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Azabache

Azabache

Status: En proceso
Genre:Romance / Intrigante / Juego del gato y el ratón / Amor-odio / Mundo de fantasía / Edad media
Popularitas:30.9k
Nilai: 5
nombre de autor: thailyng nazaret bernal rangel

Séptimo libro de la saga colores.

Lord Leandro Mercier ha regresado a la sociedad aristócrata después de muchos años desaparecido, nadie lo reconocerá, ya no es el joven gordito que era objeto de mofas en las celebraciones, ahora es el soltero codiciado de la capital de Floris, pero el destino lo pondrá frente a una ladrona que intentará robarle todo, sin esperarlo, también su tesoro más preciado, su corazón.

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23. Jaque mate

...MAUDE:...

Al llegar a la orilla del lago, me metí bajo un puente que dividía el lago, los botes estaban siendo utilizados por los nobles para llegar a la propiedad que abarcaba la otra orilla.

Encontré un bote vacío y esperé a que la multitud pasara.

Subí al bote, empecé a remar, tomando el rumbo donde los faroles no alcanzaban a iluminar, me guié por la luz de las lámparas del enorme jardín y empecé a acercarme.

El bote tocó la orilla y me levanté.

Salté, aproveché que tenía una atada y lo arrastré hacia la sombra de un árbol para esconderlo.

Las risas y habladurías de los nobles se escuchaban desde mi posición, había música de violines llenando el ambiente.

Caminé por las sombras, sin salir de la linea de árboles.

Observé hacia una enorme pista de baile, muy hermosamente decorada, las señoritas lucían vestido con perlas y diamantes, de tonos cremas, sus peinados tenían lindas peinetas, charlaban entre si y recibían atención de los lord, quienes lucían trajes negros, verdes, azul oscuro entre otros.

Jamás estuve tan cerca de una celebración.

Lord Leandro Mercier estaba saludando a muchos junto a su madre, la lady lucía elegante y regia, con un vestido color coral y un tocado que la hacía más altiva.

Seguí observando, el duque se hallaba junto a su hija del otro lado de la celebración, hablaba seriamente y mantenía la mirada puesta en Leandro.

Me provocaba ir a cortarle el cuello, pero eso era demasiado radical, estaría expuesta.

Todo se quedó callado y me sorprendí cuando el Rey Adrian hizo entrada triunfal, jamás había visto al rey de cerca, su presencia rebosaba elegancia, no llevaba corona, pero si un atuendo dorado, con una capa blanca, guantes de seda.

Los guardias que lo escoltaban estaban atentos.

Todos hicieron una reverencia cuando se detuvo en medio de la celebración.

— ¡Buenas noches, queridos miembros de la nobleza, es un placer para mí acompañarles esta noche en una velada tan grata, daré mis buenas nuevas a las señoritas casaderas! — Dijo, con voz que rebosaba poder, un sirviente se aproximó con una copa, se arrodilló manteniendo la bandeja en alto, el Rey tomó la copa — ¡Brindemos, para que los futuros enlaces matrimoniales, sean provechosos y bendecidos!

Todos elevaron sus copas cuando él lo hizo.

El Rey Adrian lucía gentil, aunque bastante solitario, ya podían verse algunas marcas de la edad en su rostro, aún así no parecía pasar de los cuarenta.

No me extrañaba que no estuviese casado.

Estuvo sometido a la tirana por muchos años.

La música volvió después de que el rey tomara su lugar en un trono que había sido puesto en un pequeño estrado, en la mejor posición de la celebración.

Los guardias se mantuvieron a ambos lados, muy quietos.

Alguien me cubrió la boca, lo empujé hacia atrás, golpeando su espalda contra el árbol, luego tiré de su brazo cuando liberó el agarre y lo derribe, tirando al suelo su cuerpo.

Tomé una daga para cortarle la garganta.

— ¡Espera, Sombra!

Me detuve en seco.

Era Carter.

Retrocedí.

— ¿Qué rayos estás haciendo aquí? — Siseé y apoyé mi bota de su pecho — ¿A caso estás atreviendote a seguirme?

— Maude, déjalo ya — Ordenó mi hermano, saliendo de la penumbra.

— Hermano.

Carter se levantó del suelo.

