~Jonathan.
"Entonces, ¿A qué CEO se refería el señor Santana, alucinando de que tengo un parentesco con él?
Teniendo el hombre en la mira firmando el acuerdo entre su empresa y la mía, quise preguntárselo, pero algo así quedaría mal, ya que parecería que estoy dudando de la paternidad de mi padre como tal.
— Listo, señor Hevinson.
Me dijo acercando los papeles que acabó de firmar con mi marca.
[ Narrado por el autor ]
Jonathan y el señor Santana se pararon de sus respectivos asientos y se dieron un apretón de manos. "Buenas tardes, señor Hevinson", fue lo último que le dijo el ejecutivo de Apple antes de disponerse a salir de su oficina. Mientras que en la cara de Jonathan se reflejaba visiblemente consternado por sus palabras.
Sin duda, la comparación del señor Santana, despertó en el hijo de los Hevinson bastantes preguntas sobre su origen.
Se quedó mirando la mesa transparente de su escritorio, con una pequeña esperanza que nacía de aquellas sospechas.
" Puede que no sea el hermano de Susan, y sí eso es cierto...Entonces, ¡Podré declararmele!, y estar a su lado como un hombre que no comparte su sangre".
Pensó con emoción, sonriendo por esa posibilidad tan amena y tan poco probable, ya que había un examen de ADN de por medio que lo certificaba como un auténtico Hevinson.
Pero para su corazón desesperado por el amor de Susan, cualquier hecho que indicase que sus sentimientos no eran aberrantes por tratarse de su hermana, los tomaba como un salvavidas en el océano de perversidad en él que nadaba.
[ En otra parte]
— ¡Padre debes detenerlo!. ¡No soporto más estos constantes ataques sin sentido de Jonathan!.
Reclamaba Susan en la casa de su madre, dónde su padre se alojaba por el momento. El señor Hevinson miró el estrés evidente en el rostro de su hija, tenía el rostro desencajado, cansada de sufrir por su desalmado hijo.
— ¿Qué fue lo que hizo está vez?.
No tenía pensado en tomar acciones en contra de su hijo, hasta descubrir la forma en devolverle la empresa que tan descaradamente le arrebató a su hermana, pero la desesperación en los ojos de su hija decían que está vez era mucho más grave, que el haber tomado el mando de su empresa.
Sarah detrás de él, no estaba entendida de las últimas noticias con respecto a sus hijos, los miraba incomprendida, pero sin interrumpir la conversación entre su hija y su esposo.
— Me demandó para quitarme de la herencia familiar.
Aclaró casi en un hilo de voz, con la angustia otra vez sofocando su garganta. Su madre se escandalizó y su padre se paró del cómodo Sofá en qué, antes de que llegará su hija disfrutaba de los masajes de su esposa, frunciendo las cejas con agravio.
—¡¿Pero como se atreve a meterse en algo que le incumbe?! —Exclamó con la paciencia colmada. —Esto ya fue demasiado. — murmuro buscando en uno de sus bolsillos su celular—No puede meterse en mis asuntos personales, únicamente tu madre y yo, somos quienes deciden a quien le pertenecerá nuestros bienes.
— ¿A quien llamas padre?.
— A nuestro abogado.
— ¿Te refieres a Norman?.
Le preguntó Susan con seriedad y su padre bajo el celular que aproximaba a su oído.
— ¿Hablaste con él?.
— Sí papá...me confirmó que si sé puede hacer.
Le afirmó y su padre no daba crédito de lo que escuchaba de su hija.
— No puede ser cierto.
Murmuró y su hija arremetió con la mirada ensombrecida.
—Lo és.
— No, no puede serlo.
Se negó a creer y volvió a tomar su celular para llamar , y salió de la sala donde se encontraba su esposa y su hija para hablar a solas con Norman.
Sarah se acercó a su hija al ver sus rojos enrojecidos, aguantando las lágrimas por el duro momento por él que era sometida. Tuvo un dejavu de tiempos pasados, en el segundo en que la miró, le recordó a ella, cuando era acorralada por su actual esposo a los 30 años de edad.
Él había hecho exactamente lo mismo, para someterla a sus órdenes. Sí bien el Jonathan de su juventud lo hizo por venganza, esté Jonathan actual hijo suyo, parecía usar los mismos métodos.
Aunque Sarah se preguntaba, el por qué a su propia hermana ...
