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La Extra Sobrevivirá

La Extra Sobrevivirá

Status: Terminada
Genre:Viaje a un mundo de fantasía / Reencarnación / Mundo mágico / Completas
Popularitas:784.4k
Nilai: 4.9
nombre de autor: Hadassa Paz

Katerina murió por salvar a una joven. No esperaba despertar en una historia que no era suya... con un destino aún más cruel.

Cuando abre los ojos, ya no está en su mundo. Ha reencarnado como Avery, una noble ignorada por su padre, despreciada por su hermana y condenada a morir junto a su madre en una historia que no escribió. Pero Katerina conoce ese final: lo leyó. Sabe quién mata, quién sobrevive… y quién sufre en silencio.

Solo que esta vez, ella no va a permitirlo.

NovelToon tiene autorización de Hadassa Paz para publicar esa obra, el contenido del mismo representa el punto de vista del autor, y no el de NovelToon.

Capítulo 23

...Más tarde, de regreso en la mansión ...

El carruaje se detuvo tras las cocinas, donde nadie miraba. La tarde había caído. Adelaida bajó con la capucha puesta y fue conducida en silencio por Fania hasta la habitación preparada.

Avery entregó a la doncella más fiel la mezcla para el té del Archiduque. El polvo debía verterse en su copa justo antes de la cena. Era una servidumbre comprada con miedo, pero también con gratitud.

—¿Estás segura de esto? —preguntó Fania.

—Él nunca más le hará daño —respondió Avery —. Esta será la última vez que su sombra nos alcance. Prometo que cuando haga caer todos los pilares que sostienen su poder, haré que quede impotente para siempre. Su vida se volverá una miseria.

—Fania, tú te encargaras de llevar una mezcla de hierbas que inducen el sueño, mi madre dormirá como una bebé sin saber nada de nada.

Fania asintió, con la convicción de que todo saldría bien.

...Más tarde...

El Archiduque entró en su estudio, donde lo esperaba una cena ligera y una copa humeante de infusión.

—¿Qué es esto? —rezongó.

—Tisana de valeriana, para sus nervios —mintió la criada—. Orden de la señorita Avery.

El hombre gruñó algo ininteligible, pero bebió —. Que Eliana, mi esposa, venga después de que termine mi cena.

La criada asintió y se marchó.

El Archiduque bebió tres sorbos.

Siete.

Y entonces, como un mecanismo interno oxidado, su cuerpo se entumeció... Una languidez que le nubló el juicio.

Cuando Adelaida entró, vestida con una bata color marfil, la peluca cuidadosamente colocada, la cabeza gacha como le habían indicado, el Archiduque apenas alzó la vista, y no notó la diferencia. El brebaje le nublaba los sentidos, y su mente, ahogada por años de poder impune, creía ver lo que deseaba.

—Eliana… —murmuró, con voz arrastrada—. Al fin has venido.

Adelaida tragó saliva. El nombre ajeno en su boca la atravesó como un veneno. Su corazón golpeaba con fuerza, pero sus pasos eran suaves, casi automáticos. Cada movimiento suyo era una ofrenda que entregaba con rabia muda.

Él extendió una mano hacia ella, y Adelaida la esquivó sutilmente, fingiendo estar distraída con el lazo de su bata. El Archiduque no notó nada; el brebaje lo tenía atrapado en una bruma de deseo y torpeza.

—Siempre tan altiva —se burló él, mientras intentaba incorporarse—. Pero hoy, por fin, mía.

Cuando su mano rozó su cintura, Adelaida tuvo que contener una arcada. No era solo el tacto, era el olor: a sudor rancio, a poder podrido. Cerró los ojos un segundo y se obligó a respirar por la nariz, lenta, controladamente.

Pensó en Avery. Pensó en Eliana. Pensó en todas las mujeres pisoteadas y abusadas.

A cada segundo que pasaba el brebaje cumplía su cometido.

