Luna:
Esto es lo más maravilloso que he sentido en toda mi vida, cada roce, cada movimiento, cada beso de Daniel, me llevaba a la locura. En la niebla del deseo sentí una mordida profunda por parte de él.
No sabía por qué lo había hecho pero me gusto, mi alma y mi cuerpo volvieron a la vida. Y sentía una necesidad extrema por él. A pesar del dolor de mi primera vez, lo quería de nuevo dentro de mí.
Una sola vez no era suficiente. Él parece acompañar mi deseo, porque nos seguimos besando. Lo hago rodar de tal forma que quedo sobre él.
Daniel se introduce dentro de mí y comienza a moverse y lo sigo. No puedo detenerme, esto que siento, me consume.
Quería quedarme así, pero Daniel tenía otros planes, quería dominarme. De tal forma que vuelve a ponerme en mi posición original y se tiende sobre mí. Toma mis manos y las pone encima de mi cabeza y me sostiene allí, con sus grandes manos.
No sé cuánto tiempo duramos haciendo el amor. Solo sé que cada vez que llegaba a mi punto de placer con él. Me sentía como lava ante sus pies.
Aún quería más, pero Daniel me pidió amablemente que nos detuviéramos, no por él, sino por mí. No quería lastimarme más.
Con el cansancio nos quedamos dormidos. Mi mejilla estaba en su pecho cuando desperté y él me tenía firmemente abrazada. Toque su abdomen, me maravillaba aún de que fuera mío.
Levante mi rostro para observarlo, era hermoso aún dormido. Lo besé en su mejilla. Él no se inmutó, su respiración era profunda, estaba totalmente noqueado.
Que mal para mí, que aún lo deseaba. Lo observé un momento más antes de levantarme con mucho cuidado.
Cuando por fin fui libre. Me puse un vestido ligero encima y me dispuse a encender la chimenea, hacia algo de frío.
Me acerqué a la ventana y pude apreciar que eran alrededor de las seis de la tarde, por eso se había bajado la temperatura de la cabaña.
No recordaba un día en que no saliera de mi cabaña, siempre utilizaba mi día, pero hoy fue la excepción, y digamos que no había sido en vano. Me había encanto mucho el día de hoy.
Me dispuse a preparar la cena...
..... Las semanas pasaron y cada día nos íbamos conociendo más. Y no solo eso me había enamorado de él, sus constantes caricias cada noche, y su forma de tratarme como una princesa, habían tenido mucho que ver.
Aunque a veces discutíamos por trivialidades. Como por ejemplo, que ropa debía usar, el prefería que me cubriera el pecho, pero yo no.
Si debía salir sola, no debía ser muy tarde o cuando me acompañaba al pueblo, casi no permitía que nadie se me acercara. Era romántico y a la vez no. Era extremadamente celoso y posesivo. Así que tuvimos muchas peleas por esto.
Aún, sí a él, le molestaban estas cosas, las seguí haciendo de todas formas, porque quería enseñarle que antes de que él apareciera, yo hacía esto sola y jamás hubo ningún problema. Así que no permitiría que me controlara a su antojo. Al final de esta semana se calmó un poco y eso estaba bien, porque sus aptitudes amenazaban con volverle loca.
El día de hoy iríamos al pueblo, quería comprar algo de maíz.
Una vez en el mercado Daniel me dice, "Espera aquí, vuelvo enseguida" él se aleja sin dejarme mediar palabra.
Daniel camina entre la multitud y la gente se aparta como si fuera una especie de rey. Los hombres le tienen miedo y las mujeres... ya me había acostumbrado a que lo miraran con deseo.
Me molestaba pero, sabía en lo profundo de mi ser que Daniel jamás me fallaría. Él ya había dicho las palabras: "Te amó", y quede convencida en mi corazón que era cierto. Confiaba en él.
"Hola luna, que necesitas hoy" me dice la anciana sonriendo amablemente.
