* Presente
Una mañana la joven se encontraba en una llamada telefónica con la intención de ponerse al día con las cosas relevantes a la universidad, había pensado marcarle a Eidan pero de último momento pensó que no sería una muy buena idea, ademas Margaret era su mejor amiga, y si Edward no se molestaria y la lastimara de nuevo
- ¿Amiga por qué no has vuelto a clase?- La cuestiona su amiga Margaret por teléfono la cual se encontraba limando las uñas tratando de prestar atención a la plática de Itzel del otro lado de la línea telefónica.
- Margaret me dieron una semana por enfermedad- dijo la joven, con un suspiro aunque la verdad es que no era esa, estaba tan deprimida, y Eduard no la dejaría salir hasta que la rabia lo abandonara.
Una semana que ha sido un martirio en las manos de Edward.
- ¡Cuelga, saldremos!- Le ordena Edward quien va entrando a la habitación.
- Margaret hablamos luego!- Ella cuelga el teléfono.
- ¿A dónde vamos?- preguntó la joven
- ¡Saldremos de la ciudad!, cámbiate- Le dice señalando su bata, desde que pasó aquel mal entendido Edward no había dejado salir de la recamara y solo le permitía usar esa molesta bata que no le cubría nada, así las cosas eran más fáciles para él, solo la abría de piernas y listo.
Ella entra al baño, se deja caer la bata, ve las marcas de su cuerpo, tiene moretones y chupetones por todos lados, cuello, muslo, trasero.
Se pone un vestido cuello alto para tapar sus marcas.
- No me gusta ese vestido- dice Edward parado en la entrada del baño.
- Pero...- a la joven le gusta ya que no remarca mucho su figura y no solo eso oculta las marcas del sexo salvaje su esposo le da sin su concentimiento.
El se acerca a ella.
- Quitatelo!- le dice con voz seria.
Al ver que la joven no hace nada por quitarlo el jala el vestido hacia arriba.
Recorre con sus manos sus curvas, su hermoso cuerpo curvilíneo lo enciende más tiene prisa el dia de hoy..
- Edward - dice la joven como en un suspiro al ver el deseo en los ojos de su maldito captor.
- Ponte el vestido Rojo!- dice el
- Si- ella obedece sin protestar.
El besa su cuello.
- Edward ¿por qué me haces esto?- pregunta la joven al borde de la desesperación.
- Porque puedo- responde el.
- Ya se que eres Carl- dice la joven al fin revelando eso que descubrió esa trágica noche entre sueños.
- ¿Así? ¿Y? me gusta que me recuerdes- dijo él –No me olvides nunca cariño–
- ¿Me odias por lo que pasó hace años con tu hermano?- preguntó ella
- No, ya vístete!- él la soltó.
- Antes eras amable, dijiste que no te querías convertir en un hombre como tu abuelo y más sin encambio eres peor que el!- dijo la joven recordandole las mismas palabras que él mencionó hace algunos ayeres.
- Jaja ¿en serio?, hay niña no tienes idea. - dijo él con una risita siniestra
- Carl!- Dice ella.
- No vuelvas a llamarme así, esa parte de mi murió hace años!, ahora vístete o no te gustará lo que te haré.- amenazó antes de salir del baño y dejar a su mujer dentro.
Ella se dedicó a buscar el vestido rojo el cual tanto le gustaba a su marido.
Ese vestido es ajustado del pecho en corte recto en ellos y suelto de abajo le llega a 5 dedos arriba de las rodillas, se pone unos tacones negros se deja el cabello suelto y se pone maquillaje en las marcas de su cuello.
Su cara se ve pálida, se pone un poco de maquillaje y labial, no necesita enchinar sus pestañas ya que son muy chinas y largas de nacimiento solo usa rimel.
Solo eso necesita para que su cara cambia por completo, se ve con vida por fuera más por dentro está que muere.
Edward y Luis están abajo.
- ¿Ya preparaste el jet?- le pregunto a Luis
- Sí señor, señor..- Dice apuntando a la hermosa mujer que baja las escaleras.
Sus piernas son largas y hermosas.
Edward la sigue con la mirada hasta que ella baja por completo.
- ¿Lista?- le pregunta él estirando su mano para que ella la tome.
- Sí Edward!- dice ella
Ella pasa su brazo por debajo del brazo de él.
Salen a la explanada dónde está el Jet y suben.
El le pone el cinturón y los audífonos en ella.
