NovelToon NovelToon
EL OMEGA YA NO OBEDECERA A UN ALFA INGRATO

EL OMEGA YA NO OBEDECERA A UN ALFA INGRATO

Status: Terminada
Genre:Omegaverse / Traiciones y engaños / Completas
Popularitas:4.4k
Nilai: 5
nombre de autor: EspirituCreativo

Alex siempre creyó que obedecer a su Alfa era su deber. Entregado al Clan Sabio para pagar una deuda, soportó humillaciones, desprecios y castigos, convencido de que algún día Fernando comprendería su valor. Pero después de recibir un golpe injusto, algo cambia.

Una voz aparece en su mente.

La Diosa Lectora conoce sus secretos, revela las mentiras del clan y le muestra futuros que podrían convertirse en realidad. Por primera vez, Alex descubre que su sufrimiento no fue casualidad y que su origen guarda un secreto capaz de cambiarlo todo.

Con cada verdad, el Omega deja atrás al joven sumiso que todos podían pisotear. Ya no obedecerá ciegamente, ni permitirá que otros decidan su destino.

Mientras Fernando descubre demasiado tarde lo que perdió y Alejandro le ofrece un camino diferente, Alex deberá elegir entre la venganza, el amor y la libertad.

Porque esta vez, el Omega elegirá su propio futuro.

NovelToon tiene autorización de EspirituCreativo para publicar esa obra, el contenido del mismo representa el punto de vista del autor, y no el de NovelToon.

La antesala del juicio en la Capital

La Gran Capital amaneció bajo una llovizna fina que le daba a los majestuosos edificios de piedra blanca un aire de solemnidad imponente. Los carruajes de las familias nobles más adineradas ocupaban los alrededores de la Plaza de la Justicia desde primeras horas de la mañana. La noticia de que un omega del norte había desafiado formalmente al líder del Clan Alba y destapado la corrupción interna de la reputada Casa González había corrido como pólvora entre la aristocracia, generando una mezcla de morbo, indignación y temor.

En los aposentos privados de la comitiva neutral, dentro de la sede del Consejo Superior, Alex terminaba de ajustar los puños de su túnica azul oscura. A través del espejo de cuerpo entero, su figura lucía impecable, proyectando un porte de dignidad y soberanía que nada tenía que ver con la imagen del omega sumiso y maltrecho de años atrás.

«Analizando el entorno social en el Tribunal Superior», resonó la voz del Sistema en la mente de Alex, cargada de una vivaz anticipación. «Se confirma la presencia de representantes de las cuatro grandes familias feudales. El Clan Silva ha enviado a sus mejores abogados contables para intentar desligarse de Héctor Alba. Porcentaje de éxito en la ratificación del veredicto: 96.8%.»

Un suave golpe en la puerta interrumpió sus pensamientos. El Embajador Julián Ramos ingresó portando la capa oficial del Consejo y un baúl de cuero reforzado donde se custodiaban los libros contables del Clan Alba.

—Joven Alex —saludó el diplomático con una inclinación de cabeza respetuosa—. Las gradas del salón plenario están completamente abarrotadas. El Gran Alfa y los seis Jueces Supremos ya han ocupado el estrado. Es hora de hacer nuestra entrada.

Alex tomó una carpeta de cuero sellada con sus propias anotaciones contables y asintió serenamente.

—¿El Marqués Fernando ha presentado su declaración previa? —preguntó Alex mientras caminaba hacia el pasillo central.

—Sí —respondió Julián con gravedad—. El Marqués entregó personalmente los documentos que prueban las transferencias ilícitas desde el fondo médico de la difunta Primera Luna hacia las cuentas de Héctor Alba. Su testimonio ha sido un golpe devastador para la defensa de tu padre. Además, ha solicitado formalmente que la Casa González asuma cualquier sanción financiera con tal de garantizar la restitución completa de tu dote.

Alex no hizo ningún comentario, manteniendo la vista fija al frente.

Al cruzar los gigantescos portones de bronce del Palacio de Justicia, el clamor de los murmullos en el salón plenario se apagó de golpe. Cientos de miradas pertenecientes a lores alfas, damas nobles y altos funcionarios se clavaron sobre Alex mientras avanzaba por el pasillo central de mármol.

