NovelToon NovelToon
Corazón Dominante

Corazón Dominante

Status: En proceso
Genre:Acción / Romance / Matrimonio contratado / ABO / Traiciones y engaños / Secretos de la alta sociedad
Popularitas:8.3k
Nilai: 5
nombre de autor: Mya Lee

El alfa Christopher Woo no cree en debilidades ni dependencias, pero Dylan Park le provoca varias dudas. Este beta que en realidad es un omega, es la solución a su extraño tormento. Su acuerdo matrimonial debería ser puro interés hasta que el tiempo juntos encienden algo más profundo. Mientras su relación se enrede entre feromonas y secretos, una amenaza acecha en las sombras, buscando erradicar a los suyos. Juntos, deberán enfrentar el peligro o perecer.

NovelToon tiene autorización de Mya Lee para publicar esa obra, el contenido del mismo representa el punto de vista del autor, y no el de NovelToon.

FEROMONAS EN CONTRATO (parte 2)

Estaba en mi habitación, la luz del atardecer apenas lograba filtrarse por la ventana, tiñendo el escritorio con un resplandor anaranjado. Frente a mí, la pantalla de mi laptop proyectaba toda la información que había conseguido sobre Christopher Woo y mis dedos tecleaban con rapidez, organizando cada dato en una carpeta con sus iniciales.

—Entendiste, ¿verdad? —dije sin apartar la vista de la pantalla.

—No lo comprendo. Hace dos semanas rechazaste esta misión con la desesperación de alguien que solo quería vacaciones… —replicó Frost con incredulidad.

—Cambié de opinión. Dile al director Kang que me haré cargo.

Hubo un silencio breve antes de que Frost soltara un bufido.

—¿Eso es todo? No me tomes por idiota, Hawk. Sé cuánto te importa tu familia. ¿Qué fue lo que realmente te hizo aceptar?

Mi mirada se posó en la pantalla, en una imagen de Christopher en una inauguración, rodeado de figuras influyentes. En ese instante, el recuerdo de lo ocurrido hace dos días volvió a invadir mi mente…

—¿Por qué yo? ¿Por qué tendría que firmar un contrato así contigo? Ni siquiera nos conocemos. ¿Qué ganas con esto?

Christopher dejó el vaso de whisky sobre la mesa y respondió con una certeza que me heló la sangre:

—Tus feromonas.

Las palabras resonaron en mi cabeza. ¿Qué significaba eso? ¿Acaso quería experimentar conmigo? ¿Piensa que seré su conejillo de indias?

Fruncí el ceño y me puse de pie.

—Ni lo sueñes. Me voy.

Di un paso hacia la puerta, pero antes de alcanzarla, Christopher habló:

—Si te vas ahora, pondrás en riesgo a tu familia.

Me detuve en seco.

—¿Qué dijiste? —pregunté, girando lentamente para mirarlo.

Él sostuvo mi mirada con absoluta calma, pero su expresión me dejó en claro de que no estaba jugando.

—Escucha, Park —tomó otro sorbo de su whisky—. Tienes tres días para pensarlo, pero te advierto que más te vale aceptar. Oportunidades como esta no se presentan todos los días. Además, serás generosamente recompensado.

—¿Recompensado?

—Lo suficiente para que tu familia y tú vivan sin preocupaciones. Solo seis meses. Luego, te dejaré ir… —su rostro cambió y se tornó amenazante— Si te niegas, puedo tomar otras medidas para obligarte…

Lo fulminé con la mirada.

—No te atreverías.

—Pruébame.

De vuelta a mi conversación con Frost, le aseguré que esto también beneficiaba a la misión.

—Esto es una locura, Hawk. Un matrimonio por contrato…

—Me conviene. Lo pensé bien.

—¿Cómo puedes decir eso?

—Porque, de alguna manera, también necesito las feromonas de ese idiota. Y si el bastardo de Woo Yong Ji, mejor conocido por todo el mundo como Christopher Woo, llegó al punto de buscarme, significa que su necesidad es peor que la mía.

Frost se quedó en silencio por un momento.

—¿Y el escándalo? ¿Un matrimonio repentino y luego un divorcio?

—Mejor así. Si lo hacemos en secreto, la prensa se llenará de especulaciones. Si es público, se aburrirán rápido y no habrá nada más que decir.

Frost suspiró con resignación.

—Sigue siendo una locura…

Lo sabía, pero ya había tomado una decisión. Seis meses con Christopher Woo… y luego, cada quien por su lado.

