NovelToon NovelToon
Justicia Y Amor.

Justicia Y Amor.

Status: En proceso
Genre:Amor prohibido / Amor-odio / Malentendidos
Popularitas:1.4k
Nilai: 5
nombre de autor: Gabriela

Entre rejas, mentiras y mafias, un hombre inocente lucha por recuperar su libertad mientras una abogada arriesga todo para demostrar la verdad.

NovelToon tiene autorización de Gabriela para publicar esa obra, el contenido del mismo representa el punto de vista del autor, y no el de NovelToon.

Enfrentamiento.

La noche había avanzado… pero nadie estaba más cerca de descansar.

Solo estaban más cerca del desastre.

Valentino observaba el lugar desde lo alto de un edificio abandonado.

Luces tenues.

Movimiento controlado.

Guardias en puntos estratégicos.

El sitio que Matteo le había señalado… no era cualquier punto de encuentro.

Era una trampa en sí misma.

—¿Cuántos? —preguntó sin apartar la mirada.

Matteo, detrás de él, respondió con calma.

—Más de los que puedes manejar solo.

Valentino esbozó una leve sonrisa.

—Qué bueno que no estoy solo.

Matteo no respondió.

Porque en el fondo… sabía que eso no era del todo cierto.

—Escucha bien —continuó Matteo, desplegando un pequeño dispositivo—. Esta facción no negocia. No pregunta. No perdona.

—Perfecto —respondió Valentino—. Entonces hablamos el mismo idioma.

Matteo lo miró con seriedad.

—No. Ellos no hablan. Ejecutan.

El silencio cayó entre ambos.

—Entraremos por el lado este —indicó Matteo—. Hay un punto ciego de treinta segundos.

—Suficiente.

—No si dudas.

Valentino lo miró.

—No lo haré.

Pero Matteo no parecía convencido.

A lo lejos…

un vehículo negro se detuvo.

Valentino lo notó.

—Tenemos compañía.

Matteo entrecerró los ojos.

—Eso no estaba en el plan.

Dos hombres bajaron del auto.

Luego…

abrieron la puerta trasera.

Y alguien más descendió.

Valentino sintió que algo no encajaba.

—¿Quién es?

Matteo no respondió de inmediato.

Pero cuando la figura avanzó hacia la luz…

su expresión cambió.

—Esto… se complicó.

Valentino frunció el ceño.

—¿Quién es?

Matteo habló en voz baja.

—Es uno de los hombres clave.

—¿Nombre?

Matteo dudó apenas.

—Rinaldi.

El aire se volvió más denso.

—¿Importante?

Matteo lo miró.

—Lo suficiente como para que si está aquí… algo grande va a pasar.

Valentino no apartó la vista.

—Entonces entramos ahora.

—No —respondió Matteo—. Esperamos.

Valentino negó.

—No vine a mirar.

—Y yo no vine a enterrarte.

El silencio se volvió cortante.

Pero Valentino ya había tomado una decisión.

—Treinta segundos —dijo.

Y antes de que Matteo pudiera detenerlo…

se lanzó.

Mientras tanto…

El vehículo en el que llevaban a Yaya avanzaba a toda velocidad.

Luca conducía.

Su mirada fija en el camino.

Sus manos firmes.

—¿A dónde vamos exactamente? —preguntó Yaya.

—A un lugar donde no deberías estar.

—Eso no responde nada.

Luca suspiró.

—A un punto de reunión.

Yaya sintió un escalofrío.

—¿De ellos?

Luca asintió.

El silencio se instaló.

—¿Mi hermano estará ahí?

—Probablemente.

Yaya apretó las manos.

—Entonces acelera.

Luca no respondió.

Pero el vehículo… aumentó la velocidad.

Por otra parte, en el lugar donde retenían a Isabella…

el ambiente había cambiado.

Algo estaba por pasar.

Se sentía.

La puerta se abrió nuevamente.

Esta vez…

su padre no estaba solo.

El mismo hombre de antes lo acompañaba.

Isabella los miró con desconfianza.

