Cuando cayó la noche, Kabáh indicó a algunas empleadas que alistaran el baño y mientras estaba recostado en la tina, recordó los ojos de Alitzel y luego la cara de su esposa.
Kabáh- (Melancólico) Si Zyanya tuviera esa luz que despiden los ojos de la campesina… Tengo duda si el rey habrá tenido otra hija…
Suspiró pesadamente, salió de la tina y luego de secarse, se metió a su cama pensando en Alitzel quién en ese momento llegaba a una casa con varios cuartos que rentaban a los foráneos.
Aldeana- (Saliendo del cuarto más grande) Hola Ali, ya es fin de mes
Alitzel- ¡HO! ¡cierto! (sacando dinero) Aquí tiene
Aldeana- Deberías pensar en comprar un terrenito y hacer una casita si piensas quedarte aquí
Alitzel- Si, eso quiero… pero juntar el dinero es difícil
Aldeana- Bueno… (recordando) ¡Cierto! Ese joven Imosh te dejó algo de comida, dijo que posiblemente llegarias noche (entregando una bolsa) toma
Alitzel- (Contenta) ¡Gracias!
Aldena- Bueno nos vemos, descansa
Con alegría entró a su cuarto y en una pequeña mesita colocó la bolsa
Alitzel- (Sacando una pequeña caja) ¡Eres extraordinario Imosh!
En el cuarto solo se veía una cama pequeña, un armario viejo, la mesita con dos sillas y en una esquina una pequeña tina para bañarse
Alitzel- (Comiendo) Es deliciosa la comida de la mamá de Imosh (suspirando) Imosh mi amado Imosh ¿algún día sabrás de mis sentimientos?
Luego de comer, salió al patio dónde había una fogata grande y varias cubetas con agua calentándose. Colocó la suya y luego de un rato regresó a su cuarto para bañarse.
Alitzel- (Sentándose dentro de la tina) Si sigo trabajando en el campo jamás tendré el dinero para comprarme mi propia casa y Chacte siempre busca pretextos para descontar paga (suspirando) Si logro entrar a trabajar al palacio me pagarían el doble y no vería a ese tonto de Chacte… El Príncipe parece amable… Kabáh…
Mientras ella veía atenta el techo, recordaba las palabras y los gestos del Príncipe, recordaba cada detalle por pequeño que pareciera.
Alitzel- (Terminando de bañarse, se sienta en su cama) ¡Mañana llegaré temprano! ¡averiguaré cómo entrar a trabajar a palacio!
Al otro día, Imosh llegó temprano a los cafetales bostezando abiertamente. Cuando tomó sus herramientas vio a Alitzel ya trabajando mientras cantaba alegremente
Imosh- (Acercándose sorprendido) ¡Ali! ¿Qué milagro? (preocupado) ¿te pasó algo ayer con ese idiota?
Alitzel- (Sonriendo gentil) Nada, de hecho ya no tendremos que preocuparnos por él
Imosh- (Intrigado) ¿Enserio? ¿por qué?
Mientras los dos cortaban las cerezas de café, Alitzel le platicaba de lo ocurrido con Chacte y el Príncipe.
Imosh- (Feliz) ¡Ha ha ha! ¡Se lo tiene bien merecido! ¡viejo asqueroso! (tomando el hombro de Alitzel) Me alegra que estes bien (acariciandole tiernamente la cara) y que ese no te haya hecho nada
Alitzel- (Apenada y sonrojada) Gracias…
Los dos se quedaron mirando por un momento hasta que los demás aldeanos comenzaron a llegar
Imosh- (Viendo a sus compañeros) Bueno es hora de comenzar
Alitzel- (Sonrojada) Si… vamos…
La mañana transcurrió con normalidad y para cuando era la hora de comer todos los campesinos se sentaron al lado de las paredes del castillo buscando sombra. Kabáh se encontraba en su oficina viendo hacia el jardín cuando vió de reojo a Alitzel que platicaba alegremente, sonriendo ligeramente se levantó y caminó hacia donde se encontraba.
Kabáh- (Deteniéndose a unos metros) [Tan risueña ¿qué tanto platicas?]
Aldeano 1- (Notando la presencia del Príncipe) ¡Su majestad!
Todos rápidamente se levantaron e hicieron una reverencia mientras veían asombrados a Kabáh
Kabáh- Disculpen la interrupción, por favor continúen comiendo
Alitzel- (Sonriendo) Mi señor ¿Quisiera un poco de nuestra humilde comida?
Kabáh- (Sorprendido e incómodo) ¡Lo lamento, por hoy tendré que declinar!
Alitzel- Está bien mi señor, entonces será para la próxima
Luego de hacer un gestó de agradecimiento, Kabáh regresó a su oficina sonriendo y confundido por su actitud.
Kabáh- (Escribiendo en unos libros, habla en voz alta a un guardia) ¡Iré a visitar en una semana a mi esposa! ¡hagan los preparativos!
La puerta frente a él se abrió y un señor grande con un porte solemne entró mientras inclinaba su cabeza en muestra de respeto
Muyal- ¡Si su majestad!
Kabáh- (Viendo serio a Muyal) Lleva el doble de medicinas que la última vez
Muyal- ¡Sí su majestad! (retirándose) Gloria al imperio
Luego que la puerta se cerró, Kabáh regresó a sus libros. Al caer la tarde miró cansado el reloj y vió que era la hora en qué los campesinos cobrarían. Salió pesadamente y se dirigió con Chacte para supervisar.
