—Señorita Marina —tocaron la puerta— estamos aquí para prepararla para el almuerzo.
—Adelante —eran Martha y dos sirvientas más.
—Le ayudaremos por orden de…
—¿Qué? —sorpresa: estoy vestida.
¿Creían que dejaría que me tocaran?, ustedes formaron parte del maltrato de Marina desde niña
—Supongo que están aquí para llevarme al comedor ¿verdad?
—Señorita… —tampoco estaba tan mal, era un simple vestido azul oscuro— Creo que debería cambiarse…
—La ropa que tengo —la interrumpí— ¿te parece adecuada para almorzar? —Ella vaciló un poco—. Lo más elegante que tengo… son esos vestidos para banquetes que para nada son de compartir un almuerzo con tu familia —quiero vomitar—. Este vestido es adecuado, ¿entendiste?
A Marina solo le dieron vestidos para banquetes, solo para mostrar a la sociedad lo bien que la cuidaban los Vansher. Otra mentira. Durante el resto de los días, la duquesa no le permitió que se comprara otros vestidos. Desde que empezó a usar esos lujosos vestidos, en la mansión, la creyeron extravagante.
Por suerte, encontré viejos vestidos que las sirvientas tiraron. Los arreglé para mi comodidad.
—De acuerdo, señorita —supongo que comprendió la situación.
Todavía seguían caminando delante de mí. Según la etiqueta, la servidumbre debería caminar detrás de su amo. Es un detalle absurdo e innecesario, pronto me iré como para querer cambiarlo.
Al llegar a mi destino, me abrieron las puertas. Observe a toda la familia y su asombro en mi vestimenta: como una plebeya. No me molesta, siempre he sido de clase baja y en este mundo ese detalle no cambia.
—Llegaste —dijo el duque—. Siéntate y comencemos.
—Parece que tu castigo te golpeo fuerte la cabeza —dijo el despreciable Roysher, pero no le respondí.
—Supongo que todo ese trabajo te recuerda quien eres —continuó la duquesa para no dejar a su hijo a la humillación del silencio.
—Sí, duquesa —debo ser cuidadosa con ella.
No quiero una cachetada de las que recibió Marina.
Al mirar mi plato, observé una deliciosa sopa y los cubiertos sucios. ¡¿De verdad?! Al menos traje mis propios cubiertos. Observé de reojo a la duquesa, no me miraba, ella no fue. ¿Entonces?... disimuladamente mire a cada miembro de la familia, nadie sonreía por esta broma.
Supongo que fue la servidumbre quien preparó esta broma.
Por lo menos pude comer la deliciosa sopa. Entonces, mientras acababa la sopa noté algo en ella: insectos. Se cansaron de ponerlo en mi te y ahora lo ponen en mi sopa. Tuve que dejarla, aguantar las ganas de vomitar y comenzar con el siguiente plato.
—Debo dar un importante anuncio —habló el duque.
—¿De qué se trata, querido?
—El príncipe heredero me pidió personalmente como pagar el error de Marina por la fiesta de la princesa —todos me miraron enojados.
—¿Y qué es lo que pide ese loco bastardo? —dijo Roy.
—Que seamos los anfitriones en una fiesta para celebrar su victoria como el autor del fin de la hambruna en las regiones lejanas… se hará en cinco días.
—Pero qué insolente —se quejó la duquesa—. Mira lo que tenemos que pagar por tu culpa, sinvergüenza —creó que un “lo siento” aumentaría la ira de la duquesa.
—Por lo menos no es algo más fuerte —a pesar de lo que dijo, el duque estaba furioso—. Otra cosa, Marina debe disculparse con la princesa personalmente y del modo en que ella lo pida.
Fantástico.
Es obvio que va humillarme o provocarme. Pero no todo es tan malo. Si lo hace, puedo pedir retirarme de la fiesta y, como la mayoría de los guardias estarán en las puertas o dentro de la mansión, podré salir en la noche y buscar a Dercey
¡Perfecto!