Le sonreí "hola Henrietta, un costal de maíz por favor"
"Claro" ella se voltea. Su aptitud ha vuelto a hacer la de antes. Al principio todos en el pueblo me veían raro, porque traje a un hombre, que ellos jamás habían visto y esto generó sospecha. No me importo algunos se molestaron como los hombres que me cortejaban y otros tantos solo sentían envidia por verme tan feliz, pero le reste importancia.
Henrrieta me da mi maíz y me dice el precio. "A ver creo que tengo justo aquí..." Tuve que sacar algunas cosas de mi bolsa. Porque no encontraba el dinero. Pero después de tanto buscar lo encontré.
En ese momento Henrrieta dice "¿dónde conseguiste esto?", en su mano tiene la bala que había sacado del costado de Daniel. La creí perdida pero aquí estaba.
"Mi padre, él la tenía entre sus cosas, y por alguna extraña razón la tengo aquí, a veces soy algo desordenada" me reí nerviosa. Dije lo primero que se me había venido a la mente. Nadie podía saber que Daniel estaba herido cuando llego a mi cabaña, si lo supieran. Tal vez se enterarían también las personas que quisieron matarlo.
Daniel y yo no habíamos hablado mucho de eso y la verdad él tampoco, me hablaba de su pasado. Siempre me decía que su vida no fue muy buena y que no quería recordarla. Que al encontrarme supo que comenzaría una nueva vida, sin llevar a rastras el pasado.
Aunque a veces me frustraba no saber mucho de él no lo seguí presionando. Él tendría sus razones para no contarme.
Henrrieta frunce su ceño "¿estás segura niña?, porque esta bala es para matar hombres lobo" la mire confundida, pero qué... ella sonríe y deja de mirarme sospechosamente "pero bueno, tu padre era muy aventurero seguro la encontró en unos de sus tantos viajes. Sí te conté que antes de que llegaras a este mundo era un pirata" ella se ríe.
Yo, por el contrario, sonrío a medias. Me quede un tanto curiosa con lo que dijo, de que esa bala era de hombres lobo. "Como sabes que es para los hombres lobo" pregunte sin sonar demasiado curiosa.
"Bueno además de que reconocería La plata en cualquier lado" ella me da bala "también está este pequeño sello, que es conocido por todos. Es el sello de los cazadores de hombres lobo" ella vuelve a reírse. Pero inmediatamente me mira preocupada, que mujer tan cambiante. "Luna pero deberías saberlo mi niña, ya decía yo que este tiempo aislada no te hacía bien; te lo he dicho, sabes que no nos gusta que estés tan alejada del pueblo, sabes que puedes..." la interrumpi, esta mujer a veces me ponia nerviosa.
"Henrrieta debo irme, pero gracias por el maíz" enseguida meto todas mis cosas en la bolsa y me alejo de allí. Herrieta era buena solo que un tanto entrometida.
Me quedé viendo la bala, y ese extraño símbolo. Me molesté conmigo misma por no saber una cosa tan sencilla. Suspiro frustrada... Henrrieta tenía razón, no sabía muchas cosas de hombres lobo y eso era a causa de mi aislamiento. Pero eso se podía arreglar, preguntaría por ahí.
"Hola" me asusta Daniel de repente y me sonríe gracioso. Guardo la bala en mi bolso y le sonrió igualmente solo que algo más nerviosa.
¿Podría ser un hombre lobo?. Siempre pensé que ellos lucirán como monstruos horribles. Y el hombre que tenía al frente era bastante normal.
"¿Que pasa?" dice el buscando en mi mirada "alguien te hizo algo, porque si fue así..."
Sonrió "no es eso, ya tengo lo que necesitaba". Daniel no era un monstruo, solo hacía falta ver la forma en que me miraba y se preocupaba por mí.
