Aprovechando me de ti.

Narra Luna Maseratti.......

Entonces gemi, lo hice sin pensarlo, simplemente el sonido salió de mis labios al sentir su fría saliba pasar por mi pezón— No pares— le dije mientras lo tomaba del cabello y tiraba mi cabeza para atrás.

El no se detuvo, siguió haciendo lo que empezó y después de unos segundos se detuvo y me miro—Sabes que esto no puede ser posible?— el intento bajarme de su cintura, pero me aferre demasiado a él. —¿Que es lo que haces?, no puedo aprovechar me de ti—. Dijo con seriedad.

—¿Si te das cuenta que en este caso yo me estoy aprovechando de ti?— Le pregunté mientras lo miraba directo a los ojos e intentaba no sonreír.

—Esto no es una broma Maseratti, no quiero que tu primera vez sea así— sin más opción me baje de el, subí mi tirante y me quedé de pie frente de el sin más que decir, lo mire una vez más e intenté darme la vuelta y retirarme, entonces sentí como tomo mi brazo y me jalo fuerte hacia su pecho, quedando frente a frente.—No te ofendas, eres muy bella, y si te deseo, es solo que me mereces mucho más que yo— ¿El quién diablos era para saber lo que me convenía?, lo que decía era estúpido, y no quería escucharlo, así que lo empuje y camine escaleras arriba. —Espera....— Pero yo simplemente lo ignore, camine aún más rápido y lo escuché correr de tras mío.

—Detente—

gire hacia el y lo mire muy molesta. —¿Que demonios pretendes conmigo?, me deseas pero no quieres estar conmigo, me pides que me detenga y luego me sigues, ¿Acaso soy un juguete?— Tal vez no era la manera correcta de hablarle a Dante Russo, pero ya no entendía que diablos le pasaba por la cabeza.

–No entiendes, no es tan fácil, tu aún eres una niña, yo soy mayor que tu, yo debería de estar cuidándote, no aprovechando me de ti– Y ahí estaba , de nuevo con esa tontería de que se estaba aprovechando de mi.

De nueva cuenta lo ignore, me di la vuelta y continue caminando hacia mi habitación, esta vez no lo escuché seguirme y sentí un alivio, pero estaba equivocada, por qué enseguida escuché su voz. –Al diablo! si eso es lo que quieres te lo dare– Entonces solo sentí como estampó sus labios con los míos y me beso con tal desesperación que no pude detener por dos poderosos motivos, el era mucho más fuerte que yo y no quería que se detuviera, lo deseaba de la misma manera en la que el lo hacía conmigo.

El me cargo de nuevo y abrió la puerta de mi habitación, me recosto en la cama y se colocó encima mío, sus manos desesperadas me tocaban sin control y yo solo podía aferrarme a su cuello y continuar con el apasionado e intenso beso.

–Quiero sentirte, quiero que seas mía–. Sus palabras estaban llenas de lujuria.

–Tocame, hazme tuya– esto lo que le pude decir en una pequeña pausa de aquel beso, entonces el lo hizo, se detuvo un momento y quite los shorts de mi conjunto, mi ropa interior quedo expuesta antes sus ojos, el se puso de pie y me admiro de pies a cabeza, sus penetrantes ojos me miraban con lujuria y sus hermosos labios estaban rojos por aquel beso intenso.

–Cuando quieras que me detenga debes decirlo, y me detendré– No pude responderle nada, mi respiración estaba demasiado agitada y me pecho subía y bajaba por la falta de aire de aquel beso, entonces el se arrodilló y bajo mi ropa interior, me miró y sonrió de lado, esa sonrisa sexual que inevitablemente me avisa que venía algo peligroso, y así fue, el abrió mis piernas y paso su lengua para humedecer sus labios, enseguida su cara se perdió en el medio de mis piernas y pude sentir su lengua en mi intimidad una vez más un pequeño gemido se escapó de mis labios, el continuo lamiendo y sin duda sabía lo que hacía, una ola de sensaciones viajaban por mi cuerpo, era algo que jamás había sentido, ni si quiera se comparaba con la primera vez que me tocó.

