Xavier….
Estaba, ordenando mis cosas los oficiales revisaron mi computadora en dónde iba toda mi investigación, borraron absolutamente todo no tenía nada con que empezar desde cero, me senté frente a mi computadora a empezar con la información que tenía en mi cabeza sobre Muriel, de pronto suena el timbre me paro fastidiado a ver quién era, frente a mis ojos tenía a Nicolás Theodoridis el esposo de Muriel.
-Señor Theodoridis, en qué puedo ayudarle.
-Usted y yo tenemos una conversación sobre mi esposa.
-Adelante tome asiento.
-Gracias, mis hombres de seguridad esperarán afuera no se preocupe.
-¿Gusta algo?, Café, agua, cerveza.
-Veo que no tiene whisky, con una cerveza está bien.
-Dígame en qué puedo ayudarle.
-Supe que estuvo detenido en las oficinas de la DEA.
-Si por entrevistar a Guadalupe Ortiz, le agradezco su llamado para que me soltaran.
-No tiene nada que agradecer, usted es hasta donde sé amigo de mi mujer.
-Si Muriel es una gran amiga.
-Qué bueno que lo tenga claro Xavier, porque los archivos de su computadora con los relatos eróticos entre mi esposa y usted daban a entender otra cosa.
-Disculpe pero eso es parte de mi vida personal.
-No lo es cuando el objeto de sus relatos es acostarse con mi esposa.
-Lamento que esté celoso por lo que hay entre Muriel y yo.
-Mire señor periodista voy a ser muy claro, espero se lo grave en esa cabecita que tiene, entre usted y mi esposa no hay absolutamente nada, espero le quede claro que Muriel es una mujer casada, me parece poco ético que un periodista escriba relatos eróticos de una de sus entrevistadas.
-Si lo tiene claro porque viene a mi casa.
-Porque vengo a pedirle por las buenas que no investigue, ni se acerque a nosotros.
-A qué le teme el señor Nicolás.
-A ti jamás, no te creas importante, solo defiendo a mi mujer, quien no puede venir a decírselo en persona, sigues molestando y no tendrás trabajo en ningún lugar ni siquiera de cantinero.
Se largó tirando la puerta como el engreído que es, me comían las ganas por golpearle esa carita de niño bonito, qué hombre más desagradable no entendía como Muriel pudo enamorarse de un bastardo sin escrúpulos, a leguas se veía que este hombre era peor que Andreas su primer marido, sabía que este hombre era capaz de matarme por acercarme a Muriel, debo ser centrado dar un paso al costado en cuanto a ella solo enfocarse en el juicio.
Nicolás….
Salí del departamento de ese maldito periodista, ni siquiera se dió cuenta que puse un dispositivo altamente nocivo, en mi mundo el mal se corta de raíz, su madre no buscaría represalias ella descansaba en las profundas aguas del Hudson, era necesario deshacerse de ella la muy perra quería matar desde mucho antes a mi esposa, con mis propias manos le corté la garganta hasta desangrarse, luego la arroje al río ya debe ser comida de los peces, Muriel jugo muy bien sus cartas con ella le llevo al idiota de Xavier, enredo al maldito en sus encantos de niña buena, mi mujer es increíble es igual o peor que yo.
Mirando los rascacielos desde la ventana de mi auto, me pierdo en mis pensamientos recuerdo el día que ví a mi pequeño Andreas en mi Club.
Años atrás….
Muriel acababa de salir del Club Olimpo con mi pequeño, por dios mi hijo es perfecto en todos los aspectos, él será mi heredero algún día con sus hermanos pretendo recuperar a mi esposa muy pronto, decidí estacionarme afuera de la casa de Muriel para ver más de cerca su rutina diaria, como deseaba estar cenando ahora con ella y mi dehijo, decidí mandarle un mensaje a Muriel para entrar en coqueteo la vieja técnica usada con mi esposa.
-Hola, llegaste bien a casa.
-Hola, ¿quién es?.
-Tu jefe.
-A lo siento no tenía su número registrado.
-No te preocupes.
-Si llegamos bien, aunque estoy preocupada Andreas no deja de llorar.
