Al día siguiente después de la visita médica Liz obtuvo el alta y su pequeño también estaba en excelentes condiciones así que regresaron a casa, máximo y Magdalena esperaban en casa de Liz ansiosos por la llegada de su hija y nieto. Javier su hermano fue a buscarla a la clínica. Jerison le dijo que debía trabajar, en realidad había salido con una mujer, Cecilia era una ex amante, una mujer mayor de cincuenta y tantos años y está vez volvieron a verse después de mucho tiempo.
Al llegar a casa Liz sintió la calidez del amor de su familia y sus empleadas, le dieron la bienvenida cariñosa a ella y a su hijo, ese pequeño era tan hermoso que se robaba las miradas de todos, aún en medio de la alegría Liz sintió la ausencia de su marido, él no estaba para abrazarla al llegar, ni siquiera la había ido a buscar y mucho menos la había llamado para saber si estaba bien. Su felicidad estaba empañada por esas ausencias repetidas. Después que se fueron todos sólo quedaron sus nanas ella y su hijo, ese bebé llenaba muchos vacíos pero ¿hasta cuándo ella se mentiría? ¿Hasta cuándo ella llenaría espacios que dejaba sus esposo?
Era claro que el amor a un hijo es inigualable pero es distinto el amor de pareja. Al mirar ella a sus padres podía notar grandes diferencias de un matrimonio. Sus padres aún parecían novios, salían juntos, eran felices, compartían sueños, ella sin embargo ya casi no conocía los sueños de Jerison, no salían, no compartían mucho tiempo, cuando él tenía intimidad con ella la trataba como a cualquiera, terminaba y cada cual para su lado, ella quería abrazarlo y él no se dejaba. No quería caer en comparaciones pero era inevitable.
Ella decidió conquistarlo, esperarlo con cenas románticas, usar ropa sexi en la intimidad.
Un día de cena romantica.
Habían pasado tres meses del nacimiento de su hijo, fue la primera noche que pudo dormir mejor, ya que el pequeño era demandante. Durante todo el día planeo sorprender a su esposo con algo especial, preparó una cena con sus manos, lo que mas le gustaba a él, se compró lencería acorde al momento, el cuerpo de ella era hermoso, aún a tres meses de ser mamá lucia como si no hubiera tenido barriga algún día. Esperó que llegara él y encendió unas velas.
-Amor espero te guste la cena la preparé yo misma - le dijo dulcemente.
- Tú ? Se ve delicioso!
- cómo fue tu día? Cómo te has sentido ?
-Tuve un buen día, unos amigos me invitaron a cenar así que comeré poco porque voy a salir.
-Saldrás? Preguntó Liz con frustración.
-Si, es el cumpleaños de un compañero y me invitó.
Ella pensó, en sacarse su vestido para mostrarle su ropa íntima, se desató los amarres del vestido y lo dejó caer. Su figura era hermosa,
-Uff estás hermosa! Pero... - con duda respondió - debo salir al regreso estaré contigo.
A él le había gustado la sorpresa, la atención y dedicación de ella pero pensó "Cecilia me espera a cierta hora, a Liz la tengo cuando quiero a la hora que quiero"
- amor no te vayas! - le dijo Liz abrazándolo - te necesito - le susurró al oído.
-Amor mas tarde vengo - sacando las manos de ella para safar de su abrazo. - prometo llegar temprano.
Se fue dejándola sola, se sintió miserable, se sintió vacía y en una profunda soledad, aún así esperaba su llegada en la noche pero se quedó dormida esperando... A las dos de la madrugada fue la última vez que miró su reloj antes de quedarse dormida.
La relación íntima entre ellos era frecuente, Jerison cumplía con su deber marital al igual que ella, la diferencia era que ella amaba a Jerison, mientras que él sólo sacaba su deseo carnal...
La situación se repitió varias veces, Liz se preocupaba de lucir bella para él , tener un rico aroma, compraba ropa sexi para su intimidad pero el salía dejándola sola.
Él pequeño llenaba esos vacíos, Liz se aferró a su hijito cada día más, y no contaba a nadie su problema marital.
Un día salió con su hijito a distraerse, Jerison dijo que llegaría más tarde de trabajar, cuando pasó por fuera de un café y Jerison estaba con una mujer, ella se acercó más para asegurarse de que era su marido cuando él dirigió la mirada a ella, ya no tenía dudas, era su esposo, el hombre que ama y está tomando la mano de otra mujer.
Él se paró tranquilo y se dirigió a ella.
-Qué haces aqui? Le dijo él ligeramente nervioso.
-Qué haces tú ? Estás con otra mujer!
-Hablemos en casa, por favor. No hagas escándalo aquí.
-Yo no haré escándalo, me voy y tú sabrás que hacer. Le respondió ella y se marchó.
Jerison salió detrás de ella dejando a la mujer en el café, sin pensar en nada más que ir tras Liz.
Liz sentía que el mundo se vino encima, se preguntó en qué fallé? Qué hice mal? Se cuestionó a sí misma, era tanto lo que amaba a Jerison que no se permitió siquiera pensar que el que falló fue él.
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Comments
Sandra Raquel Blanes
hay una parte que no entiendo , este tipo no era compañero de trabajo del hermano ? entonces como no se da cuenta que el tipo miente
2024-08-05
5
Adoración del Carmen Martinez sonni
y no así lo va a dejar 🤬🤬🤬🤬
2024-08-05
1
💐@💫 LEO 💫 MOSQUERA 💫💐
para que le digo yo no me dejaría tocar por ese hombre las ets están a la vuelta de la esquina 😡😡😡😡 a ese hombre lo odio con pasión
2024-07-03
2