Esa misma noche, fui al lugar donde me indicó: un bar lujoso, repleto de alfas buscando diversión y omegas dispuestos a complacerlos. No era mi tipo de ambiente, así que di un suspiro con fastidio antes de entrar.

Apenas crucé la puerta, el aroma a feromonas me golpeó con fuerza. Luces parpadeantes, música y el inconfundible ambiente de cuerpos buscando atención. Un par de omegas, ebrios o tal vez drogados, se acercaron demasiado, coqueteándome. Luego, unas alfas intentaron lo mismo, diciendo palabras empalagosas y miradas pervertidas.

No tenía paciencia para esto hasta que una de ellas intentó tocarme, dejé que mis feromonas fluyeran.

El efecto fue inmediato. Omegas y algunas alfas colapsaron al suelo, sin aliento. Otros apenas lograron cubrirse, aterrados.

—Un dominante… —murmuró alguien con voz temblorosa.

Ignoré el pánico a mi alrededor y escaneé a la multitud con la mirada.

—¡¡¿DÓNDE ESTÁ CHRISTOPHER WOO?!!

Silencio. Nadie respondió.

Frustrado, me acerqué a una alfa que temblaba en el suelo, la sujeté del brazo y con un tono helado le exigí que hablara. La mujer, incapaz de articular palabra, solo levantó un dedo, señalando una dirección.

Allí estaba él.

Lo encontré en un área privada del bar, relajado con una copa en la mano. A su alrededor, varios omegas apenas podían mantenerse conscientes por la intensidad de mis feromonas. Pero él… ni un solo signo de afectación. Solo una leve sonrisa al verme.

Los días pasaron tan rápido que apenas tuve tiempo de procesarlo. En un abrir y cerrar de ojos, estaba a punto de casarme. Mentirle al mundo era fácil, pero engañar a mi familia… eso fue lo más difícil. Con ellos, mi fachada se quebraba. Para evitar preguntas incómodas, Christopher y yo acordamos una historia convincente.

Primero, lo acompañé al hospital donde su madre, la ex-CEO, estaba internada. No habló mucho de ella y solo mencionó que su salud era delicada. Cuando le dimos la noticia, ella solo asintió. Mi familia, en cambio, reaccionó de madera distinta. Mis hermanas quedaron en shock, aunque felices. Pero mi tía abuela… apenas terminé de hablar, rompió en llanto. No tenía idea de que su mayor deseo era verme casado. Su emoción fue tan genuina que me costó no derrumbarme con ella.

La ceremonia fue breve y con pocos invitados: mi familia, los tres amigos de Christopher y su secretaria. Aunque para nosotros era solo un contrato, los demás lo celebraron como si fuera real.

Durante la recepción, el ambiente se mantuvo entre conversaciones discretas y felicitaciones moderadas. Nadyra revisaba las noticias, asegurándose de cómo los medios ardían ante la imagen de nuestros anillos, mientras Adam, visiblemente molesto, bebía apartado.

Finalmente, no pudo contenerse.

—¿Cuál es la razón detrás de todo esto? —preguntó, mirando a Christopher.

Antes de que pudiera responder, mi tía abuela lo tomó del brazo con una cálida sonrisa y se lo llevó sin darle oportunidad de contestar. Adam chasqueó la lengua y bebió otro trago, irritado.

—Chris debe tener sus razones —comentó Marlon, en un intento de calmarlo, aunque su tono ocultaba algo.

—No hay por qué cuestionarlo —añadió Nadyra sin despegar la vista de su pantalla—. Ya nos dirá…

Pero Adam no se conformó. Después de un momento, dijo con ironía:

—¿Qué pasa? ¿Ese omega quedó embarazado y por eso se casaron tan rápido?

Marlon y Nadyra se miraron antes de soltar una carcajada. La reacción fue tan espontánea que Adam se tensó aún más.

—¿De qué se ríen? ¡Lo digo en serio! —exigió, golpeando la mesa un poco sonrojado.

La noticia del matrimonio se propagó como un incendio en los medios, despertando una curiosidad insaciable. Todos querían saber quién era la misteriosa pareja del codiciado Christopher Woo, especialmente porque ninguna imagen de su “esposo” salió a la luz.

Mientras tanto, Christopher y yo ya estábamos en un avión privado a nuestra supuesta luna de miel, lejos del bullicio y las especulaciones. Sabíamos que los paparazzi estarían atentos a nuestros movimientos e intentando averiguar dónde aterrizaríamos.