—¿Vinieron a terminar lo que empezaron?

Su padre no respondió.

El otro hombre sí.

—Vinimos a mostrarte algo.

Isabella frunció el ceño.

—No me interesa.

El hombre sonrió levemente.

—Esto sí te va a interesar.

Sacó un dispositivo.

Lo activó.

Y proyectó una imagen.

Isabella se quedó sin aliento.

Era una transmisión en vivo.

El lugar…

lo reconoció de inmediato.

—¿Qué es eso…?

Su voz se quebró.

El hombre la observó.

—El inicio del fin.

Isabella negó.

—No…

Pero no pudo apartar la mirada.

Porque en la pantalla…

apareció una figura que conocía.

—Valentino…

De regreso al punto de encuentro…

Valentino ya estaba dentro.

Movimiento silencioso.

Respiración controlada.

Pero sus ojos…

no eran los mismos.

Cada paso era calculado.

Cada sombra… una posible amenaza.

Escuchó voces.

Se acercó lentamente.

—…esto no puede fallar —decía uno de los hombres.

—No fallará —respondió otro—. Todo está en su lugar.

Valentino se tensó.

Algo grande.

Matteo tenía razón.

Pero ya era tarde para retroceder.

De pronto…

un sonido.

Un leve crujido.

Valentino se giró.

Alguien estaba ahí.

No estaba solo.

Sus miradas se cruzaron.

Y en ese instante…

todo explotó.

—¡INTRUSO!

tan pronto como se escuchó ese grito, empezó el caos, los disparos y todo.

Valentino se lanzó al suelo, rodando, esquivando las balas.

Respondió al fuego.

Uno cayó.

Otro gritó.

El lugar se volvió un campo de guerra en segundos.

Desde afuera…

Matteo apretó los dientes.

—Maldita sea…

Y sin dudarlo…

también entró.

En la pantalla…

Isabella lo veía todo.

Su respiración se volvió errática.

—¡Deténganlo! —gritó, desesperada— ¡Lo van a matar!

Su padre la observó.

—Eso depende de él.

—¡Haz algo!

Pero él no se movió.

El otro hombre sonrió.

—Déjalo…

—Esto se va a poner interesante.

Dentro del caos…

Valentino avanzaba.

No huía.

No dudaba.

Disparaba con precisión.

Frío.

Eficiente.

Peligroso.

Y entonces…

lo vio.

Rinaldi.

Frente a él.

Inmóvil.

Observándolo.

Como si lo hubiera estado esperando.

El ruido alrededor… desapareció por un segundo.

—Así que tú eres el hijo… —dijo Rinaldi.

Valentino apretó el arma.

—Y tú… eres uno de ellos.

Rinaldi sonrió.

—Mucho más que eso.

El silencio fue mortal.

—Tu padre…

Valentino tensó el cuerpo.

—No lo menciones, no te atrevas a decir su nombre.

Pero Rinaldi dio un paso adelante.

—Murió suplicando, murió rogando por su vida.

El mundo se detuvo.

Y en ese instante…

Valentino perdió el control.

Disparó.

El caos se intensificó.

Y a lo lejos…

un nuevo vehículo se acercaba.

Luca frenó bruscamente.

—Llegamos dijo.

Yaya abrió la puerta antes de que el auto se detuviera por completo.

Tam pronto como bajo escuchó, disparos, gritos y sin duda se veía fuego cruzado.

Sus ojos se abrieron mucho.

—¿Qué está pasando…?

Luca bajó también.

Su mirada se volvió fría.

—Demasiado tarde…

Y entonces…

vio algo o más bien a alguien y su expresión cambió por completo.

—No…

Yaya lo miró.

—¿Qué pasa?

Luca no respondió.

Porque entre las sombras…

una figura emergía.

Alguien que no debía estar ahí.

Alguien que cambiaba todo.

Y dentro…

el destino ya había sido marcado.

Porque esa noche…

no todos iban a salir con vida.

1
NovelToon
Step Into A Different WORLD!
Download MangaToon APP on App Store and Google Play