NovelToon NovelToon
¿A Dónde Vamos?

¿A Dónde Vamos?

Status: En proceso
Genre:Dominación / Equilibrio De Poder / Doctor / Apoyo mutuo / Romance
Popularitas:2.8k
Nilai: 5
nombre de autor: Fer.

Grace, estancada en el desempleo y la monotonía, decide arriesgarlo todo por una conexión virtual de años. Junto a su mejor amiga, cruza la frontera para conocer a Noah, un dedicado estudiante de medicina que vive consumido por la exigencia de sus guardias hospitalarias. Aunque Noah queda cautivado al ver que ella es más hermosa en persona de lo que imaginó, no está dispuesto a comprometerse: su carrera es su única prioridad. Sin embargo, la química física y emocional pronto desbarata sus planes. ¿Podrán construir un futuro real o simplemente el trabajo consumirá a un lado?

NovelToon tiene autorización de Fer. para publicar esa obra, el contenido del mismo representa el punto de vista del autor, y no el de NovelToon.

Parte 3

Grace

Incómodo. Demasiado a mi parecer. Incluso cuando Emma y yo tratamos de sonreír y llevar todo bien, las mujeres que estaban con ellos nos miraban horrible. Pero hubo una en específico que se pegó de inmediato a Noah. Solo abrí los ojos, sorprendida. Tal vez era el arroz en bajo que tenía.

—Bueno, ¿entonces dónde las llevamos? Porque no sé cómo es el ambiente en su país.

Emma y yo nos miramos, y soltamos una risa. Esa risa que nace para aliviar tensiones.

—Nos acoplamos a todo, no se preocupen —dije yo.

—Yo sé que tú sí, ¿pero y tu amiga? —Noah mira a Emma, y ella asiente con una sonrisa medida.

—Puede que no escuche todo 24/7, pero me adapto.

Al final, ellos decidieron a qué discoteca ir. Estaba casi llena. Las personas pegadas unas con otras, el ambiente cargado, luces de colores cruzando los rostros, el bajo retumbando en el pecho. Era perfecto, en apariencia.

Emma, que siempre había sido más tímida, se negaba a bailar con gente que no fuera del círculo. Yo, que era mucho más tranquila, me dejé llevar por el ritmo.

Estaba tomando, pero tenía buena resistencia. El baile me hacía sudar y, poco a poco, sentía cómo el licor se disipaba de mi sistema.

Fue cuando me alejé a tomar un poco de agua que todo pasó. Me sentía cansada, con la respiración agitada, necesitaba un descanso.

—Qué hermosa eres —sentí el aliento de alguien detrás de mí.

Me giré con lentitud. Era un hombre, se veía de unos treinta años. Sonreía de lado, como si tuviera derecho a algo.

—¿Eres de aquí? ¿Te gustaría ir a alguna parte?

Se estaba acercando peligrosamente. Le di una leve sonrisa y negué con la cabeza. Mis manos empezaron a temblar. Esto nunca me había pasado antes. Emma se había ido a comprar unas botellas de agua con uno de los amigos de Noah. Yo estaba sola.

—Me estás incomodando —le dije, mientras retrocedía un paso.

Pero me agarró de la muñeca. Sentí la fuerza horrible de su agarre, la presión exacta para inmovilizarme sin dejar marcas, y el olor a licor mezclado con tabaco.

—No te preocupes, linda —musitó, acercándose más.

Cuando intentó tocarme de nuevo, vi una mano firme posarse sobre su hombro. Lo jaló hacia atrás con una fuerza que me hizo retroceder también.

Era Noah. Tenía su camisa de cuadros, las mangas recogidas hasta los codos, y la mandíbula tensa.

—Vete —ordenó con voz firme.

El hombre iba a pararse, pero una sola mirada de Noah bastó para que se fuera. Yo solté un gran suspiro que no sabía que estaba conteniendo. Mis piernas temblaban un poco. Noah se giró hacia mí y me revisó con la mirada, preocupado.

—No debiste irte sola. Dios... ese bobo de Dante te dejó así como si nada.

—No te preocupes, estoy bien —murmuré, tratando de recuperar el aire.

—¿Y si no hubiera llegado? ¿Qué habrías hecho?

—Darle una patada en la ingle —dije con una sonrisa débil.

Él suspiró, asintiendo como si esa respuesta le devolviera algo de calma.

Emma apareció con el amigo de Noah, Dante. Los cuatro volvimos a entrar a la discoteca. La mujer de antes no tardó en acercarse de nuevo a Noah para seguir bailando con él, aunque hasta ese momento, él no había bailado. Solo había estado conmigo.

Antes de que ella llegara hasta nosotros, Noah me tomó de la cintura con seguridad. En ese instante, comenzó a sonar una canción de reguetón de las buenas, de las que no daban tregua.

