Alana
-Después que cumple los dieciocho años, él desapareció de mi vida, había terminado su labor de tutor conmigo.
- No hablemos de temas del pasado, enséñame las fotografías.
Tomé mi cartera abrí el sobre donde traía las fotografías y una a una las voy poniendo en la mesa. No es que me importe lo que haga Diego en la otra mesa, pero lo miré, ese hombre es intimidante, vi su mirada fija en mí, tan cínico, sonreía, aunque su acompañante estaba frente a él. Esa mujer muestra todos sus atributos, definitivamente hoy salió de conquista, pobrecita no sabe el demonio que trata de conquistar, y el otro en vez de prestarle atención a la conversación, me sonríe con esa sonrisa escalofriante.
- Para la campaña he pensado resaltar el producto con la estación actual, otoño.
- Me parece apropiado y las fotografías se ven muchas naturales, llamativas y con estilo.
- Los tonos amarillos se mezclan muy bien con los tonos mostaza, cafe y lo más importante es que el producto del patrocinador será quien refleje poder.
- Es un excelente trabajo, le has dado vida a los modelos con ese estilo abstracto que usaste con el maquillaje, la sombra y la combinación con el vestuario es novedoso.
- María, hace un buen trabajo con el maquillaje.
Henry empezó a mencionar de una nueva propuesta, técnicas innovadoras y agresivas que quería implementar luego de unos estudios. Mi jefe era muy profesional siempre habla de su trabajo con mucho interés. No muestra ningún interés en mi, y eso es genial, no quiero estar en rumores o en un chisme de pasillo en la oficina. Hablamos de innovación y de fotografías, todo era cómodo y la conversación amena, lo único incómodo era las miradas de la mesa de al lado, era como un escaneo constante, una vigilancia de cada uno de los movimientos que hacia, ese hombre piensa que aún soy una niña que debe cuidar.
Lo mire de nuevo, Diego no envejece, han pasado cuatro años desde la última vez que lo ví y su piel sigue radiante, no tiene arrugas, ni una cana en el cabello. ¿Cuántos años debe de tener?, 30, o 35, parece como si el tiempo se hubiera detenido, es hombre es privilegiado, tiene la fortuna y el mágico poder que las mujeres deseamos, una belleza fresca. Es un hombre muy atractivo – Esta buenísimo – de nuevo mi conciencia hablaba. Puede ser un hombre muy guapo pero lo cruel le quita lo interesante, cualquier mujer que lo mirara desearía tenerlo, pero cuando lo conozca se desencanta. Ese encanto que me enamoró cuando era una niña, luego de adolescente hasta que conocí su peor versión.
Cuando llego el momento de pedir, pedimos los ravioles junto con un vino de la casa. La cena estuvo deliciosa, Henry es buena compañía y una persona muy interesante para hablar, tenemos muchos temas en común.
- Henry iré al baño
Me levanto, aunque no quiero, me encuentro con la mirada fija de Diego, que intimidante ese No hasta psicópata ha de ser. Salgo del baño luego de retocar el lápiz labial y de acomodar mi cabello, y sin darme tiempo de procesar su presencia, estoy frente a Diego, él por casualidad sale del baño de los caballeros, me esta siguiendo, ahora siento como una persecución.
- Te cambiaste el color de tu pelo, adquiriste masa corporal pero no dejas de ser una niña estúpida e ingenua. ¿Hasta cuando tengo que cuidarte?
- Señor Diego estoy suficiente grande para cuidarme, no soy su responsabilidad …
No termine de hablar porque ese hombre me había dejado sola en el pasillo con las palabras en la boca, ni siquiera me estaba prestando atención, solo me regaño y se fue. Ese hombre es incomprensible, no lo soporto.
Al llegar a la mesa, observo como Diego esta sentado cerca de Henry junto con su acompañante, tienen en sus manos una copa, creo que es el momento del brindis.
- Brindo por lo deliciosa de la cena y por que esta noche sea especial.
Diego tiene un rostro serio y en sus palabras enfatizó la palabra noche, este hombre tiene planeado una última jugada, debo estar preparada.
- Hay un artista invitado esta noche…
- Alana solo me acepto una cena, no voy a abusar de su tiempo – Henry respondió sin dejarle terminar a Diego.
Los tres me miraron para decidir si me iba a quedar. Me siento en la obligación de decir que me quedaré.
-Si Henry quiere quedarse me quedaré un rato más.
- No sé diga más acerquemos al bar, tengo una mesa reservada frente a la tarima.
Diego tenía todo preparado, hasta la mesa la tenía reservada, como da por hecho todo, ni siquiera me negué a quedarme. Henry ni siquiera había respondido, aunque tampoco tiene rostro de no quedarse, se ve muy animado.
Estamos esperando que los hombres compren sus bebidas, la mujer y yo pedimos un mojito, solo beberé uno o dos, regla de oro, no beber con desconocidos y aunque estoy con mi ex tutor y mi jefe, no hacen parte de mi círculo de amigos.
-¿Conoces hace mucho a Diego?
- Hace algunos años, es amigo cercano de la familia.
