Luna:
“¿Desde hace cuánto vives aquí?” Pregunta Daniel. Se hallaba sentado en mi cama, descansando. Le ofrecí una camisa de mi padre, que por cierto le quedó pequeña. Daniel era bastante fornido, cuando él no me veía, lo observé.
Su cuerpo era hecho por los mismos dioses, sus brazos eran anchos y su abdomen, tenía tantos abdominales que parecían irreales en un hombre. No había notado a primera vista su cabello, lo pude apreciar. Era largo y lo mantenía atado en una coleta, que se había desecho, dejando libre algunos rizos. Mis manos picaban por tocarlo era hermoso.
“Hace ya un tiempo” respondí mientras cortaba un pedazo de la carne de venado para Daniel.
“¿vives sola?” él me agradaba enserio, pero porque tenía tanta curiosidad acerca de mí. Pensé en no responderle, pero de todas formas lo hice.
“si” dije simplemente, no nos conocíamos demasiado para contarle mi vida personal.
“No hablas mucho” su voz tenía un atisbo de diversión.
Lo observo y le respondo "Tú tampoco" él se ríe.
Había intentado preguntarle sobre su vida y me había evadido. Daniel me observaba detenidamente mientras cortó algunos vegetales para la carne "He estado un tiempo asilado"
Asiento en compresión "Igual que yo" había mucho de él, en mí.
Su mirada se torna confundida "No tienes amigos, familia… algún novio" De mí sale una sonrisa, así que eso era lo que quería saber. Niego.
Él me mira con curiosidad "Porque"
"Haces muchas preguntas" lo observé con reproche. No quería tener esa clase de intimidad con él, al final del se iría y me dejaría. Pensé con tristeza
Daniel alza una ceja divertido "Y tú no estás respondiendo" suspiro frustrada, porque siempre siento que tengo que responderle cuando me lo pide.
"No me gustan las personas, ok?. Desde que murió mi padre tras la guerra. No he tenido mucho contacto con la civilización" Apartó mi mirada de Daniel y continuo cortando los vegetales.
Este tema era algo muy personal para mí, y habérselo contado a él, me hacía sentir expuesta, era como si él pudiera ver a través de mí.
Su mirada es compresiva, casi como si me entendiera , “creo que nos vamos a llevar muy bien” dijo lo último en doble sentido.
Aclare mi garganta, no tenía planes de iniciar una relación con nadie. Si acaso, era lo que él esperaba de mí.
Además, porque estaba pensando en relaciones cuando, solo nos habíamos visto por un día.
Lave la carne de venado y la puse en una olla en la chimenea, añadiendo algunas especies y los vegetales, los remuevo todo con una cuchara.
Le di la espalda y me senté en el suelo mirando la chimenea, hacía demasiado calor pero lo soporté. Nos quedamos un rato en silencio mientras se cocía la comida.
No quería ser grosera, pero debía admitir que Daniel me daba miedo, tal vez miedo a enamorarme. Estaba segura que estaba delante de un hombre que sería muy importante en mi vida y eso me aterraba. No quería sentir, para después perder y sufrir.
Cuando estuvo listo, serví la comida en dos platos. “¿Crees que puedes comer?” le pregunte no se veía mal, pero si tenía que cucharearle la comida lo haría.
"Me duele un poco alzar mi brazo derecho" Daniel lo hace, y se queja de dolor.
Voy deprisa alarmada "porque has hecho eso" digo enojada "su puede abrir tu herida"
"Lo siento" él sonríe apenado y sonríe en satisfacción por mi preocupación.
Me sonrojó un poco, por mi arrebato. "No quiero que manches mi cama de sangre" digo para arreglar el malentendido. Daniel sonríe gracioso.
"Bien, te daré de comer" me volteó para alcanzar el plato de la mesa y sonrió en mis adentros. La verdad quería hacer esto por él, quería detallar su rostro de cerca. Debía detenerme o podía caer en sus redes.
Esperé a que se enfriará un poco y acerque un banco a la cama. El calor de la chimenea llegaba a nuestros pies, el ambiente era confortable para ambos.
Acercó el primer bocado hacia la boca de Daniel, me quedo un momento viéndolo, hasta comiendo es sexi. Él también me observa sin querer apartar la mirada. No me sentí tan avergonzada como antes, lo mire abiertamente y él a mí.
"Me encanta ese abrigo, ¿tu misma lo hiciste?", salgo de mi ensoñación y miro hacia abajo. Era de la piel de un oso y de otros tantos animales, que mi padre enfrentó cuando estaba pequeña.
"No, lo hizo mi padre, tienes frío si quieres puedo..." fue cuando noté que, no llevaba nada debajo. Mierda intenté cubrirme pero parecía evidente a sus ojos, así que actúe casual.