—Venga, muéstreme cómo se baila —murmuró al oído con voz coqueta, porque así era Noah, coqueto de naturaleza.

Y yo quería fastidiar a la mujer. Aunque no fuera lo correcto, aunque no me hiciera mejor persona... estaba cansada de esas miradas asesinas sin haber hecho nada. ¿Quería que hiciera algo de verdad? Listo. Le iba a perrear a este hombre de la forma más sucia posible, para que tuvieran de verdad un problema conmigo.

Así fue como inició. Y no supe en qué momento de la noche, pero ninguno de los dos se despegó del otro. Ni cuando llegó el merengue, la salsa o la bachata. Estábamos en todo momento juntos.

¿Fueron los tragos encima?

Sí.

Debía confesarlo: este hombre me habían gustado hace unos años.

Pero él había dicho abiertamente que las relaciones a distancia no eran lo suyo. Y yo no era nadie para discutir. No le iba a rogar por atención ni por amor. El amor... se siente, o no.

—Usted sí baila muy bueno —me dijo al oído, mientras nos movíamos con un merengue pegado.

Podía sentir su pecho contra el mío, su respiración cálida, su olor a perfume caro. Su barba rozaba mi frente. Todo era tan... cerca.

Sentía tantas cosas al mismo tiempo que me mareaba más que el alcohol. Y justo cuando lo miré, y él se fue acercando más, como si fuera a besarme, alguien lo empujó. Otra pareja bailando lo chocó sin querer.

Entonces vi quién era la mujer.

Ella.

Sin querer, sonreí. Le había ganado.

¿Pero qué había ganado, en realidad?

¿La atención de Noah?

¿El amor de Noah?

No.

No había ganado nada.

Había perdido mi dignidad y me había convertido en algo que pensé que ya estaba muerto.

—Al final bailaste con él —fue el primer comentario que me lanzó mi amiga apenas cruzamos la puerta del apartamento. La miré unos segundos, con la cabeza aún girando por todo lo que había pasado, antes de responderle.

—Eso no quiere decir nada.

—¿Sabes cómo te miraba? —insistió—. Te miraba de una forma extraña... además, le ganaste a esa otra.

Niego con la cabeza lentamente, como si con ese gesto pudiera sacudirme la idea absurda de que esto fuera una especie de competencia. Me acerco a la nevera, buscando una botella de agua, cualquier excusa para calmar el temblor leve que sentía en el pecho.

—Perdí. Perdí más de lo que gané... sinceramente, perdí del todo —suelto una risa amarga, una de esas que no hacen gracia. Abro la botella y comienzo a tomar agua en silencio.

—¿Qué quiere decir eso? —pregunta Emma, con la voz más suave ahora, como si algo en mi tono la hubiera tocado.

Le sonrío. Una sonrisa débil, apenas dibujada, que no busca esconder nada, pero tampoco revelar demasiado. No le doy respuesta. No porque no quiera, sino porque ponerlo en palabras sería hacerlo más real.

No quería que hiciera realidad el miedo que tenía dentro.

Ese miedo que había ignorado por tanto tiempo.

Ese miedo de lo que sentía cuando él me miraba así.

Enamorarme de mi amigo.

1
Maria Elena Martinez Lazaro
Tenía que pasar esto para que Noah reaccionara
Maria Elena Martinez Lazaro
Sabía que esto iba a pasar solo se iban a vivir así sin conocerse bien y sin Noah tener claro lo que siente por ella, ya que Grece si está segura de su amor hacia él , Pero para Noah es más importante su carrera que Grece . que lastima que esto vaya a terminar mal
Maria Elena Martinez Lazaro
Grace no debería de pensarlo mucho y quererte ahí, no viviendo con Noah ni que te mantenga , de pronto en esa cuidad te va mejor y consigas un buen trabajo y de paso miras si tú relación con Noah pueda funcionar
Maria Elena Martinez Lazaro
Hola querida autora fer que pena si te incómodo con mi comentario Pero la verdad no entendí bien este capítulo no se quiénes son estos nuevos personajes de la historia si estábamos leyendo la de Grace y Noah entonces quien es Lía y Harold?
Maria Elena Martinez Lazaro: A ya, yo si decía que estaba perdida , pero se ve super buena ya la quiero leer me podrías decir si la vas a subir por esta app porque quedé con ganas de leerla, Gracias por la aclaración y bendiciones
total 2 replies
Maria Elena Martinez Lazaro
Excelente la historieta Díos te bendiga querida Fer y que sigas cultivando ese talento maravilloso que te ha regalado
Fer: Muchas gracias 🥰
total 1 replies
Maria Elena Martinez Lazaro
Gracias autora Fer , bendiciones 👏👏👏👏
NovelToon
Step Into A Different WORLD!
Download MangaToon APP on App Store and Google Play