-Está enfermo, que le sucede.
-Tienes un poquito de fiebre.
-Llevalo al hospital, en cinco minutos estaré en tu casa.
-Gracias lo abrigare para salir.
No tenía vuelta debía mostrarle mi rostro a Muriel, ella me necesitaba en el cuidado de mi bebé, me presentaría formalmente como Nicolás Theodoridis abogado de asuntos de familia, espere unos minutos para tocar el claxon de mi coche, ella salió a toda prisa con el niño en brazos, el pequeño lloraba sin control algo malo estaba sucediendo.
-Buenas noches (Me miró sorprendida).
-Buenas noches Muriel.
-Porque me miras así, acaso pensaste que era un hombre desfigurado debajo de esa máscara.
-No es solo que por un momento me recordó a una persona.
-A quien sí se podría saber.
-A nadie, yo me entiendo, vamos al hospital…
-Metropolitano.
Nos dirigimos rápidamente al hospital con mi hijo, los doctores atendieron rápidamente al pequeño, tenía un pequeño resfrío producido por la baja de defensas en su hospitalización, agradecía que no fuera nada más grave, ví a Muriel muy nerviosa cuando pasaron la factura de los medicamentos y la consulta.
-Señora usted no tiene seguro médico, por lo tanto debe pagar ahora antes de salir con el pequeño.
-Si no hay problema.
-Yo me encargo, tú viste al pequeño mientras tanto.
Sin pensarlo arrebate la factura del hospital y me dirigí a la caja, ella no podía pagar esa cantidad lo sabía, la espere a que saliera con mi hijo para llevarlos a casa, una vez que llegamos ella se notaba avergonzada por su pobreza.
-Señor, le quería agradecer por su ayuda está noche, le prometo que pagaré con mi salario el valor total del gasto hospitalario de mi hijo.
-Primero no me digas señor, me presento soy Nicolás Theodoridis, segundo no sé de qué deuda me estás hablando.
-Muchas gracias Nicolás, gustas tomar una taza de café conmigo.
-Encantado.
Entramos a su casa habían pasado años desde que no entraba aquí, habían cambiando muy pocas cosas con el paso de los años, mire las fotos de Muriel embarazada, en su mirada reflejaba tristeza y miedo, ví fotos de mi pequeño recién nacido, su primer año de vida cumpleaños todos los momentos que me perdí por la maldita de Soraya.
-Acuesto a mi pequeño y vuelvo.
-Esta bien te espero.
Me quedé sentado en la isla de la cocina, pasaron unos diez minutos cuando llegó Muriel a la cocina, se notaba que se había maquillado un poco y se había cambiado de ropa se veía muy sensual para mi, me quería coquetear mi hermosa esposa al parecer, porque al verla así vestida mi masculinidad comenzaba a reaccionar.
-¿Quieres azúcar para el café?.
-Más bien tienes algo más fuerte que un café.
-Si dame un segundo, aquí tengo whisky, Vodka y Brandy, whisky con dos hielos se que me lo pedirás.
-Perfecto.
Ella me entregó mi vaso, y se sirvió un vodka para ella, luego me preguntó si fumaba le dije que si, ella me ofreció de sus cigarrillos me sorprendió que mi esposa fumara, no conocía esa etapa de mi mujer de beber y fumar, puso un poco de música para ambientar la fiesta, nose que sucedía pero algo se traía entre manos mi amada esposa.
-Nicolás yo quería agradecer por su ayuda el día de hoy.
-No tienes nada que agradecer.
-Usted me brindó un trabajo y pagó la factura del hospital.
-Tómalo como un regalo a una amiga en problemas.
-Se lo agradezco, pero usted me hizo una pregunta hace dos días, bueno yo le respondo tres mil dólares.
-Como no te estoy entendiendo.
-Tres mil dólares es mi precio por pasar la noche con usted.
-¿Estás bien, te sucede algo?.
-No, solo que si estuvo parado desde que llegué con mi hijo del club, algo busca de mi.
-No se a que te refieres Muriel.
-Lo vi todo desde el ventanal.
-Eres muy observadora.
