Esta es la secuela de El Inicio de nuestra historia, dónde nos adentramos a conocer la vida de nuestra querida, extrovertida y amorosa Kate Connor y el apuesto Benjamín Taylor, llena de intriga y mucho amor.
NovelToon tiene autorización de Adiela Arizala Dajome para publicar esa obra, el contenido del mismo representa el punto de vista del autor, y no el de NovelToon.
Capítulo 5 - La noticia
Narra Benjamín
Han pasado ya dos semanas desde que me puse en la firme tarea de encontrar a mi pequeña Ninfa y hasta el momento sólo una cumple con el perfil y eso me preocupa un montón, jamás en mi vida pensé que la volvería a ver, es increíble lo pequeño que puede llegar a ser el mundo, pues desde la muerte de mi madre nuestras familias jamás se volvieron a juntar, ya que mi padre se refugió en el trabajo y mis hermanos y yo decidimos irnos del país para tratar de sobrellevar nuestra pérdida refugiados en el estudio, aún recuerdo la última vez que nos vimos, fue justo el día en que despedimos a mi madre, ella se veía tan hermosa e inocente que definitivamente no creí ser merecedor del cariño que ella me daba, por eso mismo decidí irme con mis hermanos, pues definitivamente ya nada sería igual para ambos, sé que quizás las promesas que nos hicimos de niños, ella ya las habrá olvidado al igual que yo pensé que lo había hecho.
Carlo: Así que la pequeña Ninfa es tu amor de la infancia, no me lo puedo creer... -Me dice Carlo haciéndome volver a la conversación.
Benjamín: eso parece, pues las otras dos que ya entrevistamos en definitiva no cumplen con los rasgos físicos básicos y lo que es peor sus fragancias apestan horrible.
Carlo: es increíble lo pequeño que es el mundo, en fin lo que no entiendo es ¿porque aún no la has llamado?
Benjamín: es obvio porque no la he llamado, ¿sabes cuánto he evitado saber de ella o de su familia en todos estos años? y justo cuando regreso al país me la encuentro en mi primera salida, “que cooool”... - Digo sarcástico y es que de verdad es increíble que sea ella.
Carlo: pues con más razón deberías hablarle, quien quita y cuando te vea se ponga feliz.
Benjamín: ¿eres idiota o qué? Es obvio que ella sabe exactamente quién soy y justo por esa razón no quiso mostrar su rostro esa noche, seguro por el miedo a ser descubierta, creo que por más ganas que le tenga lo mejor será dejar las cosas así... - Digo muy seguro de mis palabras, o al menos eso quiero creer.
Carlo: pues como dije antes, justo por eso deberías hablarle, quizás así puedas cumplir las promesas que le has hecho en el pasado, quien quita y se enamoren y toda esa mierda que le gusta a las mujeres...- Volteo mis ojos ante tal ocurrencia, definitivamente a veces no sé ¿Cómo es que llegamos a ser amigos?
Benjamín: tu si que eres idiota, a quien se le ocurren esas pendejadas, es evidente que ella no quiere que la busque ni nada.
Carlo: pues no estoy de acuerdo del todo, pero mejor no te digo más, ya verás tú qué haces con tu vida.
Benjamín: Pues en eso tienes razón, ya veré yo que es lo mejor para mí vida... - Digo dando por cerrado el tema de la pequeña Ninfa, que ahora sé perfectamente cuál es su nombre y apellido, lo único bueno que me queda de esto, es saber que aún sabiendo quién soy ella haya decidido darme tan grande tesoro, lo cual es increíble que a estas alturas haya conservado y quisiera pensar que ha sido por mi, aunque es evidente que no es así.
Seguimos hablando de otros temas referente a algunos casos importantes que tenemos por resolver y para los cuales necesito prepararme, hasta que empieza a sonar mi celular, miro la pantalla descubriendo que se trata de mi padre y de inmediato decido contestar a su llamado.
Benjamín: padre, ¿ Cómo estás? Cuéntame para qué soy bueno.
Alexander: buenos días hijo, todo está muy bien, como siempre... - Me dice y se queda en silencio por un momento para luego hablar nuevamente... - Bueno, a decir verdad te llamo porque necesito reunirme contigo y tus hermanos hoy en casa. ¿Puedes?
Benjamín: claro que sí puedo padre, pero ¿me podrías decir la razón?
