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Stalker

Stalker

Status: En proceso
Genre:Escena del crimen / Casos sin resolver
Popularitas:3.8k
Nilai: 5
nombre de autor: Sr. Corbatas

¿Qué sentirías al mirar los ojos de un asesino? Vacíos, fríos, sin alma. ¿Qué harías al tenerle frente a tí? ¿Huirías? ¿Esperarías la muerte? ¿Le enfrentarías?

Entonces...

¿Qué sentirías al tener al asesino tras de tí?

Esta es la historia de Levi.

NovelToon tiene autorización de Sr. Corbatas para publicar essa obra, el contenido del mismo representa el punto de vista del autor, y no el de NovelToon.

10.

...En el terciopelo negro de la noche, se pueden observar las obscuras intenciones ajenas....

— Levi... ¿Hasta cuándo estaremos en esta carretera?

— Sabes que este será un viaje largo. Mantente cómoda.

— ¿Quieres que te releve? No has dormido nada, yo ya me siento un poco mejor.

— No, estoy bien, tus heridas necesitan sanar, sigue descansando.

Las luces del carro iluminaba la solitaria carretera.

...Un momento a la vez... Pero todo en un segundo....

9:00 A.M

Sonó la alarma y desperté.

Me sentí descansado. Había algo en el ambiente que se me hacía extraño. Abrí la persiana y ví que iba a llover. Era eso. Eran las nueve de la mañana y parecían las cuatro de la tarde.

Reno saltaba sobre mí y le serví su comida. Yo tenía, más bien, ganas de comer algo en la calle, así que fuí a darme una ducha para poder salir.

9:45 A.M

Estaba en Biscuit desayunando un sándwich, y de repente una figura familiar se sentó a mi lado.

— Hola, cara bonita.

Erica lucía cansada.

— Hola, Erica.

— Escucha, creo que luego de todo lo que ha ocurrido, mereces explicaciones que no debería darte.

Erica se comportaba como una persona normal. Vestía una sudadera azul con capucha, y unos jeans ajustados, con unas botas altas. No tenía maquillaje, sus ojos hundidos no hacían contacto visual esta vez conmigo. A veces me preguntaba dónde vivía esta chica. No me hacía mucho sentido que solo desapareciera por las noches. O viviera en una cabaña en medio del bosque, esperando como una araña a su presa.

— ¿Ahora quieres darme explicaciones? — Suspiré con cansancio. Ya no sabía ni siquiera cómo reaccionar ante todo lo que me estaba pasando.

Erica cruzó los brazos y miró hacia la barra.

— Nada de lo que está ocurriendo se supone que deba ocurrir. Eres un encuentro tan fortuito como desafortunado.

— No me digas, Erica. ¿De repente tomaste consciencia de tus acciones?

Le dí una mordida al sándwich y me encogí de hombros mientras seguí hablando.

— Sabes perfectamente que no tengo nada que ver contigo. Sabes perfectamente que lo que hice, en mi posición cualquiera lo hubiera hecho. Es más — Me acerqué en la mesa — Estoy siendo muy estúpido al no tener un montón de patrullas ahí fuera esperando por tí.

Erica se mantuvo en silencio, haciendo gesto de disgusto.

— Me voy, Erica. Tengo clases en la universidad. ¿Dices que tienes una vida tan normal como la mía? Deberías considerar inscribirte, ese seguramente sería un mejor pasatiempo del que ya tienes.

Me levanté y dejé el sándwich a medias, tan a medias como la conversación con Erica, y salí del café.

10:00 A.M

Llegué a mi clase con normalidad, pero el encuentro con Erica no me dejaba pensar bien.

Mi teléfono empezó a sonar. Era Mónica.

— Ver estas clases de nuevo es como pasar por preparatoria en dos segundos.

— Sí, es un aburrimiento, creo que nos dan tiempo para saber qué queremos estudiar al final.

— Yo seré veterinaria.

— Yo aún no me decido.

4:00 P.M

Las clases del día habían culminado. Pensándolo bien, ese horario era bastante impráctico.

— ¿Estás ocupado? — Se acercó Mónica.

— No realmente.

— Iré con los gemelos a jugar pool. ¿Quieres venir?

— Seguro. Aunque, no sé jugar pool.

— Nosotros tampoco.