En el lado izquierdo de la bancada de los acusados, Héctor Alba permanecía encadenado de pies y manos, vistiendo una túnica desgastada y con el rostro marchito por el pánico. A su lado, Gabriel Alba lloraba en silencio, cubriéndose la cara para no ver el desprecio de las familias aristocráticas con las que solía codearse.

A la derecha, en la zona reservada para los testigos del caso, Fernando González permanecía de pie, erguido pero con la mirada cargada de una culpa profunda. Vestía su uniforme militar ceremonial, pero la ausencia de la matriarca a su lado y la tensión visible en sus hombros delataban el colapso interno que vivía su casa.

El Gran Alfa del Consejo Superior alzó el martillo de jade y dio tres golpes secos sobre la mesa de piedra, haciendo que el silencio en el salón fuera absoluto.

—Se abre la sesión plenario del Tribunal Superior para dictaminar la demanda presentada por el omega libre Alex contra el Clan Alba y los administradores de la Casa González —declaró el juez principal con voz retumbante que hizo eco en las bóvedas del recinto—. Que las partes acusadoras presenten sus alegatos finales.

Alex dio tres pasos al frente, deteniéndose justo en el centro del salón ceremonial, frente a los siete Jueces Supremos. Sin temblar un solo segundo, alzó la cabeza y rompió el silencio con una voz clara, serena y tan potente que conmocionó a todos los presentes.

—Ilustre Consejo —comenzó Alex, desplegando ante los jueces los primeros registros financieros—. Durante tres años se me mantuvo en el confinamiento del ala oeste bajo la excusa de ser una carga económica y biológica para la Casa González. Sin embargo, los documentos en poder de este tribunal prueban que el Clan Alba no solo malversó los cien mil cofres de oro de la dote de mi madre, Clara, sino que financió el envenenamiento paulatino de la Primera Luna para forzar mi matrimonio y cubrir sus deudas de juego.

Un murmullo de conmoción recorrió las gradas del público. Varios miembros del Clan Silva se removieron incomodos en sus asientos.

—¡Es mentira! ¡El muchacho inventó esos papeles con brujería! —gritó Héctor Alba desde su asiento, intentando ponerse de pie antes de que los guardias del tribunal lo obligaran a arrodillarse bruscamente de nuevo.

—Silencio al acusado —sentenció el Gran Alfa con dureza, dirigiendo una mirada de repugnancia hacia Héctor—. El Tribunal ha verificado la autenticidad de los sellos de la botica y la firma de los contratos.

«Monitoreo del juicio», notificó la interfaz dorada del Sistema en la visión de Alex. «El impacto social y político del discurso ha alcanzado el 100%. Los Jueces Supremos han iniciado la deliberación final sobre la restitución de bienes y la condena de los antagonistas.»

Alex miró de reojo a su padre arrodillado y a Fernando, quien observaba la escena con los ojos inyectados en sangre por el dolor de haber sido el instrumento ciego de semejante atrocidad. Alex no mostró rencor ni piedad en su rostro; solo la satisfacción implacable de quien ha utilizado la estrategia y la verdad para hacer caer a cada uno de sus opresores.

—Solicito a este Honorable Consejo —concluyó Alex, encarando directamente al Gran Alfa— que se declare la nulidad absoluta de todo vínculo biológico y legal con el Clan Alba y la Casa González, la restitución inmediata de los activos de mi madre y la pena de prisión imperial para los responsables intelectuales y materiales de su muerte.

El Gran Alfa intercambió miradas con los otros seis jueces, quienes asintieron unánimemente. Levantó el martillo de jade y, con un golpe firme que resonó como un trueno en el templo de la justicia, se dispuso a dictar la sentencia definitiva.

1
bea yordan
me faltó el cliché del nuevo romance y las descendencia
EspirituCreativo: Es cierto, pero para novela será...
total 1 replies
NovelToon
Step Into A Different WORLD!
Download MangaToon APP on App Store and Google Play