Alexander: la razón te la diré esta noche en la cena, así que por favor no me preguntes. Nos vemos a las 8:00pm en casa.
Benjamín: ok padre, nos vemos entonces...- Digo para después colgar la llamada, la cual me ha dejado con muchas dudas en la cabeza, no creo que está repentina reunión familiar vaya a ser por algo simple, conozco lo suficiente a mi padre como para saber qué está tramando algo, sólo espero que no me afecte directamente a mí.
[...]
Después de la llamada inesperada de mi padre, mentiría si dijese que me pude concentrar en el trabajo, pues con eso y el descubrimiento de que fue Kate Connor quien estuvo conmigo esa noche, la verdad es que no pude avanzar mucho, por eso ahora me encuentro de camino a la casa familiar, la cual hace bastante que no la he visitado, pues ya fuera porque estuve mucho tiempo fuera del país, sumándole a ello que cuando regrese, fue mi padre quien me visito y no yo, puedo decir que llevo años de no ver el lugar en el que por varios años fui feliz junta a mis padres y hermanos.
Término de estacionar mi auto para luego bajarme, es solo poner el pie allí para que miles de recuerdos vengan a mi mente llenando de nostalgia mi corazón. Luego de dar un suspiro me dispongo a tocar el timbre, para que de inmediato y como si me estuviesen esperando la puerta se abra dejándome ver qué es Itam quien con su cara muy sonriente me saluda dándome un fuerte abrazo.
Benjamín: uy a qué viene ese saludo tan afectuoso hermanito... - Le digo de forma graciosa y con algo de sarcasmo, pues él siempre ha sido así con nosotros.
Itam: tú sí que no cambias, en fin, sigue que ya nuestro padre y Harry nos están esperando... - Me dice y saber que Harry está aquí la verdad es que me sorprende pues según yo él volvería al país en un par de días, espero que eso sea señal de que ya se deshizo de la arpía que lo estaba engatusando.
Benjamín: está bien, ya sabes que a mi también me da gusto verte hermanito, ya que parece que últimamente tus pacientes no te dan respiro en el hospital... - Le digo mientras avanzamos hacia el comedor, en el que ya están sentados mi padre y hermano mayor, hablando de forma amena, hasta que son interrumpidos por nosotros.
Alexander: Ben hijo, bienvenido... - Me dice levantándose de su silla y avanzando hacia mí, mientras yo hago lo mismo pero hacia él, para fundirnos en un caluroso abrazo.
Una vez me separó de él hago lo mismo con Harry, la verdad es que a pesar de todo, hemos hecho lo mejor para mantenernos unidos como familia, aún cuando cada quien tiene su manera de pensar y ver el mundo y la vida.
Alexander: hijos no saben lo mucho que me alegra tenerlos a todos en casa esta noche, lo que debo compartirles y contarles hoy es muy importante para mí y para su hermano Itam quien fue el de la idea, así que comamos primero y luego les doy las buenas nuevas...- Dice de la nada con una amplia sonrisa y muy emocionado, para ser honesto no es que me guste del todo, aunque a decir verdad me sorprende más eso que dijo, que Itam fue el de la idea, eso nunca suena bien del todo para mí.
Harry: pues tu cara no es me tranquilice padre, y la verdad me gustaría que nos cuentes lo que sea que se le haya ocurrido al caballero Itam de una vez.
Benjamín: estoy de acuerdo, ya que sus ideas casi nunca me son convenientes...- Digo y observó como el mencionado voltea los ojos en señal de disgusto.
Itam: pues que nena eres, además no es como si lo que les vamos a decir fuera algo que tienen que forzarse a aceptar.
Alexander: eso es cierto, igual pueden decir que no, si es que así lo quieren... - No sé en qué momento sirvieron los platos, hasta que veo a Itam llevándose un bocado de carne a la boca....- Aunque ya que lo dices e insistes en que les diga pues es simple...- Dice haciendo una pausa dramática, haciendo que yo me sienta más curioso que antes.
Harry: bueno ya padre, déjate de misterios y habla de una vez por todas.
Alexander: está bien, les diré... - Da un suspiro que siento es eterno... - ¿Estarían dispuestos a casarse con las hermanas Connor?...- Pregunta como si nada haciendo que Harry saque de su boca todo el vino que había en él y de paso dejándome a mí sin palabras para pronunciar, definitivamente las ideas de Itam siguen sin gustarme en lo más mínimo...
De principio a fin.
Muchas felicidades