María seguía con espada apuntando hacia mi cara y no podía reaccionar a tal situación ya que estaba con mucho cansancio por haber usado el poder del dragón glotón del abismo. Ella quería que le diera una respuesta sobre mi poder pero no podía pensar en algo para salir de ese problema y no hacerla pensar que soy una elfa bien chetada.
—Es una maldición — le respondí.
—¿maldición? —
—Cuando era una bebé, una hechicera me maldijo para que no tuviese una vida normal —
<< ¿Que fue esa estupidez? >>
—solo eso se me ocurrió — dije en voz baja.
María quedó muy pensativa pero todavía tenía su espada azul apuntando hacia mi y en ese instante ella guardó su arma y extendió su mano para ayudarme a levantarme del suelo.
—Eres una niña increíble —
Al levantarme me dí cuenta que el vestido que llevaba puesto estaba muy sucio y un poco rasgado a los lados.
—Era un lindo vestido — dije mientras sacudía el polvo con mis manos.
—Oye ¿Cuál es tu nombre? —
—¿Nombre? Hmmm —
<< no puedo decirle el nombre que tenía en mi vida pasada >>
<< Entonces dile este nombre... Hmm Sofia >>
<< ¿Sofia? Que buen nombre >>
—Mi nombre es Sofía —
—Sofia... que lindo nombre... Regresemos a la mansión, tus familiares deben estar preocupados por ti —
—¿Familiares? —
Ambas caminamos de regreso a la mansión mientras María miraba la destrucción que dejé al luchar con el anterior monstruo.
La señora Melissa se despertó después que el efecto del gas somnífero desapareciera y las sobrinas que estaban al lado de ella se alegraron al verla sana y salva.
—Tia Melissa — las dos hermanas abrazaron a la mujer con mucha fuerza ya que estuvieron muy preocupadas por ella.
—Estoy bien, gracias a la diosa Eris —
Ella comenzó a mirar por todos lados y no encontró a la pequeña elfa que tanto había mimado ese día.
—¿Y la pequeña elfa? —
Priscila buscaba con su mirada y no pudo verme hasta que los compañeros de María se dieron cuenta que nos acercamos a ese lugar.
—¡María aquí estamos! — dijo Silvio levantando sus manos para avisar que estaban en la entrada de la mansión.
La señora Melissa se levantó de golpe y corrió hacia mi, hasta darme un gran abrazo con su mejilla derecha acariciando mi rostro.
—Aqui estás pequeñita ¿En dónde estás escondida que venias con la heroína María? —
—Ehhh estaba detrás de un árbol — le respondí.
—Que linda, linda, linda. por favor no te vayas a ir de esa forma estaba muy preocupada por ti, esos monstruos aparecieron de sorpresa y no puede hacer nada —
<< ¿Eh? ¿Si ella fué la secuestrada? >>
Después me abrazó más fuerte hasta terminar entre su gran escote y me estaba asfixiando con sus grandes pechos.
— ¡Hmmmm! — le decía mientras perdía el aliento.
—Cariño estás dejando sin aire a la pequeña niña — dijo el señor Jhon.
Ella dejó de abrazarme y me tomó de su mano. Pero en ese instante Maria se acercó hacia el señor Jhon con su rostro muy serio.
—Disculpe está pregunta pero... ¿Que tiene que ver usted y los cazadores que secuestraron a su esposa? —
<< ¿Que estás haciendo? >> estaba nervioso por esa imprudente pregunta de María.
El señor Jhon tragó en seco pero no sé notó preocupado por la pregunta.
—¿Cariño? ¿me estás ocultando algo? — dijo Melissa.
El señor Jhon evadía su mirada para no ponerse más nervioso de lo que estaba en ese instante.
—Está bien voy a decirles la verdad... estamos en quiebra —
—¡Qué! — gritaron todos los familiares de Jhon.
—Yo soy vendedor de esclavos —
Melissa se acercó hacia el en silencio y le dió una gran cachetada que se escuchó por todo el lugar.
—Cariño tenía que mantener el dinero en nuestro hogar —
—¡No me hables! —
—En el último negocio, les robé una carreta llena de monedas de oro mientras vendía a varias semi humanas en el pais vecino —
—¡Eres una escoria! ¡Una porquería! — Melissa le gritaba mientras se contenía para no darle otra cachetada en la mejilla.
