NovelToon NovelToon
El Socio De Mi Padre

El Socio De Mi Padre

Status: En proceso
Genre:Malentendidos / Traiciones y engaños / Mafia
Popularitas:5.9k
Nilai: 5
nombre de autor: stefy.R

Antonio Kühne llega a la ciudad con un único propósito firmar un contrato con la familia Blackmore.

Émily Blackmore, universitaria, hija del empresario Joseph Blackmore. Creció con el amor de sus padres, pero con la llegada del nuevo socio de su padre todo cambiara.

secretos muy oscuros seran revelados, infidelidades, surgirá un amor netamente prohibido.

NovelToon tiene autorización de stefy.R para publicar esa obra, el contenido del mismo representa el punto de vista del autor, y no el de NovelToon.

capítulo 16

Ella entra y ahora que me doy cuenta, tienen aires similares en sus facciones.

No me digas, es su hermana.

—Ya se conocen, excelente. Él es mi hermano, Antonio —dice felizmente.

Es una chica muy dulce y tierna.

—Sí, claro —digo con una incomodidad evidente.

Me escabullo por lo bajo, dejándolos a ellos dos solos. Es su hermana.

Quizás, futura cuñada.

Quito esa idea de mi mente y sigo trabajando, haciendo informes todo el día sin distraerme.

Se acercan los auxiliares, Leidy y Juan, hasta donde yo estoy y me miran, entregándome un informe para que lo revise con detenimiento.

—Listo —les digo con seguridad.

—Vamos a cenar ahorita que salgamos, ¿quieres ir? —me menciona Leidy con naturalidad.

—Sí —les digo con una sonrisa perfecta y amable.

Termino de trabajar y veo a Antonio y Hanna juntos, con una expresión poco amigable; evidentemente están discutiendo, pero nadie dice nada ni los mira.

Él infunde mucho respeto y yo no les presto atención; no es de mi incumbencia meterme en problemas ajenos.

Termino de organizar mi puesto para dejarlo impecable para mañana, como siempre.

Veo que Leidy está esperándome acompañada de Juan, Laura la contadora y Cristian, el cual es ingeniero químico, pero no he hablado mucho con él o simplemente no hemos entablado ni una conversación formal.

Yo me voy en mi carro y veo la dirección que me mandan; queda cerca, demoro unos siete minutos en llegar.

.....

Me adentro al lugar y es sencillo pero agradable; veo que todos se ubican en una mesa y yo voy detrás de ellos, observando el ambiente.

—Qué cansancio, ya no quiero trabajar más —habla Leidy rompiendo el silencio con dramatismo.

—Ni lo digas —le responde Juan con fastidio.

—Tengo días sin ver a la malvada en la oficina de nuestro hermoso jefe —apoya los codos en la mesa Laura, bajando la voz.

—¿Malvada? —pregunto, ajena a lo que dijo.

—Sí, ¿no sabes? La secretaria Lucinda se acuesta con nuestro jefe y a veces ella se cree la dueña de la empresa cuando él no está —me comenta sin filtro.

Siento un nudo en mi garganta, pero no digo nada; solo escucho atentamente, manteniendo la compostura.

—Sí, tiene un mes que no pasa por nuestro departamento de cuidado personal. Tampoco la quiero ver; cuando el jefe se va es un infierno tener que aguantarla, es como su mano derecha —murmura con horror.

—Entiendo, y ustedes le dicen la malvada —pronuncio apenas, procesando la información.

Todos asienten en silencio.

—Igual es bien sabido que nuestro jefe viene y va a Italia, donde está la sede principal; él tendrá muchas amantes y ha estado envuelto en muchos escándalos, así que no es nada nuevo —pronuncia Cristian; por primera vez lo escucho hablar con tanta claridad.

No digo nada y el mesero interrumpe para traer los platos de comida.

Pedí mixto de carnes con papa y bastante ensalada, acompañado de una Coca-Cola que no puede faltar.

Devoro mi plato rápidamente y, cansada, me despido de todos sin extender demasiado la conversación.

1 MES DESPUÉS

Corro a toda velocidad bajando las escaleras porque voy tarde al trabajo, sin comer porque no tengo apetito el día de hoy.