"Está bien" dice tomando mi mano mientras nos dirigimos hacia el bosque. "Tengo algo para ti"
Lo observó curiosa "¿compraste algo para mí?"
"Puede ser" respondió Daniel. Así que por eso se había alejado antes. Porque era raro que él me dejara sola en medio de tanta gente y si lo hacía debía tener una razón importante "antes de que me preguntes es una sorpresa que te daré en el debido momento"
Asentí con mi cabeza no pensaba preguntarle, era una amante de las sorpresas y el misterio que conllevaba. "Está bien".
Una vez llegamos a casa, él se ofrece a traer un poco de leña. "Quiero acompañarte" le dije.
Él sonríe feliz "es justo lo que quería". Le sonrió igual de feliz. No sé cómo tuve tanta suerte en que apareciera justo en mi puerta y no en la de otra mujer, tenía que ser el destino.
Emprendimos nuestro camino, y cuando llegamos. Como todo un caballero Daniel me pidió que aguardara mientras hacia el trabajo de cortar la leña.
Accedí gustosa, me gustaba verlo haciendo esta clase de tareas. Era mi pasatiempo favorito. Daniel era muy sexi.
"Si no dejas de mirarme así, prometo que te tomaré aquí mismo" dice él
"Y porque no lo haces" lo reto estaba más que dispuesta.
Él me mira con deseo "no me arriesgaré a que alguien te vea"
Ruedo los ojos y resoplo "Exageras" digo.
"No aquí, en casa" prometió.
Accedí a regañadientes. Cuando Daniel termina de cortar toda la madera que es demasiada. Pienso que tuve que prestar más atención en vez de estar mirando su cuerpo, para advertirle que no cortara más leña. Ahora tendríamos que dejar buena madera.
"Ojalá la pudiéramos llevarla toda" dije pero eso sería demasiado.
"Podemos" dice él confiado.
"Pesa una tonelada" digo escéptica.
"Confía en mí" Daniel la sujeta con una cuerda y la levanta en su hombro como si nada.
"Daniel tu herida" digo alarmada.
"Descuida estoy bien" la expresión de su cura debería ser tensa por el peso que lleva. Pero está bastante relajada. Él empieza a andar y me quedo mirándolo.
Como Daniel ve que no estoy a su lado se voltea y me mira con el ceño fruncido "¿vienes?"
Sonrió y actuó normal "oh claro es que me encanta ver tu trasero cuando caminas" él niega y sonríe.
El aguijón de la duda se ha hundido en mi ser. Esto es demasiado extraño. Daniel o cualquier otro hombre, no habría podido cargar esa cantidad de leña. Era imposible.
Empecé a mirarlo a cada tanto, nerviosa, ... Cuando llegamos a la cabaña. Él se abalanza encima de mí y me besa.
Esto alejó mis pensamientos. Me dejé llevar por lo que él me hacía sentir. Me hizo el amor, y en la niebla del deseo no pude pensar claramente.
Tiempo después Daniel dormía profundamente... y yo aproveché para ver su herida, él no me había dejado verla antes. Donde debería haber una cicatriz no había nada, su piel estaba lisa como la de un bebe. Me alejé rápidamente de él.
Daniel no lo notó, él seguía profundo. Me quedé mirándolo demasiado tiempo, como es posible que me enamorará de un hombre lobo, porque estaba segura de que lo era. Como fui tan estúpida para no darme cuenta. Él se veía tan hermoso y tan humano, que no vi más allá. Mis lágrimas comenzaron a derramarse. ¿Tendría que alejarme de él?.
***¡Descarga NovelToon para disfrutar de una mejor experiencia de lectura!***
Updated 42 Episodes
Comments
Estrella Guadalupe Martinez Vera
porque lo arias el te ha cuidado y protegido además que jamás te haría daño
2024-08-12
1
Yudith Hernandez
no no te alejes
2023-12-25
2
Irma Ruelas
😭😭😭😱🤔🫣🫣
2023-01-25
3