Después de verla, no pude volver a dormir, Susan se llevó mis sueños, como mis suspiros, y me entregó a la miserable incertidumbre, y al desvelo intermitente.
Puedo verla desde mi recamara, en la fría soledad de las paredes de mi habitación, su imagen se cuela en las vigas, en el cielorraso distingo su esbelta figura, sus ojos verdes me atraviesan, todavía me estremece la hermosa ferocidad de su mirada.
Mi corazón late con fuerza al imaginarmela, inevitablemente no puedo dejar de suspirar al avistarla.
¿Seré un enfermo?, ¿Por qué ésto me tiene que suceder a mí?.
Lo que menos quiero es desearla, jamás lo he querido, no miento cuando digo que intenté alejarme de este sentimiento impuro que carcome mi alma.
Pero el destino o capaz la mala suerte, me hizo tener de hermana a la mujer más hermosa e inteligente que pude haber conocido. No puedo verme a mi mismo con otra mujer, ninguna cumple con las cualidades que Susan desborda.
Es demasiado perfecta....
Recuerdo cuando era una adolescente de 17 años de edad en aquella mañana hace 8 años atrás.
🌸.~ 🍃. ~🌸. ~🍃 🌸. 🍃...
Era verano, Susan y yo, habíamos elegido universidad, ella escogió Harvard para orientarse mejor en economía y administración, mientras que yo escogí la de Nueva York, no por un asunto en especial, simplemente no quería que estemos juntos en un espacio cerrado donde los sentimientos de mi corazón afloraran.
Me encontraba subiendo las valijas al auto que me llevaría a mi fraternidad, Sarah la madre de Susan y mi madrastra, me acompaña para despedirme en mi nueva aventura. Cuándo terminé de subir la última, la mujer de mi padre se acercó para saludarme.
— Mucha suerte hijo.
Me abrazó y acarició mi rostro con ojos llorosos, después de tantos años está mujer se convirtió en una verdadera madre para mí, y aunque la hija que tiene con mi padre es lo único que nos relaciona, eso no hace que la vea diferente. Me ha criado como a un hijo desde los 5 años...
— Gracias madre.
Le digo con una sonrisa, esta era una nueva etapa de mi vida que estaba por comenzar y estaba ansioso por hacerlo.
Pero justo cuando mi emoción por empezar está nueva página en mi vida comenzaba. Mi hermana aparece en la puerta de nuestra casa, con una remera corta sobre el ombligo, resaltando sus atributos femeninos, con un short corto arriba de las rodillas que dejaba relucir sus hermosas piernas largas y esbeltas.Verla así, hace que giré mi mirada, en la flor de su juventud mi hermana era la más atractiva de toda la zona y yo quería arrancarme los ojos.
—¿Cómo que te irás ? — Dijo entre lágrimas, le había ocultado a dónde iría, y no había hablado de ello hasta el último día en que tenía que irme.
Susan miró a mi madre que se encontraba acongojada por la situación. Le había dicho que no quería que Susan supiera a dónde me iría, para que no se pusiera de ese modo al partir. Mi hermana era demasiado dependiente de mi, tanto, que rogaba dentro mío tener una espatula para poder separarnos.
— ¡Mamá!, ¿Por qué me lo ocultaste?. ¡ Yo también merecía saberlo!.
Berrincha golpeando la suela de sus zapatillas Nike negras con rosado contra el suelo.
— Creíamos que era lo mejor,...no queríamos que te pusieras mal, sobretodo por qué tu hermano tomó la decisión de no ir a la misma universidad que tú.
Le dijo con seriedad tratando de apelar a su lado maduro, pero Susan a esa edad no era para nada madura, era muy sensible y caprichosa, la pubertad hizo su trabajo transformando su carácter serio a uno difícil de manejar. Pero caprichosa y sensible, yo la amaba de todas formas.
—¿Cómo que no?... ¡No es justo!, ¡Ustedes dos injustos!.
