un chico que sufre a lo largo de su vida, a causa de inevitables desgracias que acompañan su vida. Theo,¿ serás capaz de librarte de todas las desgracias?
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Through my misfortune parte 18
...Capitulo 18
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Todos mis sentidos despertaron y mi corazón devastado palpito por un momento. Las lágrimas dejaron de fluir, y aquella sombra que me atormentaba desapareció opacado por el fuerte brillo de aquellos ojos miel.
No entendía lo que estaba viendo. ¿Cómo era posible que el mismo chico que había desaparecido estaba aquí, justo frente a mí?. Era imposible, yo nunca le había dicho donde estudiaba o la dirección exacta, pero por un breve instante me hizo feliz verlo, aunque fuera una ilusión.
Theo se levantó de un saltó, frotando las mangas de su camisa por sus ojos, tratando de volver a la realidad, él todavía creía que era su mente engañándolo y que al frente de él no había nadie.
Nuevamente, levantó la vista, y sus fríos ojos enrojecidos se encontraron suavemente con los hermosos ojos miel del chico misterioso.
— ¡Meow! – interrumpidos por un maullido proveniente del brazo del chico.
Era Patito (gatito), quién asomando su pequeña cabeza brevemente maulló para saludar a Theo.
Theo conmovido, acarició suavemente el pelaje de Patito, sonriendo sutilmente.
El chico misterioso no pudo evitar darse cuenta del estado en el que se encontraba Theo, al ver sus párpados mojados apresar de que el agua no hiciera contacto con él, era evidente que había estado llorando y más por el hecho de que debajo de sus ojos estaba algo rojizos.
Preocupado, y con tono algo confianzudo preguntó a Theo.
— Oye, ¿Te encuentras bien?. Tienes los párpados húmedos.– Acercándose bruscamente a Theo, limpió su rostro con el “Pañuelo amarillo con patrones de patitos”. El mismo con el que Theo una vez cubrió a él pequeño patito.
Theo no reaccionó a tal acción, sin embargo, su corazón seguía agitado y apresuradamente dijo. — “ Me encuentro bien, ¡Muchas gracias!.”
Nohan que se encontraba al otro lado del pasillo que daba con la entrada, presenció como una persona completamente extraña, que él nunca había visto en su vida, hablaba tan confianzudamente con su “tesoro”. Todo su cuerpo se estremeció, una enorme ola de tristeza se apoderó de su cuerpo, pues él, había cometido el más grande error de su vida, y ahora ya no era parte de la vida de Theo, aunque aún sabía que solo era parte de su dolor y de sus lágrimas, eso no era algo que exactamente le agradece.
Después de que Nohan despertará aquella vez, casi después de dos largos días inconscientes, intentó comunicarse con Theo, pero fue imposible porque a pesar de que vivían tan cerca no se toparon ni una sola vez en todas esas 3 semanas, hasta el día de hoy que por fin Theo había vuelto a clases.
Avergonzado, celoso y decepcionado de si mismo, Nohan apretando su puño izquierda, se dio la vuelta y se fue sin que nadie lo viera salir, así no tendría que mostrar su cara desprolija delante de su tan amado tesoro.
Mientras tanto, Theo ocultando toda su incertidumbre. Y tratando de desviar la atención del chico misterioso, dio inicio a una pequeña conversación sin sentido.
– ¿Qué tal as estado?, no te e visto en mucho tiempo. Estaba preocupado por si algo le había pasado a Patito y a ti.
El chico no evitó darse cuenta de la situación y de que Theo estaba evadiendo el hecho de que no se veía para nada bien, sin embargo, para no ser un entrometido el chico misterioso decidió seguir la corriente. Extendiendo su mano, pidió una disculpa formal.
– Lamento haber desaparecido sin haberte dicho nada. Estaba ocupado con algunos asuntos.
