El momento de tensión se calmó un poco. Cuando ambos bebía su té. Dominic no dejaba de ver la carta de reojo.
— Dominic...
— ah, lo siento... No quise asustarte, simplemente no quiero que te pase nada.
Elizabeth deja la taza en la mesa y se va al frente del albino, sentándose en las piernas de él, ella aprovecha y juega con un mechón blanco, mientras que su otra mano acariciaba su pecho. Este acto le provocaba de todo a Dominic, más solo pone una mano en la cintura de ella y pega su cuerpo más.
— no estoy asustada, mi duque. Al contrario, me siento alagada de que quieras protegerme...
— si me sigues tocando así creo que tendrías que protegerte de mí...
Elizabeth sonríe y seguía con su mano descendido por su abdomen. El duque se dejaba pues el tacto lo sentía muy bien y faltaba poco para que él siguiera sus instintos de salta sobre ella. Cuando Elizabeth se acercaba lentamente a los labios del albino, una interrupción llega a arruinar el momento.
— mi señor, ya llegó su carruaje-...
La sirvienta que venía en avisar, se apena por ver una escena tan íntima. Pues Elizabeth ya le había desabrochado la camisa por completo al duque. Era inevitable que la sirvienta se sonrojara al ver semejante abdomen de acero.
— yo-... Ay Dios, que abdomen... ¡Lo siento!— se marcha corriendo.
— ¿Que diablos le pasó?— preguntó Dominic. Pero cuando se da cuenta que casi estaba desnudo se sorprende—... ¡Ah!... ¡¿En qué momento me desnudaste Elizabeth?!
— un poco más y ya te hacía mío...
Dominic se ríe.
— no comas asias, mi duquesa. Mira que me debes una luna de miel... Solo éstoy reservando el momento para hacerlo especial.
El duque quería levantarse. Pero Elizabeth no lo dejaba. Acostándose más sobre su pecho, ella pregunta.
— ¿Ya te tienes que ir?... Quédate conmigo un rato más.
— es un compromiso que ya acordé. Tengo que hacer un trabajo con la alquimia a un conocido... Te llamaré cuando venga de camino.
Dándole un beso corto, Elizabeth apretaba más sus labios con lo de él intensificando el gesto, tanto le gustó al duque que debés de un beso tierno se vuelve apasionado.
— no aguanto las ganas de ya hacerte mía. Pero el deber llama... Nos vemos, esposa.
Dominic se aleja de mí lado, tomando la carta y guardandola en su bolsillo, veo como al detenerse por el marco de la puerta, me sonríe y se marcha. Suspiré algo emocionada. Mire mi mano que aún tiene el calor de su piel.
— ¿Debería lavarmela?
Desviando ese pensamiento. Recuerdo cómo se puso cuando le entregué la carta. Dijo que me iría a contar cuando estuviera listo pero... Supongo que sí no quiere que salga sola es porque debe ser peligroso. No me gustaría mucho depender de mi esposo que me proteja, también debo cuidarme sola.
Decidida, Elizabeth se levanta del sofá eh ira a la biblioteca para buscar alguna forma de hacer magia ya que ella no sabe, más cuando llegue su esposo también sería una buena idea de que él le instruya en ese arte, pero desea saber algo antes de eso...
___________________
El carruaje andaba en dirección a la mansión de unos marqués. Dominic aparte de ser un duque, trabaja ayudando a personas que tienen problema que no se puede resolver tan fácil. Él veía la carta preocupado. La abre y no había nada, ni una sola palabra en el papel.
— esto no era una carta para mí... Si no un aviso de que saben quién es mi esposa...— con un fuego azul, Dominic quema la carta, el ya sabía el responsable—... Franco, tus malditos juegos de niños no van conmigo... Me llegó a enterar de que le tocaron un solo cabello a mi esposa y no dudaré en arrancarte el corazón.
Cualquier persona que estuviera a su lado en eso momento, le daría pánico, pues ese tono de voz era muy amenazador. Dominic es un maestro en la magia antigua, fácilmente podría matar a cualquiera y hacer como si él no lo hubiese hecho.
El duque llega a la misión. Donde ambos señores principales esperaban angustiados. Cuando el carruaje se detiene, la puerta es abierta por el chófer, mostrando la presencia del duque.
— por favor, duque Winter...
— lo sé. Ya estoy aquí.
Los señores de la casa estaba angustiado por el hecho de que su casa no deja de ser atacada por bestia. El duque entra al hogar junto con ambos marqués.
La alquimia es considerada como una disciplina filosófica que incluye nociones de la química, la física, la astrología, y el espiritualismo, resumiendo en pocas palabras, la alquimia también es una rama de la Magia y una ciencia antigua, Dominic, un maestro de la alquimia, hace su deber conjurado una protección para esta mansión y más allá de ella para que las criaturas ya no se acerquen más.
____________________
Después de que Dominic se fuera, Elizabeth antes de irse a la biblioteca decidió darse un baño y cambiarse la ropa sudada para estar más cómoda. En la biblioteca, Elizabeth tenía un libro en la mano. Llevaba horas leyendo sobre la magia. Sin darse cuenta de que era de noche. Ella trataba de conjurar armas y seguía las instrucciones del libro.
— haber... Extiende la mano y pronuncia lo siguiente...— la chica levanta su mano y enuncia—... ¡Diamond laminae!
Nada ocurre. Ella cansada de ese resultado no ha podido convocar nada para protegerse... Deja el libro en la mesa y se sienta pensativa.
— es magia fácil que hasta un niño puede hacer... Así es como dice el libro... ¿Será que no tengo magia? hay algunos que nacen sin ella.
Algo decepcionada con esto, baja a la sala. Ve una de las ventanas de la mansión y se sobresaltó al ver la luna menguante.
— ¡Ah, ya es de noche!... ¡Y Dominic no ha llegado!... ¡Nana!— Elizabeth iba a llamar a su sirvienta para saber de su esposo—... ¡Na-...— alguien inesperadamente la carga como una princesa — ¡Aaaah!... ¡Suéltame maldito!
— ¿Ese es el vocabulario de mi esposa?
— ¿Eh?... ¡Dominic!... ¡Casi haces que te golpeé!
— perdón, pero quería darte una sorpresa.
— me dijiste que me ibas a llamar... ¿Por qué te tardaste mucho?
— fue rápido el trabajo, pero los marqueses insistieron en que me quedará. Acepté por cortesía...— sonríe y pregunta con dulzura—... ¿Me extrañaste?
— como no extrañar a un bombón como tú...— Elizabeth coloca una mano en la mejilla de él y lo acerca para robar sus labios...
— atrevida...
— soy tu esposa, como no serlo...
— vamos a cenar, Nana nos están esperando en la cocina.
— ¿Y si te ceno a ti?— Dominic apretaba más el cuerpo de su esposa...— ¿Es un sí?
— yo-...— se escucha el estómago rugir de Elizabeth, la duquesa se sonroja con pena— jajaja... Yo también tengo hambre, Vamos...
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Updated 22 Episodes
Comments
Maru Parera
que inoportuno son che? siempre cortan en la mejor parte, no tiene vida propia que andan jodiendo
2025-03-05
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MARIA ELENA PEREZ DE PALMAR
si que es rápida o él estaba concentrado en otra cosa 🤣🤣🤣
2025-03-19
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Maru Parera
me encantaba esa serie, también las sailor moon, ramma 1/2
2025-03-05
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