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Latidos Prohíbo

Latidos Prohíbo

Status: En proceso
Genre:Doctor / Reencuentro / Amor-odio / Maestro-estudiante / Polos opuestos enfrentados / Donde hubo fuego cenizas quedan
Popularitas:6.1k
Nilai: 5
nombre de autor: milva

Él es Leonardo "Leo" Santamaría, hijo de uno de los dueños del hospital más prestigioso del país. Un médico brillante, pero arrogante y mujeriego. Es conocido por sus noches de fiesta, su actitud despreocupada y su fama de ser un profesor insoportable. Para él, la vida es un juego en el que nunca ha tenido que luchar por nada… hasta que la conoce a ella.

Ella es Isabela "Isa" Moreno, una estudiante de medicina determinada a convertirse en doctora para asegurar un futuro para su hijo. A sus 24 años, ha aprendido a ser fuerte, a sobrevivir sin ayuda y a mantener su vida privada en secreto. La última persona con la que querría cruzarse es con un profesor prepotente como Leo, pero el destino tiene otros planes.

NovelToon tiene autorización de milva para publicar esa obra, el contenido del mismo representa el punto de vista del autor, y no el de NovelToon.

capítulo 14

Isabela salió de la sala de cirugía con una exhalación profunda, quitándose los guantes y dejándolos caer en el contenedor correspondiente. Habían sido horas intensas, pero la niña estaba estable. Mientras se dirigía al vestidor para cambiarse, sintió la tensión en sus hombros y decidió que un café sería su recompensa antes de revisar los informes postoperatorios.

Caminó por los pasillos del hospital con la seguridad de quien conoce cada rincón, pero se detuvo en seco cuando escuchó una voz profunda y familiar que le erizó la piel.

—No me interesa lo que diga la junta, yo no quiero estar aquí.

Isabela giró lentamente, su corazón acelerándose mientras su mirada se encontraba con la de él.

Leonardo.

El hombre que la había marcado de una forma que nunca quiso admitir estaba ahí, en medio del pasillo, con su postura rígida y esa mirada intensa que recordaba demasiado bien.

Leo también la vio en ese instante, y el impacto en su expresión fue inconfundible.

—¿Tú? —soltó él, con el ceño fruncido, como si estuviera viendo un fantasma.

Isabela cruzó los brazos, obligándose a mantener la compostura.

—Yo también trabajo aquí. ¿Tienes algún problema con eso, doctor?

El silencio entre ellos era denso, cargado de recuerdos no resueltos. Hasta que Leo dio un paso hacia ella, reduciendo la distancia entre ambos con una mirada calculadora.

—No esperaba encontrarte aquí.

—Pues qué sorpresa —respondió ella, con una sonrisa tensa—. No soy la única que ha vuelto de entre los muertos.

—Yo no volví por gusto —aclaró él, su mandíbula apretada—. Si por mí fuera, no pondría un pie en este hospital.

—Qué lástima —murmuró Isabela, inclinándose un poco hacia él—. Porque parece que ahora trabajaremos juntos.

Leo la observó, su expresión oscureciéndose apenas. Isabela podía ver la lucha interna en sus ojos, pero no esperó su respuesta. Le dedicó una última mirada y giró sobre sus talones, dejando a Leo en el pasillo con una mezcla de incredulidad y fastidio.

El juego apenas comenzaba.

Leo la observó alejarse con la misma determinación con la que recordaba haberla visto salir de su vida años atrás. Pero ahora estaban en un hospital, en su territorio, y no iba a dejar que ella tuviera la última palabra.

Dio un par de pasos largos hasta alcanzarla, deteniéndose justo a su lado antes de que pudiera entrar a la sala de médicos.

—¿Desde cuándo trabajas aquí? —preguntó, su tono bajo, pero con un filo perceptible.

Isabela no se molestó en mirarlo de inmediato. Se tomó su tiempo, como si estuviera decidiendo si siquiera valía la pena responderle. Luego giró apenas la cabeza, su mirada encontrándose con la de él.