-Exacto, aún no me ha dicho si acepta pagar tres mil dólares por encuentro sexual.
-Acepto.
-Está bien entonces le parece que le pagué la deuda del hospital ahora mismo.
-Si.
Ella caminó hacia mí, la subí a mis piernas besándola apasionadamente, necesitaba tener nuevamente a mi mujer conmigo hacerla mía, de pronto estábamos desnudos en el sillón, ella me detuvo molesta preguntándome porque no me había puesto un preservativo, me dijo que ella no tenía ningún tipo de enfermedad sexual, que tenía un dispositivo anticonceptivo en su brazo izquierdo, pero que no sabía nada de mí ni de mi vida sexual, le expliqué que llevaba casi cuatro años sin tener intimidad con una mujer, ella me miró a los ojos vio que decía la verdad confío en mi, seguimos haciendo el amor en el sillón, ella se movía como mi diosa griega que era, nos quedamos abrazados un buen rato en el sillón desnudos felices por lo que habíamos hecho.
-Eres una diosa mi mariposa.
-De nada Andreas.
Quedé estático ante sus palabras, maldita sea ella me había reconocido, sabía que no la podría engañar mucho tiempo con esta falsa identidad que estaba llevando.
-Lo siento Nicolás, mi ex marido me decía así después de hacer el amor, perdón soy una idiota es la costumbre, el hasta hoy había sido mi único hombre. (Dijo entre lágrimas).
-No te preocupes, por eso te entiendo totalmente, antes de mí, él fue el único hombre con el que hiciste el amor, tranquila, no sucede nada malo, es normal que aún lo sigas amando.
No pude evitar abrazarla con fuerza, aún después de muerto ella me seguía amando como el primer día, ella era mi todo si decidí cambiar la vida de crimen que llevaba fue por ella, luego de un rato ella se levantó se vistió fue en dirección a la cocina, yo la seguí después de vestirme tenía algo que proponerle que quizás le iba a interesar.
-Muriel.
-Dime.
-Tengo una oferta para ti.
-¿Cuál?.
- Quieres ser mi amante exclusiva.
-Cómo sería eso.
-Te proporciono todo lo que necesites para ti y tu hijo, a cambió de que seas mi mujer.
-Suena tentador, aceptó con mis condiciones obviamente.
-Dime cuáles.
-Quiero seguir trabajando en el Club, no quiero estar compartiendo un hombre con otra, esto queda solo entre usted y yo, en el Club sigo siendo una trabajadora más para usted, a cambió usted pagará todos los gastos médicos de mi hijo.
-Acepto todas las condiciones.
Así sellamos nuestro trato, Muriel era oficialmente mi amante cerca mío la conquistaría para luego contarle la verdad, no sabía que estaba sucediendo pero está faceta de Muriel me encantaba, sabía que aceptar ser mi amante era por salvar su hijo, pero este juego perverso entre los dos era excitante, pervertido tal cual el que teníamos antes de que todo sucediera.
-Una cosa más Muriel, cualquier cosa que oigas o veas sabes que debe ser confidencial.
-Por supuesto Nicolás.
-Bueno ahora me voy, para que puedas descansar un poco, tengo asuntos que atender, (me despedí dándole un beso).
-Nos vemos en el bar.
Salí de esa casa con una sonrisa, por fin mi esposa estuvo conmigo, me dirigí a mi penthouse en la quinta avenida, me duche rápidamente porque tenía que realizar unos pendientes, hoy llegaba mercancía directamente desde Brasil, era de la mejor categoría en mi Club se vendería como pan caliente, Kay mi medio hermano quien era el único que sabía mi verdadera identidad ya esperaba por ella en el puerto, el era un Constantinos pero siempre fue rechazado por mi padre, esa maldita obsesión de la gente por el color de piel, su madre era una de las mucamas de la casa cuando llegamos a este país, Selisha era una mujer de Belice que había emigrado de forma ilegal a los Estados Unidos, mi padre usó sus encantos con ella pero le fastidio que la pobre quedará embarazada de Kay, viejo racista inútil me alegré el día que se fue al infierno, hecho a Selisha de casa embarazada apenas cumplí la mayoría de edad, la busque supe por amigos de ella que murió en el parto, que Kay fue entregado a servicios sociales lo rescate del orfanato donde fue violado y maltratado, me encargue yo mismo de los malditos que abusaron de él busque las mejores formas para torturarlos hasta la muerte.