El Archiduque balbuceaba palabras confusas, perdía el equilibrio entre cada intento de acercamiento. El deseo se le escurría entre los dedos, como su virilidad.

Adelaida lo vio luchar por excitarse y fallar. Una sonrisa amarga se le dibujó en los labios.

—¿No puedes? —susurró, sin poder evitar que el desprecio se colara en su tono.

Él frunció el ceño, confundido, frustrado. Apretó los dientes, volvió a intentarlo, pero su cuerpo ya no respondía. La confusión se transformó en vergüenza, y luego en furia.

—¡Esto… esto no es normal! —gruñó, con voz pastosa.

Adelaida dio un paso atrás. Quería gritarle, escupirle la verdad, pero eso habría echado a perder todo. En cambio, se inclinó hacia él.

—Tal vez ya estás viejo, mi señor —dijo, con la voz más dulce que logró fingir.

El Archiduque cayó de rodillas frente a ella, humillado en su propio juego, y ella lo observó desde arriba como quien contempla a un animal enfermo.

En ese instante, se dio cuenta de que él ya no era un monstruo. Era un hombre patético, vacío. Y ahora estaba solo, quebrado por una muchacha disfrazada de su propia víctima.

Cuando salió del estudio. Caminó sin decir una palabra hasta que Fania la recibió en el pasillo.

—¿Estás bien?

—Lo estoy —fue todo lo que Adelaida dijo.

Y caminó hacia la cocina para salir por las puertas traseras.

El amanecer apenas rozaba los tejados cuando Adelaida abrió la puerta del carruaje que Jacob conduciría.

—Cuida a tu madre, que ese bastardo nunca más vuelva a tocarla, y si me necesitas nuevamente, ya sabes dónde encontrarme.

—No habrá una próxima vez, eso te lo prometo—comenzó Avery.

—Que así sea …. adiós.

Adelaida entró al carruaje, y marchó de vuelta al Barrio Rojo.

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Dannia Sofia Corral Rojas
muy bonita 👌👌 te felicito 👏👏👏
Kiki
Me encantó cada palabra, cada párrafo de esta novela realmente le doy un 10000/10.
Winnie García
A veces el peor castigo es quitarle a alguien lo que más ama, en este caso para ellos fue su riqueza, su título de noble, ya no habrá alguien trabajando para ellos ahora son ellos los que trabajarán para sobrevivir, serán despreciados así como ellos lo hacían con los demás, deberán bajar la cabeza ante otro noble y ese es el pero castigo para ellos
Rebecca H
que bueno que tecibieron si merecido como las ratas que son.
pero que pasó con el príncipe impostor?
SophiaUzumakiChan
Simplemente está en negación de lo que va a suceder en realida.
SophiaUzumakiChan
Ella esta en negación.
SophiaUzumakiChan
Más bien ella no sabe que esta provocado su ruina y la de su hija.
SophiaUzumakiChan
Se engaño a sí misma y a su hija.
SophiaUzumakiChan
Si fuera hermanastra solo seria hija de la Archiduquesa.

En realidad es la media hermana.
Rebecca H
no me gusta la justicia de este rey
son gente mañosa.. son bestias de la peor calaña. reptiles venenosos a la espera de morder en cualquier momento
Rebecca H
como investigación
acaso no le cree a la madam???
su trabajo es tan loable e importante y sin su participación esta justa recuperación no existiría...
Rebecca H
mala decisión
una mazmorra común y corriente no podrá contener a un hombre con ambición y hambre de poder y dinero
Rebecca H
pa su mecha... que pinche escena tan chingona
por fin...
estaba ansiosa ...
ahora si a romper madres
Claudia Muñoz
me gusto muchismo la.historia impecable
Claudia Muñoz
me encanto la historia!
Rebecca H
que los envenene a todos
Adriana Vargas
excelente
Adriana Vargas
te mereces el primer lugar /Angry/
Adriana Vargas
felicidades autora. eres la mejor escritora que he leído.
Adriana Vargas
felicidades autora. eres la mejor escritora que he leído.
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