El fin de semana pasó rápido, fui al colegio, tuve más clases de matemáticas que no entiendo, antes de ponerme a buscar el valor de x debería buscar mi antiguo departamento… No deja de molestarme el hecho de ver alguien parecido a mi circular por la calle. Tal vez si voy a mi antigua vivienda descubra la realidad del asunto, lo extraño es que no he visto al gato parlante desde hace unos días, toda esta situación me molesta.
Recosté mi cabeza sobre el escritorio, tenía sueño y aburrimiento, solo podía observar a los rallos de sol, que sutilmente entraban por la ventana, los cuales reposaban en los hombros de Rick. Cuando el timbre de receso sonó, él dio vuelta su banco, Hana y Kevin se acercaron también a mí, empecé a aceptar su amistad, derribé un poco el muro imaginario que había entre nosotros, dejé que sean mis amigos, no le di mucho interés al asunto.
Mientras los chicos hablaban cosas sin sentidos, yo solo escuchaba, Kevin era el más infantil del grupo, salía con cada ocurrencia.
Kevin: - ¿los caballos nacen con herraduras? -
Hana: -pff, como crees que eso es posible. -
Han: - no lo sé, yo creo que si nacen con herraduras. -
-¿Es en serio?-
Kevin: -oigan chicos, ¿Qué harán cuando sean grande? -
-Terminar de crecer, supongo. -
Kevin: - es en serio. -
-Supongo que buscar un empleo para no morir de hambre y sucumbir en la pobreza. -
Hana: - pero si tú ya tienes dinero. -
-No lo había pensado. -
Hana: - ten esto. -
-¿Qué es?-
Hana: - ¿no lo habías comido antes? -
-No, pero gracias. -
Hana: -No hay de que. -
Kevin: - Hana, no me darás uno a mí también? –
Hana:-Tú piérdete-
Kevin: -Hana! Mis sentimientos duelen. -
Hana se preocupaba mucho por mí, también Rick prácticamente me seguía por todo lado, procurando que no me metiera en problemas, pero él disimulaba el interés en mí, mientras que Hana no disimulaba en absoluto.
Cada vez que iba al baño o al patio sentía la mirada de Rick clavada en mi espalda, por alguna razón siempre estaba medio escondido observando mis movimientos, él tomaba distancia para vigilarme, pero me di cuenta muy fácilmente. Tengo años de experiencia cuidándome de enemigos que no me siguieran, darme cuenta de él es muy simple.
Todos los chicos me tenían miedo, sabían que, si buscaban problemas conmigo, era como el venir por lana y salir esquilado. Cada vez que me encontraba en el pasillo con gente problemática, como el gorila arrogante, simplemente despejan rápido el lugar o algunas veces agachan sus cabezas para no tener contacto visual.
Tuve un día agotador, las clases recién habían finalizado, prácticamente salí más temprano de lo cotidiano, Caminé decidido a ir hasta mi antiguo edificio.
Después de tanto caminar por fin llegué a mi barrio, estaba un poco exhausto y cansado, se notaba que era un barrio bajo, las calles estaban llenas de mugre, perros sueltos, niños jugando a la pelota en medio de la calle, vistiendo ropa desgastada, calzados rotos y sucios. Llegué hasta el edificio en el que vivía, no era muy alto, parecía abandonado de tanto deterioro que tenía.
Me arrimé hasta las escaleras de aquel edificio, había un hombre borracho acostado en los escalones, no le di importancia, ya que lo había visto muchas veces antes. Proseguí a subir, el sujeto ebrio me tomó de un pie y me jaló hacia abajo, casi me caigo, pero para mi suerte él no tenía mucha fuerza, sus manos estaban temblante, la tenía puesta sobre mi tobillo, llevaba unos guantes grises sin dedos los cuales estaban muy sucios, tenía un bigote blanco, le faltaban algunos dientes delanteros uno de los pocos que le quedaban era de oro, tenía un gorro verde oscuro con franjas en verde claro que tapa sus canas y su complexión era delgada.
- ¿Qué hace una chica como tú en un lugar como este? ¿Estas pérdida? -
- ¡No te metas en mi asunto viejo! –
Jalé mi pierna con fuerza para que la largara y continúe subiendo, jamás había tenido problemas con él, me doy cuenta de que era un poco peligroso andar aquí con este cuerpo, creo que hice una mala decisión.
Terminé de subir hasta el tercer piso, caminé un poco por el pasillo sucio, había muchas botellas de alcohol y bolsas de basura rotas, llegué hasta mi puerta y busqué la llave que tenía de bajo del tapete. Al abrir la puerta noté todo el deterioro, mi piso era de cemento, mis muebles de madera apolillado y la humedad era muy presentada en las paredes, estaba muy oscuro. Toqué el interruptor para prender la luz, pero no había electricidad, tuve que acercarme hasta la ventana y arrancar esa cortina vieja para poder ver mejor.
Definitivamente hace tiempo que nadie vive aquí, se nota el abandono del lugar, si otra persona estuviera con mi cuerpo obviamente vendría aquí, pero es claro que nadie ha entrado desde que yo tuve el accidente.