–No te detengas– Le dije entre sollozos, inevitablemente le sentí dar una sonrisa y continuo con el exelente trabajo que estaba realizando, entonces sentí como mi estómago se contraía, demonios, el primer orgasmo de mi vida estaba a punto de salir de mi, entonces sucedió, sentí una explosión en mi y pude ver cómo un ebrio Russo me miró y sonreia mientras se pasaba la lengua por los labios.

–Eres, tan deliciosa, jamás me cansaría de hacerte venir– Dijo con una muy ronca voz, la cual me avisaba que esto aún no acababa, solo era el inicio de todo lo que me haría.

Narra Dante Russo.........

La acaba de hacer tener un orgasmo, me lo había imaginado tantas veces y pensé que jamás lo haría posible, entonces me puse de pie y me quite aquel suéter que cubría mi cuerpo, ella miro con mucho deseo. –Te gusta?–.

–Eres perfecto– Dijo aquella zanahoria hermosa.

–No has visto lo mejor– le dije mientras me desabotonaba el pantalón y me lo bajaba junto con los bóxers, entonces sucedió, ella no dijo nada por qué su expresión lo dijo todo. –Podemos detenernos ahora sí quieres– Le dije con mucho sarcasmo.

–Ahora menos que nunca nos detendremos– Ella me tomo de la mano y me jalo hacia la cama dejándome tirado ahí junto a ella, para después montarse encima mío.

–Que pretendes?– Ella no respondió, solo metió su cabeza entre mi cuello y me beso con mucha pasión, pude sentir mis músculos tensarse, tal vez era por qué todas las mujeres me temían, pero ni una sola se había atrevido a llevar el control de la situación, pero aquella pequeña era una cosa sin duda diferente– no juegues con fuego pequeña zanahoria, por qué te puedes quemar–.

–Quiza quiero quemarme– Dijo mientras se frotaba en mi evidente erección.

–Basta, ahora te haré mía– la tire de regreso a la cama y me puse encima de ella, introduci uno de mis dedos y ella retorcio su espalda del placer, enseguida introduci otro y la sentí temblar, metí el tercero y casi la vi quejarse, Entonces el momento llego, muy suavemente introduci mi miembro en ella y pude ver una lágrima salir de sus ojos. Sin duda era su primera vez. –Puedo parar si eso quieres.–

–Demonios, no te detengas, hazme tuya– grito la pequeña masoquista, entonces la obedecí, lo introduci de un golpe y ella grito. –Ahh, Dante– Escuchar mi nombre salir de sus pequeños y perfectos labios solo ocasionó que mi placer incrementará.

–Ahora serás mi mujer– Le dije mientras comenzaba a meterlo y sacarlo sin piedad, ella me miraba directo a los ojos y gemía tan fuerte mientras clavaba sus uñas en mi espalda, entonces le arranque su pequeño top y sus pechos quedaron justo frente a mis ojos, incitando a mi boca a lamerlos, sin detenerme me incline y comí sus cenos sin piedad, ella no paraba de gemir y yo gruñía por la excitación, entonces me detuve, ella me miró con un poco de confusión.

–Que sucede– Entonces la tomé de la cintura y la gire para ponerla boca a bajo sin salir de ella, Entonces el pequeño fueguito tatuado en su nalga derecha me hizo ponerme a un más duro, acaricie ambas nalgas y les di dos fuertes nalgadas, ella se tenso y gimió, entonces me empuje muy fuerte hacia ella para penetrarla a fondo, ella grito y eso me hacía saber que le encantaba, unos minutos después ambos caímos rendidos en el colchón, su respiración era casi incontrolable, Entonces sus pequeños ojos se cerraron y se quedó profundamente dormida, entonces jale la sábana y la cubrí, ella estaba cansada y yo no me quedaba atrás así que entre la ebriedad y el cansancio no supe en que momento me quedé dormido.

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Comments

Ysied Iriza

Ysied Iriza

Estos si que se volviero. un poquito Locos 🤭🤭🤭🤭

2025-03-25

0

Yolanda Caballero

Yolanda Caballero

oh,y la protección?

2025-04-02

0

Erika Vargas

Erika Vargas

mucho del rogar....si bien que quería

2024-10-17

2

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