Kabáh- (Terminando de aclarar todos los asuntos) Ahora veo… esta joven Alitzel siempre llega tarde…
Chacte- Sí mi señor, a excepción de hoy, siempre llegaba tarde…
Kabáh- (Meditando) Está bien… mañana se le descontará un costal y medio por los retardos…
Chance- (Sorprendido) ¿Si le descontará?
Kabáh- (Serio) Sí ¿por qué pregunta?
Chacte- ¡No por nada! ¡Se hará lo que usted diga!
Kabáh- (revisando otros documentos) aquí también está su nombre… son para trabajar dentro del palacio
Chacte- (Indiferente) Sí, hoy llegó pidiendo trabajo en el palacio (acomodando unos papeles, burlón) ¡como si fuera tan fácil trabajar dentro de palacio! ¡ingenua!. Le dije que antes tendría que estar en los campos por otros tres años y si su desempeño era impecable, se le daría una audiencia.
Kabáh - ¿Tienes los papeles de identidad?
Chacte- (Confundido) ¿Señor?
Kabáh- Tengo entendido que ella no es de aquí
Chacte- ¡HO! ¡Sí señor! (sacando varios papeles) ¡Deben estar por aquí! (encontrándolos) ¡Aquí!
Con determinación Kabáh ojeo los documentos
Kabáh- (Leyendo cuidadosamente) Alitzel Ayan originaria de las tierras húmedas al Norte, edad 20 años, padres Line y Carl Ayan muertos en la guerra… Pidió residencia en el imperio tres años atrás. Vive en las afueras del pueblo… Parece que todo está bien…
Chacte- (Malicioso) ¿Sospecha que sea espía?
Kabáh- No… solo que… sus ojos…
Chacte- ¿Sus ojos señor?
Kabáh- (Serio) Sí…. En fín, me retiro, dentro de unos días iré a visitar a mi esposa y el oficial que está a cargo de ti revisará los libros.
Chacte- (Incómodo) Sí mi señor… (viéndolo salir) Larga vida al imperio…
Kabáh- (Caminando por el jardín) [¿Qué tan probable es que alguien pueda tener el mismo peculiar color de ojos que otro?]
Al siguiente día, Alitzel llegaba temprano al cafetal cuando el Príncipe salió de entre unos arbustos
Kabáh- Espero que sea así de ahora en adelante
Alitzel- (Haciendo una reverencia) ¡Su majestad el Príncipe! (levantándose) ¿disculpe?
Kabáh- Vi tus registros y siempre llegabas tarde
Alitzel- (Incómoda se rasca la mejilla) Hee… sí…
Kabáh- ¿Puedo saber por qué?
Alitzel- Pasaba por pan…
Kabáh- (Confundido) ¿Pan?
Alitzel- (Seria) Señor, cómo sabe, nosotros tenemos un horario para comer, pero el señor Chacte nos decía que si no terminamos la mitad de la cuota mínima en costales, no nos dejaría ir a comer. Muchos de mis amigos se desmayaban y decidí traer aunque sea un poco de pan para todos y comerlos a escondidas…
Kabáh- ¿Eso es cierto?
Alitzel- (Firme) ¡Se lo juro mi señor!
Kabáh- También sé que quieres trabajar dentro del palacio
Alitzel- (Sorprendida) ¡UM! Sí, la paga es mejor y las jornadas no son tan exhaustivas (hablando en voz baja) además que no está Chacte…
Kabáh- (Serio) En unos días iré a visitar a mi esposa, si para cuando regrese no tienes ningún incidente, te dejaré hacer una audiencia para entrar como empleada
Alitzel- (Emocionada) ¡¿De verdad mi señor?! (saltando alegre) ¡Gracias! ¡Verá que no lo defraudaré!
Kabáh- (Solemne) Me retiro, espero verla pronto en palacio
Alitzel- ¡Sí mi señor! ¡Gracias! (haciendo una reverencia) ¡Larga vida al Imperio y prosperidad para el Emperador y su majestad el Príncipe!
Con la promesa de Kabáh, Alitzel llegaba puntual a su trabajo e intentaba hacerlo lo mejor posible, cuando fué el día de la partida del Príncipe todos los campesinos se colocaron a los costados del camino de piedra para despedirlo.
Imosh- (Formado viendo la puerta de palacio) ¿Cuánto va a tardar? Hace calor y todavía nos falta mucho…
Alitzel- (Pegándole en el hombro) Ya basta, de todas maneras no vas a terminar (intentando controlar sus celos) estuviste todo el tiempo coqueteando con la repartidora de costales
Imosh- (Rascando su nuca) ¡Claro que no! Solo que si no eres amable, te da los costales más rotos y todo se cae…
Alitzel- (Viendo el carruaje y al caballo del Príncipe) ¡Allí viene su majestad!
En cuanto los soldados encabezados por el Príncipe salieron, todos los campesinos ondearon un pañuelo en señal de despedida y buena fortuna. Saltando de alegría Alitzel saludaba a todos y cuando el Príncipe estuvo a su lado, este alentó el paso y se dirigió solemne
Kabáh- Espero buenos resultados
Alitzel- (Firme) ¡Si mi señor!
Imosh- (Incómodo) ¿Eso qué fué?
Alitzel- ¡Ya verás!
El rostro de Imosh se endureció y siguió el andar del príncipe con una mirada de molestia.
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Comments
Ceci del Castillo
que enrredo con los nombres
2023-09-01
2
Raquel Cardenas
Ash Imohs ya va a estar de tóxico!!!
2023-07-15
1
Alias Mendez
Celos jijij
2023-06-06
1