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Acordes Prohibidos

Acordes Prohibidos

Status: En proceso
Genre:Amor-odio / Escuela / Romance
Popularitas:2.2k
Nilai: 5
nombre de autor: Ariane Salvatore Falcó

Mi nombre es Katherine, soy maestra sustituta en la universidad de Ozark las cosas se me complican cuando mi vida se topa con un Estudiante de nombre Teo, ese chico es la rebeldía en persona y el Diablo salido del Infierno.

NovelToon tiene autorización de Ariane Salvatore Falcó para publicar esa obra, el contenido del mismo representa el punto de vista del autor, y no el de NovelToon.

capítulo 22

El regreso a la habitación fue un desfile de sombras y pies descalzos sobre la alfombra fría. Katherine cerró la puerta de cristal de la terraza con un temblor que no era de frío, sino de una realización devastadora. Se dejó caer sobre su cama, con las muñecas aún rojas por la presión del cordón de cuero y el sabor de Teo impregnado en su piel como un estigma. El silencio de la casa, que antes le brindaba paz, ahora se sentía como una burla ensordecedora.

En la oscuridad, Katherine se enfrentó a la verdad que había intentado enterrar bajo capas de moralidad y decoro: sus sentimientos eran un laberinto de contradicciones violentas. Odiaba a Teo por su arrogancia, por su falta de respeto, por la forma en que había invadido su santuario y destruido su fachada de perfección. Pero, al mismo tiempo, ese odio era el combustible de un deseo que la consumía viva. Cada vez que él la tocaba con ese salvajismo posesivo, una parte de ella, una parte que no conocía la lógica ni el miedo, gritaba de triunfo.

"¿Qué me está pasando?", se preguntó, apretando las sábanas contra su pecho. Sabía que Sergio era la elección correcta, el camino seguro, la vida que se suponía que debía tener. Pero comparado con el incendio que Teo provocaba en sus venas, Sergio se sentía como una vela apagada bajo la lluvia. La razón le decía que huyera, que denunciara a Teo, que lo echara de su casa y de su vida. Pero su cuerpo, ese traidor que vibraba ante el recuerdo de sus manos, quería estar cada vez más cerca de él. El abismo la llamaba, y Katherine se daba cuenta de que ya no quería retroceder; quería saltar.

Al amanecer, tras una noche de insomnio y revelaciones amargas, Katherine no se levantó con la derrota en los ojos. Al contrario, una resolución gélida y peligrosa se instaló en su mirada. Si no podía vencer a Teo mediante la distancia, lo vencería en su propio terreno. Si él quería un juego de poder, ella le daría una guerra de nervios.

—Se acabó el esconderse —susurró frente al espejo, mientras aplicaba una capa de labial rojo intenso, el color del desafío.

Decidió cambiar la estrategia. Ya no sería la presa asustadiza que corría por las terrazas o se ocultaba tras cuellos altos. Ahora, ella sería la cazadora. Jugaría el juego de Teo, pero bajo sus propias reglas: lo seduciría en lugares donde la presencia de otros actuara como un escudo invisible, donde él ardiera de ganas de tocarla pero la decencia social —o la presencia de su hermano— se lo impidiera. Quería verlo sufrir la misma impotencia que ella había sentido.

El primer escenario fue el desayuno.

Katherine bajó a la cocina luciendo una bata de seda color perla, deliberadamente corta, que dejaba al descubierto sus piernas largas y torneadas. Se soltó el cabello blanco, permitiendo que cayera en cascada sobre sus hombros. Kay y Teo ya estaban allí, sentados a la mesa mientras el aroma del café llenaba la estancia.

—Buenos días —dijo Katherine con una voz melosa que hizo que Kay levantara la vista del periódico y Teo detuviera su taza de café a medio camino.

—Vaya, Kath, te ves... animada hoy —comentó Kay, sonriendo—. ¿Dormiste bien?

—Como un ángel, hermano —respondió ella, pasando por detrás de la silla de Teo.

Al hacerlo, Katherine dejó que su mano rozara "accidentalmente" la nuca de Teo, sus dedos deslizándose por el cabello oscuro del chico con una lentitud tortuosa. Sintió cómo él se tensaba al instante, cómo su respiración se volvía pesada. Katherine se inclinó sobre la mesa para alcanzar la cafetera, permitiendo que el escote de su bata se abriera lo suficiente para que Teo tuviera una vista privilegiada, pero manteniéndose fuera de su alcance físico frente a la mirada distraída de Kay.

—¿Te sirvo un poco más, Teo? —preguntó ella, mirándolo directamente a los ojos. Sus ojos azules ahora no tenían miedo; tenían una chispa de malicia triunfal.

Teo la observó con una intensidad que habría intimidado a cualquiera. Sus ojos morados estaban oscuros, fijos en el movimiento de los labios de ella. Podía ver el juego, podía oler la provocación. Sus nudillos estaban blancos mientras apretaba su taza, consciente de que Kay estaba sentado a solo un metro de distancia.

—Estoy bien, maestra —respondió Teo, su voz era una vibración ronca que delataba su estado—. Aunque parece que hoy tiene mucha energía para compartir.

—La música me inspira —replicó ella con una sonrisa enigmática, tomando un sorbo de su café mientras se apoyaba contra la encimera, cruzando las piernas de una forma que hacía que la seda se deslizara peligrosamente por su muslo.

