Saber que Fernando habia sido tan atrevido a ir hasta donde yo me encontraba, me causo mucha gracia, tambien muchos nervios, él estaba acercandose mucho más, pero fui yo quien cometio el gran error de marcarle, no sabia donde meter mi cara, estaba avergonzada, pero se sintió bien que actuara como un héroe. Pero no me debo dejar nublar mi mente, muchos hombres hacen lo que sea para conseguir lo que quieren, asi que este deberá esforzarse, bueno si en realidad llego a darle una oportunidad. Los días pasaron luego de ese momento, seguí con mi rutina de trabajo y en las noches con mi hijo. Intentaba no cruzarme en los pasillos del hospital con Fernando, cada mensaje en relación al paciente lo transmitía a través de Laura. Varias veces intentó comunicarse pero no respondí sus llamadas, ni sus mensajes, evitaba pasar cerca de su área, comencé a usar las escaleras para evitar encontrarme con él en el elevador, algo positivo, estaba haciendo más ejercicio.
Se que estoy actuando como una niña o más bien una cobarde, huyendo para no darle la cara, y aunque se que estoy comenzando a sentir algo por él, porque inevitablemente no puedo controlar a mi corazón, hare lo posible por mantener mi cabeza fría. Solo que no se como comportarme delante él, la última relación que tuve fue con Cristian y todo se dio de manera diferente más sencilla, bueno eso creí yo.
*Flashback*
La vida de Cristian y la mía se cruzaron desde que éramos unos niños, yo con apenas 5 años y el de 10 años, habia llegado para pasar unas vacaciones junto a su padre el señor Luiggi, ya que él vivia en Italia junto a su madre; en esa época no preste mucha atención era una niña pendiente de mis juegos y muñecas, por el contrario el y mi hermano Samuel se llevaron muy bien inmediantamente, pasaban el rato jugando al fútbol o frente a la TV entretenidos con cualquier video juego, recuerdo fueron 2 veranos seguidos que regresaba para sus vacaciones. Luego de esa época el no regresó, paso toda su adolescencia y su carrera universitaria en Italia. Realmente ya no recordaba casi nada de él, yo hice mis estudios universitarios acá en la ciudad, me tocó ir al extranjero, ya que obtuve la beca para realizar mi especialidad, siempre me esforcé y daba lo mejor de mi en la universidad. Estaba realizando mi especialización en Cirugía Plástica, aunque mi padre quería que estudiase algo relacionado al diseño o a los negocios para trabajar en la empresa que habia formado para dejarla a mi cargo y al de mi hermano. Nada de los negocios me llamaba la atención así que mi padre igual me apoyó.
Una Navidad faltando un año para culminar la especialidad, voy a casa para pasar las vacaciones en familia, emocionada por ver a mi hermano y a mis padres. Llegué justo para el día de la cena, mi mamá me recibió con un caluroso abrazo, aprieta mis mejillas y como siempre el comentario de que estoy flaca, seguro pasando hambre. Jajaja no.
Mi padre tan serio como siempre, me da un beso en la frente, intentando ocultar su emoción.
- Mi niña, que bueno verte en casa .- Dice emocionado mi padre.
- Hermanita bella, ya te extrañaba .- Me levanta mi hermano en sus brazos.
- Ya dejen a la niña, debe tener hambre y los invitados nos esperan.- Dice mamá.-
-Hija te esperamos en el comedor .- esta vez mi padre lo dice mientras van caminando.
Al llegar al comedor todos estaban en sus lugares, incluyendo los invitados, mi mirada inmediantamente se desvío hacia ese joven guapo que estaba al final de la mesa y justo el asiento vacío estaba a su costado.
-Hija toma asiento por favor, ven te presento a Cristian es hijo de mi amigo Luiggi, quizás no lo recuerdas .- dice mi padre señalando al encantador joven.
- Hola, Gabriela, creo que la última vez nos vimos eras una niña .- Cristian con una voz tan suave y dulce con acento italiano.
Estaba sonrojada el se acordaba de mi y yo no tenia idea de quien era, solo veía a un hombre apuesto de mirada risueña y labios provocativos.
- Un gusto volver a verte Cristian - le digo con un suave movimiento de cabeza y me dirijo a su padre
- ¿Cómo se encuentra Don Luigi? .-
-Hola hija, muy bien. Bienvenida a casa.- Me responde.
Esa noche la cena fue tranquila, todos hablamos un poco de nuestros días y nuestros trabajos, la mayoría estábamos mas interesados (me incluyo) en conocer a Cristian, luego de tantos años sin verlo. Llegó la media noche y todos se dispersaron, Cristian se acercó a mí y me invito una copa de vino.