Sobó los hombros de su hija y acercó el cuerpo débil e inherente de su hija al suyo en abrazo.
— Cariño, lamento lo que tú hermano está haciendo, no te decaigas, verás que tú padre lo solucionará.
"Eso espero mamá"
Le respondió en un susurro debilitado.
En ese plazo en que los minutos corrían, Sarah quién conocía más que nadie a sus hijos, parecía unir las piezas, aunque la sola idea, hizo que tuviese escalofríos sobre los hombros de su hija, de quién se tuvo que alejar al cruzarse esa idea en su cabeza.
— Mamá, ¿Estás bien?.
Le preguntó Susan, al ver el rostro confundido de su madre que parecía tener ñañaras por la forma en que temblaba.
— S..Si hija, es que una cosa horrible vino a mi cabeza.
— Es cierto, Jonathan piensa sacar a nuestra hija del testamento familiar.
Confirmo su esposo al venir del pasillo donde conversó con Norman. Sarah se decepcionó.
— No, ¿Pero...como puede ser?, nuestro Jhonny...
— Lamentablemente, si mi amor. Se atrevió a hacerlo, y no tenemos poder de decisión. — expiró también devastada por la noticia—La primera fecha de encaré para un arreglo antes de un juicio es en una semana. Antes de eso no podemos hacer nada, tendremos que esperar hasta esa fecha...
— ¿Qué?, pero...¡Esté niño va a escucharme!.
Dijo ella intentando buscar su celular para llamarlo.
— No lo intentes madre — Replicó a su lado Susan con la mirada baja, en total depresión —Jonathan no atiende las llamadas de su oficina, las rebotará con su secretaria.
— Pero no puede evitar que entre a darle a una lección.
Dijo su padre, saliendo por la puerta de la mansión dispuesto a darle unas buenas sacudidas a su hijo.
Pero, anticipándose a las acciones que su padre tomaría, Jonathan junior, dejó las oficinas una vez que terminó el trato con el señor Satana.
~ Jonathan.
En la comodidad de mi hogar, llamé a las clínicas más reconocidas de Nueva York, intentando averiguar los exámenes de sangre que me hizo mi padre hace 25 años. Pero todas se negaron a proporcionarme información, si no era la persona que lo solicitó.
Frustrado, deje el teléfono a un costado, en éso Pamela acarició mi espalda buscando mi atención .
— No estoy de humor hoy.
Le dije y ella mostró un puchero en su rostro.
— Oww, pero necesito atención bebé, hace mucho que no me haces el amor.
— És por qué estuve ocupado, te agradecería que no me distraigas ahora.
Ella se fué, aparentemente ofendida por mis palabras.
[ Narrado por el autor ]
Después de unos días ...
Susan volvió a visitar a su padre como ya la hacía cada día para saber si habían logrado hablar con su hermano.
— ¿ Papá lograste hablar con Jonathan?.
— No atiende mis llamadas, y no aparece en la empresa desde días, parece que no piensa mostrarnos la cara hasta el día del encaré.
Le dijo su padre, y Susan sintió la presión hasta el cuello, mirando al suelo con pánico.
— No puede ser, entonces...¿tendré que aceptar sus condiciones?, pero, ¿cuáles me impondrá?.
Su madre entonces interrumpió al escucharla decir " condiciones".
— Es cierto en un encaré se intenta llegar a un acuerdo antes del juicio, tu hermano todavía quiere negociar, pero...¿Con qué?.
Preguntó, y otra vez los hechos del pasado venían a ella, temía cuáles fuesen esas condiciones. Todo indicaba que su hijo quería impedir que su hermana se casase de una u otra forma.
En eso sonó el celular del señor Hevinson, pensando que podía tratarse de algo importante se alejó de su familia.
— Esperen.
[ Hola señor le habló de la clínica Ancestral, dónde usted se hizo un examén de paternidad con un bebé de 3 meses, aproximadamente hace 25 años ]
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Updated 75 Episodes
Comments
Aleyda
Definitivamente está loco de remate
No sólo escandaloso, es una aberración siquiera pensarlo
2024-09-26
0
eliana canache
tan astuto que es Jonathan para los negocios y con un par de piernas y un coño es el bruto de año su coeficiente intelectual no pasa de 5😔😔😁😁😁
2024-04-06
2
Melisuga
Tu inteligencia se acaba justo cuando decides buscar nuevamente a Pamela. 🤦🏻♀️
2024-01-27
3