Candelaria Echeverría nunca imaginó que un embarazo que no logra explicar, una familia que le da la espalda y un hombre al que apenas comprende terminarían convirtiendo su vida en un escándalo.
León Salvatierra sabe lo que es estar en la cima y perderlo todo. Lo que no esperaba era terminar casado con una mujer que preferiría verlo arder antes que compartir su apellido.
Ella quiere el divorcio. Él asegura que nunca tuvo una verdadera oportunidad de ser su marido.
Pero el juez tiene otros planes: un año más de matrimonio bajo condiciones que no admiten escapatoria. Una sola habitación, una sola cama y una convivencia real antes de decidir su futuro.
Doce meses para descubrir si están condenados a odiarse o si su matrimonio esconde algo que ninguno se atreve a admitir.
NovelToon tiene autorización de SilvinaTracy para publicar esa obra, el contenido del mismo representa el punto de vista del autor, y no el de NovelToon.
CERCANÍA INEVITABLE
...CANDELARIA ECHEVERRÍA...
No me acerqué a mi propia habitación durante el resto del día. No soportaba el olor a pintura. No sé si era por el embarazo, porque en esta etapa soy más sensible a los olores, o porque la pintura era demasiado fuerte.
Me quedé en la sala estudiando para matar el tiempo y convertirlo en un momento productivo.
Levantarme del sofá se había vuelto una tarea que requería de toda mi concentración y de varias maniobras. Si me sentaba en el centro, tenía que desplazarme hacia la orilla para apoyarme en el apoyabrazos.
Atarme los cordones era totalmente imposible y, como se me hinchaban los pies, había terminado por usar calzado cómodo y abierto. No tenía mejores opciones.
Comer también se había convertido en una tarea difícil que requería más tiempo del que normalmente me tomaría.
Mi bebé tenía días en los que no se quedaba quieto ni una hora. Si había silencio, podía estar más tranquilo, pero bastaba con que hablara por teléfono con Vale o le respondiera algo a León para que mi hijo estuviera de fiesta dentro de mí.
Encontrar una posición adecuada para dormir también se había vuelto extremadamente difícil, y esta noche no sé si León lograría descansar por eso. Creo que entendería que no compartir habitación era una bendición, pero, si él había decidido pintar y por eso me había puesto en esta situación, no sería mi culpa que sufriera de insomnio durante dos noches.
Comencé a preparar la cena porque a él se le había pasado el tiempo volando con su nueva labor como pintor. Cuando terminé, lo llamé sin acercarme a mi habitación.
León apareció poco después y no me quedó claro si había pintado las paredes o si también había querido decorarse a sí mismo.
--Iré a ducharme. En 5 minutos estoy listo-- me dijo
Bendito sea él, que podía bañarse en tan poco tiempo. Para mí, eso se había vuelto una tarea bastante complicada, y pensar que todavía me faltaban varias semanas para el nacimiento de Liam...
Efectivamente, se duchó en tiempo récord.
--¿Qué?-- preguntó
--Nada. Yo también quisiera poder ducharme en tan poco tiempo-- respondí
--Debe de ser complicado estando así-- miró mi vientre, que parecía a punto de explotar, y suspiré
--Todo es difícil ahora, hasta lo que no debería serlo
Tomé varias respiraciones profundas cuando sentí una contracción. Sabía que serían normales durante este mes y también a lo largo del siguiente.
--¿Todo bien?-- preguntó
--Sí, solamente fue una contracción
Se puso de pie, alarmado. Creo que pensó que el bebé iba a nacer o algo así.
--No estoy en trabajo de parto, León. Esto es normal en esta etapa. Cuando llegue el momento, serán regulares y muy dolorosas, por lo que sé-- expliqué
Volvió a sentarse, pero miró su reloj y, mientras comía, me observaba cada pocos segundos para asegurarse de que estuviera bien.
