Grettel es una mujer pobre, que se enamora de un hombre rico, al que conoció desde niños.
Ese amor desencadena una serie de maltratos, odio y situaciones en las que de pronto te obligan a decir, ¡ella o yo, tienes qué decidir!
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Un parto muy complicado
Adrián estaba encantado con Grettel, era una chica maravillosa y lindísima.
En el tiempo que estuvo ahí se estuvo preparando para ser una gran dama.
Le echaba muchas ganas al estudio porque ella no quería quedarse estancada, aprovecharía cada minuto que le diera Adrián de tiempo.
Josefina estaba al pendiente de ellos, no le cabía en la cabeza cómo una mujer que decía amar a su hijo se haya mudado a la casa de un hombre maduro y además, soltero.
Esa muchacha no tiene límites, es una cualquiera, pero Axel tiene que darse cuenta de la clase de persona que es esa tal Grettel. Es una mujer sin escrúpulos, que solo busca dinero, Josefina se ensañaba con ella, creía tener la razón de lo que hablaba.
Axel me habló ayer y le dije lo que estaba pasando con Grettel. Se asombró, claro, pero al final no le quedó más que aceptarlo.
Pobre, se veía tan confundido, dijo Lorenzo con un dejo de triunfo en la voz.
Mejor, a ver si así deja de amarla. Esa porsiosera arribista no merece nada.
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Rocío fue a hablar con su padre al despacho...
¿Papá, puedo hablar contigo?
¿De qué se trata, hija?, estoy muy ocupado.
Esto que tengo que decirte es muy importante.
¿Sí?, dime, ¿qué te pasa?, Adán Ríos dejó lo que estaba haciendo a un lado y escuchó con atención a su hija.
Papá, Axel me deshonró.
¿Cómo dices eso?, si él lleva varios meses en Chiapas.
Papá, antes de que se fuera a Chiapas él vino a visitarme a la casa y allí abusó de mí. Él me sedujo y yo caí redondita.
¿Estás segura de lo que estás diciendo, Rocío?, Adán no podía creer lo que le dijo su hija.
Sí, papá, ¿por qué habría de mentir en algo tan delicado?
¿Y por qué no me lo dijiste antes?
Por vergüenza, miedo, ¿qué sé yo?
En ese caso, Axel tiene que responder, lo obligaré a que se case contigo.
¿De verdad, papá?
Claro, si fue capaz de deshonrarte, por lo menos que tenga la decencia de casarse contigo.
Gracias, papá, te amo.
En el rostro de Rocío se dibujó una sonrisa maliciosa, solo que Adán no la vio porque estaban abrazados.
En cuanto regrese Axel, hablaré con él, o se casa contigo o va a parar a la cárcel.
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Grettel, ajena a todo lo que se avecinaba, se preparaba para ser toda una dama.
Estaba a solo días de dar a luz. Adrián ya le había acondicionado el cuarto para ella y sus bebés. La niñera ya estaba lista para recibir a los niños de Grettel.
Por esos días Axel regresó de Chiapas, en cuanto llegó, Adán fue a verlo a su casa. Su esposa, Tania lo acompañaba.
Pasen, es un gusto verlos por aquí.
Vamos a ir directo al grano. Es un tema muh delicado.
Pasen, siéntense. ¿Gustan tomar algo?
No, estamos bien. ¿Está Axel?
Sí, llegó ayer, dijo Josefina, intrigada por la presencia de Adán y Tania.
Axel abusó de Rocío, y hemos venido a exigirle que repare su falta, dijo Adán en un tono que no admitía réplicas.
¡Dios mío!, discúlpenme, pero Axel no es esa clase de persona, él ha sido educado en los más estrictos valores.
¿Está usted diciendo que mi hija es una mentirosa?
No es eso, Axel es un caballero, pero le aseguro que él se casará con Rocío.
Entonces prepararemos todo para la boda.
En eso Axel entró a la casa, venía de hablar con su hermano Rafael en su despacho.
Axel, qué bueno que llegas, los padres de Rocío vienen a reclamarte que repares tu falta.
Axel los miró sin comprender de lo que hablaban...
¿Cuál falta, mamá?, ¿de qué hablas?
Abusaste de Rocío y te casarás con ella.
Eso no es verdad. No me pienso casar.
O te casas o te refundimos en la cárcel, Adán no estaba para bromas.
Axel observó a todos uno por uno y después dijo:
Está bien, si no tengo otro remedio me casaré con Rocío.
Bueno, menos mal que recapacitaste. Haremos todos los preparativos y en dos meses te casarás con Rocío.
Está bien, mamá...
Axel salió muy confundido de esa casa. "Esa Rocío, ¿en qué momento me fui a fijar en ella?, es una traidora. Además, yo ni siquiera me metí con ella. Ni modo, no tengo salvación, tendré que casarme aunque no quiera".
Axel se sentía entre la espada y la pared. Por un momento pensaba en Grettel, ¿qué estará haciendo?
Según los informes que le había dado su padre, ella se había metido con varios hombres y ahora estaba embarazada, tal vez a punto de dar a luz.
"Bueno, si el hijo no es mío, entonces, ¿por qué preocuparme?, total, ella fue la que me falló no yo", se dijo Axel para sus adentros.
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En efecto, Grettel estaba en labor de parto. Adrián y Ulises la llevaron de inmediato al hospital de ginecología. Romina, Ana Luisa y doña Marta estaban ahí presentes.
Entre todos procuraban a Grettel, una chica tan linda y noble.
Por varias horas estuvo sufriendo, los bebés no querían nacer...
Grettel estaba a punto de desmayarse, pero los doctores no la dejaban. Vamos, tienes que pujar. Recuerda que tienes dos niños en tu vientre, decía el doctor que la atendía en ese momento.
Ya no puedo doctor, dijo Grettel en un suspiro, sentía que se le iba el alma.
Claro que sí, tú puedes. Vamos, puja. Una vez más, ya viene uno, ya salió la cabeza.
En cuanto nació el niño, inmediatamente, después nació la niña, ambos con excelente salud.
Felicidades, señora tiene usted dos hermosos niños, una niña y un niño.
Gracias, doctor.
Grettel sonrió, y después perdió el conocimiento.
Rápido, se nos va...
Por un lapso de 10 minutos estuvieron intentando reanimar a Grettel sin resultados positivos.