo de Victoria, y se limitó a acompañar a su padre e hija al comedor. En la cena los tres comían en silencio, era raro para Jorge Luis ver como por primera vez en mucho tiempo él podía comer en paz sin arrojarse algún objeto o insultarse entre sí. Sonrió al imaginar que en un futuro, quizás no muy lejano, toda la familia podría reunirse y finalmente cenar como el clan poderoso que eran los Ricci.
De repente la puerta principal de la mansión se abrió e ingreso una pelirroja algo asustada, lo de nunca ella se acercó rápido al comedor y saludo amablemente.
-¡Hola a todos! ¡¡Hoy tuve un día muy atareado, y no voy a poder acompañarlos en la cena de hoy porque estoy muy cansada! ¡Oh Victoria, hoy sí que luces muy bella, bueno, adiós!
-¡Johanna, por favor sube algo a mi habitación! Exclamó la pelirroja mientras subía por las escaleras.
Tanto como padre, abuelo y hermana se sorprendieron ¿Qué mosca le había picado? Victoria frunció una de sus cejas y recordó las últimas palabras que dijo Ángela ¿Tan solo hoy lucia bella? Inconscientemente, se arregló su cabello y siguió comiendo, frunció su ceño porque generalmente las tácticas de Ángela solían ser así cuando ella se "portaba mal", sin duda luego de la cena iría a hablar seriamente. Cuando terminó despidió con un gran beso en la frente a su abuelo y, en cambio, a su padre solamente le dijo ¡Nos vemos luego! Se encontró en el camino a Jorge el chofer y le dijo
-¿"Has dejado eso" en la habitación de Elizabeth?
-Si señorita ricci, lo deje al costado de su cama, junto a su silla de ruedas. Se quedó profundamente dormida.
-Buen trabajo, Jorge, dile a Johanna si no puede preparar y dejarle algo para que pueda comer.
-Si señorita ricci, con permiso
Victoria subió las escaleras, antes de dormir se prometió a hablar con Ángela sabiendo que podía despertar al diablo que llevaba dentro, aun así no le temía. Ella también era una Ricci, y viviendo lejos de todos ellos, su personalidad se había endurecido con los años y esta vez no se dejaría intimidar, esa era la clave.
***¡Descarga NovelToon para disfrutar de una mejor experiencia de lectura!***
Updated 141 Episodes
Comments
Amalia Renfijes
tenía 30 años cuando murió??
2024-10-11
0
Rebecca H
debe ser la cosa más espantosa y amarga ver tu propia tumba
2024-07-18
2
Irene Nievecita
Qué molesta es Deborah, no ha puesto ni el más mínimo empeño en comportarse como la dueña del cuerpo, una adolescente de 16 años y no una ordinaria que solo era una policia
2024-04-18
3