Después de un tiempo llego a la empresa, como es de costumbre, sintiéndome tranquila pero a la vez inquieta; no era mentira que cuando Antonio se va, Lucinda toma el cargo, trata de humillar a las personas, y ya he tenido varias discusiones con ella, y yo no dejo que me humille.

Entro como siempre, me pongo en mi puesto, pero me empieza a dar sueño; antes de comenzar me tomo un café para poder despertarme y mantenerme alerta.

—¿Quién hizo esto? —de repente aparece Lucinda en medio de todos, elevando la voz.

No le presto atención y sigo en lo mío, lo cual parece molestarle y se para frente a mi cubículo con evidente intención.

—Aquí dice que fuiste tú, Emily Blackmore —dice volviendo a leer el papel con desprecio.

—Esto es una broma de mal gusto; la hija del empresario Blackmore no trabajaría aquí —dice con total desagrado y burla.

—Pues aquí estoy, cree lo que quieras; no voy a entablar conversación con gente tan ignorante, y te recuerdo que tú no eres la dueña de esta empresa —sentencio, posándome al frente de ella sin bajar la mirada.

—Te van a despedir, tenlo por seguro —me afirma con frialdad.

La ignoro, siguiendo en lo mío; no le presto atención a nadie más y ninguna persona se me acerca, lo cual agradezco en silencio.

Pienso en comida, pero me veo interrumpida por Hanna, que aparece de repente.

—La salida de hace un mes todavía está disponible —me mira con emoción contenida.

—Sí —le afirmo con una leve sonrisa.

—Aprovechemos que no está mi hermano —me dice con evidente emoción.

—Hanna, vamos a comer, me muero de hambre —la jalo del brazo bajando del edificio con prisa.

—Le voy a decir a mi hermano y a algunos amigos de la universidad, ¿te parece? —pregunto mientras caminamos.

—Sí, no suelo tener muchos amigos; mi hermano no me deja salir —algo en su rostro cambia y su tono se vuelve más bajo y serio.

—Entiendo —me limito a decir con calma.

Si la gente no me cuenta las cosas es porque no quiere; cuando se sienta lista me dirá si algo le molesta, supongo aquí, en mi ignorancia prudente.

Entramos al restaurante y huele delicioso; pido un churrasco en salsa y Hanna pide ensalada con pechuga.

Algo sencillo, pero suficiente.

—Bueno, tengo a mi otro hermano aquí, pero él sí anda ocupado y no me presta atención; lo único es que me tengo que escapar de mi guardaespaldas personal —comenta en tono bajo y casi conspirativo.

—Tienes mucha seguridad; quizás no te escapes, que vaya con nosotros, ¿no te parece? —propongo con naturalidad.

—Es que él tiene órdenes estrictas de no dejarme salir casi nunca.

—Yo hablo con él —me ofrezco—, que entre con nosotros y siempre esté al lado tuyo.

—Dejaré que lo intentes; si no, me ayudas a escaparme.

—Ok —respondo con complicidad.

Veo cómo traen la comida y me emociono; huele muy bien y se ve aún mejor.

De repente veo un computador en la otra mesa y pienso que ya falta poco para entregar lo que es mi trabajo de grado, pero ya tengo todo listo y bajo control.

1
Dilia Contreras
Esta bien que no le guste socializar mucho pero es invitado a cenar, además donde se empieza a conocer a las personas con quién quiere hacer negocios, esto empezó con mucha mala educación, vamos a ver que le pasa a él mientras sigue esta historia.
Dilia Contreras
Hasta ahora todo ha sido tranquilo, veremos cuando conozca al nuevo socio del papá, por que no le cae al señor? seguiremos leyendo. gracias.
Mary Ney
Escritora mw emocionr pensé que era otro capítulo gracias por escribir
stefy: En la noche subiré más 🤭 esperalos!!!
total 1 replies
Mary Ney
Lo encontró con secretaria teniendo sexo desilusión para Emily ☺️
Camy Reed
😂
Camy Reed
Linda descripción ❣️
stefy: tranquila ya la estoy terminando solo que subo los capítulos poco a poco, confía en mí 🤭, saludos!!
total 3 replies
Camy Reed
jajajaj 😂
NovelToon
Step Into A Different WORLD!
Download MangaToon APP on App Store and Google Play