Creo que se tomaba muy en serio las sugerencias de Valeria sobre que debía cuidarme. No me extrañaría que lo hubiese amenazado.
Después de cenar fui al baño. Esa era otra de las cosas que se habían vuelto frecuentes en esta etapa: vivía orinando.
Luego busqué ropa en la habitación de León y fui a darme una ducha. El pijama que usaba me quedaba pequeño en la parte de la blusa, así que tenía que dejar abrochados únicamente los botones de la zona del busto.
Después de ducharme, fui a su habitación. León ya estaba en la cama, usando un pijama que no le quedaba pequeño. Qué envidia.
--Tendrías que haberme dicho que necesitabas un pijama-- dijo, mirando mi vientre
--No quise uno porque no lo podría usar después del parto
Me senté en la cama. Liam había estado muy activo desde la cena, así que no tenía mucho sentido que me acostara todavía.
León también se sentó y se quedó mirando mi vientre, que no dejaba de moverse. A estas alturas, ya podían verse sus movimientos, aunque no sabía exactamente si eran sus manos o sus pies los que me golpeaban.
--Pareciera que está peleando contra alguien-- dijo divertido
--No me sorprendería si de pequeño me dijera que quiere practicar artes marciales-- bostecé
--Estás cansada-- comentó e hice un gesto afirmativo
--Sí y considero que no hice absolutamente nada en todo el día
Me acosté despacio y me puse de lado, tal como me había indicado la doctora.
--Tengo que dormir hacia ese lado, no es por mirarte a ti-- le aclaré
--Ya lo sé. Fui contigo a dos controles y el lunes será el tercero al que asista. ¿Puedo?-- extendió la mano
--Valeria dijo que tenías que tocarlo porque no iba a morderte-- recordé lo que su hermana había mencionado cuando vino a nuestra boda
Él apoyó la mano sobre mi vientre y Liam se movió con fuerza.
--Cuando lo toqué se movía más suave
--Tenía seis meses, ahora son ocho, así que es normal que haya cambiado
--Lo sé. ¿No te molesta esto?
--¿Te refieres a tu mano o a que tenga que dormir contigo porque decidiste pintar la habitación?
--A las dos cosas-- me miró a los ojos
--Me molesta más tener que estar aquí, pero entiendo que cuando Liam nazca no podrás pintarla-- suspiré, agotada-- Espero que sepas que, si no logras descansar, no será mi culpa
--Ya lo sé. Puedo escuchar que te levantas al baño de madrugada, Candelaria
--Entonces tienes el sueño liviano-- hizo un gesto afirmativo
--Te estás durmiendo-- fue lo último que escuché
No le respondí. A esas alturas, estaba luchando por abrir los ojos y mantener una conversación, y claramente estaba perdiendo la batalla.
No sé qué hora era cuando me desperté para ir al baño. León abrió los ojos demasiado rápido al sentir que me movía en la cama y empujó suavemente mi espalda para ayudarme a levantar.
Cuando regresé a la habitación, él estaba sentado en la cama, bostezando y con el cabello más revuelto que de costumbre.
--Podrías haber seguido durmiendo-- le dije
--No sabía si necesitarías ayuda para acostarte
Cuando volví a acostarme de lado, terminó de cubrirme con las mantas. Después apoyó la mano en mi vientre y cerró los ojos.
Al despertar, León estaba roncando bajito y todavía tenía la mano sobre mi vientre.
No sé en qué momento se había acercado durante la noche, pero ya no estaba tan lejos de mí como cuando se había dormido. No iba a molestarme por eso, porque sabía que era una invitada en su cama y desconocía cuánto espacio ocupaba al dormir solo.
Únicamente me resultó raro, muchísimo, pero no iba a darle más importancia a esto de la que realmente merecía.
ya sabe la verdad y sigue de necia
y todavía tiene el descaro de culpar a León
espero que ahora que sabe por lo menos una disculpa a un León ya dejó claro que entiende su actitud de ella