El vestidor del baño fue un lugar perfecto para iniciar un incendio, los blancos que Zara había desparpajado en el piso y cubierto con alcohol fueron como leños que alimentaron el fuego, las puertas de madera fueron alcanzadas, el piso de duela también comenzó a arder, el fuego avanzó a la recámara, lo primero que se inició a quemar fuel el hermoso vestido blanco hecho a la medida.
Después del fuego alcanzó la alfombra de pelo corto de la habitación, alcanzó los muebles y cortinas, todo comenzó a arder como si fuera el infierno.
Las alarmas contra incendios no sonaron, tampoco hubo registro en las cámaras de seguridad, todo estaba digitalizado.
Antes de entrar a ver a Zara, Rachel fue al tablero donde controlaba todo el funcionamiento de la casa: las puertas, cerraduras, alarmas, cámaras de seguridad, entre otros.
Ella no sabía como utilizar ese complejo tablero así que desconectado todo, lo que provocó que nadie se percatara de lo que estaba sucediendo, hasta que fue muy tarde.
Cuando el equipo de seguridad se dio cuenta de que algo estaba mal fue el momento donde los cristales de la habitación exportaron, el aire que entró alimento las flamas, eran como moustro que lo devoraba todo a su paso, queriendo acabar con la casa y sus habitantes.
El estruendo hizo que todos en la casa salieran a ver lo que sucedía, pronto todos los adornos de gasa y flores cayeron al piso, el incendio avivado por la ráfaga de viento que provenía del exterior.
El fuego comenzó a tener vida propia, era como una bestia furiosa queriendo devorar todo lo que tenía enfrente.
Edgar continuaba en su habitación, fue el único que no se percató de lo que sucedía, el alcohol y el cansancio hicieron que durmiera profundamente, en sus sueños disfrutaba del dulce cuerpo virgen de Zara, sus fríos y largos dedos jugaban por la tierna, rosada y juvenil piel de la chica, estaba disfrutando su sueño cuando alguien entró a toda prisa a su habitación.
- ¡Señor !, ¡señor, tenemos que salir!
Edgar que estaba adormilado parecía no escuchar lo que le decía su guardaespaldas, entonces lo levantó mientras aún no reaccionaba por completo, una densa nube de humo cubría todo.
A la nariz de Edgar llegó el olor a humo y comenzó a toser frenéticamente, otro guardaespaldas llegó y entre los dos hombres arrastraron a Edgar afuera de la casa.
El incendio devoraba la lujosa mansión, se escuchaban los cristales de las ventanas explotar.
A una de las sirvientas le cayeron cristales encima, comenzó a sangrar, otros de sus compañeros la fueron a auxiliar, algunos otros tenían ataques de tos frenéticos por la inhalación de humo negro.
Edgar despertó por completo, escuchaba los gritos y el llanto, busco con la vista, pero no encontró a la persona que buscaba.
Vio a Emma y se acercó a ella.
- Emma, ¿Dónde está Zara?
En la conmoción nadie recordó que Zara estaba atada, era imposible que pudiera escapar del fuego, era imposible que ella sobrevivirá.
- Yo ... Señor ... No lo sé - Emma se dio cuenta de lo que su respuesta implicaba.
Estaba sollozando más que por el susto de casi morir en el incendio por la chica que seguramente pereció en el.
- ¡Mierda !, ¡Maldita sea !, ¿¡por qué nadie fue a ayudarla !? - Edgar gruñó con rabia a todos los que tenía enfrente, su rostro se puso rojo de cólera.
- Señor, no lo recordamos, todo era un caos, las decoraciones de la boda hicieron que el fuego se propagara más rápido - Uno de los guardias de seguridad se acercó de forma cautelosa y dijo en voz baja.
- Señor, el incendio comenzó en la planta alta, si alguien iba por ella era imposible salir con vida - Dijo el guardaespaldas que lo sacó de su habitación.
Edgar estaba furioso con esas palabras, tomó al hombre por el cuello de la camisa y rugio con los ojos llenos de ira
- ¡Maldita sea, mi esposa, dejaron morir a mi esposa!
Laura que estaba con la cocinera que había tenido algunas heridas alcanzadas a escuchar lo que decían, ambas mujeres estaban en el césped, Laura miraba sus quemaduras, cuando escucho la conversación se puso de pie y avanzó hacia ellos.
