Ricardo y Leonora aprovechan como en el pasado la entrega del correo para poder comer y platicar un rato, en esta ocasión ella está con él en la comida.
-Te escribe tu padre.
-Ambos, preguntan cómo estoy, mi padre sigue de celoso contigo dice que debo alejarme de ti.
-Heee 😰, y tu madre.
-Ella dice que no hay problema, pero que lo piense bien, Ricardo cuando el territorio este más organizado debemos hablar que es lo que esperas de mi.
Ricardo la toma de la mano, para besarla, él quisiera salir corriendo con ella pero sabe que no puede hacerlo.
-Leonora, le escribí a mi madre, ella no está de acuerdo en que renuncie a mi título, pero aceptará mi decisión, solo me dijo lo mismo que lo pensara bien.
-Ricardo... Yo no quiero que tú.
-Shhhh, no pienses en eso ahora, vamos a seguir así, cuando llegue el momento, los dos decidiremos que vamos hacer.
-Bien, así será
-Pasando a otro tema, irás al Ducado Montalvo , ahí quiero que me hagas un favor, el Duque juro lealtad a mi hermano, su hijo será su heredero y está comprometido, tus padres no son conocidos en este reino así que no te consideran importante, necesito que me digas cómo se comporta, si es confiable, no se encontró ninguna prueba en su contra, lamentablemente su esposa murió por qué al igual que otros nobles las usaron para amenazar a sus familias.
-Que horrible, pero que necesitas.
-Los nobles muestran su verdadero rostro con los más vulnerables, en este caso sus habitantes, la atención médica es obligatoria para todo el territorio, en un principio se negó por qué decía que tenía sus médicos, pero no es opcional, ustedes revisaran cada pueblo.
-Entiendo, bueno yo lo vigilo, si es un traidor lo mató
-Queee, no, solo me avisas para que alguien lo investigue.
-Haaa, está bien, entonces probablemente sea como mi padre, sobre todo en este reino las mujeres solo son vistas como mercancía, al llegar nos costó trabajo incluso con los plebeyos.
-No seas exagerada, así es la mayoría de los nobles son como era tu padre.
-Jaja era broma lo de matarlo, mañana salgo temprano.
-También quiero que tengas cuidado, no sabemos nada del príncipe heredero, se decía que murió en las montañas, pero nunca fue confirmado, en el palacio dicen que huyo, su hermana, una joven de 18 años es la princesa.
-Y como sabemos quién es, no tienes un retrato.
-No, el palacio fue incendiado por la Emperatriz, el Emperador murió en las montañas.
-Que pasa si no aparece.
-Siempre será un riesgo, sobre todo si hay nobles que quieran que sea un reino independiente.
-La familia real tenía algún don en especial, o características como cabello, ojos, algo.
-No, nada solo magia de viento, pero es algo común.
-Eso será difícil entonces, bien puede ser ahora cualquier persona.
-Ya lo sé, solo ten cuidado, también antes que te lo diga alguien más, está una propuesta de compromiso con la princesa, no la acepte.
-😨 Disculpa, tienes una propuesta de matrimonio con una princesa, no hay ningún problema con que no aceptes, Ricardo si es por el bien del reino.
-No, no lo digas, yo te amo a ti por favor nunca lo dudes, nunca dudes de mí, jamás aceptaría un matrimonio así, aunque tú no estuvieras, mí familia nunca nos forzaría.
-Te creo, gracias.
-Leonora yo quiero estar junto a ti 😟, espere tres años para poder decirte, tú me has dado la oportunidad de conocernos créeme que no pienso desaprovechar esta oportunidad.
-No sufras, yo confío en ti.
Ambos continúan con su comida platicando de diferentes cosas, Menor sale temprano del campamento con sus doctores, tardarán en llegar un día y medio hasta el Ducado Montalvo.
Al llegar ahí, todo está en orden y los caballeros la dejan pasar, pero la ven extraña, pensaron que llegarían en carruajes. En la entrada de la mansión estaban el duque y su hijo, ambos esperan la llegada de los carruajes, su sorpresa fue grande al ver que eran jinetes lo que llegaban, más al ver a Leonora en su caballo.
-Mmm al parecer si tendremos problemas, solo con ver sus rostros se les nota.
-Capitán, dónde nos quedaremos
-Se supone que nos darán un lugar, si no es así debemos acampar
Leonora llega a la entrada y baja de su caballo, se dirige a Duque quien supone que es el hombre mayor.
-Duque Montalvo, soy la doctora Leonora Altamirano, mucho gusto.
-Doctora? Quien es el encargado?
-Soy yo, soy capitán y soy la encargada de los médicos.
-El Emperador me manda niños, que edad tiene, el ducado tiene a sus médicos y son muy capaces.
-No lo dudo, pero no es opcional señor, es un orden real, debemos examinar a la gente del Ducado, así como los pueblos que tiene a cargo.
-Bien, el capitán de mis hombres le enseñará el lugar donde se quedarán
-Gracias, le recuerdo que mis doctores y sobre todo doctoras tienen entrenamiento, controle a sus hombres o terminarán muertos, la mayoría de ellas tiene magia.
Leonora había notado como la veían a ella y a las otras chicas los guardias desde que entraron al territorio y la mansión.
-Mis hombres también están entrenados, las mujeres no deben trabajar, deben...
-Eso era antes, el Reino de Lyra acepta que las mujeres trabajen, tienen derecho a heredar y a no tener un matrimonio si no quieren, así que mejor que se acostumbre.
Leonora sube nuevamente a su caballo y salen a todo galope, siguiendo al capitán
-Doctora, ustedes son tan buenos como dicen.
Le preguntaba el capitán, con un poco de pena.
