capítulo 4

Al amanecer me despierta unos golpes extraños, me alteré.

“Aún sigo en este cuerpo. No fue un sueño realista después de todo”

Me acerco a la puerta de donde se producían los golpes y procedo a abrirla, tras el rechinar de las bisagras oxidadas me encontré con la presencia de una mujer joven, no tenía más de 30 años, la cual nunca había visto antes, tenía un cabello castaño y ojos cafés. Tras una pequeña reverencia me habló amablemente.

 

-Disculpa si fui imprudente y te desperté, permítame que me presente señorita, soy Lilian, me encargo de la limpieza, vine a asear su habitación, su desayuno está servido abajo, estoy a su disposición siempre que lo necesite. -

 

-Ya veo…-

“(mi estómago suena) Supongo que tendré que ir por el desayuno.”

- Gracias Lili. –

“Es un poco molesto tener que interactuar con personas que no conozco”

-Si señorita, que tenga un buen día. -

Bajé las escaleras lentamente, pude ver hacia abajo la sala de estar donde estaban Han, Helen y la Sra. madre que es la primera en darse cuenta de mi presencia. Cuando termino de bajar, la señora amablemente me ofreció asiento, un mayordomo de avanzada edad me sirvió té, en una elegante tasa de porcelana con diseños finos en dorado, también unos pequeños platillos con unos postres muy apetitosos que simplemente los verías en momentos especiales como en un cumpleaños. Pedí café, ya que mi gusto son una taza fuerte de café por la mañana, antes ese acto todos me miraron extraño.

“Capaz hice mal en pedir otra cosa.”

 

La señora madre es la primera en exclamar un comentario, en ese ambiente tan callado

-Pensé que odiabas el café. -

 

-No lo recuerdo, pero me dio la sensación que quería un café y no un té, mis recuerdos están alterados, no le dé importancia.-

 

-Si, tienes razón, debe ser porque perdiste la memoria y no lo recuerdas bien.-

 

Por poco casi meto la pata, tengo que ser más cauteloso. La conversación entre ellos siguió avanzando, yo la ignoraba porque no eran de mi importancia, mientras tomaba el café que me sirvió el mayordomo, al probarlo me di cuenta de que era más exquisito que esos cafés instantáneos, también me gustaba el buen aroma que desprendía esa taza, disfrutaba cada sorbo no podía abstenerme de hacer mi cara placentera.

 

Han que estaba sentado frente a mí con su brazo posado en los hombros de Helen, me mira algo desafiante.

Suspiro profundamente para tranquilizarme e ignorarlo. En uno de los temas salió la conversación sobre mis estudios.

- ¿Quisieras seguir concurriendo a clases?, sé que será como la primera vez y no conoces a nadie, pero tienes a Han y a Helen, sería más difícil si seguimos postergándolo, si no estás tan segura puede retomar el siguiente año. -

 

Mi cuñada se incomodó un poco y cambió la posición en la que estaba sentada poniéndose más firme, enseguida intervino en la conversación.

 

- Tal vez no sea lo mejor para ella. -

 

- ¿ A qué te refieres? -

 

-Había gente que le jugaba malas bromas, tiene muchos enemigos, perdió toda su memoria, podría volverse objetivo fácil de burla. Me preocupo por ella, tal vez no sea buena idea dejarla que vaya al colegio. -

 

“Creo que ella trata de que yo no valla, algo se trae entre manos, pero ya sé bien que todo lo que hace es para su beneficio. Entonces debo hacer lo opuesto a lo que ella se propone”

-No me gustaría ver a Luna pasando por una mala situación nuevamente, más que está pasando por una etapa que está más vulnerable. -

 

“Es una arpía, sin esfuerzo se ve tras esa mirada falsa que está llena de odio hacia mí, no necesito seguirle la jugada a esta tipa. ”

 

- Aunque me cueste admitirlo Helen tiene razón, no podría permitirme que se dañara de nuevo tras todo lo que paso. Han ¿tú qué opinas? -

 

- A mí me da igual, no es un asunto que me concierne. -

 

- Estoy bien, si no es problema para ninguno preferiría ir al colegio cuanto antes posible. -

 

- ¿De verdad estás de acuerdo?, no quiero presionarte, como madre es mi deber darle importancia tu bienestar primero. -

 

-Solo son simples posibilidades, no le des mucha importancia, cambiar la rutina me haría bien en estos momentos, además tengo a mi cuñada ayudándome. -

 

Levanté mi mirada hacia donde estaba Helen, le di una sonrisa falsa, una cucharada de su propio veneno. La cuñada venenosa no puede interponerse, es astuta, pero no tanto.

Decidí subir hacia mi habitación, teniendo en cuenta que son prácticamente extraños, no creo que sea bueno sociabilizar con mi familia nueva a la ligera, no quiero que sospechen de mí. Al ir acercándome lentamente hacia la escalera y pasar por desapercibido, la señora madre me detiene.

 

-Espera, no te vayas. –

 

Por un momento quede congelado, pensé que descubrieron que algo andaba mal conmigo, mi corazón se aceleró, di vuelta mi cara lentamente, quede tranquilo cuando vi su mano estirada, la cual quería darme algo.

