Pasé dos meses tranquila gracias a que lo hacía todo por mí: cocina, baño y lavado; la servidumbre ya no podía humillarme.
Durante las noches, me escabullo al solitario jardín para bailar en su bella fuente a la luz de la luna. Me sentía como aquellas bailarinas de las películas y era suficiente para reírme. Debido a esos bailes, entendí dos cosas: 1) debo usar ropa ligera, los vestidos lujosos son pesados, y 2) la madre de Marina fue la mejor bailarina, de por sí su hija heredó su cuerpo perfecto.
Otro detalle, fue que descubrí como cosechaban esas deliciosas frutas: la tierra con un componente extra agregado por un mago, no ese hijo de puta. Por lo que, descubrí donde guardan esos costales de tierra especial y decidí llevarme algunas.
Lo único malo, fue que, de las veces que fui a ese bar, no encontré a Dercey. Nadie lo conoce, sobre todo porque es normal encontrarse con viajeros cuyos rostros nadie recuerda o por los alcohólicos que, por pena, son invitados por los mismos viajeros a beber y contar sus historias. Lo busqué por las noches, mi pequeña salida ya estaba hecha. En la novela, Einsher y Roy hicieron un hoyo entre el jardín y el lugar donde entrenan los caballeros. Este hoyo no es usado hasta que Liliana vuelve, una herramienta para hacer feliz a su hermanita. El único problema es el largo camino a realizar si se toma ese hoyo para ir al pueblo.
Tendré que hacer uno en el mismo jardín, pues este está cerca de un barranco cuya bajada te lleva dos caminos directos hacia al pueblo y al puerto.
Me relaje de pensar en esos planes, lavar la ropa se volvió mi actividad favorita gracias a que puedo bailar mientras remojo las prendas y olvidar mis problemas por un momento.
Pero esta vez, alguien me arruinó la diversión.
—¿Qué crees que haces? —Einsher, el maldito peliblanco de sangre fría— Compórtate, los caballeros te ven.
Resulta que lavaba mi ropa delante de la zona de descanso de los caballeros, ¿cómo no lo note? Porque me da igual. Si voy a irme, ¿por qué demonios voy a querer mejorar mi reputación?
Adelante supuestos caballeros, ríanse de la loca huérfana que baila mientras lava su ropa.
—¿Por qué te vistes así? —empezó a regañarme—. Esa blusa está muy levantada… estás levantando esa falda barata demasiado —se notaba que se contenía en gritar— pueden verse hasta tus rodillas… y mira lo mojada que estás… solo… ¡Bájate ahora mismo!
¡Qué pesado eres!
Observé el sonrojo de los caballeros ante el espectáculo que les di. Al ver que no lo obedecía, Einsher me bajo por su cuenta, luego regaño a los guardias y los echó. Cuando pasó a mirarme se sonrojo de la nada y volteo su mirada.
¿Qué le sucede?
—Cúbrete —me dijo.
—¿De qué?
Entonces, su mirada disimulada me hizo darme cuenta de mi atuendo: mi blusa estaba ligeramente levantada, casi todo mi abdomen estaba al descubierto.
Este estilo me gusta, pero por ahora debo seguir la etiqueta de los nobles.
—Lo siento —bajé mi blusa—. Entonces, voy a terminar de lavar —pero me detuvo.
—Pídele a alguien más —separe mi mano de la suya bruscamente.
—Estoy a prueba, joven Einsher —se enfado.
¿De qué demonios te enfadas?
—Entonces… me quedaré para que nadie vea tu vergüenza.
¡Lárgate, bastardo peliblanco!
—Haga lo que desee, joven Einsher
Continúe con mi lavado. Todavía seguí bailando, pero solo ligeros pasos, pues tenía un espectador indeseado. Pronto olvidé que no estaba sola y pude terminar de lavar mi ropa, al secarla empecé a tararear mi canción favorita, una que no existía claro.
—¿Desde cuándo bailas así?
¡Carajo!, olvide a este desgraciado.
—Desde cierto tiempo —respondí sin mirarlo y tajantemente.
—Jamás lo dijiste.
