Jido sentía que su corazón se detenía a cada segundo, mientras caminaba por las calles, sintió una lágrima saliendo, si el estaba llorando por ella, pero no sé daría por vencido estaba decidido a qué ella fuera suya.
Al llegar a la mansión de Lynec, comenzó a gritar a todo pulmón el nombre de su amada.
La familia del prometido de lynec salía de la mansión.
- Por favor le pido que se retire, decía el padre de Lynec.
- yo la amo señor, se que no tengo derecho pero la amo.
- El amor es una ilusión chico por favor retiraré ella está comprometida ahora, no quiero que la familia de su prometido hablé de mi hija, su presencia solo nos provoca un problema.
- Yo la cuidare mejor que el.
- usted no tiene el dinero que necesito para mejorar mis negocios.
- señor por favor.
- ¡fuera he dicho!, gritaba el padre de Lynec mientras me arrastraban sus hombres.
- ¡Lynec te amo!
Mi traje blanco estaba manchado de lodo, camine de regreso a la mansión de la abuela, me sentía destrozado, no hay más tenía que olvidarme de Lynec y salir de ese pueblo, olvidar que la amo.
Al llegar a casa tome las botellas de mi fiesta y me senté en el jardín, bebía como si no hubiera mañana, mi Lynec en brazos de otro me repetía mientras mis lágrimas caían en mi rostro, amanecí tirado en el jardín con botellas a mi alrededor, me levanté por los rayos del sol que quemaban mi rostro, camine sin esperanzas al interior de la casa de mi abuela.
La abuela me jalaba de las orejas al entrar a la cocina.
- Más te vale que subas rápido a tu habitación y te quites la suciedad, el padre de Lynec está aquí para hacerte una propuesta.
- Hablas enserio abuela.
- Si, hablaré con el, procura no tardar.
- si, dije nervioso y corriendo a mi habitación.
Al bajar de mi habitación mi corazón me latía muy rápido, no sabía el motivo por el cual el padre de Lynec está aqui, pero tengo esperanzas de nuevo.
- Buen día señor.
El tipo me miraba con desprecio.
- seré breve te daré una oportunidad por qué mi hija me lo pidió, te espero mañana en mi casa para formalizar y escoger la fecha de su boda.
- si señor no se va arrepentir.
- Otra cosa más que te quede claro que mi hija Lynec y tú no tendrán mi apoyo en nada, desde hoy ella acaba de perder derecho a mi herencia y la boda corre por cuenta de ustedes.
Mire a mi abuela, ella me guiño el ojo.
- Si señor.
El salió molesto de la casa de mi abuela, me senté en el sofá y convence a hiperventilar, tantas emociones en estás últimas horas me tenían agobiado.
- abuela, no tenemos dinero para costear una boda.
- no te preocupes, podemos hacer una boda en el jardín, le puedo mostrar mi vestido de novia a tu prometida y hacerle unos cambios, hablaré con mis amigas tu ahora solo concéntrate en regresar a trabajar a la empresa y conseguir un aumento.
Mi abuela lo decía tan fácil, como si mi jefe fuera una buena persona. Trabajo en una empresa que empasta libros, las ganancias de la empresa son muy pocas, mi salario es tan poco, que creo que comenzaré a buscar un trabajo ahora necesito que Lynec tenga una vida llena de lujos como ella está acostumbrada.
Al llegar al trabajo miraba otros empleos.
- buen día chico, decía el anciano que era el dueño de la fábrica.
- buen día señor Derkins
- pasa a mi oficina tenemos que hablar.
- si señor.
Al entrar se acomodo en su sofá yo me quedé parado frente a el.
- Ya me enteré que te vas a casar.
- pero, ¿como sabe?.
- El presumido de Alfred llegó al restaurant y comenzó a decir que sus dos hijas van a casarse, que se sentía muy orgullosa de sus bellas hijas, pero cuando le preguntaron con quién se casaría Lynec, nos ignoro y solo presumía la unión de su hija la menor, uno de sus amigos cercanos menciono y que hay del tu yerno pobre como se llama ese tal Jido comenzó a reír el hombre, tu futuro suegro salió rápido del lugar.
- Que suerte tienes de que el sea tu suegro.
- suerte, si el tipo acaba de quitarle la herencia a su hija, tengo que pagar toda la boda y se que esto será algo duro pero voy a buscar otro trabajo señor, ahora necesito ganar más dinero para mantener a mi nuevo familia.
- pienso vender mi fábrica, te gustaría comprarme la fábrica.
- no tengo dinero señor.
- me pagarás durante un año, no te la voy a dejar tan cara, imagínate tendrías una fábrica.
La oferta era tentadora, pero un año trabajaría solo para pagarle y no me quedaría con nada, necesitaba consultarlo con mi abuela.
- me avisas si te animas, ¡ahora a trabajar!.
- si señor.
Pensaba en ser dueño de una fábrica eso me daría una posición importante, podría yo encargarme de todo y buscar nuevos clientes, comencé a divagar sobre la posibilidad de ser un gran empresario.
Al llegar la tarde, la abuela me esperaba en la mesa, me servían la cena.
- ¿que tal te fue cariño?
- el señor Derkins me ofreció su fábrica que se la pagaría durante un año.
- Pero es una fábrica que no tiene futuro hijo.
- ¡como yo!, que no tengo futuro.
- Hijo es una decisión muy arriesgada yo tendré que pedir un préstamo a una de mis amigas para solventar tu boda,
- Te pagaré cada centavo abuela lo prometo.
Es noche no podía dormir, tenía tanto en la cabeza, sol quiero ser alguien para mi amada Lynec, quiero que diga mi esposo es el dueño de Derkins empastados.
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Updated 26 Episodes
Comments
Rocio Raymundo
cuando un amor es de verda todo se puede nunca te rindas está muy buena la novela
2024-04-10
0
Cila Berroteran
me gusta como va la novela
2022-08-10
2
María Saori 😎🤫
❤️
2022-06-21
0