Dentro de la cabina, el ambiente era silencioso. Christopher revisaba documentos con su habitual calma calculadora, completamente absorto en su lectura. Yo, por otro lado, observaba por la ventana el mar de nubes blanquecinas, sumido en mis pensamientos. Realizamos cláusulas del acuerdo con cada regla diseñada para que el engaño pareciera lo más creíble posible, pero también para establecer límites entre nosotros.

Las condiciones de Christopher eran tan específicas como él mismo: debía brindarle mis feromonas cada vez que las necesitara, sin excepciones. También se me prohibía cualquier acercamiento romántico con otras personas, pues cualquier escándalo afectaría su imagen pública. Además, debía responder sus llamadas al primer intento y entre otras normas más que parecían un mecanismo de control que una simple convivencia. Pero la última cláusula era la más clara de todas: ninguno de los dos intervendría en los ciclos de celo del otro.

Yo, por mi parte, establecí que Christopher debía mantenerse alejado de bares, fiestas de feromonas y cualquier entorno donde buscara entretenimiento con otros. Si él exigía exclusividad, yo esperaba lo mismo. Su única reacción fue una leve sonrisa que ocultó con la mano, como si encontrara divertida mi actitud. También acordamos que no interferiría en mi vida profesional ni en mi relación con mi familia.

Y aunque todo era una farsa, en público tendríamos que aparentar lo contrario. Gestos cariñosos, miradas cómplices, manos entrelazadas… todo debía permanecer genuino.

Solo recordar eso me provocaba jaqueca.

—¿A dónde vamos? —pregunté de repente.

Christopher no respondió. Seguía concentrado en sus papeles, como si no me hubiera escuchado.

Ese gesto bastó para irritarme. Desde el principio le habría dejado claro de que no toleraría ser ignorado.

—Oye, déjame recordarte que no soy alguien a quien puedas tratar como te dé la gana.

Finalmente, levantó la mirada. Sus ojos mantenían serenidad, pero una leve curva en la comisura de sus labios delataba su diversión.

—Eso ya me lo dejaste claro antes, pero supongo que necesitas repetirlo para darte mi atención…

Apreté la mandíbula, listo para responderle, pero Christopher se me adelantó, desviando el tema con naturalidad.

—Quizá por eso fingiste ser beta durante tanto tiempo. Para evitar que te silenciaran, como hacen con muchos omegas…

—No fingí nada —repliqué con frialdad—. Nunca mentí. La gente asume lo que quiere, no es mi problema.

Me sostuvo la mirada unos segundos, como si intentara analizarme. Luego, simplemente volvió a centrarse en sus papales, pero no sin antes dejar escapar una breve risa, como si disfrutara del desafío de su nueva “pareja”.

1
Albis Lopez
Fascinada con cada capitulo 😍👋
María Cecilia Cadavid Arenas
la historia me tiene con muchas expectativas sera que se enamoro me preocupan las chicas
Mya Lee: Prometo final feliz 💕, ya estamos en la mejor parte y se viene el final 😸, gracias por los comentarios 📖✨
total 1 replies
Albis Lopez
Fascinada con cada capitulo 😍👋❤ ansiosa esperando el siguiente capítulo😜
María Cecilia Cadavid Arenas
me encanta la trama de la historia emocionalmente gracias 🙏
Albis Lopez
Excelente😍 muy buena 👋👋
Mya Lee: Gracias 😺
total 1 replies
Titi 🐯kookV🐇
No pzzzz me lo quieres dejar invalido 🔥👁👄👁
Yoha D' Boliivarr
En la espera de mas capitulos esta demasiado buenoo
Yoha D' Boliivarr
/Awkward/ 4 dias niño por favor dale descanso jaja
Yoha D' Boliivarr
hayyy tan bien que íbamos por que dañan el momento jaja
Yoha D' Boliivarr
pobre tuvo una vida muy triste
Yoha D' Boliivarr
huy esto esta demasiado bueno ese director es una peste .. juega a los dos bandos miserable
Yoha D' Boliivarr
hay pobre niñas 😭 son unos infelices que sufran .
Yoha D' Boliivarr
matrimonio 😱, invita a un cafe por lo menos jajaja
Mya Lee: Jaja, cierto 😸
total 1 replies
Yoha D' Boliivarr
Me tiene enganchada me gusta esta novela.
Yoha D' Boliivarr
Tu novela esta 10\10 me encanta .
Mya Lee: Gracias 😺, espero que disfrutes el resto de los capitulos jeje 😸📖
total 1 replies
NovelToon
Step Into A Different WORLD!
Download MangaToon APP on App Store and Google Play