Abrí el armario que estaba incrustado en la pared y corrí hacia un lado un bolso que estaba sucio y lleno de polvo, también había mucha tela de arañas esparcida por todo lados, solo quedaban cosas sin valor. Corrí el piso falso del armario era un simple tablón, de bajo de él, había un compartimento oculto, empecé a extraer cosas de ahí tenía dinero, cuchillos, armas, silenciadores, todo de mi ex trabajo, tomé lo necesario, una de las armas más chicas la cual lo coloqué oculta en la ropa y el poco dinero que me quedaba ahorrado para pagar unas deudas. deje el resto allí. No quería cargar con mucho y exponerme.
Minuciosamente, observé que no hubiera gente que me viera, Salí rápido del departamento, bajé las escaleras, no había nadie en los pasillos del edificio, caminé aún más rápido, las calles también estaban despejadas. Tres cuadras después pasé frente a un callejón donde había un grupo de delincuentes reunido, iba a ignorarlos y seguir caminando, pero uno de ellos me tomó por el brazo fuertemente.
-No es bueno, que una chica como tú, ande por estos barrios tan sola y descuidada. -
-No es de tu incumbencia, ya suéltame. –
El olor fuerte al alcohol que emanaba esa persona me golpeaba fuertemente.
El tipo no me soltaba y se rio con malas intenciones, mi paciencia para lidiar gente últimamente se había agotado.
-No escuchaste, dije que me suelte o te arrepentirás. -
-Ja ja ja… Que graciosa, ¿crees que estamos jugando, no te enseñaron que estar en la calle sola es peligroso? -
- Esto me está cansando. -
Acerqué mi mano minuciosamente al arma que llevaba escondida en mi ropa, estaba pronto para sacarla, pero la presencia inesperada de Rick me hiso detenerme. No sé qué hacía aquí, en este momento. Me había tomado por sorpresa, también me quedé algo frustrado, ya que interfería con mis asuntos, tenía que contenerme frente a él.
- ¿Qué creen que hacen? Ya suéltenla. -
- Y tú, ¿quién eres? -
-Eso, no te importa. -
Rick se abalanzó sobre el sujeto y lo derribó de un golpe, me di cuenta de que era aterrador ser su enemigo. Me tomó del brazo y salió corriendo llevándome con el de arrastro, cuando nos alejamos lo suficiente, nos detuvimos para recuperar el aliento, de la nada me empezó a gritar.
- ¿¡Acaso te has vuelto loca!? ¿¡Cómo se te ocurre venir a un lugar tan peligroso como este!?-
- ¡Tú cállate!... ¡Y ya suéltame, no me conoces, no tienes derecho a preocuparte por mí!, ¡ni mucho menos interferir en mis asuntos! ¿Por qué estás aquí? –
-¡Es obvio, te seguí, no me digas que no tengo derecho de preocuparme por ti!, Luna, eres mi amiga, los amigos se preocupan por el bien estar del otro. -
- ¡Déjate de decir estupideces, piérdete!, ¡interfieres, yo no te necesito!, Puedo cuidarme por mi cuenta. -
-¡No lo haré!, la última vez también me pediste que no interfiera con tu vida, me aparté de ti porque así me lo pediste, pero nada bueno salió de ello. -
- Escucha, todo lo que paso antes de que mi mente estuviera confusa, no es de mi interés. -
-No importa si tu mente está confusa, sigues siendo mi prioridad. -
-¡Ya no soy la persona que tú crees que soy Rick!, ¡ya entiéndelo! -
El estúpido sujeto me jaló del brazo y me abrazó.
-Lo sé… –
-¿¡Qué rayos tratas de hacer!?, ¿¡Acaso tratas de consolarme!?-
Me lo saqué de encima y lo miré con una mirada frustrante.
-Solo creí que necesitabas un abrazo. -
-Solo con una palmada en la espalda ya vasta, es el mejor consuelo que un amigo puede ofrecer, los abrazos se ven muy maricas.-
- Pero si eres una chica.-
-Ah cierto, solo por hoy lo dejaré pasar, ya vamos. –
Rick me acompañó de regreso a casa, mientras caminábamos, intercambiamos algunas palabras.
-Mi yo del pasado y tú, ¿habían tenido una discusión? –
-Si, algo así, me pediste que me alejara, y que te tratara como una desconocida. Que ya no querías seguir cerca de mí. –
-Comprendo, supongo que se sintió acosada por ti, después de todo, eres una persona que no respetas el espacio personal. –
-¿Pero que dices? Siempre habíamos tenido una buena relación, a lo último se comenzó a torcer, cuando te enredaste con aquel sujeto. –
-¿Con el King Kong? –
-¿King Kong?... No sé lo que dices, pero tomé la distancia como me lo pediste, y te traté como una desconocida, incluso te he tratado con mala ganas, y me arrepiento de ello.
Cuando escuché que habías perdido tu memoria, lo había ignorado, pensé que todo era una broma. –
Al llegar a casa, me despedí de Rick.
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Comments
Estrella Guadalupe Martinez Vera
Que le habrá pasado a Luna realmente ayenyarian contra su vida????
2024-06-23
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Lena Montes
Que gracioso, se olvida que es una chica.
2022-12-19
1
Carmina Purata
Jajajajajajajaja 🤦🏻♀️🤦🏻♀️
2022-09-27
1