— ¿Me estás siguiendo? — Exigí.

— No, temo que esto es una casualidad enorme — Gruñó, sus ojos brillaban a través de la máscara, estaba solo con Carter, el resto de equipo no se hallaba allí.

— ¿Qué rayos haces aquí?

— Lo mismo pregunto yo.

— Mi presencia aquí es no es de tu asunto.

— ¿Por qué andas espiando la celebración? — Mi hermano observó hacia la pista de baile — Oh, ya veo, estás cuidando al lord para que no se le acerque a una señorita.

— El lord casi recibe un ataque del duque, yo solo estoy cuidando sus espaldas y ni se te ocurra meterte con él — Gruñí y soltó una risa — Roquer, si esa es la razón por la que...

— No estoy aquí por el lord.

— Vaya, que afortunado ese lord y no precisamente por tenerte de guardaespaldas — Protestó Carter y lo fulminé con la mirada.

— ¿Están aquí para robar o para meterse en mis asuntos? — Siseé.

— No creo que el lord se sienta tan afortunado cuando sepa lo que ocultas — Dijo mi hermano y elevé mi daga hacia él.

— Si tus pretensiones son ir a contarle, me olvidaré de que eres mi hermano.

— Mírala, mírala, sacando las uñas por un noble — Se burló Carter — A ver ¿Cuál de esos estirados es el que te tiene babeando?

— Cierra la boca o voy a cortar tu lengua — Le amenacé.

— No estamos aquí para aguar la fiesta, al menos no la tuya — Dijo Roquer y retrocedí, bajando la daga — El duque se llevará una sorpresita.

— ¿Vas a raptar a su hija en plena fiesta? — Me tensé, observando hacia la princesa estirada que lucía un vestido rosa.

Le tenía el ojo puesto a Leandro.

— Algo así, es un buen factor distractor.

— El Rey está presente, si te atrapan, estás muerto — Gruñí y se encogió de hombros — Los guardias que lo escoltan deben ser muy buenos en combate.

— Tenemos un plan, nadie lo notará hasta que sea demasiado tarde, el resto del equipo está esperando al otro lado del lago con una carreta para una huída rápida.

— No deberías contarle, lo va a arruinar — Carter me evaluó con desconfianza.

— Dejen de lado a Lord Leandro Mercier, se los estoy advirtiendo.

— No deberías preocuparte por lo que le pase, ya que le estás cubriendo la espalda, aunque es obvio que el duque lo culpará a él por el rapto de su hija y con el rey allí, me parece que será peligroso para él si el duque se pone creativo.

Me estremecí, era cierto, el duque podía aprovechar la presencia del rey para desprestigiar a lord Leandro.

— No lo hagan, no es adecuado que lleven a cabo su plan en este momento — Gruñí, preocupada.

— Es la única oportunidad que tenemos, así que no interfieras, recuerda, primero nuestros padres, estás poniendo al lord por encima.

— No, no es así, es solo que...

— Estás enamorada, no hay remedio, sigue protegiendo a tu lord, no creo que él haga lo mismo por ti — Dijo y lo empujé.

— No me interesan tus palabras agrias, él compró la tienda de nuestros padres, la sacará adelante y me dejará a cargo.

— ¿Cómo? — Se estremeció — ¿Le contaste?

— No, fue mera casualidad, aunque tuve que decirle que mis padres murieron allí.

— Supongo que dejaste de lado que el incendio fue causado por el duque y que después de eso tomaste una vida de hurto.

— No voy a involucrar más al lord, así que te pido que seas más discreto con tus movimientos — Gruñí y soltó un resoplido.

— Ya está involucrado y ha sido por tu causa — Me culpó.

— No empeores las cosas.

— El plan va, si o sí... Es lo justo.

Se alejaron e intenté seguirlos.

Lord Leandro Mercier se estaba acercando al duque y a su hija.

LEANDRO:

La presencia del Rey Adrian era de esperarse, en la capital, era invitado a muchas celebraciones de nobles prestigiosos.

El duque no me quitaba la mirada de encima, su hija tampoco. Me estaba sintiendo incómodo, los nobles empezaron a acercarse al rey para mostrarle pleitesía y yo aproveché eso para cruzar la celebración hasta donde se hallaba el duque.