Se paró frente a Edgar y lo abofeteo.
- ¡Maldita imbecil !, ¿¡qué crees que haces !? - Grito Edgar.
Uno de los guardaespaldas salió de su sorpresa y detuvo a Laura cuando estaba apuntó de dar otro golpe a Edgar.
Grandes lágrimas comenzaron a correr por sus lindos ojos marrón.
-¡Tú la asesinaste! , ¡Tú eres un maldito asesino !, ¿también me vas a matar como lo hiciste con Zara !? - Grito con furia y tristeza Laura ante los ojos atónitos de todos a su alrededor.
- Señor no la lastime por favor, ella no sabe lo que hace, está muy conmocionada. - Emma protegió a Laura parándose frente a ella, sabía que ese atrevimiento le podía costar la vida.
Mientras todos discutían llegaron los bomberos y también algunas ambulancias.
Edgar llamó a uno de sus guardaespaldas
- Toma el auto y llévame a un hotel, que revisen a todos en el hospital y me pasan un reporte.
- Sus palabras eran frías.
- Señor que hacemos con esta sirvienta - Dijo el guardaespaldas que aún mantenía sometida a Laura.
Emma lo vio con sus grandes ojos verdes como suplicando piedad.
-Llevala al hospital, pero tengo cuentas pendientes con ella, así que no sé que huya o ustedes pagarán por su atrevimiento.
- Si señor. Edgar fue a un Hotel, se dio un baño con agua caliente, pronto el guardaespaldas le llevó ropa limpia.
Edgar se paro frente a la ventana, aún no amanecía. Todo había sido demasiado rápido, no se percató de que no sólo faltaba Zara entre las personas que salieron de la residencia, también faltaba Rachel pero no pensó en ella en absoluto.
El guardaespaldas que estaba con Edgar Jonson llamó a Walter, sabía que su jefe no se dejaría revisar con un médico desconocido, por eso no sugirió ir al hospital, sin duda se negaría sin ninguna oportunidad a cambiar de opinión.
Edgar aún permanecía parado frente a la enorme ventana del hermoso hotel, las luces de la ciudad aún no se apagaban, el sol comenzaba a salir iluminado lo todo.
La ciudad comenzó a despertar, tenía que investigar como comenzó el incendio, por que no los alertaron las alarmas contra incendios, por otro lado tenía que anunciar a todos lo invitados que la boda se cancelaría.
Cuando Walter llegó, Edgar tenía un cigarrillo mientras tenía la mirada pérdida en un punto indefinido.
-Señor, déjeme revisarlo, debo ver que no esté herido. - Jonson parecía no escucharlo, así que Walter se acercó a él.
- Señor, por favor siéntese lo revisaré.
- Walter, una de las sirvientas dijo que yo la mate ... ¿Crees que es cierto?
Walter no entendió a que se refería, pero en ese momento busco a Zara en la habitación.
Un pequeño pánico comenzó a nacer en él.
- Dis-disculpe ... ¿Dónde está su mujer? Edgar dibujo una leve sonrisa,
- Ella no alcanzo a ser mi mujer ni mi esposa, solo fue una desafortunada mujer que murió atada a la cama.
Walter abrió muy grandes los ojos de la sorpresa, antes de que Edgar dijera esa palabras Walter había comenzado a sacar sus instrumentos para la revisión, al escuchar a Edgar dejó de sacar las cosas, se quedó frío.
- ¡¿Nadie la ayudó?!, ¡¿Nadie fue por ella ?!
No hubo respuesta, solo silencio, un silencio incómodo y acusador, Walter pensó lo mismo que Laura había gritado.
Edgar siguió sin moverse de la ventana, el cigarro en su mano se consumió hasta que le comenzó a quemar la mano.
El guardaespaldas se percató y corrió a quitarle el cigarro de la mano y lo tiro en un cenicero.
Edgar lo miró con los ojos vacíos.
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Updated 134 Episodes
Comments
krmly
a ver si te remuerde la conciencia hasta que te dé un derrame cerebral
2024-08-02
0
krmly
al jecho
2024-08-02
1
MX Lim
hooo pobre
2023-11-26
2