—No es algo que pueda enorgullecer a la familia Vansher —termine y me fui antes de que siguiera hablando.
—Padre decidió que almorzaras con nosotros —fue cuando lo mire para verificar si era cierto—. Así que vístete adecuadamente… —me miro a los ojos—. Recuerda el apellido que llevas, así que deja de provocar este tipo de escenas porque ya no eres una plebeya.
Cada vez que leía la novela, empecé a darme cuenta de ciertas cosas en los personajes y una de ellas es la maldita personalidad de Einsher. Porque él parece el heredero del ducado perfecto. De hecho, en la novela, siempre tuvo esa personalidad seria que lo hacía lucir como el chico inalcanzable que no te quería cerca por más hermosa o buena persona que seas. Sin embargo, no sé si por huecos argumentales, había escenas donde el comportamiento de Einsher contradecía toda la personalidad que parecía tener.
Por ejemplo: una vez bebió más de lo necesario en una fiesta aunque no causó algún escándalo. La cuestión es esta: Liliana le dijo que bebía demasiado, un simple comentario, que parecía banal en la conversación, me hizo dar cuenta de que Einsher siempre tomaba mucho. En cada fiesta siempre sostenía una bebida alcohólica. Lo raro era que nunca tuvo un momento de ebriedad.
¡Ni sus putas mejillas se sonrojaron de tanto alcohol!
Otro ejemplo, sería las muchas veces que llegaba tarde a casa, claro que la novela no lo decía específicamente. Pero, cuando uno lee un libro tantas veces empieza a darse cuenta de ciertos detalles que parecían inútiles. Los hechos de que Einsher tuviera una fuerte tolerancia al alcohol y que llegará tarde a su casa muchas veces, no parecían afectar la novela.
Releí muchas veces solo para confirmar esa sospecha y es que no solo llegaba tarde, también cansado. Creo que cualquiera ya puede suponer porque llegaba tarde y cansado. El otro elemento que me hace cuestionar la supuesta personalidad de Einsher no está en la novela, sino en la memoria de Marina. Pero…
¡Ya me canse de pensar en ese bastardo!
¡Ahora tengo dolor de cabeza por tener que almorzar con la familia Vansher!
Estaba bien comiendo por mi cuenta, además, ¿Quién sabe lo que me harán durante el almuerzo? Tal vez ni pueda almorzar, mejor aprovecho para comer algo de sopa y pan.
De quien más me debo cuidar es del hijo de puta de Roy. Aunque sus bromas nunca afectaron las comidas de Marina, usaba su magia para perjudicarla de otras formas, como las leves quemaduras. Puede que no lo haga tan seguido, pero ahí está su maldad: atacaba a Marina cuando menos lo esperaba. Por ello, la pobrecita siempre tenía miedo cada vez que estaba cerca de él o cuando asistían a algún evento social en compañía de ese hijo de puta.
Ese horrible miedo de que algo malo te pueda pasar sin saber en qué momento. Para las demás personas, Marina parecía una loca por esa paranoia.
Desearía poder golpear al imbécil de Roy y descubrir cuál es la verdadera la personalidad de Einsher. No entiendo como carajos el autor hace ver a este par de imbéciles como los chicos ideales y perfectos. ¡Son unos infelices! Pero no le llegan a los talones del peor de todos: Kalius Atrexal. Desde la primera lectura, se te dice que es un chico malo cambiado por una chica inocente.
¡Cliché ridículo y aburrido!
Nunca le encontré sentido a como Liliana cambió al protagonista. Sobre todo, cuando había otro protagonista mejor que todos estos idiotas: el caballero Sir Léyer Meker, de cabello negro y ojos rojos. Aunque, había un problema: estaba del bando del villano.
***¡Descarga NovelToon para disfrutar de una mejor experiencia de lectura!***
Updated 223 Episodes
Comments
NeIvon
Que se quede con el villano 👊🏻/Awkward/
2025-02-23
1
Vanessa Ibáñez Fernández
El peli blan o no era el mayor? o así se llamaba? con esos nombres raro no los recuerdo jjajajaj
2024-10-07
0
Malena Garza
Jjajaja la amo
2024-04-25
7