No tenía nada que deber, ni nada que temer.

Mi madre estaba conversando con las demás lady, así que aquel era el momento perfecto para volver a encarar a mi enemigo.

El duque entornó una expresión altiva ante mi presencia.

— Su Excelencia, Señorita Jones — Saludé haciendo una inclinación, ambos correspondieron.

— Lord Leandro Mercier, un gusto verle — Dijo la señorita, ganándose una mirada de reojo por parte de su padre.

— Lord Leandro Mercier, me deja sorprendido.

— ¿Por qué razón le sorprendo? — Arqueé las cejas.

— Pensé que se escondería tras sus malos actos.

— No he hecho nada, así que no consideré necesario faltar solo porque usted me acusa de algo que no cometí — Sonreí, al menos los nobles podían esconder las discusiones bajo expresiones cordiales y gesto alegres.

— Solo me muestra la osadía y el descaro, es tanto así que la presencia del rey tiene poco interés para usted — Comentó y su hija se mantuvo tensa, como adorno colgando de su brazo.

— ¿Ha conseguido las pruebas que corroboran sus palabras? — Le pregunté y se tensó.

— Aún no, pero pronto lo haré, no debe preocuparse por ello, caerá tarde o temprano, Lord Mercier, no tema, no voy a armar un escándalo frente al rey, no quiero arruinar esta celebración y tampoco mi buena reputación — Dijo, muy confiado — Debo tener bases para acusarlo frente al rey, conozco las leyes. En cuanto a mi hija, dado que ante los ojos de todos son prometidos, debería sacarla a bailar.

Observé a la señorita.

— No hay ningún compromiso de por medio.

— ¿Va a arriesgarse ante todos e incluso ante el rey a desmentir lo del compromiso? — Me retó y apreté la mandíbula — Eso lo hundirá, no creo que ningún noble quería comprar sus telas cuando se enteren de lo poco hombre que es... Y le aseguro, que si deja la dignidad de mi hija por el suelo, le haré pagar.

— Al igual que usted, detesto armar escándalos, solo por eso, accederé a sacar a bailar a su hija, pero esto acabará pronto, me voy a zafar de este falso compromiso — Aseguré y me dió una mirada desdeñosa.

No me convenía armar escándalos, no con mi negocio apenas prosperando.

Por ahora, mantendría una actitud pasiva.

Elevé una mano y la ofrecí a la señorita para ir a la pista de baile.

Me detuve en el centro con ella y nos quedamos frente a frente.

Empecé a bailar y siguió mis pasos.

Le dí un giro y nos movimos de un lado a otro.

— Mi lord, le advierto que...

— No me apetece escuchar sus advertencias.

— Pero, mi lord, a provocado demasiado a mi padre con lo que hice.

— No he hecho nada, su padre es del puto problema.

— Torcer sus planes solo lo enfureció más, temo por su bienestar, estoy segura de que atentará contra usted — Dijo y fruncí el ceño.

— Jamás he torcido los planes del duque, solo intento avanzar en mi negocio.

— Hacerlo de la forma en que hizo a sido un error fatal, créame cuando le digo que mi padre es peligroso — Susurró.

— No comprendo a que se refiere.

— A lo que ha hecho — Volvimos a balancearnos.

— ¿Qué rayos hice? — Insistí.

— No me haga pronunciarlo, es algo delicado.

— No tengo las mañas de su padre, no voy a entorpecer su trabajo, a menos que se pase de la raya...

— ¿Acabar con sus hombres y robarles no es entorpecer? — Jadeó y me quedé confundido.

— No tengo idea a que se refiere.

— Mi padre está echando chispas por esa causa, usted a asesinado a sus hombres.

— ¿Qué hombres? — Me desesperé, no comprendía nada.

— Los que había contratado para incendiar su empresa, mi lord, temo por su seguridad.

— No tengo idea de que hombres me habla, yo no fui quien los asesinó, de todas formas, me alegro que le hayan entorpecido sus planes — Empecé a sentirme furioso — ¿Así que planeaba quemar mi empresa?

Se estremeció — Solo se lo digo para que tenga cuidado... Mi padre es peligroso, si le advierto es porque me preocupa.

