—¿Alec me escuchas?— dije en busca de alguna respuesta, pero no daba señales de estar bien, no se movía y la única señal de que estaba vivo era su respiración, pero él cada vez se veía más pálido.
Cogí la caja de primeros auxilios que teníamos en la habitación, busqué la cápsula de oxígeno para ayudarlo a que pudiera respirar mejor, le suministra suero para hidratarlo, limpie y desinfecte sus heridas cambie su ropa, pero aun así no despertaba.
Aunque cada vez iba mejorando gracias al cuidado que le había brindado, dure más de tres horas intentando que mejorará, no podía dormir si él no despertaba, ansiaba que ya fuera hora de retomar labores para poder llevarlo al hospital y que lo revisaran.
—¿Qué estoy haciendo aquí?— dijo aturdido, agarrándose la cabeza al despertar.
—Estás en nuestra habitación, tristemente y para tu desgracia y la mía, nos tocó juntos de pareja permanente— le dije mientras lo ayudaba a ubicarse en la cama aun con el oxígeno puesto.
—Gracias por esto, que suerte que me toco contigo— carraspeo —sentí que moría—
—¿Te acuerdas por qué terminaste así?—
—Recuerdo estar con Natalie en el baño, cuando llegó un tipo gigante y nos vio cogiendo, entonces empezó a gritar cosas que no le entendía y ahí me dio el primer golpe— señalando su ojo morado.
—Intente defenderme, pero era imposible, supongo que era su pareja permanente— concluyó.
—Como no lo imagine, de seguro estabas en cualquier cosa menos poniendo cuidado a lo que te tocaba y aun así te escogieron como líder— le recrimine para luego inyectarle un calmante para el dolor.
—Con eso te va a dejar de doler un poco, por favor descansa— le dije para después disponerme a dormir.
Toda lo que quedaba de noche/ madrugada se quejó, supuse que era porque no podía dormir bien, sumado al dolor de los golpes.
Me levanté, me bañé y me vestí lista para comenzar el trabajo, fui por un poco de comida y pedí un poco para llevarle a Alec. Verlo tan mal daba un poco de pena.
—Hoy los jefes y sus parejas no trabajan, ¿no sabías?— dijo Christopher.
—Supongo que se le olvidó decirme, igual, voy a llevarle algo de comer, no quiero cocinar en casa— le sonreí.
—¿Ya se llevan mejor?— preguntó sorprendido.
—Tratamos de hacer lo mejor para llevarnos bien, supongo que es un nuevo inicio, además ¿tenemos que conocernos no? Al final estaremos juntos todo el tiempo—
—Te dije que se llevarían mejor y una noche fue suficiente para qué se llevarán bien— dijo sonriendo.
En realidad aún no nos llevábamos bien, no habíamos ni siquiera hablado para conocernos, pero ¿qué más podía hacer? Solo trataba de no preocupar a nadie y aparte cuidarlo, me daba pena verlo tan mal, así que quise ser amable, llevándole algo de comer.
Luego de despedirme de todos los que estaban en la cafetería, me dirigí a nuestra cápsula y le di la comida, con suerte se mejoraría pronto y volvería a verse fuerte como siempre.
—¿Vas a ir a trabajar hoy?— preguntó Alec.
—Supongo que sí, voy a ver que puedo hacer allá, supongo que tú no vas, aún no estás en el estado necesario— le dije desde el baño.
—En realidad no tienes que ir hoy al trabajo, ni yo tampoco, tenemos tres días libres, para conocernos— dijo él.
— Supongo que iré a ver a Ethan entonces, él y Luana realmente se ven felices juntos y quiero ver como la están pasando— le respondí.
—Y si te quedas aquí, en serio me gustaría hablar contigo, hacer las paces y de paso nos conocemos mejor, no eres tan mala como pensé, me salvaste la vida y estoy agradecido por eso, déjame conocerte - respiro hondo pensando bien lo que diría - al final tú y yo estamos destinados a estar juntos y enamorarnos en las estrellas o al menos eso es lo que esperan de nosotros—
—Qué cursi, como que el golpe te cambio por completo, ¿estás seguro de que sigues siendo tú?— salí del baño y me dirigí donde él estaba - tengo que aceptarlo, suena bien, supongo que tendremos que quedarnos aquí todo el día— señalándole lo mal que se veía y el solo río.
Era la primera vez que lo veía sonreír y definitivamente se veía mucho mejor que cuando estaba todo el tiempo enojado, regañando a todo el mundo y eso me causaba curiosidad de saber como era él en realidad.
—Ven acuéstate aquí y vemos una peli, tenemos una biblioteca llena de contenido de la tierra aquí en la nave y a demás no puedo moverme mucho, así que es el mejor plan que te puedo ofrecer—dijo sonriendo
— Quieres algo de comer para ver la película, yo creo que voy a cocinar algo para mí— Le dije alejándome y dirigiéndome hacia la cocina
Cuando ya estaba listo todo y preparado para la película me tumbé a su lado, y el rodeo con su brazo mi cabeza mientras con la otra se ponía hielo en la cara.
