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La Novia Equivocada

La Novia Equivocada

Status: En proceso
Genre:Romance / Venganza / Amor-odio
Popularitas:13.7k
Nilai: 5
nombre de autor: daniela Capurro

Valentina no recuerda a Gael Montenegro.

Él asegura que hace tres años estuvieron enamorados… hasta que un accidente le borró aquella noche de la memoria.

Pero cuando sus recuerdos comienzan a regresar, Valentina descubre algo aterrador:

ella no fue la víctima del accidente.

Fue la única persona que sobrevivió.

Y antes de perder la memoria, dejó un mensaje para sí misma:

“No confíes en Gael. Él sabe quién me quiso matar.”

NovelToon tiene autorización de daniela Capurro para publicar esa obra, el contenido del mismo representa el punto de vista del autor, y no el de NovelToon.

La mujer de la ventana

Capítulo 6 —

Valentina no podía apartar los ojos de la fotografía.

La amplió una vez más.

La mujer seguía allí.

Detrás de la ventana.

Cabello oscuro.

Rostro pálido.

Los mismos ojos que Damián.

Y aunque la fotografía estaba un poco borrosa, había algo que Valentina reconocía perfectamente.

La pulsera.

La misma pulsera que había encontrado debajo de su cama.

—No puede ser...

Valentina volvió a mirar el mensaje.

"Ahora ya sabes dónde empezar a buscar."

Escribió:

"¿Quién eres?"

La respuesta llegó inmediatamente.

"Pregúntale a Damián por Emilia."

Valentina se quedó helada.

Emilia.

Ese era el nombre que Damián nunca había mencionado.

Al día siguiente, Valentina esperó a Damián frente a un pequeño restaurante.

Cuando él llegó, ella ni siquiera lo saludó.

—¿Quién es Emilia?

Damián se detuvo.

No dijo una palabra.

Valentina sacó su celular y le mostró la fotografía.

—La vi.

El rostro de Damián cambió por completo.

—¿Dónde conseguiste eso?

—No importa.

—Valentina, dime quién te mandó esa foto.

—Primero dime quién es ella.

Damián miró alrededor.

—No podemos hablar aquí.

—Entonces vamos a otro lugar.

—No.

—¿No?

—Porque si esa persona sabe que tienes la fotografía, ya sabe que estás investigando.

Valentina soltó una risa nerviosa.

—Genial. Ahora resulta que investigar mi propia vida es peligroso.

Damián no sonrió.

—Sí.

Terminaron en el automóvil de Damián.

Durante varios minutos ninguno habló.

Finalmente, él arrancó.

—Emilia era mi hermana menor.

—¿Era?

—Murió hace cinco años.

—¿Cómo?

Damián apretó el volante.

—Accidente.

Valentina observó su rostro.

—Estás mintiendo.

Damián frenó.

—¿Qué?

—No sé cómo lo sé, pero estás mintiendo.

Damián la miró.

Y durante unos segundos pareció decidir si contarle la verdad.

—Emilia no murió en un accidente.

Valentina sintió un escalofrío.

—Entonces, ¿qué pasó?

—Desapareció.

—¿Hace cinco años?

—Sí.

—¿Y por qué dijiste que murió?

—Porque eso fue lo que todos creyeron.

Valentina tragó saliva.

—¿Todos?

—La policía. Mi familia. Los médicos.

—¿Y tú?

Damián miró por la ventana.

—Yo nunca lo creí.

Esa misma tarde, Valentina recibió otro mensaje.

"Ven sola."

Debajo había una dirección.

Era la dirección de la casa de la fotografía.

Valentina sabía que era una pésima idea.

De esas ideas que cualquier persona sensata evitaría.

Pero Valentina nunca había sido precisamente experta en tomar buenas decisiones.

—Bueno... ¿qué puede salir mal?

Cinco segundos después se respondió a sí misma:

—Literalmente todo.

Aun así, fue.

La casa estaba abandonada.

O al menos eso parecía.

Las ventanas estaban sucias.

La pintura estaba descascarada.

La puerta principal estaba entreabierta.

Valentina empujó lentamente.

Creeeeak.

—Perfecto —murmuró—. Casa abandonada, puerta abierta... ¿qué podría ser más normal?

Entró.

El interior olía a humedad.

Caminó lentamente por el pasillo.

Entonces escuchó un ruido.

Tac.

Se detuvo.

Tac.

Otra vez.

Venía del segundo piso.

Valentina levantó la mirada.

—¿Hay alguien?

Nada.

Subió las escaleras.

Cada escalón crujía bajo sus pies.

Al llegar arriba encontró tres puertas.

La primera estaba cerrada.

