Alexa es una chica simple que, después de tener un inusual encuentro con un hombre en el baño y querer darle una lección, enseñándole que a ella nadie la compra, pensó que nunca lo volvería a ver. Pero el destino tiene otros planes.
Alexa presencia un asesinato por estar en el lugar y la hora equivocada, volviéndose a encontrar con ese hombre, que no es nada menos que el mafioso que todos llaman Satán, sin saber que la hará sufrir. Sin saber que su pesadilla apenas comienza, por convertirse en la adicción de Satán.
NovelToon tiene autorización de Tatiana Márquez para publicar esa obra, el contenido del mismo representa el punto de vista del autor, y no el de NovelToon.
CAP 21 Hermanos...
Nueva casa de seguridad
Al llegar a la casa vemos a Álec jugar con las señoras Rita y la señora Rita diciendo que ya está vieja para eso y algunos de nuestros hombres jugando con el niño.
Yésica y yo llegamos, al bajar no puedo dejar de ver la cara de sorprendida de Yesi al ver el hermoso lugar. Le mostré hasta llegar a la habitación donde solo deseaba hacerla mía. La empecé a besar apasionadamente hasta llevarla a la cama. Empecé a desvestirla hasta que suena mi celular. Es uno de mis hombres que me informa de que fueron atacados llevándose a Kalet y Alexa. Hay hombres heridos y muertos ya que los emboscaron. Me levanto de un solo golpe. Yesi se levanta y empieza a acomodar su ropa tratando de saber qué ha pasado. Tomó mi teléfono, llamo a mis hombres que rastrean a Kalet. Mis hombres los rastrean hasta una localización que está a tres horas de Los Ángeles. Le cuento a Yesi mientras me cambio, me coloco el chaleco antibalas, alisto una de mis armas, veo su rostro de preocupación, salgo de la habitación prometiéndole que traeré a su amiga de vuelta a mi hermano, le doy un suave beso y la abrazo, saliendo con varios hombres armados listos para lo que sea con tal de traerlos sanos y a salvo.
Llegamos a la última ubicación que nos dio el celular de Kalet. Se ven rastros en la carretera donde perdieron el control del camión. Con nuestros hombres empezamos a descender hasta bajar el barranco y hasta encontrar a uno de los hombres con un disparo y el resto del camión. Vemos al conductor con un impacto de bala. Vemos cuatro cuerpos de esos hombres, sé que dos de ellos son rusos. Observo que uno tiene su cuello quebrado, sin duda fue Kalet. A medida que revisamos el área de ese bosque, vemos muchas huellas. Eso quiere decir que Kalet y Alexa están siendo cazados. Seguimos el rastreo de huellas con mis más de treinta hombres hasta hallar un grupo. Uno de ellos nos ve y empieza una lluvia de balas en ese lugar. Mis hombres logran someter a los que quedaron vivos.
Torturé a uno de ellos que hablaba en ruso disparándole en una de sus piernas. Como no hablaba, le disparé en su otra pierna y uno en sus brazos. Como seguía sin hablar, le introduje el arma caliente dentro del disparo de su brazo. Él gritó de dolor hasta que me dio la información: que Kalet y la chica están esposados juntos y se escaparon. Hay cuatro profesionales buscándolos para matarlos, enviados por los hermanos de Mirkus. Él empezó a reírse, yo le disparé en la cabeza volándole los sesos.
Esto es muy serio, los profesionales son asesinos a sueldo, son sádicos y no descansarán hasta hallar su objetivo y acabar con él. Son expertos en armas y en combate.
Esto es muy grave, son entrenados por la mafia rusa, solo con el objetivo de vencer a blancos difíciles. Aunque Kalet es bueno, es uno contra cuatro y menos con Alexa, ella será su debilidad. Llamamos a mis hombres para peinar la zona hasta hallarlos, buscando rastro y cualquier indicio de ellos.
—Necesito un helicóptero con visión térmica para buscarlos desde el aire. Raúl, encárgate de eso—.
—Sí, señor—.
Empieza a oscurecerse, una gran lluvia se avecina. Eso es malo pero también bueno, porque eso borrará el rastro de Kalet y Alexa, los profesionales también. Pero malo para nosotros, no podremos hallarlos. Empiezan a caer las primeras gotas, mis hombres armaron unas tiendas, enterramos a los hombres muertos de los rusos. Han pasado casi dos horas, se han escuchado que la fuerte lluvia ha provocado deslizamientos y hay varios caminos obstruidos. Esto es un problema.
—Hermano, resiste. Voy por ti viendo la lluvia—.
Me hace recordar cuando éramos pequeños que sin culpa rompí un costoso jarrón, ya que afuera llovía y queríamos jugar. Su padre acaba de llegar, Kalet se echó la culpa por mí, fue golpeado por su padre hasta que se cansó. No lo soporté y abracé a Kalet para protegerlo, ambos fuimos golpeados. Ese día siempre estaremos dispuestos a sacrificarnos uno por el otro. Aunque no seamos hermanos de sangre, pero sí del alma.