Durante el resto de la mañana, Katherine no le dio tregua. En la sala de estar, mientras Kay jugaba videojuegos, ella se sentó en el brazo del sofá de Teo para "leer una partitura", dejando que su perfume lo envolviera y que su pierna rozara su brazo cada vez que ella se movía. Cada vez que Teo intentaba decir algo o buscaba una excusa para que se alejara, ella le lanzaba una mirada cargada de una promesa que sabía que no podía cumplir en ese momento.

Lo estaba volviendo loco. Podía ver la vena latiendo en la sien de Teo, la forma en que su mandíbula se apretaba hasta doler. Era una tortura exquisita.

Más tarde, en el jardín, mientras Kay limpiaba la piscina, Katherine se acercó a Teo bajo la sombra de un gran roble.

—¿Te gusta mi nueva estrategia, Teo? —le susurró al oído, aprovechando que Kay estaba de espaldas—. Es frustrante, ¿verdad? Querer tomar lo que crees que es tuyo y no poder mover un dedo porque... bueno, el público está mirando.

Teo la sujetó del brazo por debajo de la mesa de jardín, donde nadie podía verlos. Su agarre fue firme, casi doloroso.

—Estás jugando con fuego, Katherine. Crees que este pequeño teatro te protege, pero solo estás logrando que, cuando estemos solos, no tenga piedad de ti.

—Oh, pero ese es el punto —respondió ella, soltándose con una elegancia felina y alejándose hacia la piscina—. El deseo es mucho más fuerte cuando se alimenta de la prohibición. ¿No es eso lo que siempre dices?

Katherine se alejó riendo, dejando a Teo clavado en su sitio, consumido por una rabia que se mezclaba con una admiración retorcida. Ella había entendido finalmente la esencia de su relación: una guerra de desgaste donde el ganador no era quien poseía el cuerpo, sino quien dominaba la voluntad.

Esa noche, mientras se preparaba para dormir, Katherine sintió una satisfacción que no había experimentado en semanas. Había recuperado una parte de sí misma. Ya no era la víctima pasiva de un depredador; era una jugadora activa en un tablero peligroso. Sabía que Teo estaba al otro lado de la pared, probablemente hirviendo en deseos de entrar a su habitación y cobrar venganza por cada provocación del día. Pero ella cerró su puerta con llave y se acostó con una sonrisa.

La razón seguía diciéndole que esto era destructivo, que estaba bailando en el borde de un volcán. Pero su corazón, ese órgano indomable, latía con una fuerza renovada. Si el destino la había condenado a desear a Teo, ella se aseguraría de que el camino hacia su destrucción fuera el viaje más excitante de su vida. El juego apenas comenzaba, y esta vez, la maestra estaba dispuesta a enseñar al alumno una lección que nunca olvidaría.

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§∆No$uK€ 🐾
🐾 kmbio el tablero 😐
§∆No$uK€ 🐾
mmhv 🐾 tanta ansiedad 🤣
§∆No$uK€ 🐾
🐾cm nos gusta y ns revienta Qando ns hacen caer 😒
§∆No$uK€ 🐾
si sería animal bestia 🐾 🤣
§∆No$uK€ 🐾
mmhv la volvió a secuestrar 🐾
§∆No$uK€ 🐾
🐾otra ronda cantinero /Doge/
§∆No$uK€ 🐾
/Hug/
§∆No$uK€ 🐾
/Hug/🐾
§∆No$uK€ 🐾
mmhv eso es tnr hambre 🐾 /Hug/
§∆No$uK€ 🐾
🐾 mmhv mnor mis respetos 🤣
§∆No$uK€ 🐾
🐾 q m enseñe
✮⃝🦋𝓬𝓐𝓵𝓲 𝒟𝒶𝓇𝓀 ℱ 𝒩𝓎𝓍
pequeña zorra 🙊🤣JAJAJJAJA
✮⃝🦋𝓬𝓐𝓵𝓲 𝒟𝒶𝓇𝓀 ℱ 𝒩𝓎𝓍
que sabia eres mi yo 😶 JAJAJJAJA ni yo me lo creo
✮⃝🦋𝓬𝓐𝓵𝓲 𝒟𝒶𝓇𝓀 ℱ 𝒩𝓎𝓍
este hijo!!! osh ahora entiendo tanto a Katherine!! /Right Bah!/
belleza
me encanta
✮⃝🦋𝓬𝓐𝓵𝓲 𝒟𝒶𝓇𝓀 ℱ 𝒩𝓎𝓍
ash es lo que me molesta!! el busco a otra y se queja!! pinche cabron cara dura !! sin vergüenza!!! bestia!!/Right Bah!/
✮⃝🦋𝓬𝓐𝓵𝓲 𝒟𝒶𝓇𝓀 ℱ 𝒩𝓎𝓍
jajajaj 🤣 amo!!! seria yo totalmente ✨️
꧁𝑨𝑹𝑬𝑺꧂
Esta novela Ta' como rara
✮⃝🦋𝓬𝓐𝓵𝓲 𝒟𝒶𝓇𝓀 ℱ 𝒩𝓎𝓍
Calla Ali calla /Curse//Curse/
✮⃝🦋𝓬𝓐𝓵𝓲 𝒟𝒶𝓇𝓀 ℱ 𝒩𝓎𝓍
calla!!! búscate otro 🤣
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