Nos dijo a los gritos y volvió corriendo hacia adentro de nuestra mansión. Después de ese amargo momento respiré, ya había pasado lo peor y por suerte fue rápido.
Por suerte no la ví llorar, o me habría quebrado ahí mismo.
Dejarla, era como dejar mi alma.
Si me lo pidiera volvería a su lado y dejaría todo atrás.
Subí al auto, con la mirada hacia abajo, saludé por última vez a mi madre, y miré hacia adelante ordenandole al chófer que avanzará.
Las nubes se disipaban, y la tarde comenzaba con un intenso sol, el auto comenzó a moverse y se desprendía de mí los brazos de Susan, aquellos que siempre me rodeaban cuando volvía de la escuela, se alejaba su hermosa voz de mi oído, que hablaban sin cesar sobre cosas sin sentido, mi corazón empezaba a doler al desvanecerse esas sensaciones.
A lo lejos ví, por la ventanilla del retrovisor, a unos cuantos minutos de haber salido del country donde vivíamos, su figura arriba de una bicicleta.
—¡¡¡Hermano!!!.
Gritaba llamándome, elevando una mano para que la notase detrás de el auto.
Estábamos por entrar a la autopista, la muy tonta podría salir disparada por el choque de un auto. Pero esa actitud enternecedora era típico de Susan a esa edad, me hacía sentir el único que podia ver ese lado, mientras que en la escuela era un genio implacable.
— ¡Detengase!.
Le exclamé a mi chófer, preocupado por mi hermana que estaba detrás nuestro.
El freno a unos metros de llegar a la autopista, y me baje de inmediato del automóvil.
—¡Susan!, ¿¿Estás loca?!, ¡Podrías salir disparada!.
Le reclamé enfadado, si mi padre se enteraba que casi entra a la autopista a toda velocidad, me partiría la cara y a ella la mandaría a un convento.
Pero mi enojo no parecía importarle, ella frenó de golpe, arrojó la bicicleta por ahí y corrió hacía mí con su hermosa mirada apenada y ojos llorosos. Mi corazón se detuvo al verla correr a mis brazos.
— ¡Hermanoooo!
Exclamó ...Todo desapareció para mí en cuanto saltó a mis brazos, y yo la recibí con mi corazón acelerado al tenerla tan cerca.
La apreté contra mí, cerrando los ojos con fuerza, apreciando el olor chicloso de su shampoo, la sensación de su cuerpo pequeño contra el mío, y la voz llorosa en mis oídos.
— Jhonny...
Susurraba entre lágrimas, hace tiempo que había tensión entre nosotros, Susan podía percibirla, este abrazo no era de un hermana a su hermano.
Era una despedida dolorosa de dos seres que se separaban por un amor que no podía ser.
La miré y sostuve sus mejillas con ambas manos, mi corazón no podía aguantar más al tenerla tan cerca, sus labios estaban a centímetros de los míos, quería besarla, necesitaba besarla, pero en vez de eso, me acerqué al costado de su mejilla.Escuchando como su respiración se aceleraba, ella también quería ésto.
Le dí un beso entre el intervalo de su mejilla y sus labios, que incrementó la temperatura de su cuerpo. Sus mejillas ardían tanto que quemaban mis labios.
" No sabes cuánto te amo Susan "
Le confesé y no sé si en ese momento se lo tomó como una confesión de amor, o un breve momento de sinceridad de un hermano mayor, hacia su hermana.
No lo sé, todo me indica que sí, pero jamás lo podré saber con seguridad.
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Comments
Martha Serrato Cisneros
Yo pienso que no son hermanos de sangre solo que como sus padres se casaron y como ellos estaban muy chicos pues les dijeron que eran hermanos.
2024-04-26
2
Diana Quintero
son hermanastros, no tienen ninguna relación y pueden amarsen 🤗🥰❤
2024-04-09
1
Gledys Hernandez
la única opción es que hallan hecho un montaje de las pruebas de ADN.Porque desde el primer día que se conocieron hubo atracción.
pero seguiremos leyendo porque está autora nos dará sorpresa.
2023-10-16
8