Desde ahí mi hermano me apoya y acompaña en todas mis locuras, el es mi mano derecha cuando le hablé hace algunos años de Muriel, el se notó distante al comienzo por la diferencia de edad entre los dos, pero vio que ella me amaba tanto como yo a ella y me apoyo en mis locuras en Grecia.
-Al fin llegas, la cuñada te tenía entre sus piernas.
-No seas idiota, modera tu lenguaje hacia mi esposa.
-Te dije que sería buena idea contratarla, cuando le dirás quién eres en realidad.
-Aún no, debo esperar que Miranda caiga en la trampa, y se vaya a la ruina.
-Esa perra tiene que sufrir por todo lo que ha hecho.
-Exacto, debemos acabar con ella, esperemos a que se caiga como castillo de naipes.
Tiempo actual….
Llegué a mi casa después de ver a ese idiota de Xavier, espero le haya quedado clara mi maldita advertencia de no molestar a mi mujer, estaba Muriel esperándome sentada en el sillón de la sala.
-Le quedó claro a Xavier que no debe seguir adelante con su investigación.
-Gracias mi amor.
-De nada hermosa sabes que mataría por ti.
-Lose, pero no me gustaría tomar esas medidas con él.
-Es mejor prevenir.
-Pusiste una cápsula en su departamento verdad.
-Si.
-Porque lo hiciste, no era necesario.
-Sabes que ese hombre te veía bailar en el Olimpo.
-Si, lo sé, pero no creo que sea buena idea matarlo, con que lo sedujera estaba bien, no podemos permitir que descubra que sabemos las intenciones por las que se acercó a mi.
-Está bien, veamos qué hace, después de mi conversación con él.
-Entonces decidamos una vez que sepamos su nuevo movimiento.
-Por cierto Kay vendrá mañana y se quedará aquí para prepararte para el juicio.
-Mi Kay, es mi mejor estilista y manager.
-Vamos a la cama preciosa.
Fuimos a la cama a demostrar cuánto nos amábamos, a disfrutar de nuestros cuerpos, así celebramos que nuestros planes estaban saliendo como queríamos, comencé a desvestir a mi hermosa esposa la dejé completamente desnuda, baje mi cabeza a su feminidad a ella le encantaba cuando besaba su sexo, luego de un rato haciéndola gemir me desnudo para entrar en ella de una sola embestida, mientras caía la lluvia en New York nosotros chocabamos nuestros cuerpos al ritmo de la pasión, después de irnos en un maravilloso orgasmo juntos, Muriel me confieza una hermosa noticia que no espere que me dijera.
-Mi amor debo decirte algo que me enteré durante mi estancia en el hospital.
-Qué sucede preciosa.
-Tengo casi catorce semanas de embarazo.
-No puedo creerlo tendremos otro bebé juntos.
Entre risas y abrazos terminamos nuestra noche de pasión, con la maravillosa noticia que mi amada esposa me daría nuevamente un hijo, aunque me asusta la idea que el juicio no sea favorable, en ese caso tengo un excelente plan B para sacar a mi esposa de ese maldito lugar.
***¡Descarga NovelToon para disfrutar de una mejor experiencia de lectura!***
Updated 28 Episodes
Comments
Maria Martinez
que la mataron a la mariachi porque si todavía ya había pasado 😭 otro nível pero así es la mafia no perdona ojo por ojos lastima Margarito es él o sus enemigos ya aprendiste Andreas
2024-12-09
0
Maria Martinez
me se caballeroso y di aquí murió un perro más no hay entierro así a volar otra parte periodista q solo tu te emocionante con ella,más ella te trato con un periodista más 😡👊👀🤔
2024-12-09
0
Maria Martinez
mujer precavida vale por dos es mejor ni bajar la guardia ni por él ni por la otra enemiga excelente trama felicidades autora 👀🤔👍👌
2024-12-09
0