-Estas hermosa, ya eres toda una mujer .- me dice este.
-Muchas gracias -Le digo sonrojada.
-Creí que seguirías siendo esa niñata con muñecas y coletas.-
- Creo que te quedaste en el pasado .- le interrumpo
- Así parece, pero podemos ponernos al día. Te parece .- Me toma una mano.
Al fondo se escuchó un carraspeo, al voltear la mirada era mi hermano, cuidándome como siempre.
Los días pasaron Cristian y yo nos hacíamos más cercanos, estar con él se sentía tan bien, era amable, caballeroso, me invitaba a restaurantes lujosos, podíamos pasar horas y horas hablando de diferentes temas, era un hombre muy culto, difícilmente aburrirse a su lado.
Nuestras familias estaban contentas, Don Luiggi emocionado de ver que su hijo estaba saliendo con una hermosa mujer y además hija de su gran socio. El único que no estaba muy feliz y siempre que podía nos lo hacía saber era mi hermano.
Hasta que faltando un día para año nuevo, era la fiesta de la empresa, estaban invitados todos los socios y trabajadores con sus familias, ese día Cristian se veía más guapo, realmente me apetecía besar sus labios y creo que el estaba pensando lo mismo, ya que al verme tomo mi mano y me llevó a una zona del salón donde no había nadie:
-Eres muy linda Gabriela, estoy loco por ti.- Y sin más me besa, tan apasionadamente, el calor de nuestros cuerpos se podía palpar, sus manos comenzaron a recorrer mi espalda y el beso se intensificó hasta que tuvimos que detenernos para tomar aire, fue un beso bastante intenso, yo apenas logro decirle:
-Cristian me gustas.-
-Y tu a mi cariño .- Lo dice de manera agitada y continúa besándome.
- Perdón que los interrumpa, pero la cena esta servida .- Aparece Samuel con cara de pocos amigos.
Antes de salir Samuel detiene a Cristian con una mano en el pecho y le dice:
- Mucho cuidado con mi hermana! .- Su voz se escuchaba molesta.
- Tranquilo hermano, tu me conoces.- Le contesta Cristian tratando de suavizar las cosas.
- Yo conocí al niño de 10 años, no al hombre que tengo al frente y mira de manera diferente a mi hermana.-
- Samuel por favor basta, no hagas una escena acá, estoy bastante grandecita para cuidarme sola.- Le digo cerrando la conversación.
Fuimos a cenar, luego Cristian me invito a bailar y la noche culminó de manera muy agradable.
Las vacaciones culminaron y yo debía regresar a culminar el último año de postgrado.
Despedirme fue lo más complicado, ya estaba acostumbrandome a ver a Cristian casi diariamente y sus besos ya eran mi adicción, sentía que solo eramos el y yo, había un filling, era sencillo, su manera directa de hablarme, su madurez, el era unos 5 años mayor que yo, así que las cosas se veían serías frente a la familia, quedamos de acuerdo en permanecer en contacto y ver como avanzaban las cosas durante este tiempo que estaríamos alejados. Esta sería una prueba si realmente queríamos estar juntos y hacer planes a futuro. Yo tenía un plan, era ejercer mi carrera, lograr mi propio consultorio o clínica, pensaba en grande y por supuesto formar una familia si llegaba el hombre ideal, en ese momento Cristian encabezando la lista, estaba enamorada, ilusionada, con altas expectativas del futuro que tendríamos al regresar.
Fue un año complicado para ambos, la distancia nos hacía frente en cada momento, intentamos mantener el entusiasmo, nos mantuvimos en contacto, la comunicación seguía siendo muy fluida entre ambos, sus buenos días siempre se hacían presentes, respetaba los momentos en los que tenía guardia, en los que las clases se complicaban, la presentación de mi trabajo de tesis final y toda la preparación me quitaba tiempo y eran días en los que no hablábamos pero igual retomabamos los temas donde los habíamos dejado. Me escribía que me extrañaba, que quería verme pronto, yo estaba totalmente ilusionada, quería regresar pronto y poder estar con él, parecía una adolescente perdida en mis sueños, imaginando mi vida con él y es que a mis 25 años, no había estado con nadie, había tenido novios, unas que otras salidas, pero siempre terminábamos porque yo preferiría prestar más atención a mis estudios, era un poco nerd para ser exactos y más introvertida.