La segunda también.

La tercera estaba entreabierta.

Entró.

Era una habitación pequeña.

Había fotografías pegadas en las paredes.

Valentina se acercó.

Y sintió que el corazón se le detenía.

Eran fotografías de ella.

Decenas.

Valentina en la universidad.

Valentina caminando por la calle.

Valentina con su madre.

Valentina durmiendo.

—¿Qué demonios...?

Entonces vio una fotografía diferente.

Era de aquella noche.

Ella estaba sentada en el suelo.

Mateo estaba junto a ella.

Y Damián estaba frente a ambos.

Pero había alguien más.

Una mujer.

Emilia.

Valentina acercó la fotografía a su rostro.

En la parte inferior había una fecha.

Tres años después de la supuesta muerte de Emilia.

—No...

Alguien habló detrás de ella.

—Ahora entiendes.

Valentina se giró.

Una mujer estaba parada en la puerta.

Cabello oscuro.

Rostro pálido.

La misma mujer de la fotografía.

Valentina retrocedió.

—Emilia...

La mujer sonrió débilmente.

—Hola, Valentina.

Valentina sintió que las piernas le temblaban.

—Tú estás viva.

—Sí.

—¿Por qué todos creen que estás muerta?

Emilia bajó la mirada.

—Porque era necesario.

—¿Necesario para quién?

Emilia levantó los ojos.

—Para protegerte.

Valentina sintió un nudo en la garganta.

—¿Protegerme de quién?

Emilia dio un paso hacia ella.

—De la persona que borró tus recuerdos.

Valentina se quedó completamente inmóvil.

—¿Quién fue?

Emilia abrió la boca.

Pero antes de responder...

Se escuchó un golpe abajo.

¡BANG!

Emilia palideció.

—Tenemos que irnos.

—¿Quién está ahí?

—Ya nos encontraron.

—¿Quiénes?

Emilia tomó a Valentina del brazo.

—¡Corre!

Bajaron las escaleras.

Pero antes de llegar a la puerta, Valentina vio una silueta entrar en la casa.

Un hombre.

Alto.

Vestido completamente de negro.

Emilia se detuvo.

Valentina también.

El hombre levantó lentamente la cabeza.

Y Valentina lo reconoció.

Era Mateo.

—¿Mateo?

Él la miró fijamente.

Pero no parecía sorprendido de verla.

Parecía...

asustado.

—Valentina —dijo—, no debiste venir aquí.

Emilia se puso delante de ella.

—No te acerques.

Mateo miró a Emilia.

—Tú no deberías estar viva.

Emilia respondió:

—Y tú no deberías seguir mintiéndole.

Valentina miró a ambos.

—¿Qué está pasando?

Ninguno respondió.

Hasta que Mateo finalmente dijo:

—Damián no te contó toda la verdad.

Valentina sintió que el corazón le daba un vuelco.

—¿Qué verdad?

Mateo la miró directamente.

—La noche en que perdiste la memoria...

Hizo una pausa.

—Tú no eras la víctima.

Valentina retrocedió.

—¿Entonces qué era yo?

Mateo bajó la mirada.

—La única persona que sabía quién era el culpable.

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𝑴𝒊𝒏𝒂𝒓𝒚ღ
Hermosa, gracias por actualizar ✨
Dani
/Smile//Smile//Smile/
𝑴𝒊𝒏𝒂𝒓𝒚ღ
Gracias hermosa, por actualizar ☺️✨
Warriorgame
¿Lo creyeron sin un cadáver? 🤔
Warriorgame
Todos le hablan así. Da la impresión de que ninguno de los 2 es confiable.
Warriorgame
Debería empezar por... ¿quien está dispuesto a contarle la verdad sobre lo que pasó esa noche?
Warriorgame
Actualmente hasta podría ser IA
Dani: gracias, yo tmb voy a leer tus trabajos ☺️
total 10 replies
Warriorgame
Pues desde la perspectiva de ella no lo parece.
laura123
/Shame//Shame//Shame//Shame/
mimi
me encanta ☺️
mimi
/Smile//Smile//Smile//Smile/
Dani
/Hey//Hey//Hey//Hey//Hey/
Mamc
.
Lucia
Ame este capítulo ☺️
Lupe
/Smile//Smile//Smile//Smile//Smile/
Amelia
Gracias por subir capítulos
Amelia
☺️☺️☺️☺️
𝑴𝒊𝒏𝒂𝒓𝒚ღ
Gracias por actualizar 🥰
miriam
/Smile//Smile//Smile//Smile//Smile//Smile//Smile//Smile//Smile//Smile/
miriam
excelente libro, me fascinó
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