La película estuvo bien, definitivamente Alec tenía un muy buen gusto de lo que le gustaba ver. Al terminar decidí levantarme; sin embargo, él no lo permitió, él en realidad sí quería hablar y conocerme.
— Primero que todo tengo que agradecerte, no creo estar vivo sin ti, en realidad me duele todo, supongo que si no estuvieras tú, hubiera muerto— me reí viendo lo dramático que estaba siendo.
—no te hubieras muerto, pero, pues si tendrías más dolor que el que tienes ahora, sé que no me quieres y no soy Natalie, sé que no seremos la pareja perfecta porque no te entiendo y no me caes muy bien, pero no podía dejarte ahí tirado— le dije alivianando un poco la situación, él se quedó mirando fijamente a la nada, no sé qué pensaba o que había sentido con lo que dije, pero quise romper un poco la tensión con preguntas.
— ¿Cuál es el mejor recuerdo que tienes?— pregunté
—El mío es con mi hermano, siempre hemos sido muy cercanos y en su cumpleaños siempre trataba de hacer lo más divertido que podía, un día le hice una canción, no sé si él la recuerde, pero fue el mejor día —aclaró.
—O sea que cantas, algún día, espero pueda escucharte cantar— dije sorprendida, no creí que detrás de alguien tan rudo existiera tal talento.
—Mi mejor recuerdo es con Ethan, un día mientras íbamos en búsqueda de alimentos, nos encontramos un perrito que lo llamamos Ónix, lo cuidamos muchísimo hasta que en uno de los temblores desapareció— hubo un pequeño silencio.
— Dolió mucho perderlo, lo quería mucho y después de mis padres era la segunda perdida que tenía, Ethan hizo de todo para encontrarlo, pero nunca lo volvimos a ver, lo bueno es que fue una gran compañía para nosotros durante el tiempo que estuvo a mi lado—
—Ethan te quiere mucho, se nota en cómo te cuida— respiró hondo —a veces llega a ser un poco estresante de lo mucho que te pregunta— tomó una bocanada de aire.
— Sabías que yo también tuve una hermana menor— me miró para ver mi reacción —era mi responsabilidad cuidar de ella— pero un día desapareció sin una razón —su voz cada vez sonaba más entrecortada.
Se quedó algunos momentos en silencio como si tratara de recordar algo, su tono de voz era triste
—Nunca la encontré, luego lleve a Chris al centro de entrenamiento para qué lo cuidarán, yo no me sentía incapaz de hacerlo— empezó a llorar y me acerque más a él para poder consolarlo, mientras podía volver a hablar.
—Amelia, una de las instructoras de la misión, me dijo que me quedara, que tenía mucho potencial y que podía salvar a la humanidad.—
Lo abracé, por un momento, pude sentir todo el dolor que él llevaba adentro, siempre tratando de ser el más fuerte y rudo. El tiempo se congeló por algunos momentos, el silencio, esta vez eran muchas palabras que no se dirían, pero que los dos lo sentíamos, era imposible no sentir ni siquiera empatía, era su familia y la había perdido, por primera vez podía ver su lado frágil, pero también me daba la oportunidad de poder conocerlo, poder saber su historia.
—¿Nunca supiste nada más de ella?— le pregunté
—Sé que está viva, hice algunas investigaciones y desde que empezó este viaje he podido encontrar cada vez más cosas que me acercan a ella—
—Espera ¿Qué? ¿Ella también está en esta nave?— él solo asintió con la cabeza —¿Aún no sabes quién es?—
—No, estoy en eso, por ahora sé que le cambiaron el nombre y los apellidos— me miro preocupado como si hubiera hecho algo mal —por favor no le vayas a decir nada a Chris, es un tema que lo afecta mucho, confió en ti— dijo con una sonrisa tierna.
No sé qué sentía por él, ya no era odio, no creo que alguna vez lo haya sentido, pero ahora lo veía de otra forma, esos sentimientos de rabia se había ido cuando se abrió a contarme su historia, la que no todos sabían, ahora sentía empatía y me parecía más atractivo, pero aún no podía quererlo, no se puede querer a una persona de la noche a la mañana y menos cuando él hacía menos de veinticuatro horas había estado con otra.
Duramos varias horas hablando de lo que nos gustaba y lo que no, éramos muy parecidos en muchas cosas, nos gustaban las mismas cosas y no soportábamos lo mismo, era muy gracioso. Ahí entendí que el sistema que nos había puesto juntos había visto esto que nosotros hasta ahora íbamos descubriendo.
***¡Descarga NovelToon para disfrutar de una mejor experiencia de lectura!***
Updated 21 Episodes
Comments