Me quedé sorprendida por la situación y me dí cuenta que el problema era más grande de lo que podía imaginar. En ese momento la señora Melissa se sentó en un escalón de la entrada para asimilar todo lo que había escuchado de su esposo y las hermanas se acercaban a ella para tranquilizarla despues aquella mujer comenzó a llorar.
—Tia Melissa no te pongas así por favor — le decía Priscila mientras se contenía para no llorar.
María tomó su espada y la sacó para apuntar la punta de su arma al cuello del señor Jhon.
—¿Que haces? — dijo Miriam al verla hacer ese acto imprudente.
—Señor Jhon usted debe saber que la venta de esclavos está prohibida en este país — dijo Maria mientras acercaba más la punta de su espada al cuello del hombre.
—Pero, pero lo hice por necesidad — respondió Jhon.
—La necesidad no da para hacer esas cosas y usted lo sabe muy bien. Ahora debo reportar esto con el rey Maximiliano —
—¡Espera, espera! No, no le digas nada de esto al rey de seguro me mandará a la horca por esto —
—Debió pensarlo antes de meterse en negocios muy turbios — María llegó a un punto que por poco clavaba su espada en el cuello de ese hombre como si estuviera muy enojada con el al saber que era un vendedor de esclavos.
Me acerqué a ella y puse mi mano en su brazo para que desistiera de cometer un asesinato.
—Estoy bien, estoy bien —Maria se alejó del señor Jhon y con un movimiento de su espada cortó unos árboles cercanos para poder calmarse un poco.
Su amiga Miriam se acercó y puso su mano en su hombro para hacer que se dejara de estar así de enojada. Me dí cuenta que María tenía algo oculto que estaba relacionado con la venta de esclavos.
La señora Melissa se acercó de nuevo a su esposo y lo tomó de sus manos para mirarlo fijamente.
—Vas a entregarte al rey por tus crimenes — le dijo.
—¡Pero cariño! —
—Y vas a decir a dónde llevan a esos esclavos —
—Cariño no puedo delatar a los otros hombres que están en el negocio me van matar y te matarán a ti también —
—¡Hazlo! —
El hombre bajó su cabeza como niño regañado y caminó hacia la mansión.
—Adentro tengo un mapa con las ubicaciones de todas la zonas donde venden a los esclavos y también a las aldeas dónde las raptan —
—¿Raptan? —
—Son chicas menores de edad a las que secuestran —
Melissa le dió otra cachetada tan fuerte que volteó el rostro de Jhon hacia un lado.
—¡Repugnante! —
El problema era más serio y complejo pero decidí hacer algo para remediar todo ese lío.
—Señor Jhon deme ese mapa... Yo acabaré con ese turbio negocio — le dije.
Todos en ese momento miraron hacia mi y estaban muy confundidos por las palabras que dije anteriormente.
—¿Que va a hacer una pequeña elfa contra unos criminales tan peligrosos? — dijo Iron.
—Yo voy a ayudarla — dijo María.
—¡Que! — dijeron sus compañeros al mismo tiempo.
Le hice una pequeña sonrisa al escuchar esas palabras pero en ese momento sentí la presencia de un poderoso ser malvado muy cerca de nosotros.
—Kukukuku con que vas a delatar a mi amo —
El señor Jhon se asustó tanto que quedó paralizado al escuchar esa aterradora voz.
—No, no es lo que parece — decía Jhon con mucho terror y preocupación.
De repente una flecha de energía salió desde un árbol cercano y atravesó el pecho del señor Jhon en un segundo.
—¡Cariño! — gritó Melissa al ver a su esposo herido de gravedad.
—Kukukuku ahora te toca a ti maldita humana — otra flecha fué lanzada hacia Melissa pero en un segundo logré sujetarla con mi mano derecha y la destruí al apretar el puño.
—Kukukuku impresionante —
—¿¡Quien eres, sal de una vez!? — exclamó María.
—Mi amo me envió a terminar el trabajo de los cazadores pero no contaba con la intervención de la gran heroína María y una pequeña elfa kukukuku —
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—te lo diré solo está vez, ves preparándote porque morirás por mis manos — le dije con mi rostro serio.
—Kukukuku eso lo veremos, maldita mocosa —
Después de eso se vió como las hojas de un árbol cercano se movieron pero no sé pudo ver el ser que estaba oculto en ese lugar. El señor Jhon comenzó a vomitar sangre mientras la flecha de energía seguía en su pecho.