Con Cristian fue diferente el pudo darme ese espacio, entendía cuando no podíamos hablar, además que la distancia era evidente, él tambien era maduro desde mi punto de vista, ya sabia lo que quería para su vida. Al regresar al país luego de culminar mi postgrado, la relación dió un siguiente paso, formalizamos nuestra relación frente a la familia y éramos novios con proposito a un compromiso de matrimonio.
Mamá emocionada comenzó hablar de boda, aunque para mi aún no era tiempo para eso, quería poder ejercer mi profesión y conocer aún más a Cristian, recuperar ese año que estuvimos alejados.
Cristian no queria perder tiempo, me llenaba de atenciones, visitas a la casa casi a diario. Nos habíamos vuelto más cercanos, salíamos a cenar con más frecuencia, nuestras noches comenzaban a alargarse un poco más, entre besos y toques, era casi difícil de parar.
Una noche de tantas, ya teníamos poco más de un año juntos, paso a recogerme al hospital donde habia comenzado a trabajar, ya se estaba haciendo costumbre que el pasara por mi, me llevo a su departamento, cenamos como de costumbre, pasamos al sofá y sus toques estaban más intensos que de costumbre, comencé a sentir un poco de nervios, sentí mi cabeza un montón de vueltas y anhelar aún más sus toques.
-Gabriela querida, sabes que me traes loco, ya no puedo esperar más, te deseo, quisiera esperar a que estés lista, pero la tensión sexual ha ido aumentando entre nosotros indudablemente.- Su voz era fuego evidente.
Me beso, un beso suave que lentamente iba tomando ritmo, la pasión se podía palpar, sus manos recorrían cada rincón de mi cuerpo, me cargo y me llevo hasta la cama, ahí nos entregamos en cuerpo y alma, fue mi primera vez, fue delicado, amable, me lleno de besos, fue paciente y tierno; mi primera vez fue con el hombre que creí amar.
Entre besos le confesé
-Te amo Cristian, quiero que seas el primero y el último en mi vida.-
- Y así será cariño, solo dejate llevar. - Me responde con un suave susurró. Su experiencia era palpable, La noche fue totalmente apasionada y los días pasaban y seguíamos amándonos con intensidad.
Teníamos los mejores días, yo iba a trabajar al hospital, el iba a la empresa y seguíamos una rutina. Aun en medio de tanto trabajo al menos una vez a la semana intentábamos salir a cenar, para cambiar de ambiente.
A los tres años de relación yo estaba pensando en tener mi propio espacio, yo aun estaba viviendo con mis padres desde que había regresado del extranjero y habían noches y días en las que me quedaba en casa de Cristian, obviamente no iba a faltar respeto en la casa de mis padres, pero como un tema cotidiano hablamos de tal vez irnos vivir juntos en definitiva. Mis padres en ese caso no estaban muy convencidos, fue untema controversias en nuestra cena familiar.
Los domingos familiares se hicieron costumbre, Cristian y Don Luigi ya formaban parte de estos, mi madre cada vez que podía sacaba el tema de los nietos y de la boda, decía que se estaba volviendo más vieja y quería disfrutar de sus nietos, mi papá se molestaba un poco, frente a sus ojos yo seguía siendo su niña y por su parte mi hermano vivía advirtiéndole que me cuidara.
Cristian y yo ya habíamos hablado de tener hijos más adelante, yo recién estaba iniciando en mi trabajo, quería tener más estabilidad, aunque sabia que la empresa estaba muy bien y Cristian era parte de los socios ya que su padre iba a dejarle todo en algun momento, pero de igual manera nos cuidabamos, aunque una quenotra veces simplemente nos dejábamos llevar.
En todo ese tiempo que Cristian y yo estuvimos juntos no tenia motivos para dudar, era muy atento, sacaba tiempo de su trabajo para estar conmigo, el único tema que nos hacía discrepar era cuando le preguntaba por su madre o por su infancia en Italia, lo poco que sabía era que sus padres se había divorciado cuando el apenas era niño de 5 años, su padre nunca se volvió a casar pero si tenía aventuras con mujeres y a veces las conocíamos y otras no. Eso le molestaba a Cristian que su padre aún se comportaba con un jovencito de novia en novia, pero no lo expresaba directamente. Una vez al año Cristian se tomaba unas vacaciones y pasaba unas semanas junto a su mamá, un día quise acompañarle y eso desató una discusión:
- Amor estas semanas estoy libre, puedo ir contigo así conozco a tu mamá, ¿que te parece?.-
-Gabriela te he dicho que aún no es el momento .- Responde malhumorado
- Amor, ya tenemos 3 años juntos, cuando será el momento. Porque tanto misterio cuando quiero hablar de este tema .- Trato de exigirle que me de respuesta, pero hizo que su enojo aumentará.
