Celia aún estaba con vida cuando Adolfo llegó al hospital, al parecer estaba esperando por él.
En cuanto llegó el enfermero que le había llamado lo hizo pasar a la habitación de Celia, él entró con un poco de enfado el cual se disipó en cuanto vio el pálido y delgado rostro de su aún esposa.
A pesar de que Adolfo la había echado nunca realizó el trámite de divorcio, no era por amor o respeto, simplemente no quería darle ninguna cantidad de dinero como compensación, su avaricia era enorme.
Por un momento tuvo remordimientos pues esa mujer que estaba en la cama había sido la mujer que más lo amo de forma sincera, sin embargo él siempre fue un mujeriego, ella le perdonó todo hasta que Wendy le exigió que reconociera a sus vástagos y tomará su lugar como esposa de Adolfo.
Wendy era una mujer un poco más joven que Celia también sabía cómo seducirlo y para un hombre que se guía por sus bajos instintos no faltaron escusa para alejar a su esposa y quedarse con su amante.
En cuanto Celia lo vio una sonrisa de tristeza se dibujo en su rostro. Había tanto tiempo que no lo veía que su corazón le dolió al verlo cruzar la puerta y acercarse a ella.
Su cuerpo estaba golpeado, su rostro estaba muy pálido y sus labios que alguna vez fueron colos fresa, ahora eran pálidos como los de un fantasma, seguía siendo bella pero ya no tenía la jovialidad de antaño, los años no habían sido amables con ella, se notaba que había adelgazado y se veía demacrada.
Con su último aliento le pidió que se acercará.
— Adolfo, esperó que ahora tengas la vida que quieres. Que seas feliz – su rostro sonreía pero su mirada era triste tanto que era inevitable no sentir pena por ella.
— No hables ahora ya tendremos tiempo para charlar cuando salgas de aquí.
Celia quería reír pero un ataque de tos le impido hacerlo, la tos tenía sangre que salpicó y mancho la corbata de Adolfo, eso hizo que se molestará, pero trato de contener su molestía.
— L-lo siento, no fue mi intención – dijo Celia apenada y con voz temblorosa.
— No te preocupes mi corbata solo cuesta unos cuantas libras.
— Pero será mejor que hablemos más tarde – Adolfo se levantó de la silla donde estaba sentado y se disponía a salir.
Haciendo un gran esfuerzo Celia lo tomó por el dobladillo del saco y le suplicó
— No, no te vayas ... cof ... cof ... es algo importante ... cof ... cof – Celia se esforzaba por hablar, pero no habría otro momento y tenía que hacerlo aunque su pecho le doliera con cada intento.
Adolfo vio que había una jarra de agua y un vaso, sirvió un poco y ayudo a Celia a sentarse y le dio de beber.
Después de unos cuantos sorbos Celia pudo hablar un poco mejor.
— Adolfo sé que me odias, no sé la razón pero ahora que me tengo que ir de este mundo te pido que cuides de nuestra hija.
— ¿Cómo sé que no me estás mientiendo? ¿qué esa niña de afuera no es de otro hombre?
— Adolfo nunca te mentiría pero si crees que mi amada Zara no es tu hija puedes irte, solo espero que ella algún día te perdoné por abandonarla a su suerte.
— Supondremos que es mi hija, que es lo que quieres que yo haga, ahora tengo una nueva vida, Wendy nunca permitirá que ella viva con nosotros si sabe que es nuestra hija.
Grandes lágrimas rodaron por los ojos de Celia
— Te lo ruego, no tengo más familia que tú, mi padre me exilió cuando me case contigo, mi hermano aún no me perdona, todos me dieron la espalda, mi pobre hija no tiene a dónde ir – Celia lloraba y si voz era suplicantes, su pecho se hundía, su respiración era cada vez más pesada.
— Haré lo que pueda pero no te prometo nada – respondió de mala gana y un poco de culpa.
Cuando Adolfo enamoro a Celia la persuadido para que se cansarán a escondidas, algo de lo que el padre de Celia reprobó de forma contundente, después de eso, se fueron a vivir lejos para castigar al viejo, pero al final Celia termino sola, sin su familia y sin su esposo.
— Por favor aunque no viva a tu lado no la abandones, es tu sangre.
— Está bien, yo me encargaré de ella.
— La puedes traer por favor, necesito despedirme de ella.
Adolfo salió y llamo a la niña, ella brinco de la silla donde había pasado por mucho tiempo, sus frágiles piernas temblaron, pues había estado en una sola posición por horas.