– Entiendo, no hay problema, lo importante es que te encuentres saludable y que Patito este muy bien. (Theo)
– Claro , que tal si conversamos en otro lugar. Este lugar es algo tétrico y temo por mi vida.– El chico misterioso dando seguridad y confianza, sonríe sutilmente. Demostrando que solo quería salir de ese lugar para que Theo ya no se sintiera triste, como un refugio ese chico misterioso, daba vibras extrañas.
Ambos salieron del colegio, dejando atrás la tristeza que por un momento Theo había sentido, ya no veía a la sombra y otra vez sentía brillo alrededor de él, era como si estaba siendo afectado por la extrañaba vibra que emanaba aquel chico. El mundo gris que sintió con gran decepción hace solo unas semanas, ahora nuevamente tenía color.
Caminaron por horas, conversaron y jugaron como un par de niños con Patito. Theo por fin estaba sintiendo que tenía un nuevo amigo, el chico misterioso, le daba un ambiente cálido al frío estado de Theo. Con un pensamiento despreocupado Theo deseo.
— Ojalá, el mundo parará en este preciso momento. Deseó que este momento duré para siempre.
Irónicamente, ese lunes después de la lluvia, me sentía mejor que nunca y antes de despedirme del chico misterioso que ya tenía que volver a su casa él se presentó formalmente como Etan Slade un estudiante de honor en una prestigiosa escuela, el apellido Slade me sonó de alguna parte; sin embargo, no le di importancia.
Devolví la presentación formalmente dando mi nombre y apellido, como ya sabía de antes ambos teníamos la misma edad y cursábamos el mismo año. Sin preámbulos algunos nos despedimos.
Esa noche el insomnio se fue y tuve un lindo sueño dónde estaba felizmente hablando con el chico misterioso por nombre Etan.
Desperté al día siguiente con un fuerte dolor en el pecho como si mi corazón estuviera siendo estrujado y un terrible presentimiento se apoderó de mis nervios. Sentía que algo malo estaba por suceder.
Esa misma mañana cuando salía de casa para dirigirme al colegio, mi madre estaba sentada en el sofá mientras miraba por la ventana como una hermosas flores deslumbraban con los rayos del Sol, mientras susurró:
“ Es un bonito día” no sé porqué pero ese verso me estremeció, me acerqué a ella y le sonreí alegremente o mejor dicho fingiendo una sonrisa alegré, nada estaba bien, sin embargo, el rostro de mi madre tenía un semblante extraño, ese rostro se quedó grabado en mí memoria como una fotografía tridimensional.
Algo dentro de mí, me dijo que me quedara en casa, pero mis pies parecían moverse por si solos y salí de casa algo apresurado, sabía que debía detenerme y quedarme en casa. Pero las riendas del destino decidieron por mí.
Un miedo me impulso a salir corriendo y alejarme de la sensación de peligro que percibía de mi propia casa.
Camine había el colegio con pasos apresurados, mi corazón latía fuertemente y en mi mente fueron invadidos con preguntas que nunca salieron de mi boca.
– ¿Qué pasa con madre”, ¿ Que está mal? , ¿Por qué sentí ese miedo y presentimiento extraños?.
Al llegar al Cole me sumergí en las clases, intentando distraerme del presentimiento ominoso que me perseguía, pero nada funcionó. Mi mente seguía proyectando la imagen de mi madre sentada en el sofá con esa expresión en el rostro…
De repente suena el timbre que marca el final de clases, recogida mis cosas con rapidez y salí apresuradamente del salón de clases aún llevando unos libros en la mano que pensaba devolver de camino a casa. No estaba totalmente consciente de mi alrededor y con la mente estaba tan distraída no ví lo que se encontraba delante de mí.
En un acto de torpersa, mi cuerpo chocó con un chico de un año superior, cayendo al suelo con los libros abiertos. El chico al que choque se enfureció y con los compañeros que lo acompañaban pisotearon los valiosos libros que habían caído al suelo. Me enojó el hecho de que aunque me disculpara él me ignorase y se burlara de mí con sus compañeros.