 

“Debo dejar de alterarme, me descubrirán por ser tan obvio, parezco un ladrón a punto de ser descubierto.”

 

-Este es tu celular, estaba averiado a causa de que se mojó, pero lo mandamos a reparar, espero que te sea útil. -

 

-Gracias. -

 

“Un celular de alta gama, me siento mal por tomar las pertenencias de esta chica, aunque ya no esté debo respetar sus cosas.”

 

Proseguí a subir y entré en la habitación, Lili no se encontraba en ella, había dejado todo muy limpio y con un aroma agradable, me acosté en la cama.

 

Tomo el celular que me habían dado hace un momento, al pasar mis dedos uno por uno por el lector de huella digital se desbloqueó fácilmente. Me pongo a observar el contenido, lo que pude ver es que esta chica tenía pocos contactos, me pregunto si era alguien antisocial, tampoco hay mensajes de nada…

Logró escuchar una voz que me habla.

 

- Veo que te emociona revisar pertenencias ajenas. -

 

Me levanto para ver, tras una sutil brisa noto la ventana abierta, me acerco y procedo a cerrarla, vi un gato acercándose hacia mí, no me sorprendí en absoluto verlo nuevamente. Estoy aceptando el entorno raro y extraño en el que me encuentro ahora.

 

- Lo dice el individuo que me metió en este cuerpo sin preguntar. -

 

Al terminar de cerrar la ventana me recuesto nuevamente ignorando el felino.

Me puse a contemplar el alto techo de esa habitación.

 

-Si vamos al caso deberías de estar más agradecido, no seas grosero.-

 

-Si como sea… ¡Gracias por darme bubis!, y todo eso, sabes, he anhelado con que me creciera lindos pecho. (sarcásticamente)-

 

- ¡O de nada!, es lo que todo pervertido sueña Tener, unos lindos pechos.-

 

- ¡Vete al diablo maldito gato callejero! -

Él se sube a la cama en la que me encuentro descansando, inclino mi cabeza para verlo, actúa como un gato normal, él empieza acicalarse.

-Oye viejo eso es asqueroso. -

 

- Es una manera sencilla de limpiarme, soy un gato, no es tan raro después que te acostumbras. Bueno, no se para qué te explico, tú no sabes de higiene, dudo mucho que te bañaras. -

 

- ¡No seas grosero! Si eres un poco inteligente sabrás que eso no es ser limpio, pasar tu lengua con saliva por todo el cuerpo es asqueroso e ingerir pelos mientras lo haces.-

 

-Tú no sabes nada, eres un tonto humano. -

-¿Sabes?, A veces me pregunto, ¿Qué hay después de la muerte?, Tú eres un gato de la muerte, tienes que saber de eso. -

 

-Cuando muera lo sabrás. -

 

-Si muy astuto, en ese caso no tengo mucho apuro de saberlo entonces. -

 

-Es una cosa que está fuera de tu compresión, por lo tanto, no lo pienses mucho. -

 

- ¿Tienes nombre? Nunca lo mencionaste, por un instante creí que era 03 por el número de tu placa. Pero me dije, ¿Quién en su sano juicio le pondría 03 de nombre a un gato? -

 

- Si, lo tengo es Klefer. -

 

- ¿Qué significa 03? -

 

-Es mi número asignado, ya no me hagas más preguntas, estoy cansado. -

 

-Supuse que los espíritus o lo que tú seas no tienen sueño. -

 

- Estoy compuesto de energía, ¿sabes?, de tanto lidiar con gente problemática como tú, se gasta, necesito descansar y recuperarla en vez en cuando. Ahora si pudiera ¡ya cállate!, Eres molesto. -

 

El felino se desvaneció de mi lado. Yo en la soledad observé unos libros viejos que estaban sobre una gran cómoda de roble, me dio curiosidad y tome uno para leerlo. Acomodé todas las almohadas de la cama de forma que me quedara inclinado y empecé a leer, pero eran tan aburridos que los deje de lado, me puse hacer abdominales y sentadillas hasta cansarme. Por  suerte esta habitación contaba con mucho espacio, también tenía un baño privado, los ricos tienen mucho privilegio.

 

Al siguiente día el gato seguía sin aparecer.

 

-Maldita bola de pelo si no fuese tan peludito y tierno lo hubiese estrangulado, ¡como a esta almohada! Todo lo que me sucede, es por su culpa. -

 

Empecé a desquitar todo mi estrés con la almohada.

 

- ¡Y le hubiese hecho esto!, ¡y esto también!, ¡y esto!... tú dañaste mi masculinidad, ahora soy mujer y duermo en un cuarto rosa lleno de muñecas. -

 

“Creo que me deje llevar, la almohada se rompió, no importan, aún quedan como siete almohadas más.”

 

Las plumas quedaron esparcidas por todo el suelo de aquella habitación...

-Creo que a Lili no le gustara esto. -

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Comments

Estrella Guadalupe Martinez Vera

Estrella Guadalupe Martinez Vera

jajajaja una manera de sacar el fuuuuua

2024-06-23

1

Ophelia Palafox

Ophelia Palafox

jajajaja el sarcasmo a todo lo que da jajajajajaja

2024-06-01

1

Lena Montes

Lena Montes

Asi que la muerte también se cansa, jaaa que gracia.

2022-12-17

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