- Diego me comentó que te conoce desde pequeña, espero puedas asistir a nuestra boda.
- ¿Se van a casar? – mis palabras salieron sin pensarlo.
- Aún no es oficial pero es algo que ocurrirá pronto.
Sentí que el alma volvía a mi cuerpo, no son celos, sino lo contrario quiero evitar que esta mujer sufra y viva un infierno, o tal vez el demonio se enamoro y eso cambiaría su comportamiento. La mujer me miraba y solo me quedé callada, no quiero ser culpable de su desgracia, no la puedo felicitar porque se que es un error.
- Voy a salir un momento, debo hacer una llamada.
La noche es fresca y se avecina chubasco según lo que mi celular dice del tiempo. Marco el número de mamá.
- Mamá, llamaba para decirte que llegaré tarde.
- Si, Diego nos llamó y nos contó que se encontraron en el restaurante, él estaba preocupado porque estuvieras saliendo con un hombre que no conociéramos, tu papá y yo. Le dije que era tu jefe...
Hubo un silencio en la línea, presentía que mi mamá había hablado de más.
- ... también le dije que tu jefe tenía novia, entonces no teníamos que preocuparnos por un evento inesperado, como un embarazo.
- Mamá que fue lo que hiciste, ese hombre ya no es mi tutor y no soy su responsabilidad, debes confiar en mí. y ese hombre porque se involucra en mi vida, mamá, ya no soy una niña, voy a hablar con él.
- Alana, hija, él lo hace por tu bien, eres a un muy joven y no entiendes que afuera hay peligro, hay psicópatas que acechan y persiguen jovencitas como tú. Deja que él te cuide esta noche.
- No mamá, no más. Voy a colgarte, la música no me deja escuchar bien.
- Alana lo hacemos por tu bien.
La comunicación se interrumpió con la llegada de Diego. ¿Cómo podía involucrarse en mi vida de nuevo?. Salí en dirección para enfrentarlo.
- ¿Quien te crees para llamar a mi mamá?
- Tu familia y la mía se conocen de hace muchos años atrás, tu mamá y mi madre son amigas y tú eres muy joven para ver el peligro.
- A ti no debe importarte si estoy o no en peligro, es mi vida, quiero tener control de mi vida, si me equivoco seré responsable de mis actos.
- y sí estas yendo por el camino equivocado y te enamoras de un hombre que no te conviene, ¿qué vas a hacer?
Estaba consternada, este hombre aún cree que soy la jovencita que se enamoró de él cuando lo conoció.
- Sí, ese hombre tiene novia, ¿por qué no la ha llamado?, ¿por qué se comporta como un soltero contigo?. Eres tan ingenua que no ves el peligro, ese hombre no te conviene.
- A ti no te interesa, y para que estés enterado, Henry no tiene novia.
- Ahora eres una mentirosa, le mientes a tu mamá y quieres que crea que eres una mujer que puede cuidarse sola.
- No le mentí, solo quería que dejará de pensar que tenía una cita personal. Antes de llamar a mi mamá tenías que haber visto que esto es una reunión de trabajo, tenemos un proyecto que es importante para mí y le estaba enseñando las fotografías.
- Yo solo sé ver las intenciones de los hombres, y veo las intenciones de él cuando te mira.
- ¿Intenciones? como las que haces que vea la chica curvilínea...
- La chica curvilínea, se llama Lorena, y no hay nada que decir de ella.
- Se van a casar.
- ¿Perdón?
- Ella cree que se van a casar, eso debería importarte, no estar vigilandome, no soy tu hija.
- ¿De qué hablas?
- Esa chica cree que se van a casar. Eso debería importarte, no lo que yo haga o deje de hacer.
Con esa última palabra, quería salir de ese bar, ya no estaba interesada en quedarme ni un minuto más. Cuando sentí que jalo mi brazo y estaba cerca de él, muy cerca de él.
- ¿Estás celosa?
Mis ojos se me quieren salir, este hombre esta demente, intento soltarme, no puedo mover mis labios por temor a tocarlo. Unas mujeres van saliendo del bar, ya están embriagadas, y me empujan hacia él. Todo paso tan rápido que estoy encima de él, veo sus ojos y su sonrisa maliciosa. Quiero levantarme pero él me abraza y ajusta su abrazo a mi cintura.
- Tienes la costumbre de caer en mis brazos. ¿Está es la tercera o cuarta vez que lo haces?, será que lo haces con alguna intención. Un día de estos no dejaré que salgas de mis brazos, quizás, ese día haya llegado.
Cierro mis ojos, siento que me va a besar, el demonio me va a besar. Su colonia embriaga mis sentidos, es madera, un olor a madera y tierra mojada, inunda mis fosas nasales. - Nuestro compañero, por fin, Mío - una voz despertó dentro de mí.
- MÍA
Una voz ronca salió de los labios de Diego.
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Updated 66 Episodes
Comments
Irma Ruelas
😍😍😍😍😍🐺
2024-02-01
1
Alma Delia Morales
Noooooo entiendo absolutamente nada
2023-06-08
0
Elizabeth Mendez Leon
ya logré entender, son mates
2023-05-26
0