—Deberías tener cuidado Gay, o quizás te tropezaste conmigo, porque quieres que te folle. No como niños, Pero tampoco es que me oponga a la idea, quizás puedas usar esa boquita para satisfacerme.– Con burlas y actitudes repugnantes el me miró como un depredador mira a su presa seguido por sus compañeros.
—Oh no que cosas dices, nosotros te ayudaremos a atraparlo.(Otro chico)
— Sería tan encantador, Pero no es mi gusto violar hombres. –Respondió con desdén, intentando intimidarme
Sentí un miedo incomparable en ese momento, otra vez me estaban molestando por mi orientación y el hecho de que hablarán tan asquerosamente era aún peor. En un intento de querer defenderme me levanté del suelo y mientras ellos me daban la espalda agarré uno de los libros que estaba en el suelo y se lo lanze directamente en la cabeza del chico con el choque provocando su ira.
— Maldito, ¿Qué acabas de hacer?– el chico superior me miró rápidamente volteando la cabeza. Y yo le respondí sin miedo.
— Eso es por hablar de esa manera a pesar de ser mayor y también por el hecho de no disculparte con los libros que acaban de pisotear tus compañeros. (Theo)
— ¿Por qué mierda debería disculparme?, te voy a matar maldito enano. – Diciendo eso se acercó a mí, me volvió a empujar.
No caí y cedí al golpe y como arrebató haciéndome el valiente le devolví en golpe, el golpe no acertó más, sin embargo, hizo enojar aún más a el chico, que apretando el puño golpeó directamente en mi abdomen, provocando que mis entrañas sonarán con el impacto, caí de rodillas rendido en el suelo por el gran dolor que me causó, ese chico tenía una fuerza impresionante, pero no sé comparaba con la paliza que había recibido anteriormente de los matones en aquel callejón.
Pero eso no significaba que no doliera de la misma forma. Mi cabeza mareada estalló y de la nada empecé a derramar mucha sangre por la nariz y boca. No sabía si era debido al impacto del golpe o la secuelas de la golpiza que Nohan me había dado en la cabeza hace semana.
Los chicos al ver que estaba sangrando salieron huyendo del lugar por Miedo a qué de verdad me hubiera matado.
— Tsk, maldito débil.
Chasqueo de un murmullo el chico superior. Este también se fue sin ningún remordimiento, los libros estaban muy maltratados y quizás yo también. Sin embargo, como pude me las arreglé y salí del colegio, sangrando y con dolor Pero lo que más quería en ese momento era llegar rápido a casa.
Pero nuevamente la lluvia interrumpió mi camino, me sentía muy mareado, ya que había perdido gran cantidad de sangré, así que me senté un ratito en un callejón cercano, mientras esperaba a qué la lluvia cesará. Cerré mis ojos por un momento y de la nada mi cuerpo dejó de moverse. Perdiendo la noción del tiempo me sumergí en un dulce sueño, en ese sueño me encontraba en casa, era exactamente la misma escena que está mañana, hay estaba mi madre sentada todavía en el sofá mientras miraba por la ventana a la flor. Pero está vez la expresión en su rostro era diferente, estaba feliz y tranquilo.
Su apariencia también era diferente, se veía más joven y bonita, sin moretones ni ojeras, sin arrugas ni maltrataban, estaba tan bonita como la flor que ella miraba.
Con una voz llena de emoción a diferencia de susurrar aquella frase, está vez sé voltio hacia mí y me dice:
— “Theo… mi bebé… lo siento.”
Aunque estaba dentro de un sueño se sentía tan realista, que sus palabras me llenaron de tristeza, dolor y arrepentimiento.
De repente el sueño se distorsionó y la escena cambia, mi madre empieza a desvanecerse y con un último abrazo, sus últimas palabras fueron soltadas.
— “Ojalá y pudiera verte crecer y ser feliz”.
— “No me arrepiento de nada, ni de ti y de tus hermosas hermanas, se feliz”.