—Desde hace un año —dijo, su voz firme.

Leo dejó escapar una risa seca.

—Increíble. De todos los hospitales en los que podrías estar, tenías que elegir este.

—Lo mismo digo —respondió ella sin dudar—. Pensé que jamás volverías.

Leo apretó la mandíbula.

—Créeme, yo también.

El silencio entre ellos se volvió espeso, casi asfixiante. Ambos sabían que no solo hablaban del hospital, sino de todo lo que había quedado pendiente entre ellos.

—Bueno —Isabela rompió la tensión con un ligero encogimiento de hombros—. Si vas a quedarte, te sugiero que aprendas a lidiar con mi presencia. No planeo irme.

Leo sostuvo su mirada, su expresión inescrutable. Entonces, en un movimiento calculado, inclinó un poco la cabeza hacia ella, reduciendo la distancia entre ambos.

—No sé si es tu presencia lo que me molesta… o todo lo que me recuerda.

Isabela sintió su pulso acelerarse, pero no dejó que él lo notara.

—Ese suena como un problema tuyo, doctor.

Y con eso, empujó la puerta de la sala de médicos y desapareció en su interior, dejándolo solo en el pasillo.

Leo exhaló con fuerza, pasándose una mano por el cabello. No podía creerlo.

No podía creer que, después de tantos años, Isabela aún tenía ese poder sobre él.

Y eso… eso sí que era un problema.

1
Melisuga
No creo que sea un error de Isa. Las complicaciones en el posoperatorio inmediato son muy frecuentes y, por más que el equipo quirúrgico tome todas las precauciones, pueden ocurrir.
Melisuga
¿No era Leo el que entró?
Estimada escritora, ojo con los cambios de nombres y apellidos.
Melisuga
Y es así, damas y caballeros,como se engendra un chisme.
Melisuga
.¿Están hablando de Isa? Su apellido es Moreno, no Gonzales.
Melisuga
¿Mateo o Matías?
Melisuga
Estaría bueno que se conecte con sus hijos, si ellos quieren.
Melisuga
Es muy fuerte todo lo que le está pasando a Isa en estos momentos.
Melisuga
¿Acaso Owen está actuando como chiquilín de primaria, que molesta a la niña que le atrae? Pareciera que sí y, en ese caso, Isabela va a estar entre dos cirujanos con la testosterona en niveles estratosféricos. ¡Pobrecita!
Melisuga
¿No que el hermano mayor era quien debía asumir la dirección del hospital? Pensé que estaba muerto y por eso le tocaba la tarea a Leo.
Melisuga
¿Cuánta gente sabe que Isabela Moreno es tu peor dolor de cabeza, Leonardito Santamaría?
Melisuga
Me asusté. Por un momento pensé que era Mariana. Hubiese sido un golpe muy fuerte para Isabela.
Melisuga
La Mayo Clinic es una institución de referencia por su excelencia en la atención médica y por l calidad y conocimientos de su personal de salud. o
Melisuga
Espero que no sea Mariana Moreno.
Melisuga
Por la clínica y lo antecedentes, debe ser hipovolémico, por la pérdida de sangre. La hipervolemia se produce por una entrada masiva de líquidos a la circulación, como cuando nos ponen un suero y abren mucho el goteo cuando no corresponde.
Melisuga
Esos tres años, ¿son antes del momento en que cuenta que ya los gemelos tienen 12, o a partir de ahí?
Melisuga
Ley de vida.
Melisuga
Este ya quedó enganchado. Espero que al menos sea un caballero y, además de no tener memoria, cumpla su parte del trato. Ya suficientemente ruin fue al quitarle unos puntos que ella sí tenía en el examen.
Melisuga
*así como así
Melisuga
Solo espero que el "respetable" Dr. Santamaría pague con sangre lo que está haciendo.
Melisuga
Muy fuerte y muy difícil esa situación.
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