Ikki.- (* En verdad tanto me odia mi padre que tuvo que llegar a esto, ¿no merezco ni siquiera un poco de compasión? ¿Qué hice mal para merecer esto? ¿tan insignificante fui que no lo pensó dos veces? ¿Vale mas el prestigio y su buen nombre, que su propio hijo? ¿acaso después de tanto tiempo no llego a tener ni una pizca de cariño por mi? *)
Cuando iban caminando hacia la entrada del lugar en donde se alojarían, vieron a un alfa alto y con una mirada soberbia mirándolos impasiblemente, todos comenzaron a sollozar prácticamente en ese mismo instante, la presión sobre ellos era bastante fuerte.
Jefe.- Yo soy el jefe, aquí se hace lo que yo diga, en el momento en el que yo lo diga, no acepto negativas, esta es mi casa de subastas, dentro de poco todos ustedes serán vendidos, aquí nadie los maltratara ya que así no me sirven, pero no se equivoquen a cualquiera que intente escapar será sentenciado a muerte instantáneamente, no hay segundas oportunidades, no lo olviden.
El gorila que le había disparado al chico anteriormente sonrió de manera siniestra, como diciendo que disfrutaría enormemente si desobedecían las ordenes
Jefe.- ahora, todos pasaran por una inspección, necesitamos ver la calidad de la mercancía
El jefe en verdad era intimidante y demasiado imponente, con una sola mirada podría infundir el miedo en toda la gente a su alrededor, sin mencionar también la presión que se sentía por sus feromonas, después del discurso de “bienvenida” a todos los pasaron a una revisión, al parecer querían asegurarse de que aun fueran una mercancía pura, según sus palabras, aunque después del examen de Ikki dieron algunos resoplidos de disgusto al ver su piel tan maltratada y llena de cicatrices, algunas nuevas que apenas estaban comenzando a cerrar y otras tantas ya viejas producto de años de maltrato, una vez que terminaron se asignó un lugar para dormir.
Los días pasaron lentamente, a menudo pensaba en su hermana y en Ben, los extrañaba mucho, algunas veces pensaba que para ser alfa ambos eran algo sentimentales, era en esos únicos momentos cuando mostraba solo un pequeño atisbo de sonrisa en su rostro, el recordar a su amigo y a su hermana le hacía parecer menos duro por unos instantes y mostrar un cambio casi imperceptible, solo esperaba que su hermana nunca se enterara de lo que su padre fue capaz de hacer con él, no quería que ella sufriera, porque a pesar de todo, ella creía que su padre era un buen hombre, y también esperaba que su amigo se alejara de su padre para que no le hiciera daño y lo volviera un alfa de corazón negro y sin sentimientos.
En ese lugar solo los alimentaban dos veces al día, y la comida era lo más miserable que se pudieran imaginar, apenas y algo de avena, agua para el desayuno y para la comida un trozo de carne de dudosa procedencia, así como unas cuantas verduras, para poder comer tenían que ir a la cocina que había en ese mismo edificio, y comían en el patio interior del mismo, todo a su alrededor estaba enrejado, así que no había forma de escapar de ese lugar.
No estar completamente encerrados y tener un poco de contacto con los otros, los hacia un poco menos miserables, y el poder caminar un poco por el patio les daba algo de tranquilidad, aunque todo era una falsa fantasía, los gorilas siempre andaban rondando todo el lugar y en los techos había algunos haciendo guardia con armas listas para dispararles en cualquier momento.
Algunas veces también elegían por grupos a algunos de ellos para que se encargaran de la limpieza de la mansión, a todos los que les tocaba ir a realizar esa tarea iban muertos de miedo, sin embargo, para Ikki era una bocanada de aire fresco, veía al menos algo diferente, aunque no estaba acostumbrando a las tareas del hogar, siempre ponía todo su empeño en lo que le asignaran.
En una de las tardes que le había tocado ir a limpiar escucho una descuidada conversación entre un par de gorilas.
Gorila 1.- ya sabes la fecha
Gorila 2.- Si, aun faltan 2 meses
Gorila 1.- escuche que traerán un nuevo lote
Gorila 2.- Si, al parecer solo son 5 mas
Ikki no se atrevió a escuchar más de lo que estaban platicando por miedo a que lo descubrieran, si eso pasaba seguramente seria castigado, pero no se dio cuenta de que alguien ya lo había descubierto
Jefe.- Que diablos estás haciendo
Ikki.- Y-yo, solo estoy limpiando señor.
Jefe.- Solo te veo holgazaneando, mira este maldito lugar
Para su mala suerte Ikki se había topado con el jefe del lugar, ya lo había visto un par de veces gritándole a alguno de los otros chicos y hoy desafortunadamente se topó con él, el jefe mientras decía eso caminaba por el área que recién había trapeado Ikki con mucho esfuerzo, sin embargo, no solo se limitó a pasar, si no que pateo la cubeta con el agua sucia, derramándola por todo el lugar, para después mirarlo con una cara hosca.
Jefe.- Mira este desastre, mueve el culo y limpia todo bien, eres un inútil bueno para nada, malditos omegas, ni para limpiar sirven.
