Nos vemos abuela. – dijo Helen despidiéndose de ella, mientras sonreía.
- No te olvides de venir mañana, hay cosas que necesito hablar contigo. – habló Margaret mientras acariciaba sus mejillas.
- Claro, seré puntual. – Helen se sintió un poco triste, pues hoy no iba a poder salir al jardín de noche, ya que las trillizas la iban a prepararla con preguntas que quiera hacerle Margaret.
- Fue un placer volverla a ver señora Margaret. – dijo Leonardo besando sus arrugadas manos.
- Muchacho, también quisiera hablar contigo, pero será después. – Margaret sonrió ante su comentario y le dio palmadas en el hombro.
Leonardo asentó su mirada, tomó la mano de Helen con mucho cuidado y empezaron a caminar para la salida, el resto de la familia y el personal fueron con ellos.
…
En el despacho
- A unos pasos de que el apellido sea merecedor en los negocios. – dijo Leonela saboreando su casi triunfo. Ella estaba sentada frente a Leonardo y a su lado estaba Ethan.
- ¿Una despedida de soltero? – preguntó Ethan sonriendo. Siempre le encantaba molestar a su hermano, había veces que terminaban en golpes.
- No estoy para tus chistes. – gruñó Leonardo al borde de la locura, estaba algo tenso y la falta de oxígeno empezó hacer una molestia.
- ¿Tomaste la pastilla? – preguntó Leonela al ver el estado de su hijo. Él asintió lentamente. – cariño, sé que esto es difícil, pero pronto acabará. Recuerda, es un matrimonio corto se le pagará a la chica. Ella ya sabe cuál es su lugar, una vez que el matrimonio termina, tendrá que irse y si Margaret pregunta. – sacó de su bolso un documento y lo puso sobre el escritorio. – este papel resolverá sus dudas.
En el documento se aseguraba que Valeria Wertheimer sufre de depresión y estabilidad emocional, estaba firmado por un especialista.
- ¿Piensas hacerla pasar por una persona inestable mentalmente? – preguntó Leonardo con el documento en mano.
- Sí, como debe de desaparecer otra vez, este documento dirá que su desaparición se de ve por problemas mentales.
- A veces me sorprendes, madre. – Ahora era Ethan quien tenía el documento, lo leía muy rápido, pues sus ojos se movían de un lado a otro.
Leonela sonrió por el comentario de su hijo, su mente era brillante, claro estaba.
- Confieso que he venido siguiendo a Helen desde que comenzó a trabajar en la cafetería. – observó a Leonardo y le dijo. – el día que apareciste como maniático en la calle me di cuenta de que ella iba a servir, los demás se dio solo. Ahora todo sale a nuestro favor. – se puso de pie para marcharse, antes de salir por la puerta volvió a decir. – No olvides tomar las pastillas, este documento podrá ser falso, pero tú mi amado hijo, tienes uno real. – sonrió y salió.
A Leonardo le daba algo de escalofríos recordar su pasado. Por desgracia había sido testigo de la muerte de su padre, dejando secuelas graves en su mente. Y el abandono o desaparición de Valeria no ayudó en nada.
- Entonces ¿Habrá despedida de soltero? – volvió a preguntar Ethan, desafiando la poca paciencia de su hermano.
Leonardo estiró sus labios, caminó hacia donde él y con todo el puño cargado de ira se lo estampó en el estómago. Él se quejó por el dolor y llevó sus manos al abdomen adolorido.
- Si vuelves a mencionar una despedida de soltero una vez más, me olvido de que eres mi hermano. – amenazó. Leonardo perdía el control con facilidad, se mantenía estable gracias a esas pastillas, pero por dentro sabía que no era capaz de lastimarlo, era su hermano mayor y lo respetaba.
Ethan y Leonardo estaban a la misma altura, ambos tenían las mismas posturas en sus cuerpos. Ethan podría noquearlo si él quisiera, pero no lo hacía porque respetaba la salud de su hermano y no quería ningún desequilibrio en él. Sabe que para Leonardo le fue difícil perder a su padre y no quiere ventajas.
- De acuerdo, ya desquitaste parte de tu ira, supongo que ahora te siente mejor. – dijo Ethan masajeando parte de su abdomen. Era una forma de ayudar a su pequeño hermano.
- Tus tratamientos de ponerte como saco de boxeo no ayudan en nada, lo único que hacen es que me enfade más. – volvió a sentarse y cerró los ojos, quería dejar de pensar por un momento.
