NovelToon NovelToon
Atraeus [Libro 3] [The Celestials Series]

Atraeus [Libro 3] [The Celestials Series]

Status: Terminada
Genre:Mundo de fantasía / Completas
Popularitas:759
Nilai: 5
nombre de autor: Leydis Ochoa

En la penumbra donde los demás temen mirar, él tejió su reino de silencio y veneno.

NovelToon tiene autorización de Leydis Ochoa para publicar esa obra, el contenido del mismo representa el punto de vista del autor, y no el de NovelToon.

Capítulo 22 (+17)

La lluvia golpeaba con insistencia rítmica contra los vitrales reforzados del taller secreto de Atraeus, un lugar oculto en las entrañas de la vieja biblioteca real que pocos sabían que existía. El aire aquí olía a ozono, a pergamino rancio y a los vapores químicos de las tintas alquímicas que Atraeus utilizaba para sus propósitos más oscuros. No era simplemente una oficina de burócrata; era el laboratorio donde la realidad se moldeaba a conveniencia del hombre que ahora sostenía una pluma de fénix negro con la precisión de un cirujano.

Frente a él, extendido sobre una mesa de madera de ébano, yacía el testamento original del difunto Duque Valerius Voran, el patriarca que había cimentado el poder de la casa más influyente de Vesperia. Al lado, una hoja de vitela envejecida artificialmente esperaba recibir las palabras que destruirían un linaje de trescientos años.

Thera estaba apoyada contra una de las estanterías cargadas de grimorios prohibidos, observando a Atraeus. Sus ojos seguían el movimiento de su mano, fascinada por la calma con la que él estaba a punto de cometer un sacrilegio histórico.

—Si alguien descubre que ese sello es una copia, Atraeus, no habrá maza que nos proteja —dijo Thera, su voz un susurro que apenas competía con el sonido de la tormenta—. Estás reescribiendo la sangre. No solo estás quitándoles tierras; les estás quitando su nombre.

Atraeus no levantó la vista. Sumergió la pluma en un tintero de cristal que contenía una mezcla de sangre de buey, hollín de monasterio y una esencia mágica que permitía que la tinta se hundiera en las fibras del papel como si hubiera estado allí durante décadas.

—La sangre es una historia que los hombres cuentan para sentirse importantes, Thera —respondió él, su tono desprovisto de toda emoción—. Y las historias pueden ser corregidas. Los Voran creen que su derecho al trono de las sombras es divino. Yo les demostraré que es documental. Si el mundo cree que el actual heredero, Lord Julian, es en realidad el fruto de una traición con un capitán de mercenarios, la legitimidad de la Casa Voran se evaporará antes del próximo solsticio.

—Y Julian no se quedará de brazos cruzados. Buscará venganza.

—Ese es el punto —Atraeus finalmente la miró, y sus ojos brillaban con una luz gélida y calculadora—. Quiero que su venganza sea desesperada, errática y, sobre todo, ilegal. Un hombre despojado de su nombre es un animal herido. Y un animal herido siempre comete errores que justifican su sacrificio.

Se levantó de la silla, dejando que la tinta se asentara. Se acercó a Thera, rodeando su cintura con un brazo y atrayéndola hacia el resplandor de las velas que iluminaban el documento falso. La cercanía de Atraeus siempre tenía un efecto embriagador en ella; era como estar cerca de un fuego que prometía calor pero amenazaba con consumirlo todo.

—Mira esto, Thera —susurró él al oído de ella, su aliento rozando su piel—. Aquí, en la cláusula de sucesión, el "fallecido" duque confiesa su vergüenza. Dice que Julian no lleva su sangre. He copiado la caligrafía de Valerius hasta el último temblor de su mano antes de morir. Incluso he usado el mismo tipo de cera de sellar que se usó en el 412. Es una obra de arte.

Thera se giró en sus brazos, apoyando las manos en su pecho. Podía sentir el latido constante y frío de su corazón.

—Eres un monstruo, Atraeus. Un monstruo hermoso y letal.

—Soy lo que ellos me obligaron a ser —respondió él, su mano subiendo por la espalda de Thera, desatando con destreza los cordones de su corpiño de cuero—. Me arrebataron mi verdad hace mucho tiempo. Ahora, yo les arrebataré la suya.

El deseo, alimentado por la adrenalina de la traición que acababan de orquestar, estalló entre ellos. Atraeus la alzó con un movimiento fluido, sentándola sobre el borde de la mesa, justo al lado del testamento falso que aún estaba fresco. Los mapas y documentos cayeron al suelo mientras él se abría paso entre sus ropas.

Thera echó la cabeza hacia atrás, soltando un gemido cuando los labios de Atraeus encontraron su cuello, mordiendo la piel con una urgencia que rayaba en la desesperación. Sus manos se hundieron en el cabello de él, tirando con fuerza, buscando el dolor que siempre acompañaba a su placer. En ese santuario de mentiras, su pasión era la única cosa que se sentía real.

—Hazme tuya en este lugar —jadeó ella, sus piernas rodeando la cintura de Atraeus, sintiendo la dureza de su cuerpo contra el suyo—. Haz que olvide que estamos rodeados de fantasmas y engaños.

1
NovelToon
Step Into A Different WORLD!
Download MangaToon APP on App Store and Google Play