Ikki hervía de rabia, pero no pudo decir nada, solo agacho la cabeza y asintió servilmente, los insultos que le propinaba este supuesto jefe no eran nada para el, estaba acostumbrado a eso y más, gracias al entrenamiento dado por su padre durante mas de 10 años.
Este tipo de humillaciones no solo le pasaban a Ikki, así eran tratados todos lo que tenían la desafortunada suerte de toparse con ese jefe.
Aunque esta vez al jefe algo le resulto un tanto extraño, no sintió la misma satisfacción que sentía siempre al gritarle a un omega, ya que estos siempre lloraban y se arrastraban a sus pies para pedir clemencia, en cambio Ikki solo se limitó a agachar la cabeza y asentir, lo cual hizo que el jefe le prestara algo de atención.
Después de que el y su grupo terminaron de hacer las labores en la mansión Ikki fue a su “Habitación” y pensó en lo que escucho, dijeron algo que la fecha era dentro de dos meses, pensó que eso sería tal vez la fecha de la próxima subasta y el nuevo lote, tal vez se refería a que llegarían más personas, bueno este lugar se veía que tenía capacidad para más de 30 personas, pero solo eran 10, así que pensó que aun deberían estar buscando más “Mercancía”
Ikki.- (*No me puedo quedar solo aquí sentado, no voy a dejar que me traten como mercancía, no lo soy*)
Ikki se puso a pensar cual sería la mejor manera de escapar, tenía 2 meses para planear todo, necesitaba salir, no sabía que le pasaría si se quedaba, tal vez lo comprarían para ser un sirviente o como el juguete de algún alfa pervertido, cual sea que fuera la razón simplemente no quería descubrirlo.
El día pasó prácticamente como el día anterior, solo que a su grupo esta vez no le toco ir a hacer el aseo, esta vez se encargarían otros más, todo estaba tranquilo hasta que uno de los omegas que había ido a limpiar regreso corriendo en un mar de lágrimas.
Ikki.- ¿Qué paso para que regreses así?
Nat.- E-el jefe entro en celo, y nos quería tomar a Nala y a mí, pero yo logre escapar, pero Nala, ella
Ikki.- Tranquilo, no fue tu culpa.
A la mañana siguiente ya no volvimos a ver a Nala, ella se había quedado con el jefe, y pensamos que tal vez de ahora en adelante estaría con él, pero por la tarde mientras limpiaba escuche la trágica noticia
Gorila 1.- El jefe es brutal
Gorila 2.- Tenemos muy pocos omegas de buena calidad.
Gorila 1.- Esta era muy bella, lástima que no aguantó el celo del jefe.
Gorila 2.- La dejo completamente destrozada.
Ikki.- (*Que mierda!, entonces Nala, ella esta… no, no puede ser, eso tiene que ser mentira*)
Las sospechas de Ikki eran ciertas, la pequeña omega era muy joven y no aguanto el celo de un alfa que no era para nada cuidadoso y no le tuvo consideración, solo se perdió en sus instintos para satisfacer sus necesidades, se comportó como un verdadero animal, dejando salir sus más bajos instintos y aprovechándose de una omega que aún no estaba preparada para nada de lo que vivió esa noche.
Ikki estaba tan perdido en sus pensamientos hasta que sintió un ambiente demasiado pesado.
Jefe.- Tsk, tu no aprendes, sigues holgazaneando.
Ikki.- N-no, jefe, y-yo no.
Jefe.- Cállate y sígueme
Ikki.-(*Ya debió terminar su celo cierto, no quiero que nada me pase… no quiero terminar como ella, eso no me puede pasar a mi*)
Ikki siguió al jefe por un largo pasillo, este no hablaba cosa que tenía muy inquieto al pequeño omega, mientras iban caminando por los pasillos se dio cuenta de que nunca había estado en este lado de la mansión, ellos la tenían prohibida, Ikki en algún momento había llegado a pensar que tal vez por alguno de estos pasillos se llegaba a la salida, pero estaba equivocado.
Después de caminar un par de minutos llegaron frente a una gran puerta de madera finamente labrada, cuando el alfa la abrió, y lo insto a pasar, apenas dio un par de pasos dentro y se quedó congelado en su lugar, encontró una escena realmente repugnante, el olor concentrado de la sangre estaba impregnado en el ambiente, haciendo imposible respirar de manera normal, pero aun así Ikki logro mantener su compostura, a pesar de las ganas de vomitar que lo estaban invadiendo.
Jefe.- Quiero todo impecablemente limpio, odio el olor a la sangre, tienes hasta que yo regrese, cuando eso pase si aún no terminas, tú serás el siguiente en terminar así, pero si terminaste te puedes largar.
Ikki.- S-si jefe.
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Updated 112 Episodes
Comments
Andre Torres 💖
Por cuántas cosas más tendrá que pasar ikki 😔 yo solo quiero que su situación mejore
2023-09-26
9
NoaConejita🐰💜
Que mal rollo, pobre Ikki, espero y no le pase lo mismo
2023-06-16
9
🤗Finita💖💫🇲🇽
Que horror.
2022-09-17
8