-Gabriela no tengo tiempo para explicarte, aun no es el tiempo y si no te gusta, hasta aquí lo dejamos, debo irme mi vuelo sale en unas horas.- Siempre se dirigía a mi con respeto, esa vez levanto un poco más la voz y se disculpa antes de irse. Luego de eso nunca quise averiguar más, una día estuve a punto de irme en otro vuelo, pero no sabía a que ciudad llegar y menos como se llamaba su mamá. Don Luigi me pidió que no removerá eso, ya era un tema delicado para su hijo, según él, Cristian trataba de cuidar a su mamá. De qué no lo sé. Pero ese siempre fue el misterio que nunca pude resolver.
Luego de su viaje Cristian llegó a pedirme perdón, que lo disculpara por como habia reaccionado, decía que el tema de su mamá era complicado, que era una mujer muy reservada y no le gustaba conocer a extraños, que todo era un proceso de aceptación y así siempre yo trataba de entenderlo, ya me había echo la idea que su mamá no iba a formar parte de nuestra familia, siempre estaría en el anonimato, no se si fui muy inocente en ese aspecto.
Cristian no es el más romántico de los hombres, tiene su manera de ser cariñoso, no expresaba verbalmente palabras afectivas, pero era muy atento, amable, podíamos pasar horas hablando de diferentes temas, recordaba cada fecha importante y al menos una vez por semana salíamos a cenar. Le gustaba que estuviese a su lado en reuniones de trabajo, muchas veces en los que tenia disponibilidad viajaba con él a sus reuniones de negocios y luego recorríamos la ciudad en la que estuviésemos. Realmente verlo trabajar era único, siempre con una postura y palabras firmes, demostrando seguridad, liderazgo y los métodos que usaba para cerrar diversos negocios, era realmente de admirar. En definitiva su lenguaje de amor era tiempo de calidad, y con eso me conquistó, me enamoré de su esencia y de lo que era.
Así pasaron 4 años y medio al lado del hombre que creí amar, con un misterio sin resolver, aún así pensaba en formar una familia a su lado, lo amaba me había enamorado y entregué todo de mi a él y fruto de ese amor, nació mi Angello. Aunque Cristian no estuvo presente yo decidí seguir adelante, no me iba a rendir solo porque el no regresó.
Su partida fue dolorosa para mi, muchas veces deseaba poder borrar cada huella de su amor, deseando en que no amarlo fuese más fácil.
Se que no debía extrañar lo que un día fuimos, porque el no quizo regresar, no quizo decir a donde iba, mil veces pense que habia regresado a Italia junto a su mamá, pero era una forma de calmarme, sin embargo, su ausencia era evidente, en mi estado mis emociones me hacían más frágil y vulnerable, mi única fuerza era saber que debía luchar por alguien más, mi pequeño bebe que estaba en camino y no tenía culpa de todo esto que estaba sucediendo.
*Fin Flasback*
Y como única experiencia en una relación, fue con Cristian, por tanto tiempo estuve a su lado, ideando un futuro, en definitiva idealizar daña tus sueños, se vuelven menos realistas, es por ello que ahora no sabia que hacer con Fernando, además que era mi colega, trabajando en el mismo hospital, los chismes vuelan demás, siempre rumores de las enfermeras y de lo coqueto que era el Dr. Marquez, eso me hacía poner roja de los celos.
Si, ya estaba aceptado que me daba celos verlo coquetear con otras, quiere ser el centro de atención, les guiña el ojo, una sonrisa que muestra sus dientes perfectos, tiene cierto carisma que lo hace atractivo. Ultimamente lo había visto muchas veces sin que el se diera cuenta, sus gestos, su manera de hablar y expresarse, la forma en la que cae su cabello o los días en los que se deja la barba un poco mas crecida, sí, muchos detalles, así que si me quieren acusar háganlo, estaba espiando al guapo Dr. Marquez.
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Updated 48 Episodes
Comments
María del Rosario Rincón Basto
seguro ya está casado en Italia, y el ni corto ni perezoso la dejo, ya había vivido con ella, la disfrutó y obtuvo lo que quiso, espero sea feliz y que Gabriel también logre hacerlo....
2024-08-16
4
Verónica Bustos
Cristian tiene que haber tenido su enredo en Italia,y seguro la mamá lo manipuló con eso
2024-07-07
1
yelit
es seguro que en Italia estaba casado
2024-04-14
1