Julieta se ve enfrentado la pobreza luego de vivir toda su vida siendo una consentida niña de papá. Con su esposo muerto y una demanda por embargo de la noche a la mañana queda en la calle sola y confundida. Que cosas misteriosas le tendrá el destino preparado a una mujer dispuesta a salir adelante cueste lo que cueste.
NovelToon tiene autorización de yanina para publicar esa obra, el contenido del mismo representa el punto de vista del autor, y no el de NovelToon.
Diciendo la verdad.
Mi silencio delataba que algo estaba mal.
- Yo..
- Tranquila Julieta, hablaremos de eso está noche cuando estés más tranquila.
- Bien gracias.
Luego de llegar lo veo irse a toda prisa dejándome totalmente confundida. Ah porque mi cabeza me juega tan malas bromas últimamente.
- Ya volví Lupita.
- ¿Mi niña como le fue?
- Genial, pude obtener un patrocinio por 6 meses y si todo sale bien lo extenderán.
- Que felicidad.
- Sí, estoy muy feliz. Voy a ir a darle las buenas nuevas a papá.
- Come algo primero y si me permites decir esto descansa un poco te ves muy cansada.
- Lupita creo que hice algo muy grave y estoy preocupada.
- Dime que fue y yo te ayudaré a buscar una solución.
- Anoche puede que le dijera cosas inapropiadas a Romeo y está noche vendrá a hablar conmigo al respecto.
- ¿Cosas como que?
- Que me acelera el corazón y que me encanta su perfume.
- Ja Ja Ja mi niña eso no algo inapropiado.
- Si lo es, yo apenas y enviudé ni siquiera a pasado un año de la pérdida de Mariano.
- En eso tiene razón, pero cada persona tiene y pasa su duelo de diferentes formas. Yo creo que puede estar confundida porque el joven Romeo la a ayudado en todo momento o porque es amor real.
- Lupe no sé qué hacer. He tenido sueños impropios con el y la sola idea de que está noche venga me está quemando por dentro.
- Lamento no poder ayudarla más que esto, pero recuerde que ya superó mucho y salió victoriosa.
- Gracias Lupe, esas eran las palabras que necesitaba escuchar.
Es verdad ya pase por mucho y pude superar cada prueba que la vida me puso esto no tendría que ser tan complicado. Le explicaré y él me entenderá y todo estará bien.
Luego de una pequeña siesta voy a ver a mi padre quien se pone muy feliz al escuchar las buenas noticias.
- Yo lo sabía, mi hija es una guerrera.
- Gracias papi por criarme así. Esto es por todos tus años de esfuerzo y dedicación.
- Para mí fue un placer hija y hoy veo orgulloso que pude ayudar en el crecimiento de una gran mujer.
- Te prometo papá que te devolveré la empresa.
- Julieta yo lo que más deseo es que tú construyas tu propia vida, la empresa no me importa siempre que tú puedas disfrutar de tus propios logros.
- Pero papá.
- Julieta así como yo levante esa quiero verte a ti levantar la tuya. No te pido nada más.
- Gracias papá, eres el mejor de todo el mundo.
Papá siempre supo que decir y ahora me siento más motivada que nunca, ahora yo cuidare de él así como él cuidó de mí todos estos años.
Disfrutamos juntos toda la tarde recordando viejas anécdotas de mi infancia y de mamá, está sin duda alguna es la mejor manera de terminar mi día aunque todavía falta el último asunto.
- Porque no te quedas a dormir aquí hija.
- Me encantaría, pero tengo algo que solucionar hoy sin falta, papá.
- ¿Algo del trabajo?
- Es algo personal y luego te contaré en detalle. Nos vemos.
Al regresar veo las luces del departamento de Romeo ya encendidas, subo las escaleras y hoy directo a su casa. Toco la puerta mientras intento calmar mi corazón.
- Hola Juli.
- Buenas noches, Romeo.
- Pasa. ¿Vienes de visitar al señor?
- Así es, fui a celebrar junto a él. Tu casa es muy bonita.
- Gracias.
Siento la puerta cerrarse a mi espalda y su perfume inundado mis sentidos. No sé cómo sobreviviré a todo esto que me está pasando.
- ¿Quieres un café?
Su voz cerca de mi oído eriza toda mi piel mientras mi imaginación comienza a funcionar a mil por segundo.
Un vaso de agua estaría bien gracias.
- Porque estás tan nerviosa Julieta, no es como que te fuera a comer. ¿O eso quieres?
- No juegues conmigo Romeo, esto ya me está pesando demasiado.
- Perdón yo no pensé que fuera para tanto.
- Dime que pasó exactamente esa noche por favor.
- Bueno me pediste que te llevará a la cama porque estabas dormitando en el sillón, luego me abrasaste muy fuerte y dijiste que yo provocaba cosquillas en tu corazón.
- ¿Solo eso?
Lo veo acercarse peligrosamente a mí dejándome contra la puerta. - ¿Qué más pudo pasar Julieta?
Lo aparto con cuidado para poder hablar con calma. - Romeo esa noche yo no estaba en mí, pero esas palabras tenían mucha verdad. Tú pones a latir mi corazón de una manera que yo no sabía.
- ¿Te gustó Julieta?
- Creo que si me gustas y mucho. O tal vez estoy agradecida contigo.
Sus manos rodean mis mejillas y deja un suave y tortuoso beso sobre mis labios, muy delicado y casto simplemente rozando los suyos con los míos.
- Tú ya sabes mis sentimientos por ti así que está en tus manos la decisión de comprobar si lo que sientes es agradecimiento o amor Julieta.
Ahora se que ese beso no fue un sueño.