-Le podemos ayudar en algo?
-Mi madre ha estado enferma, el asistente del doctor del Ducado solo le da remedios.
-Los médicos del Ducado no tienen magia de curación.
-No señora, esos doctores están en la capital y solo atienden a los nobles, es prácticamente imposible acceder a uno de ellos.
-Cómo? Mañana mismo coordinaré a los médicos para que sea una consulta más detallada, yo puedo ir a ver a su madre hoy, solo deje que me instale.
-Por supuesto, en un rato regreso, gracias doctora.
Leonora se instala junto a sus compañeros, les dieron la casa de visitas, así que está vez estarán cómodos, a pesar de todo el Duque no quiere quedar mal.
En la mansión el duque si estaba molesto por la forma en que le hablo Leonora.
-Padre no la tomes en cuenta, ella se irá en unos días.
-Mujeres como ella son las que alborotan a la gente, les da ideas que no son propias de las mujeres, solo con verla puedo saber eso, hace años conocí a alguien como ella, en su forma de ser se parece.
-La mujer que te hizo romper tu primer compromiso.
-Asi es, tontamente pensé que ella dejará todo por mi, pero el amor no es importante, serás el duque de estas tierras, debes poner eso primero y asegúrate de tener a tu heredero, una vez que todo se solucione veremos lo de tu boda.
-Está bien padre, no te preocupes mi prometida debe saber cuál es su deber estamos comprometidos desde niños.
Leonora caminaba con el capitán hacia su casa donde su madre estaba en cama con fiebre y tos.
Ella la vio, la reviso y alivio su malestar con su magia, la señora le agradeció, hace mucho que está enferma, por fin se siente bien.
-Muchas gracias mi señora, es usted muy joven como podremos pagarle.
-No es necesario, el Emperador de Lyra quiere que sus nuevos ciudadanos estén bien, además debemos descartar nuevas enfermedades o epidemias, ustedes podrán viajar a la capital y moverse por todo el territorio.
-Gracias, mi señora.
-Capitán venga, debo hablar con usted.
Leonora sale con el capitán, él deja a su madre para poder ir por ella
-Señora sucede algo.
-Nada grave, pero su madre tenía muy inflamados los pulmones lo que conocemos ahora como bronquios, lleva mucho tiempo enferma y ese daño es irreversible, ella no tiene magia, así que debe cuidarse y no estar en un ambiente muy frío, si empieza con síntomas de gripe debe cuidar que no se le complique, le dejaré medicamentos para la tos y algunas vitaminas para que se las tome con té.
-Entiendo, pero aquí el invierno es muy fuerte.
-Conque su casa esté bien cerrada bastará.
-Gracias, jamás hubiera imaginado que ustedes curarán así, es usted muy amable, si no distinguen entre nobles y plebeyos ser parte de Lyra será mucho mejor.
-No lo dude, me retiro.
-La acompaño.
-No es necesario, entre con su madre.
Leonora va de regreso a la casa de visitas, pero se encuentra con el joven duque, aquí en saluda con una reverencia.
-Viene de la villa.
-Así es, la madre del capitán está enferma.
-Debe atender primero a mi familia y después a los nobles, los plebeyos serán al último.
-Eso no lo decide usted, serán atendidos por la urgencia de sus síntomas, pedí un informe de las personas enfermas del Ducado y de los pueblos cercanos, informe que no está en mi escritorio, está seguro de saber hacer su trabajo.
-Como te atreves, soy el heredero de estas tierras.
-Entonces debe comportarse como lo que es, sin habitantes que limpien su casa y siembren su comida usted no sería nada, su Emperador olvidó eso, pudiendo proteger su reino, ambicionó uno que no era suyo, que patético.
-Eres una mujer desagradable, tus padres no te educaron bien.
-Mis padres me educaron perfectamente, mi madre me enseñó a curar, a controlar mi maná, mi padre a empuñar la espada y controlar mi magia.
-Un padre jamás haría eso, las mujeres deben ser educadas para...
-Para ser amas de casa, jaja no gracias acaso me veo como una dama, jamás dejaría mi trabajo por darle gusto a un hombre, sería como traicionarme a mi misma, he luchado mucho, he estudiado día y noche para tener este lugar.
El duque también estaba por el jardín y escucho los gritos de su hijo al acercarse, vio como Leonora lo miraba, lo desafiaba y no lo respetaba, como es posible que le gritara a su hijo, pero lo que más le molestó fueron sus palabras, esas palabras que resonaban también en su memoria, de una joven como ella.
-Quien es tu madre?
Ella y el joven duque voltearon a ver de dónde venía la voz.
-Mi madre?
-Sí, quiero saber quién es tu madre, esa forma de hablar y el don de curar, hace años conocí a alguien así, dime.
-No me grite, soy originaria de Altair, mi madre es plebeya señor, pero le importa quien es.
-Eres una niña muy insolente, vete de aquí solo has tu trabajo.
-Eso intento, así que no me molesten.
Leonora se va muy enojada, pero el duque se queda con la duda de quienes son sus padres.
-Padre por qué preguntas quién es su madre.
-Por nada, pero quiero saber quiénes son (Ella me dijo que no podía tener hijos y que jamás se casaría, acaso lo hizo, me mintió, esa escuincla es como ella.)
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Comments
Patricia Haydeé Figueroa
jajajajaja se parecerá físicamente a su padre pero en actitud es igual a su madre jajajajajjajaja
2024-12-26
3
Claudy
jajajajajaja soy yo o hablo como su madre
2024-10-26
3
Atenea
jajaja seguro que es alguno que Beatriz puso en su lugar ya que ella es inolvidable de buena o mala manera pero inolvidable al fin jajaja
2024-10-17
1