- Al menos celebremos los dos juntos, como los viejos tiempos. – Ethan se encogió de hombros, cuidando sus palabras antes de hablar. – Se que no es la mujer con la que hubieras deseado casarte, pero no vamos a celebrar tu matrimonio, sino tu divorcio. Te conozco y sé que en un año te divorciaras de ella, es el tiempo que durará para que los negocios empiecen a fortalecerse sin problema.
Leonardo abrió los ojos lentamente, pensando en las palabras de su hermano, que de cierta forma tenía razón. Ya había calculado el tiempo en que iba a necesitar a Helen y si todo sale como lo planeado, en un año los papales del divorcio estarán sobre su escritorio listos para ser firmados.
- Saldremos el sábado en la noche. - dijo sin entusiasmo.
Ethan estiró sus labios ampliamente, al final logró convencerlo.
….
Con las trillizas
- ¿Dónde estabas durante el año que estuviste ausente? – preguntó Mariana.
- Cuando mi madre murió, Clarisa Wertheimer, me vi invadida por el dolor. Quería respetar su luto. Tome la decisión de viajar sola sin decírselo a nadie hasta que Leonardo Hoffmann dio conmigo y me trajo de vuelta haciéndome entrar en razón. Ahora estoy aquí para casarme con él y cumplir con el contrato que unirá a nuestras familias – respondió Helen. Ya sabía de memoria las preguntas y respuestas.
- Perfecto – dijo Mariana, ya era muy tarde, cerca de las 2 a.m. Habían repasado y repetido las posibles preguntas que tenga Margaret para ella. – Estás lista. Nosotras no podremos ir contigo, es una invitación familiar con la señora Wertheimer y es privada para nosotras.
- Lo entiendo, daré las respuestas que hemos estudiado hasta ahora. – respondió Helen. Estaba sentada en uno de los pupitres, mientras que sus maestras permanecían de pie observándola, se asemejaban a un espejo múltiple por sus réplicas.
- No solo queremos que des las respuestas estudiadas. – intervino Marlene. – Habrá momentos en que la señora Wertheimer te pregunte otras cosas y tu deber es persuadirla o improvisar. – Helen sólo asintió con su mirada.
- Estoy segura de que lo harás bien. – Maryury caminando hacia ella. - confía en ti. Hemos estudiado esto que prácticamente eres Valeria.
- Muy en el fondo saben que no lo soy. – dijo Helen sintiéndose algo abrumada por esa comparación. – Yo solo acepté esto para salvar a una persona que amo, por dentro sigo siendo yo misma.
Las trillizas se miraron en sincronía, las tres abrieron sus labios y dijeron.
- Sólo se Valeria mientras estes comprometida y casada con el señor Hoffmann. Cuando esto termine podrás volver a tu vida de siempre. La clase ha terminado, puedes retirarte.
Helen ya estaba acostumbrada a sus sincronías, se levantó de donde estaba sentada y fue para su habitación.
…
Permanecía sentada en el filo de su cama, ya se había bañado y tenía puesta su pijama.
- Permiso. – dijo Claudia entrando en la habitación. – Mañana a las 8 a.m. el chofer la llevará donde la señora Wertheimer, sea puntual. – dio media vuelta y cerró la puerta bajó llave.
Helen todavía no entendía porque la encerraban, no se iba a escapar ni robar nada. Dejó de darle vuelta al asunto y se recostó.
Cerca de las 4 a.m. ella despertó al escuchar que alguien quería entrar en su habitación. El ruido era ligero, pero lo suficiente para saber que estaban forzando la puerta para que se abra. Algo asustada decidió levantarse, tomó en su mano un jarrón y caminó hacia la puerta en total silencio.
- Largo. – gritó ella.
Las sombras tras la puerta dejaron de moverse y poco a poco se fue alejando, sus pasos sonaban a la distancia. Helen intento ver quien era por uno de los orificios de la puerta, pero no logró ver más que soledad absoluta.
Dejó el florero en su lugar y volvió a la cama con esa duda de ¿Quién era la persona que trataba de entrar? Agradeció en sus adentros por haberla puesto bajo llave. Ya no tenía sueño, se había esfumado por completo. Permaneció despierta hasta que el sol dio sus primeros rayos, indicando que era de día.
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Updated 102 Episodes
Comments
Elvira Fretes
porque Leonardo quedo mal por la muerte de su padre, lo habrán matado?
2024-04-24
1
alexa c.amadeus
Sera la verdadera vale rye ia? ay Dios cuanta intriga y suspenso
2023-08-12
2
alexa c.amadeus
Y aun asi quiere que ese loco este casado con ella? que poca madre
2023-08-12
0