Capítulo 7.
(Liz)...
Una hora y media me demoré en regresar a mi casa, camine en medio de la noche porque por más que llamé a un taxi, nunca llegó.
Respiré profundo en reiteradas ocasiones negándome a llorar, puesto que si bien siento rabia, también siento pena por mí misma. Hablo todo el camino conmigo misma, repitiéndome una y otra vez que soy una chica fuerte, que este episodio no debe importarme y que unos simples chicos sin cerebro no arruinaran mi vida.
Al llegar a casa, veo un lujoso carro estacionado. Deduje de inmediato que es de algún nuevo acompañante de Laura.
Al entrar, subí directo a mi habitación, me coloqué mi pijama y cepillé mi pelo antes de dormir. Le di las buenas noches a Tomy y me quedé profundamente dormida por el cansancio que tenía tras haber caminado una hora y media sin descanso.
Al otro día...
Desperté casi a las cinco de la tarde, era tanto mi cansancio que no me di cuenta de que había dormido casi todo el día.
Salgo de mi habitación y voy a la cocina a prepararme un bocadillo, de pronto escucho reír a mi madre y al caminar hasta la sala la veo sentada en las piernas de un hombre.
_ Hola cariño _ me dice muy alegre (De seguro está drogada)
_ Hola _ le respondo dando la vuelta.
_ Ven, cariño Hernán me está contando unas historias muy divertidas _ me dice mi madre estirando su brazo para que yo me acerqué a ellos.
_ No puedo, tengo mucho que estudiar _ le respondo mientras camino a la cocina por mi bocadillo para luego subir a mi habitación y dejar la puerta con seguro.
_ Mi querido Tomy, ¿Por qué Laura no sé respeta como mujer? _ le pregunto a mi hámster, como si me fuera a responder.
Nuestra vida sería tan diferente si ella no fuera así, mi infancia hubiese sido como el común de todas las niñas y no como la que yo tuve, puesto que desde pequeña he tenido que ver y escuchar situaciones horrorosas que le han pasado a mi madre.
Muchas de ellas, aunque trato, no las puedo sacar de mi cabeza y por lo mismo aunque ame a mi madre. Terminando la escuela me iré lejos de ella, porque sé que si sigo a su lado nunca podré llevar una vida normal y decente.
...----------------...
Lunes por la mañana.
Me levanto y veo que ese hombre qué pasó todo el fin de semana con Laura no está en casa. Mi madre duerme en su cama y salgo sin despertarla a tomar el autobús.
Al llegar a la escuela observo a mi alrededor y me coloco la capucha de mi sudadera para que nadie me reconozca, como la chica que le aventó una bandeja por la cabeza a ese troglodita qué se atrevió a darme un nalgazo.
Fui a la clase de química, tomé asiento mientras mis compañeros iban llegando.
_ Buena paliza, les dí el otro día a esos chicos en el pasillo _ me dice un chico que toma asiento al lado mío.
_ Mmm, yo diría lo contrario _ le dije al recordar que era el mimo chico que esos mastodontes tenían golpeando la semana pasada.
_ Bueno, si yo no me doy ánimo a mí mismo, nadie más lo hará _ me dice riendo.
_ Tienes razón, les pateaste el trasero a esos trogloditas sin cerebro _ le respondo sonriendo.
_ Me gusta ese nuevo término _ se larga a reír.
_ Soy Diego _ me dice.
_ Liz _ le respondo.
Entra el maestro y todos nos quedamos en silencio, mientras el maestro comienza la clase.
_ Formen pareja, harán un trabajo que será evaluado la próxima clase _ pide el maestro.
_ ¿Quieres que hagamos el trabajo juntos? _ me pregunta Diego.
_ Bueno, si tú quieres _ le respondo.
La clase pasó muy rápido, Diego es muy entretenido y en varias ocasiones me hizo reír, puesto que tiene un sentido del humor bastante especial.
Al salir de la sala me despedí de él y me fui a mi casillero a buscar mis cosas para la próxima clase.
_ Señorita Launders, aún no se ha anotado a un taller de deportes _ me dice la consejera estudiantil.
_ Disculpe, lo había olvidado por completo _ le respondo.
_ Busque de inmediato al profesor y le dice en que taller desea quedarse.
_ Iré enseguida _ le digo dándome la vuelta para ir a buscar al profesor de educación física quien se encuentra en la piscina de la escuela.
Acomodo la capucha sobre mi cabeza y camino a donde se encuentra el profesor platicando con algunos estudiantes.
_ Buenas tardes profesor, la consejera de la escuela me pidió que lo busque para que me anote en un taller de deportes _ le digo al profesor, sin mirar a los chicos que se encontraban a su lado.
_ Dime qué deporte practicabas en tu antigua escuela _ me pregunta el profesor.
_ La verdad es que no soy buena en ningún deporte _ le digo encogiendo los hombros.
_ Lo qué haremos, es que dentro de esta semana te quedarás a todos los talleres y así decidiremos cuál es el deporte adecuado para ti _ me dice el profesor, mientras va a ver a un grupo de alumnos que lo necesitan.
La idea no me agrada en nada, tendré que pasar cada tarde en un taller de deportes diferente y el que más me aterra es natación, puesto que no me veo usando esos diminutos trajes de baños que llevan con tanta naturalidad las chicas de esta escuela.
_ ¡Miren chicos a quien tenemos aquí! _ reconozco esa voz que viene hacia mí.
_ Miren, es la chica que me dejó, esta cicatriz en la ceja _ dice tocándose la herida.
Yo ignoré su presencia, le di la espalda y caminé por el costado de la piscina para salir lo más rápido posible.
"Solo un par de metros"
Me decía antes de sentir que alguien me toma por la espalda y me lanza a la parte más honda de la piscina junto con él.
Comencé a dar manotazos desesperados, puesto que el Imbécil que me lanzó a la piscina me tiene agarrada y me impide salir a respirar un poco de aire, pensando seriamente que su intención es asesinarme porque siento que pasan minutos y no me suelta.
Cuando casi comienzo a perder las fuerzas, siento que alguien me jala y me levanta en sus brazos dejándome al borde de la piscina, mientras que yo aún no logro respirar. Comenzando a toser involuntariamente y a vomitar agua, mientras que mi cuerpo da espasmos involuntarios, mis oídos están tapados y la cabeza la siento abombada.
Nuevamente, siento que me levantan y lo único que hago es aferrarme al cuello de esa persona que no puedo ver, al sentir que en cualquier momento muero por no poder respirar.
_ Cálmate, tienes que calmarte para que puedas respirar _ logro escuchar la voz del chico que me lleva en sus brazos.
_ Ya casi llegamos a la enfermería, mírame, estoy aquí y nada te pasará _ me dice, mientras yo logro abrir los ojos y ver esos ojos grises que me miran a solo diez centímetros de los míos.
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Updated 48 Episodes
Comments
Yasmin Pena Nava
De verdad xq habrán personas así tan dañinas 😲😳🤬
2024-12-03
0
Vilma Ingelore Romero Gonzaléz
quien sera el chico
2025-02-14
0
Zonia Guzman
yo creo que el papá de Tyler es el amante de Laura la mamá de ellla
2024-10-06
1