— Gracias, pero de ahora de adelante él será quien tenga que ir con cuidado, encontraré las pruebas para hundirlo, los crímenes del duque no se quedarán impunes — Gruñí, estaba seguro de que había más actos deshonestos detrás de la apariencia intachable del duque y yo los iba a descubrir.

El baile terminó y me separé de la señorita.

Me acerqué al rey, hice una reverencia ante U trono.

— Su Majestad, mi nombre es Lord Leandro Mercier, segundo descendiente del Marqués Lord Lorenzo Mercier.

— He oído de su familia — Dijo, me evaluó de pies a cabeza, su cabello dorado le rozaba el cuello y tenía un traje con incrustaciones de oro, su ropa era muy fina — Es un placer conocer a un miembro de tan importante linaje.

— Gracias, Su majestad.

— Me parece muy hermoso — Comentó y me tensé — El traje — Corrigió con una sonrisa — ¿De qué diseñador es?

— Oh, no es de un diseñador reconocido, es de uno de mis costureros.

— ¿Sus costureros?

— Estoy en el negocio de las telas, pronto abriré una boutique.

— Excelente, mi lord, quisiera algún traje como ese, estoy un poco cansado de las prendas doradas y blancas, el patrón es un poco aburrido, quisiera lucir más misterioso — Dijo, emocionado — Un traje como el suyo sería perfecto.

— Estaré encantado de confeccionar los trajes que desee.

Sonrió — Interesante, deme la dirección de su boutique, mandaré a un sirviente.

El duque me evaluaba desde lejos, estaba ardiendo de la rabia ante lo que había logrado.

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Mel G.
Queremos historia de Roquer y Papper!!
Mel G.
Ya le llenaste el ojo mi amor
Micaela Alcaraz
Pobre, siempre sale perjudicado /Grievance/
Mel G.
Este hombre debe tener una fuerza semejante a Chester, mira que cargar dos cuerpos así nada más
Francisca Miranda Garcia
no me imagino a este papucho todo gordo
Jeinkarlys
maude ya la embarraste como te vas a dejar ver por esa mocosa caprichosa por favor has q roquer se enamore de ella y ella de. el y todo quede en familia 🤣🤣🤣🤭
Jazmin Salgado Ro
Lo siento Leandro 😜 pero la autora ya te la destino, no te queda más que dejarte querer y seguir con el trama que ella escriba. jejejeje.
𝓔𝓶𝓪𝓷𝓭𝓮𝓻 🖤
Pobre Leandro, se va a quedar calvo de tantas acusaciones.... Por otro lado, espero que a Roquer le llegue su carma y se enamore de la chiquilla mimada 😂y ella de él, jajaja me moriría de risa 😂😂
Mel G.: Queremos lo mismo, espero la Autora nos deleite con tal historia!!
total 1 replies
Jazmin Salgado Ro
Así se dice, ese hombre queda intimidado por tu gallardía al no amedentrarte como el quería.
Jazmin Salgado Ro
No Leandro calmate, se te va hacer vicio y después vas a estar como Dorian queriendo matar a alguien diario para sentirte bien 😂
Jazmin Salgado Ro
jajajaja no Leandro ya te la quieres comer para comprobar a qué sabe jajaja.
Jazmin Salgado Ro
Así es querido Leandro y recuerda que tú quitaste a ese ser repugnante de sus vidas así que ese duque no te intimide.
Iveth Valle Haro
siempre Creeo q estoy leyendo la mejor pero siempre me sorprende
Yesika Bastidas
lo mejor de lo mejor
Yesika Bastidas
hay chamo que pasará ahora
Orozco Beatriz
el rey mirando demás, punto para Leandro con el traje y estoy de acuerdo hay buscarle novio al rey o novia quizás haya un mal entendido y no sea gay , quizás esté traumado
Dulce Cira
por fin vamos a saber más de nuestro Rey 👏🏻👏🏻👏🏻👏🏻👏🏻💪🏻🫶🏻✨😬
Yesika Bastidas
aqui estoy al pie del cañón nunca dejas de sorprender con tus lecturas cada día te separas más
Eva Mari♥️😍🌖🌊
ojo alegre el rey 👑, tranquilo majestad que aquí Leandro ya tiene dueña jajaja 😂
Eliana Cardona
🤣🤣🤣Si claro el traje 🤣🤣🤣
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