—Comprendo, duque —baje la mirada—. Prometo que no lo decepcionaré.
—Eso espero —podía sentir su rabia—. Recuerda lo que te dije, si fallas yo mismo te sacaré de esta casa. Hasta que termine la fiesta, te retiro el castigo.
—Muchas gracias, duque.
¡Los odio!, me la pasé genial, pero solo serán cinco días.
La duquesa estuvo atareada por los cinco días, mientras que yo tenía mi plan listo, incluso pude confirmar que no habrá guardias cerca del hoyo y casi termino el otro que hago en el jardín. Propiedades grandes, como la del duque, no siempre pueden tener todo asegurado, siempre hay una falla, un talón de Aquiles.
Sobre todo si esa falla es a causa de sus propios hijos.
Llegó el día de la fiesta. Por suerte, al estar la duquesa tan ocupada pude comprarme un vestido. Recuerdo la cara de decepción del gerente de la tienda cuando escogí un vestido sencillo. Este era de un grisáceo como el de mis ojos, no era tan abultado, solo exponía mi cuello y parte de mi hombro, justo donde se ve mi cicatriz, pero no creo que nadie lo note.
Lo mejor es que puedo moverme libremente y la falda tiene el diseño de algunas estrellas azules y pequeñas.
Mi cabello estaba suelto, Marina tenía el cabello casi ondulado. Las puntas eran las que más tenían ondulación junto a ese rojo de fuego que la hacía lucir más hermosa.
Gracias al cielo pude detener el exceso de maquillaje de las sirvientas. Ellas creían que podían hacerme lucir más hermosa, igual que antes, como la Marina extravagante. Ella es una belleza natural, ese exceso le daba otra apariencia que dañaba su reputación.
Los invitados ya estaban llegando. Según Martha, seré llamada cuando el príncipe heredero y su hermana lleguen.
Y así fue. Al bajar, noté las miradas sobre mí y sus susurros. La duquesa estaba hermosa, hay que reconocerle eso, pero extrañamente sentí que yo la opacaba.
¡Qué bien!
Entonces me puse al lado de Roysher. ¡Mi puta mala suerte!
Aparecieron los príncipes. El mayor protagonista masculino, príncipe heredero, quien se queda con la heroína: Kalius Atrexal, cuyo cabello rubio resplandecía como el mismo oro. Aunque, tenía una diferencia con su padre: sus ojos, los del príncipe eran negros y no dorados.
Era como mirar a un asesino.
Él era el más loco por Liliana, así que no dudó en castigar a Marina cada vez que la sorprendía lastimando a su amada.
Ah… a su lado la princesa arrogante Jane Atrexal. No voy a describirla, de todas formas es un personaje por debajo de Marina. Casi ni se la menciona, sólo que adoraba a Liliana como a una hermana. Felizmente, para mí, es asesinada durante el ataque de Mijael.
El duque comenzó con el saludo en nombre de toda la familia Vansher:
—Saludos al joven dragón, príncipe heredero Kalius Atrexal y a la joya del imperio, princesa Jane Atrexal —realizamos la cortesía de inclinarnos.
El príncipe seguía hablando con el duque. No le di importancia hasta que caminaron hacia mí.
—Así que esta es la insolente que arruinó el cumpleaños de mi querida hermana. Levanta la cabeza.
Aunque la novela te diga que es el más apuesto, no se puede negar ciertas cosas sobre él: que está loco, es un rompecorazones, mujeriego y lo peor: machista. Solo la heroína le demuestra que una mujer vale más.
¡A pesar de que en muchas ocasiones, ella necesita de un hombre para salvarse!
Mijael, querido villano, por favor asesina por lo menos a este maldito sobrino tuyo.
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Updated 223 Episodes
Comments
Kari Arzola
Me en a tan los pensamientos de mi protagonista
2024-10-13
1
Marina Hinostroza
Que tal príncipe, esperemos que le va hacer, la maltratara.
2024-07-24
2
Malena Garza
Ahora me lo imagino como un Callisto con ojos negros /Frown/
2024-04-25
3