Daniel, acerca su mano tocando el pelaje de mi abrigo, Me quede paralizada, ante su gesto.
Daniel:
"Me gusta, esta piel, es mi favorita a partir de ahora" había una pequeña abertura entre el abrigo. Su pierna estaba un poco expuesta, así que la toque siendo lo menos obvio posible. Pero Luna lo notó, porque se sonrojó de inmediato.
Me encantaba que fuera tímida conmigo, era otra de las tantas cualidades que me gustaban.
Ella respira irregularmente, miro su cuello moverse al tragar. La atracción era inevitable. Era más fuerte cuando se encontraba a tu mate.
Asi que era natural que ella se sintiera así y yo por supuesto. Miro su boca entre abierta y siento un deseo irresistible por besarla. Me acercó y observó sus hermosos ojos verde esmeralda.
Pero ella sale de su estupor y me hace gracia lo que hace a continuación. Introduce la cuchara con comida en mi boca. "Tal vez no estás tan malherido como pense" me mira enojada y sonrío.
Luna deja el plato cerca de mí, se levanta y se aleja. Lo tomó sin protestar, ella estrecha su mirada "¡que!, no me puedes culpar, eres hermosa y tenia que tomar la oportunidad"
"Eres un idiota" me mira indignada. Se ve tan hermosa cuando se enoja. " que pasaría si fuera fea ¡eh!" toma su plato con el guiso y comienza a comerlo.
"Aún así te besaria" esto la deja confundida. Come en silencio sin mirarme. Yo en cambio la observo todo el tiempo.
Luna era una mujer dura. Lo evidenciaba su forma de actuar, sospechaba que la muerte de su padre la había marcado, dijo que estaba sola. Pero desde cuando, quería saber. Esto me entristeció, ella estando tan sola.
Miré hacia otro lado un tanto conmovido por las emociones que habían surgido en mi interior. Siempre fui un hombre de guerra, frío en batalla y como rey implacable, No me consideraba malo, pero sí, inflexible y falto de sentimientos, cuando era la ocasión. Pero cuando vi por primera vez a Luna, hace unas pocas horas, eso cambio.
En un momento dado, quise alejarme una vez obtuviera su ayuda, pero no pude. Está atracción era demasiado fuerte, así que me deje vencer por ella.
Terminó mi comida en silencio igual que Luna. Luego ella se levanta y me observa cuando dice "iré a descansar" ella se dirige a un montón de heno que tiene arrumado en un rincón y se acuesta allí. Pensaba dormir ahí?, sentiría frío y la cama era bastante espaciosa.
"Duerme conmigo" le ordené. Ella se da la vuelta y me mira con mala cara. Suspiro tenía que practicar en mis modales, "quiero decir la cama es grande, prometo no acercarme" hago mi mejor cara de inocente. Mentira la atraería a mi una vez la venciera el sueño.
"No lo creo..."dice dudosa de si aceptar. Sé que quiere venir.
"Ven" le ordeno suavemente y esto hace que frunza su ceño confundida. Estaba jugando sucio y lo sabia, pero la quería cerca de mi.
Por ser un alfa mi poder de dominación aumentaba y era mucho más efectivo en humanos. Pienso que se va a negar y podría después de todo era diferente con ella, por ser mi mate, pero se levanta y se dirije a mí. Sonrío en mis adentros.
Ella se acuesta aún lado de la cama y me da la espalda. Igualmente me acuesto y observó su figura. No se cubrió con ninguna manta, pero sospecho que ese abrigo de pieles sumando que la chimenea está encendida y cerca de nosotros, le dará suficiente calor.
Pasaron las horas y yo sigo despierto. Luna está profundamente dormida, todo parece en calma, pero salgo un momento de la cabaña y me transformo en lobo. Doy un recorrido por el terreno, era algo natural en nuestra raza, necesitábamos tener todo bajo control, ver que no hubiera nada que amenazara nuestra seguridad. Después de unos minutos, no noté nada amenazante, ni rastro de ningún cazador. Asi que regresé al abrigo de la cabaña.
Mi Luna se hallaba en la misma posición en la que la dejé. Me recosté a su lado y la atraje hacia mí como tanto quería, ella vino fácilmente.
Negué el hecho de que estaba desnuda, no podía pensar en eso ahora, si lo hacia perderia el control. Así que la abrace fuerte, consolandome en el hecho, de tenerla cerca y poder aspirar su aroma tan exquisito a rosas. Después de un momento dejé que los sonidos del bosque nos arrullaran.
***¡Descarga NovelToon para disfrutar de una mejor experiencia de lectura!***
Updated 42 Episodes
Comments
JZulay
🤥 mentiroso !!! 😅
2025-03-22
0
Gladys Vera
/Tongue/ bebeeeee
2025-02-01
2
Estrella Guadalupe Martinez Vera
que calorrrss jajaja
2024-08-12
1