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MAS ALLÁ DEL ANILLO

MAS ALLÁ DEL ANILLO

Status: Terminada
Genre:CEO / Traiciones y engaños / Romance / Completas
Popularitas:4.1k
Nilai: 5
nombre de autor: Naibelys Perez

"Dicen que el amor a los veinte años es una promesa y a los cincuenta es una certeza. Pero ¿qué pasa cuando la certeza se rompe en mil pedazos? Después de treinta años de matrimonio, una traición pública y una depresión que amenazó con apagar su luz, Norielys Bustamante entendió que el fin de una historia no era el final de su vida, sino el despertar de su verdadera fuerza. Entre empresas familiares, hijos leales, amigas incondicionales y el implacable desprecio de la alta sociedad hacia el hombre que la traicionó, Norielys demostró que una reina nunca se queda sin corona, especialmente cuando la vida le regala un nuevo baile con el hombre menos esperado."

NovelToon tiene autorización de Naibelys Perez para publicar esa obra, el contenido del mismo representa el punto de vista del autor, y no el de NovelToon.

El eco de una promesa bajo el sol

​El sonido rítmico de las olas rompiendo contra la orilla de arena blanca era el único compás que importaba en aquel rincón paradisíaco del Caribe. Treinta años de matrimonio no se cumplían todos los días, y Darío Santander había insistido en celebrarlo por todo lo alto con un viaje exclusivo. Para Norielys Bustamante, de cincuenta años, aquella escapada representaba la cúspide de una vida construida a base de esfuerzo, complicidad y un amor que creía blindado contra el tiempo. Llevaban días caminando por la playa con las manos entrelazadas, riendo con la ligereza de dos jóvenes que se escapan del mundo, dándose besos furtivos bajo la sombra de las palmeras.

​Norielys lucía radiante con un traje de baño de dos piezas que desafiaba con absoluta elegancia el paso de los años, demostrando la seguridad de una mujer dueña de su destino y de un imperio empresarial. Darío, a sus cincuenta y cinco años, la miraba con una mezcla de aparente devoción y una tensa rigidez que ella, cegada por la brisa marina y la felicidad del aniversario, interpretó al principio como simple fatiga del vuelo.

​—¿En qué piensas, mi amor? Te noto tan distraído de repente, como si tu mente estuviera a miles de kilómetros de esta playa —le preguntó Norielys una tarde, deteniéndose en la orilla mojada para mirarlo a los ojos mientras el agua tibia rozaba sus tobillos. Darío vestía unos shorts de lino blanco y una camisa blanca.

​—En nada, mi vida. Solo pensaba en lo rápido que ha pasado el tiempo... en todo lo que hemos caminado juntos hasta aquí —respondió Darío con una sonrisa medida, apartándole un mechón de cabello del rostro con aparente ternura.



​—Treinta años se dicen fácil, Darío, pero hemos construido una vida hermosa. Mirar atrás y ver a nuestros cuatro hijos, ver lo que somos... no lo cambiaría por nada del mundo —murmuró Norielys, apoyando su cabeza un segundo en el pecho de él antes de retomar el paseo.

​—Sí, bueno... la vida da muchas vueltas, Norielys. A veces los caminos cambian de dirección cuando uno menos lo espera —comentó él con un tono ambiguo que se perdió entre el sonido del viento.

​Lo que Norielys ignoraba por completo, mientras disfrutaban de las cenas románticas a la luz de las velas y de noches intensas donde volvieron a hacer el amor con la pasión desbordante de su juventud, era que aquel paraíso estaba construido sobre cimientos de mentiras. Más de una madrugada, mientras ella dormía plácidamente abrazada a su pecho, Darío se levantaba sigilosamente de la cama. Con la pantalla del teléfono al mínimo brillo para no despertar sospechas, salía al balcón de la suite para marcar un número prohibido.

​—¿Sí? Hola, mi amor... tranquila, ya falta poco para regresar al infierno de la rutina, pero quería escuchar tu voz antes de dormir —susurraba Darío con una frialdad escalofriante al otro lado de la línea.

​—¿Ella no sospecha absolutamente nada de lo nuestro, Darío? Te juro que ya no soporto verte a su lado ni un día más —respondió Dolores Ferrer desde la distancia, con una voz cargada de impaciencia y soberbia.

