*Gabriela*
La primera cita con Fernando fue maravillosa, es un hombre apasionado y muy romántico, como pocos suelen serlo actualmente, entre tanto pienso se que debemos ir más lento, pero aun así permanecimos por largo rato en un abrazo que nos recargaba a ambos de manera tan reconfortante, mi cabeza sobre su pecho, escuchando cada uno de sus latidos, el dejando tiernos besos sobre mi coronilla.
Mis hormonas trato de mantenerlas al límite, se descontrolan de solo verlo y poder besarlo es excepcional, la dulzura de sus labios, me llevan a la cima del esplendor.
Vamos de regreso a nuestra realidad, salir de ese espacio que nos trasladó a otro universo donde exclusivamente estábamos él y yo. Fernando va al volante, coloca algo de música muy suave:
- Estás muy pensativa ¿Algo está mal o ya te arrepientes de haber dado el sí? – Pregunta Fernando con algo de vacilación.
- No sé, apenas hemos iniciado como para tener alguna negativa, únicamente siento que estamos saliendo de la burbuja en la cual estuvimos por unas cuantas horas. – Le digo con algo de disyuntiva.
- Entiendo que tengas dudas, parece muy rápido, pero te aseguro daré todo de mí para que estas desaparezcan y demostrarte lo que realmente siento. – Lo dice con marcada convicción, toma mi mano y deja un suave beso en el dorso.
- Hermosa nuestra relación debe iniciar con buena comunicación, saber que podemos confiar uno en el otro es esencial. – Fernando sigue hablando.
- Me parece muy bien Fernando, creo que ya no somos niños para andar escondiendo cosas. – Le respondo con seguridad.
- Así es preciosa, me gustas mucho, daré lo mejor de mí, me has tenido detrás de ti más de 4 meses, tengo que hacer que esto valga la pena. – Dice en forma de broma.
- Me parece que es poco, tenía que hacerte esperar más. – Le hago mofa.
- ¿Qué te detiene?.- Me pregunta entrando en seriedad.
- Soy madre soltera Fernando, no es fácil dejar entrar a alguien nuevo.- Le confieso.
- Entiendo perfectamente. - hace gesto de asentir.
- Hemos sido el y yo, por largo tiempo, es lo más importante de mi vida.- Le sigo hablando.
- Es tu hijo y sé que siempre tendrá un espacio valioso, jamás rompería ese equilibrio entre ustedes, si es nuestro destino, quiero formar parte de ello.- Me sonríe tiernamente y retoma la conversación.
- Cuando te sientas preparada, quisiera conocerlo. - Termina de decir.
- Aún hay tiempo para eso. - Le sonrío tiernamente.
- De eso no hay duda, tendremos tiempo de sobra. - Me guiña un ojo
Su respuesta me dejó encantada, no sé si solo lo decía por el momento, intente cambiar mi pensamiento y creer que seríamos honestos en todo momento, mantener una buena comunicación y confianza para no despertar dudas en nuestra relación, que apenas esta iniciando.
Nuestro camino se hizo corto entre conversaciones. Al llegar se baja y me abre la puerta del auto, mostrando su caballerosidad.
- Bueno, nena, sana y salva en casa. - Me sostiene de la mano para ayudarme a bajar y me guiña el ojo.
- Gracias Sr. arrogante. - Le hago burla cosa que lo hace sonreír, esa sonrisa que me mata sutilmente.
- De esta no te escapas. - Me mira con ojos tan cargados de lujuria Y me besa profundamente, nuestras respiraciones se vuelve pesada, podía sentir caer siendo sostenida por él, fue un beso bastante largo e intenso, que me hacía querer pecar en este justo momento.
- Descansa preciosa, sueña bonito. - Dice apenas separando nuestros labios, casi rozándolos.
- Dije que iremos lentos y así no lo haces tan fácil. - Suena algo avergonzado vuelve a besarme, con dificultad separa nuestros labios, sube a su auto y se va.
No fuí la única que quería llevarlo a más, pero al menos ambos tuvimos fuerza de voluntad, pienso mientras voy hacía la puerta.
Entre a la casa y Solté un gran suspiro en medio de la sala, di un brinco de susto, ya que Laura aún estaba despierta y salto del sofá directo a interrogarme.
- ¡Ay por Dios! Me vas a matar de un susto.- Contuve un grito, colocando mi mano sobre la boca.
- Cuéntame, esto no puedes dejarlo para otro día. - Pide mi amiga casi en desespero, por el chisme.
- Lau déjame terminar de digerirlo. - Le sonrío mientras veo su cara.
- No, para nada, a mí no me dejas con la incertidumbre. ¿Es tan bueno como parece?. - mueve sus ojos de forma coqueta.
- Mucho mejor. - Le termino de decir y esta comienza a dar saltos de alegría.
- ¡Lo sabía! Debes aprovechar amiga. - Seguía emocionada.
- Shh, baja la voz despertarás a Angello, le hago señas para que baje la voz.
- Estoy feliz por ti amiga.- Me abraza
- Gracias a tu insistencia, te volviste cómplice de él.-
- Soy tú cupido querida. - Lo dice entre carcajadas. Le hago señas nuevamente para que baje la voz y transcurrió el resto de la noche hablando, no me dejo tranquila hasta que no conté con lujos de detalles, parecía que estuviese viendo uno de sus dramas coreanos, sin querer perderse ningún episodio.
En ese momento pensé en mi familia, no sabía si contarle o esperar un poco más tiempo para conocernos mejor. Aunque somos adultos, mis padres entenderían perfectamente, con quien debo ir hablando es con Angello, aunque el también es muy comprensivo a su corta edad, pero igual manera no dejaré de hacerlo.
***¡Descarga NovelToon para disfrutar de una mejor experiencia de lectura!***
Updated 48 Episodes
Comments