Seojun Kwog es un joven coreano de 23 años, proveniente de una familia de clase baja, que se encuentra en su último semestre de universidad. Ha conseguido una beca que le permite continuar sus estudios en Harvard, una de las instituciones más prestigiosas de Estados Unidos. Junto a su novia, Hae Kim, inicia esta nueva etapa. Al llegar a la universidad, Seojun conoce a Ariana Brown, conocida como la Princesa Brown, una figura popular y temida por todos en el campus. A partir de este encuentro, Seojun se verá atraído a un mundo donde el poder y el dinero son los valores predominantes.
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Capítulo 19 Una noche de descontrol
Seojun Kwog
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-Todos estamos sentados mientras ellos beben y ríen. Yo, por mi parte, me dedico a analizar el entorno. Es un lugar agradable. Noto que desde otra mesa unos hombres nos observan; uno de ellos guiña el ojo al percatarse de que lo mira Ariana, quien, a su vez, pone los ojos en blanco en respuesta. Al ver esto, sonrío hacia el hombre y, colocando mi brazo en su cadera, la atraigo hacia mí. Me acerco a su oído y le digo- Debes moderar el trago, asi no seas como yo. Si sigues tomando de esa manera, te emborracharás. Ponte mi saco, está haciendo frío con ese vestido, no te cubre nada.
-Ella me observa con irritación y me dice- Seojun, no está haciendo frío. Me siento bien con mi vestido, está muy intenso.
-No le respondo; los chicos salen a bailar mientras yo me quedo con Ariana. Ella se levanta y se dirige hacia los muchachos, comenzando a bailar con ellos mientras yo la observo. Noto cómo llegan más personas. Pasada una hora, las chicas están bailando en el centro de la pista, mientras los chicos están a mi lado, bebiendo y hablando sobre los planes que tienen para mañana. Mientras los escucho, no puedo evitar observar a Ariana, que sigue bailando con un ritmo suave y sensual, sosteniendo una copa. Al observarla bailar de esa manera, siento un impulso irresistible de llevarla al baño y hacerla mía. Ella sonríe con las chicas que, al igual que ella, ya están un poco ebria. Noto que le susurra algo a su amiga y comienza a caminar, por lo que la sigo. En un momento, me doy cuenta de que entra al baño, así que decido entrar también. Para mi suerte, no hay nadie dentro, por lo que aseguro la puerta. La veo en el espejo, retocándose el maquillaje. Al girarse y verme, me dice- ¿Qué haces aquí? Este baño es de mujeres.
-Me acerco a ella hasta que nuestros cuerpos están en contacto. Coloco mis manos a los lados y le pregunto- ¿Alguna vez has tenido relaciones sexuales en el baño de una discoteca?.
-Ella sonríe de manera sugestiva y me responde- No se te ocurra pensar en nada extraño.
-A lo que le contesto- Es demasiado tarde; verte bailar de esa manera me ha dejado con ganas de follarte.
-La tomé del cabello y comencé a besarla mientras mi mano subía por su muslo hasta llegar a esa zona, donde para mi sorpresa ya estaba mojada. Comencé a entrar en ella con mis dedos. Ella abrió mi cremallera; la volteé, le subí el vestido y, colocando de lado su panty, entré en ella. Mis movimientos eran suaves, pero ella me pedía que fuera más duro, así que obedecí mientras la hacía mía. Toqué sus senos y, minutos después, llegamos al clímax. No pude evitar llegar dentro de ella. Le doy suaves besos en el cuello, donde queda una pequeña marca, con la intención de que cualquier persona que se acerque a ella sepa que ya me pertenece; ella es únicamente mía. Luego le doy un beso en la frente y, posteriormente, en los labios. Después de limpiarnos, le digo- Es hora de regresar.
-Ella me toma de la mano y me dice- No te entiendo, Seojun.
-La observo mientras espera una respuesta, pero no sé qué decirle; yo mismo no logro entenderme. Cada vez que la tengo cerca, lo único que deseo es hacerla mía. Me fascina tocar su piel, besarla, escuchar que pronuncia mi nombre durante los momentos de intimidad. La idea de tener sexo dentro de un baño de una discoteca nunca había cruzado por mi mente, y ahora lo estoy haciendo por ella. Me irrita pensar que otro hombre la mire con deseo; la quiero solo para mí. Y esta es la confusión que siento: ¿qué es realmente lo que siento por ella? Tengo claro que me encanta, pero estoy sintiendo algo más que eso?. La tomo de la mejilla mientras me acerco a su cara y le digo- Yo tampoco me entiendo, solo sé que te deseo, quiero hacerte mía cada minuto del día. Me has hecho un pervertido; ahora debes aguantarme, porque no habrá un día en que no te haga mía.
-Ella se sonroja, muerde su labio y me dice- Yo encantada de que me hagas tuya.
-Le doy un beso en los labios y tomo su mano mientras salimos del baño. Al salir, notamos que hay varias mujeres esperando; al vernos, solo nos observan mientras continúo caminando rápidamente a su lado, lo que me provoca un poco de incomodidad. Ella suelta mi mano y menciona que se retirará con las chicas que está sola bailando. Asiento y me dirijo a la mesa mientras tomo un sorbo de mi soda. Observo cómo unos hombres se acercan a ellas, y uno de ellos se dirige hacia Mariana, tocándole el brazo. Inmediatamente, noto que Félix se acerca a ellos, y empuja al chico, quien cae al suelo. Dylan, Nero y yo nos dirigimos hacia esa dirección, ya que varios hombres se están acercando con la intención de pelear. Camino rápidamente, tomo de la mano a Ariana y la coloco detrás de mí. El chico se levanta e intenta golpear a Félix, pero este logra esquivarlo. Sin embargo, el agresor le propina otro golpe en la cara, lo que provoca que otro hombre lo empuje. Ante la situación, Nero se acerca y le propina un golpe en la cara. Al notar que otro hombre se aproxima a nosotros con una botella rota, le digo a Ariana- Lleva a tus amigas a un lugar seguro; esto podría volverse violento.
-Ella asiente y grita a las chicas para que se oculten. En ese momento, uno de los hombres agarra del brazo a Ariana, quien, con un rápido movimiento, le tuerce el brazo y le propina un golpe en el abdomen que lo deja sin aliento. Luego, lo golpea en la cara, y él cae al suelo. Yo quedo perplejo mientras las chicas huyen. Mientras comienzo a pelear, uno a uno los voy noqueando. Desde que llegué a Estados Unidos, no había practicado artes marciales, por lo que esto representa una buena oportunidad de entrenamiento. Al finalizar con uno de los oponentes, observo que tres hombres están atacando a Dylan, así que corro hacia ellos. Le propino un golpe en la cara a uno y, tras noquearlo, veo a Dylan dando el golpe final a otro de los agresores. Cuando termina, se acerca a mí y me dice- Gracias por ayudarme, te debo una.
-Yo le respondo- No es nada, eres amigo de Ariana.
-Al finalizar el altercado, busqué a Ariana y a las chicas que se encontraban afuera de la discoteca. Uno de los escoltas ingresó al local, y me acerqué a Ariana para preguntarle- ¿Estás bien?.- Luego miré a las demás y les pregunté- ¿Se encuentran bien?.
-Ellas asintieron, y Ariana me respondió- Sí, estoy bien. Puedo cuidar de mí misma y de ellas. Me alegra que los guardaespaldas haya llegado de inmediato cuando lo llamé.