​—No sospecha nada, Dolores. Cree que este viaje es la prueba máxima de nuestro amor eterno. Ten paciencia, el plan está en marcha y pronto todo cambiará —replicaba él, asegurándose de borrar el registro de llamadas antes de volver a la cama para besar la mejilla de su esposa, quien dormía ajena a la traición.

​Al terminar el viaje, el regreso a la tierra firme se sintió como un reencuentro con la estabilidad de siempre. Su hogar, una residencia amplia y señorial situada en una exclusiva zona residencial, volvió a llenarse de la dinámica cotidiana. Allí vivían junto a sus dos hijas solteras, Daniela y Noris, quienes llenaban los pasillos con su energía universitaria, sus bromas y sus charlas sobre proyectos futuros.

​La vida transcurría con esa aparente calma que precede a las grandes catástrofes. Norielys retomó sus mañanas ejecutivas, dividiendo su tiempo entre la dirección de su empresa —heredada con orgullo de sus padres, una reconocida dinastía empresarial— y la atención a los detalles del hogar. Darío, por su parte, regresó a las oficinas de la empresa que ambos habían fundado juntos, aquella donde él comenzó como un simple aprendiz bajo la tutela de la familia de su esposa hasta ascender a la codirección.

​Una tarde, mientras almorzaban en el comedor principal de la casa en compañía de sus dos hijas menores, el ambiente era cálido y familiar. Noris, la menor de diecinueve años, miró a sus padres con una sonrisa pícara mientras jugueteaba con su teléfono.

​—Mamá, papá, de verdad que después de treinta años de casados ustedes dan diabetes. Todavía se van de viaje y regresan viéndose como novios en su primera cita —bromeó Noris, soltando una risa ligera.

​Daniela, de veintidós años, levantó la vista de su plato y asintió con una sonrisa cómplice.

​—Es la verdad, papá. Ya quisiéramos nosotras encontrar un amor que aguante tres décadas con esa misma chispa. Aunque conociendo a mamá, seguro lo tienes cortito y bien atendido —agregó Daniela entre risas.

​Norielys sonrió con dulzura, extendiendo su mano sobre la mesa para entrelazar sus dedos con los de su esposo.

​—El amor madura con los años, hijas mías. Ya no es la locura de los veinte, pero se convierte en una certeza inquebrantable... ¿verdad, Darío? —preguntó ella, mirándolo directamente a los ojos esperando encontrar la misma complicidad de siempre.

​Darío tragó saliva con dificultad, apartó lentamente su mano de la de ella bajo el pretexto de tomar su copa de agua y forzó una sonrisa que no llegó a alcanzarle la mirada.

​—Sí... claro, Norielys. El tiempo cambia muchas cosas y las prioridades de cada quien también evolucionan —respondió Darío con una sequedad que hizo que el silencio se instalara de golpe en la mesa.

​Norielys frunció ligeramente el ceño, extrañada por el tono distante de su esposo, pero prefirió restarle importancia, pensando que se trataba del estrés acumulado tras el retorno a la oficina.

​—Bueno, el trabajo en la empresa de exportación debe tenerlo agotado, hijas. Dejemos que su padre descanse —intervino Norielys con elegancia, disimulando la incomodidad del momento.

​Ninguna de las presentes, ni Daniela, ni Noris, ni la propia Norielys, imaginaba que aquel hombre que compartía la mesa con ellas ya tenía los días contados como pilar de la familia, y que el veneno de la traición estaba a punto de desatar la peor tormenta de sus vidas en la próxima reunión familiar.

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Cristina Alvarado
en otras novelas pusiste FOTOS xq acá no solo un recuadro q dice obj.y al menos yo no puedo ver ni entiendo supongo que son imágenes de 🤦🤬🤔 pero no veo NADA 😱
Miriam Ramirez
Me gusto el final un anllo no asegura que vas tener siempre elrespecto y amor de otra persona se logra concon la convivencia de cada dia felicidades autora 👏👏👏👏👏👏
Miriam Ramirez
ay esta sin esperarlo jajaja y miserable del ex va arebentar de celos ja ja ja🤣🤣🤣🤣🤣🤣
keila arias
Guau me encanto.... Pero estoy confundida... Recuerdo haber leído q tenia 35 años??? O leí mal.???
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