Él hace lo mismo.
El piloto sube el jet, los saluda y les avisa que despegarán en unos segundos si ya están listos, para lo cual ellos responden con un si.
Cuando el jet despegó ella no quita la vista de lo que se refleja abajo durante el vuelo, es hermoso, más el vuelo no dura mucho.
- Hemos llegado- Dice Edward tomando la mano de la joven.
El jet aterriza en una explanada en una enorme mansión.
- ¿Dónde estamos?- pregunta la joven con curiosidad.
- ¡Felicidades conocerás a tu suegra!- Dice él con ironía.
Ella no dice nada solo ve por la ventana mientras Edward desabrocha su cinturón.
- Más te vale que te comportes!- le advierte por último
- Si, descuida no quiero hacerte enojar!- dijo ella tratando todo el temor que le recorría ya que no sabía cómo debería de tratar a su suegra y temía hacer irritar a Edward.
- Joven y señorita bienvenido- Dice el que parece ser el mayordomo con gentileza saluda a Edward pero cuando estaba por hacer lo mismo con Itzel Edward no le permite acercarse a allá.
- Martín- Solo así lo saluda él ya que no se detiene y camina hasta la entrada de la mansión con su mujer de la mano.
- ¡Carl querido!- Dice su madre apenas y lo ve. - ¿Y ella quien es?- pregunta al ver a la hermosa joven que acompaña a su hijo.
- Madre, ella es Itzel Li mi esposa !- él la presentó con su rostro sin expresiones, la mujer vio a su hijo y luego a la mujer a su lado. La mujer ve con desprecio a la joven aún lado de su hijo.
- ¿Así que eres tú!?- dijo la mujer.
- ¡Madre se amable con mi esposa!- Dice Edward haciéndola caminar para entrar a la casa.
- Carl has vuelto!- Dice la joven Zury la cuál se levanta del sillón en cuanto lo ve, su rostro está lleno de emoción y un brillo sin igual.
- ¿Qué hace ella aquí?- Le pregunta Edward a su madre muy molesto.
- Se que dijiste que no volviera pero Carl yo...- Ella trata de acercarse a él.
- Bueno ya que estás aquí, ella es mi esposa así que más te vale que salgas de aquí!- dice Edward dándole su lugar a Itzel como la señora
- ¿Tu esposa? - Zury ve de abajo hacia arriba a la joven y sonríe. - ¿Por qué tan bajo me cambiaste Edward? - dice ella con el ego muy en lo alto y se acerca a él para quererlo abrazar enfrente de su esposa, pero lo que Zury no sabe que si ella se quiere quedar con Edward su esposa no la detendrá sin encambio se lo envolverá con todo y un monote dorado en su cabezota.
- ¿Bajo? Deberías de saber lo que les pasa a las personas que ofenden a mi mujer.
Así que si no quieres problemas LÁRGATE!- le dice Edward
- Vamos Carl ella es mi invitada no puedes correr a mi invitada!- protesta su madre.
- Ok, nos vamos entonces, nos quedaremos en mi hotel- dice él dando la media vuelta con su mujer de la mano.
- Pero hijo- la mujer trata de alcanzar a Edward pero él por más que ella le habla no le presta atención. hasta que ya se harta de escucharla.
- Madre!- dice él como respuesta.
Él jala a su mujer y la mete a uno de sus tantos autos en la mansión de su madre.
- ¿Quien....- La joven pregunta curiosamente por Zury.
- Es mi ex, acabas de conoces a mi madre, no le agradas te felicito!- dijo él con una sonrisa ya que sabía muy bien que a su madre no le agradaría.
- No suelo agradarle a tu familia- Dice la joven muy bajo viendo por la ventana.
- No pero conozco a alguien a quien si le agradas, te llevaré a qué lo veas!- él planeaba llevarla a ver a Hector.
- ¿Que a quién?- pregunta ella sin despegar su vista del paisaje.
- Héctor!- responde él.
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Updated 72 Episodes
Comments
Teresa Diaz
Hace poco que la empecé a leer y tengo muchos sentimientos encontrados que la dejo x unos días y la vuelvo a seguir. Hasta ahora están todos locos x Dios veremos cómo continúa quedan muchos capítulos todavía
2024-07-07
1
Geovanny Berrio Marsiglia
oh por Dios aqui todos estan desquiciados
2024-01-29
0
Esperanza Cardenas
es un infeliz
2023-07-20
0