—Cariño —
—Mi amor, el mapa está en el cuarto secreto dáselo a la heroína María para que salvé a esas esclavas *cof* *cof* —
Melissa comenzó a llorar mientras sostenía el cuerpo de su esposo, las dos hermanas se acercaron hacia su tío con lágrimas en sus ojos.
—¡Tío! — dijeron al mismo tiempo.
—Perdon por meterlas en este problema... Pero deben huir de este país esos monstruos no se quedarán quietos hasta verlas muertas — dijo Jhon. En ese instante el hombre murió con los ojos abiertos mientras su esposa y sobrinas lloraban en su pecho.
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<< los humanos son así... Siempre cometen errores que arruinan sus vidas >>
Melissa dejó el cuerpo de su esposo en el suelo y se fué adentro de la mansión hasta llegar a un pasillo muy sombrío y después abrió una puerta secreta hasta llegar a una habitación diferente a las demas y en un cajón con llave estaba el mapa que dijo el señor Jhon que tenía escondido, pocos minutos después ella llegó hacia la entrada y le entregó el mapa a María con su rostro manchado por las lágrimas que corrieron su maquillaje.
—Destruyan ese negocio tan malvado y hagan pagar a los malditos que hicieron esto — dijo Melissa con mucha rabia.
María tomó el mapa y lo guardó en su bolsillo derecho.
—Se lo prometo — dijo la heroína.
Melissa me miró y se acercó hacia mi.
—Eres una pequeña muy extraña pero podrías vengar la muerte de mi querido Jhon por mi —
—Lo haré — le respondí.
Las dos hermanas me abrazaron y se despidieron de mi con unos besos en ambas mejillas y se acercaron a mis oídos para decirme algo con un susurro.
—Se que podrás porque eres muy fuerte —
Les respondí con una sonrisa para después despedirme de ellas mientras caminaba junto a la heroína Maria y sus amigos.
—Son una buena familia lastima por lo que hizo ese hombre — dijo Miriam.
—Maria ¿ahora que vamos hacer? — dijo Silvio.
—Tenemos una nueva misión y es acabar con los seres que están vendiendo esclavos —
Yo caminaba a espaldas de ellos porque parecía que no me querían en su equipo por ser una pequeña niña.
—Y esa niña, que vas hacer con ella — dijo Iron.
—Dejemos que haga lo que quiera y después la dejamos en un orfanato para que no nos estorbe — dijo Silvio.
—No, ella será mi nueva alumna — María se detuvo para acercarse hacia mi y tomarme de la mano.
—ahora serás parte de nuestro grupo, espero y seamos buenas amigas —
Me puse roja al escucharla decir esas palabras y después le sonreí para caminar hacia el gremio más cercano.
—Primero debemos registrarte como una aventurera novata para que puedas estar con nosotros sin ningún problema —
En otro lugar de ese mismo país estaba una sombría cueva y en su interior había una habitación muy elegante con un gran ser mirando a una chimenea con una copa de vino en su mano derecha y dos mujeres vestidas con ropa provocativa a su lado, de pronto un monstruo parecidos un águila apareció ante el y se arrodilló a pocos centímetros.
—Señor ya asesiné al humano que quería delatar nuestro negocio —
El ser movió la copa de vino con mucha satisfacción.
—Ese estúpido se atrevió a robarme — el ser se levantó de su asiento y se puso de pie al frente de aquella chimenea.
—Señor le tengo una mala noticia —
—¿El mapa con las ubicaciones de nuestras zonas de esclavos? —
—¿Como lo supo? —
—Yo lo veo todo — el ser se volteó y mostró su verdadera forma.
Era un hombre muy musculoso con un chaleco de pie de dragón y un ojo mágico color rojo, el tenía una gran tatuaje en su pecho y varios anillos en sus manos. Después el hombre formó en su mano derecha una pequeña esfera y en esa se vió como el grupo de María y una pequeña elfa se acercaban al gremio de esa ciudad.
—Cuanto tiempo sin verte... María.... Oh ¿y esa pequeña elfa? —
—Estaba con el señor Jhon en el momento que lo maté pero lo mas sorprendente fue que pudo detener una de mis flechas con mucha facilidad —
—Jajaja que linda es. La quiero para mi —
— A la orden, mi señor —
En ese momento se vieron las siluetas de varios monstruos en esa misma habitación.
—Maten a la heroína y tráiganme a esa pequeña —
Un enorme tigre con cuerpo humano se arrodilló ante el.
—La traeré como usted lo pidió Amo Richard — ...
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