— Perfecto.

Esta vez Mónica me acompañó de copiloto. Conduje mientras escuchábamos música y la tarde caía. Mónica era una persona cálida.

— Oye oye, allí es, los gemelos me dijeron que ya estaban allí.

Era un sitio muy iluminado, como todo en esta ciudad.

“Renatta's Pub"

— ¿Renatta? — Dijo Mónica mientras veía el cartel iluminado.

— Bueno, los gemelos dijeron que nos iban a mostrar la ciudad, ¿No?

— Tienes razón, será entretenido.

Entramos y los gemelos efectivamente nos esperaban.

7:23 P.M

Había pasado el tiempo y todo estaba siendo divertido. Yo era muy malo en el billar, aunque los demás eran bastante buenos. Las risas nunca faltan.

— Elio le tiene pánico a los pingüinos — Dijo Enzo.

— ¿Qué? JA, JA, JA, JA, JA — Mónica reía a carcajadas.

— Amigo es que piénsalo — Dijo Elio — Si no fuera porque esas cosas no vuelan, ya habrían dominado el mundo.

— No creo que los pingüinos puedan dominar al mundo Elio — Reí mientras tomaba una cerveza.

9:28 P.M

Mónica y Enzo habían tomado mucho, Elio y yo nos ofrecimos a llevarlos.

Los gemelos arrancaron en sus autos y Mónica me puso su dirección en Maps.

— Me alegro de haberte conocido Levi, Eres un buen amigo — Decía Mónica acostada en mis piernas mientras conducía.

— Ah... Ajam — Dije concentrado en la carretera, siempre había mucha concurrencia en el tráfico.

No me malinterpreten. Mis experiencias hasta ahora dejando de lado a Erica no habían sido malas. Llevaba la vida normal que se supone que quería, pero definitivamente el factor "Soy cómplice de asesinato sin quererlo" me hacía desconfiar de todo el mundo.

Quizás por mi desconfianza o quizás por pensar mucho en ello, atraje más y más desgracias a mi vida.

9:49 P.M

Estacioné el auto fuera de la casa que la app marcaba. Era una casa bonita, se veía acogedora aunque no era muy grande.

— Hey... Mónica... Llegamos, despierta.

— ¿Hmm...? Oye... No quiero...

Mónica se abrazó a mí, estaba más dormida que despierta.

— Está bien... Espera aquí.

Salí del auto y Mónica se quedó acostada entre ambos asientos. No sé cómo podía estar tan cómoda así.

Abrí la puerta del copiloto y tiré de los pies de Mónica. Ni siquiera se dió cuenta. La cargué y la saqué de ahí.

La llevé hasta su casa cargada. Tenía las llaves colgando en la trabilla del pantalón. Bueno, sólo eran dos llaves, tampoco era algo de otro mundo.

Abrí la puerta y pasé, su casa era bastante silenciosa. Encendí las luces y pues, era una casa normal. Una pequeña sala, una cocina, un comedor, y un pasillo donde estaban las habitaciones.

Probé en la primera puerta y era una habitación con una gran cama, imaginé que era allí donde dormía ella.

Me acerqué y la acosté. Igual Mónica no pesaba mucho.

— Oye Levi... ¿No me vas a dejar aquí sola, verdad?

Mi teléfono empezó a sonar.

— Un segundo, Mónica.

Contesté.

— ¿Hola?

— Hola, Levi — Era la voz de un hombre, nadie a quien yo pudiera reconocer.

— ¿Sí, diga?

— No me conoces. Me llamo Crow. Necesito que hablemos un poco.

— Disculpa, no estoy interesado en comprar nada.

— Ah, no, no. No te estoy vendiendo nada. Tú tienes información de un asesinato. Y yo necesito esa información.

— ...

— Tranquilo, te llamaré después.

Colgó la llamada.

— Oye Mónica... Debo irme.

1
Ana Peña
me gusta
Ashley R
Muero por seguir leyendo esta historia.
Sr. Corbatas: ¡Muchas gracias por leer!
total 1 replies
Ashley R
Mi piel se erizo, nunca había leído algo así. 😦
Ashley R
es muy interesante 😯
ZoreKmm
y que pasó con la maniática?
Krisnay
Ojalá tener un perrito como Reno/Whimper/
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