Estaba por caer cuando su padre la alcanzó evitando que se estrellara contra el piso frío. La niña levantó sus lindos ojos y le sonrió de forma tímida.
— Gracias señor.
Ambos entraron en la habitación, Zara corrió al lado de su madre y le agarró la mano.
— Mami, ¡vámonos a casa! !vámonos! – la niña comenzó a sollozar mientras se aferraba a la mano de su madre.
— No puedo irme contigo mi pequeño bebé – le dijo mientras le acariciaba el cabello, la niña se sentía feliz de estar cerca de su madre desde que llegaron en la ambulancia las habían separado y después de horas de espera pudo reunirse con ella.
Afortunadamente Zar no había tenido daño alguno, al ver la evidente colisión Celia protegió a su hija con su propio cuerpo. Quién pensaría que era su último acto de amor por ella.
— Mami entonces yo me quedaré aquí contigo y te cuidaré – la niña se subió a la cama y se acurruco al lado de su madre.
Celia la abrazó, siguió acariciando su cabello suave y cariñosamente.
— No te puedes quedar aquí conmigo, hay muchos gérmenes y te puedes enfermar, pero mi amigo, mi mejor amigo Adolfo cuidará de ti de ahora en adelante – Celia levantó su mirada y vio a Adolfo, en el fondo de su corazón rogaba para que él se conmoviera por su pequeña y linda hija.
— No, no mami, no quiero irme con nadie, quiero estar contigo, ¡mami no me dejes! – a pesar de la enorme tristeza la niña lloraba de forma silenciosa.
La niña lloraba desconsolada, no quería separarse de su madre pero después de que se quedó dormida por el llanto, su madre le tomó la mano a Adolfo y le suplicó no la dejará desamparada.
Su último aliento lo utilizó para suplicar que velará por su hija. Cuando el médico entró Celia ya había fallecido, su cuerpo comenzaba a enfriarse.
Adolfo estaba en la silla a un lado de la cama su mano aún sostenía mano de la mujer que en vida fue su esposa abandonada, él fue malo, fue cruel pero ella lo llamo para entregarle al ser que más amaba en el mundo, a su hija.
No hizo reclamos ni lo maldijo.
Adolfo sintió varias agujas que se clavaban en su corazón.
El médico le dijo que no tenían que preocuparse por la mujer, ella ya había dispuesto como se manejarían sus restos, había contratado un seguro y ya se habían contactado con ellos, también dejó una pequeña suma de dinero para la manutención de su hija la cual la misma aseguradora le haría llegar.
Adolfo tomo a la niña y la cubrió con su saco y la llevo a su auto.
Solo le pidió al médico le notificará como dispondría del cuerpo de Celia, sabía que no era el indicado para hacerlo, pero no quería permanecer más tiempo en ese lugar, el olor a desinfectante nunca le había agradado y la imagen de Celia muriendo y rogando era algo que deseaba sacarse de la mente lo antes posible, no quería que su duro corazón comenzará a pesar.
En el auto escuchó el ruido sonido que hizo el estómago de la niña, seguramente había pasado mucho tiempo desde que había tomado sus últimos alimentos.
El médico le dio a Adolfo el bolso de Celia, en el llevaba las llaves de su casa y su cartera donde estaban sus identificaciones y tarjetas bancarias.
Adolfo tenía la dirección del pequeño departamento donde vivía Celia con Zara, así que no dudo en ir a recoger algunas de las cosas de su hija.
Después dispondría del lugar y la mudanza.
Cuando llegaron al lugar no se veía que fuera un lugar pobre pero tampoco era un lugar lujoso, el departamento era pequeño, apenas con una habitación, pero estaba muy bien decorado, Celia siempre fue una mujer elegante y eso se notaba en cada rincón del lugar .
Adolfo acostó a la niña en la cama y fue a la cocina, comenzó a preparar una sopa sencilla.
La niña despertó y se floto los ojos, vio que estaba en su hogar y percibió el delicioso aroma de comida recién hecha.
Brinco de la cama y corrió a la cocina mientras gritaba con entusiasmo
— ¡Mami! ¡mami! ... – repetía con alegría.
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Comments
krmly
me gusta lo que he leído hasta ahora.😚
2024-08-02
1
Adoración del Carmen Martinez sonni
triste comienzo 🥹🥹🥹
2024-06-08
1
Catalina Suto
excelente comienzo ,🤔🌹
2024-04-02
2