“Las personas omegas e inútiles como tú, no pueden ser felices y menos con personas como yo “.
No esperaba nada de mi mate, solo su rechazo y no me dolió cuando me rechazó. Solo estaba aliviada de no ser su pareja.
Quería empezar una nueva vida, pero no imaginé que me iba encontrar con él verdadero amor de mi vida.
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Capitulo 16
Viendo todo lo que está pasando sé que Bianca se está comportando mal, pero verla de nuevo hay choque mi pensamiento me desconecte por un tiempo de mi alrededor.
No la veo durante un año y medio, pero ha cambiado mucho está más hermosa sigue siendo igual, pero si mira es mucho más seria y distante es como si estuviera viendo unos desagradables desconocidos frente a ella.
—Tu perra, ¿ sabes cuál es el precio por ofender a la luna de una manada?— grita histérica.
—¿Ni siquiera tu sabes cuál es el precio por ofender a un alfa y sobre todo a la nieta de la diosa luna?— gruñe Parker furioso haciendo temblar a Bianca.
¿¡Nieta de la diosa luna!?
—Tú no puedes ser la nieta de la diosa luna — tartamudeo incrédulo.
Si Serena es la nieta de la diosa luna eso significa que ella es uno de los lobos más fuerte del todo el mundo.
Estoy en shock solo veo que Serena que cachetea a su madre y luego hay otros intercambios de palabras con su padre y luego aparece mis hermanos que se lanzan a sus brazos.
Simón le dice que huele bien y no puedo evitar gruñir, no me gusta que le diga eso.
Entramos a la mansión dónde nos dirigimos de una al salón de reuniones, en eso miré a mi hermano con una mirada fría y le pregunté de cuándo eran amigos ellos de Serena.
—Yo no tengo por qué darte ninguna explicación de esto no tienes ningún derecho Sebastián, pero solo te diré qué con Serena hemos sido amigos desde niño — lo mira fijamente—A diferencia de ti que fingiste ser su amigo solo para burlarte y molestarla, nosotros sí le he mostrado nuestra amistad sincera, es todo lo que te diré no necesitas saber más.
—¿Podemos firmar el tratado de paz de una vez?— pregunta desde adentro sus ojos mieles brillan de una manera intimidante.
—Claro— respondo rápidamente entrando.
—Espero que todo lo que hemos acordado en el tratado de paz se lleve a cabo, puse mis reglas y espero que la tomen en cuenta cualquier quebranto de esta será implementado un castigo severo. No simplemente será la destitución de sus puestos, sino qué conlleva al dictado de destierro inminente de ella así que les aconsejo no romper ninguna de ellas estamos aquí porque aceptaron seguir cada una de ellas. Así que se los vuelvo a repetir y dejar en claro una de las reglas más claras es que ningún gama o omega en ninguna de sus manadas será maltratado, se les dará todos los beneficios que merecen y sus cuidados y si me entero de que rompen alguna de ellas ya están advertidos.
—¿Te crees mucho no?— pregunta Looke Black con una mirada fría dirigida a su media hermana.
—Una cosa más que dejaré en claro, ya que no me gusta repetir en absoluto lo que digo— los mira a cada uno —Y lo voy a aclarar aquí porque me siento un poco benevolente a no implementar los castigos queridos, no han leído el manual de etiqueta, cada uno de ustedes se tienen que dirigir a mí con mi título soy su Alfa le quitaremos el título de alfa supremo por ahora, solo les quiero recordar que yo soy la Alfa suprema su alfa en pocas palabras y no aceptó ningún incumplimiento en la mención de mi título, saben que ser irrespetuosos conlleva a la muerte no les recomiendo el ofender me. Así que les recomiendo que estudien la etiqueta porque otra vez un delito como este no lo perdonaré. ¿Quedó claro?
—¡Sí alfa quedó claro!— responde todos de mala gana.
—Ahora salgan tengo que hablar con el alfa Raymond.
|| Sebastián ||
Me emociono a saber que Selena quiere hablar conmigo tengo una gran emoción al pensar que tal vez quiera hacer las pases conmigo y ser mi luna.
Cuando todos salen acorraló a Serena contra la pared, pero antes de me acerque a sus labios una patada me hace chocar contra el escritorio rompiéndolo en pedazos y de paso rompiendo unas de mis costillas. Su fuerza y agilidad es sorprendente.
—¿¡Qué mierda crees que haces Sebastián Raymond?— gruñe con los ojos dorados de furia.