Confusión y Caos

El día había comenzado como cualquier otro para Julieta, con una taza de café descomunal y su pelo recogido en un moño desaliñado que parecía más una declaración de guerra contra la estética que un peinado. La luz de Madrid se colaba por las ventanas del apartamento de Marco, iluminando su expresión de absoluta perplejidad mientras miraba la pantalla de su ordenador portátil.

El mensaje de Don Francisco era tan claro como molesto: necesitaban los diseños para la nueva campaña publicitaria en tres días. Tres días. Julieta suspiró, dándole un sorbo dramático a su café.

— ¡Como si los diseños creativos pudieran hacerse por demanda! —murmuró para sí misma, mientras sus dedos bailaban sobre el teclado con una mezcla de frustración y rebeldía creativa.

Un destello de recuerdo la transportó momentáneamente a sus días de universidad, cuando su profesor de diseño le había dicho: "Julieta, la creatividad no entiende de plazos". Aquella frase resonaba ahora con una ironía aplastante.

El teléfono vibró. Marta, la vecina entrometida, aparecía en la pantalla con un mensaje que prometía complicar aún más su ya caótica mañana:

— ¡Julieta! Marco no puede asistir a la reunión de vecinos. Necesito que lo reemplaces. ¡Es importante!

Julieta parpadeó, incrédula. ¿Ella? ¿En una reunión de vecinos? La misma persona que consideraba el orden como una sugerencia meramente opcional iba a representar a Marco, el rey del protocolo y la estructura.

La risa se escapó de sus labios antes de que pudiera contenerla. Una risa que mezclaba nerviosismo e incredulidad.

Mientras tanto, en otra parte de Madrid, Cristina preparaba meticulosamente su estrategia para "reconquistar" a Marco. Un café elegantemente servido, unos documentos estratégicamente colocados, y una sonrisa calculada. Su plan era simple: convencerlo de que su matrimonio con Julieta era una locura absoluta.

En paralelo, Raúl y Carlos tramaban su propia misión de rescate. El actor —o músico, dependiendo de su último capricho— no estaba dispuesto a perder a Julieta sin dar batalla.

La reunión de vecinos se aproximaba como un huracán de potencial caos.

La sala de reuniones del edificio era un hervidero de expectativas cuando Julieta hizo su entrada. Vestida con unos jeans ajustados, una chaqueta prestada de Marco —demasiado formal para su gusto— y un par de zapatos que parecían gritar "¡Improviso!" más que "¡Represento!", se sentó con la gracia de un elefante en una cristalería.

Marta la observaba con una mezcla de esperanza y diversión apenas contenida.

— Recuerda —le susurró antes de comenzar la reunión—, di que sí a todo lo que proponga el presidente de la comunidad.

Julieta asintió, con la misma seriedad con la que un niño promete no tocar los dulces antes de la cena.

La reunión comenzó con una discusión sobre el mantenimiento de las zonas comunes. Julieta se descubrió a sí misma perdida en un mar de términos técnicos y miradas expectantes.

— ¿Alguna propuesta? —preguntó el presidente de la comunidad.

La mente de Julieta dio una voltereta olímpica. Recordó vagamente una conversación de Marco sobre reparaciones, algo sobre tuberías y un problema en el sótano.

— Propongo —comenzó, con una seguridad que no sentía— que revisemos el sistema de tuberías del sótano. Creo que hay una filtración potencial.

Un silencio sepulcral invadió la sala. Marta la miraba con una mezcla de horror y admiración.

Fue entonces cuando Raúl y Carlos hicieron su entrada triunfal. Carlos, con su típica sonrisa de actor secundario, y Raúl con un ramo de flores que parecía más una bandera blanca de rendición que un gesto romántico.

— ¡Julieta! —exclamó Raúl—. Vine a hablar.

La reunión de vecinos se convirtió instantáneamente en un circo ambulante. Marta comenzó a tomar notas frenéticamente en su grupo de WhatsApp, Raúl intentaba acercarse a Julieta, y los vecinos observaban la escena con una mezcla de horror y fascinación.

En otra parte de la ciudad, Cristina desarrollaba su plan con Marco. Documentos estratégicamente colocados, una taza de café perfecto, y una sonrisa que prometía ser más cortante que un bisturí.

— Marco —comenzó—, necesitamos hablar de tu... situación matrimonial.

Marco la miró, consciente de que el "necesitamos" de Cristina era más una orden que una invitación al diálogo.

Mientras tanto, en la reunión de vecinos, el caos alcanzaba su punto máximo. Julieta se encontró defendiendo su propuesta de tuberías con la misma pasión con la que defendería un diseño creativo, Raúl intentando acercarse entre los asistentes, y Carlos actuando como su poco efectivo guardaespaldas.

— ¡No puedes estar aquí! —le susurró Julieta a Raúl.

— Solo quiero hablar —respondió él, con una intensidad dramática digna de una telenovela.

Marta grababa cada momento, sus dedos volando sobre la pantalla del móvil, alimentando el grupo de WhatsApp con cada detalle escandaloso.

La reunión de vecinos había dejado de ser una reunión hacia hacía rato. Era ahora un espectáculo de improvisación digno de los mejores teatros de Madrid.

Julieta sintió que Marco la observaba desde la distancia, con una mezcla de pánico y diversión. ¿Cómo había llegado a este punto? ¿Cómo un matrimonio accidental podía convertirse en un tsunami de caos y malentendidos?

Solo una cosa era segura: nada volvería a ser normal.

De repente, Raúl hizo una señal a Carlos. Antes de que alguien pudiera reaccionar, ambos sacaron unos micrófonos improvisados —uno parecía un bolígrafo, el otro un destornillador— y comenzaron una interpretación musical que haría sonrojar incluso a los karaokes más desatinados.

— ¡Esta canción es para ti, Julieta! —gritó Raúl.

La melodía era una mezcla informe entre balada romántica y rock desafinado. Carlos hacía los coros con un entusiasmo que rayaba en lo patético, mientras Raúl intentaba hacer movimientos de baile que parecían más una crisis epiléptica que una declaración de amor.

Las estrofas improvisadas no tenían ni pies ni cabeza:

— ¡Julieta, mi amor!

Aunque te cases con Marco

¡Yo no me rindo jamás!

¡Te seguiré hasta el final!

Los vecinos miraban estupefactos. Algunos grababan con sus móviles, otros reían a carcajadas. Marta registraba cada segundo, sus dedos volando sobre la pantalla del móvil.

Mientras tanto, en el despacho de Marco, Cristina desplegaba su plan maestro.

— No puedes estar en serio con alguien a quien apenas conoces —declaró, clavando su mirada en Marco—. Nos conocemos desde hace años. Fuimos perfectos juntos.

Marco la observaba, consciente de que "perfectos" era un término muy relativo.

— Cristina —respondió con calma—, lo nuestro terminó hace mucho tiempo.

— No me rendiré —sentenció ella—. Haré lo que sea necesario para demostrarte que cometiste un error.

De vuelta en la reunión de vecinos, la improvisada actuación musical de Raúl y Carlos alcanzaba niveles de vergüenza pública difícilmente superables. Los vecinos oscilaban entre la risa y el horror. Julieta, completamente paralizada, no sabía si echarse a reír o desaparecer bajo la mesa.

— ¡Esto es el colmo! —gritó un vecino—. ¡Esto no es una discoteca!

Pero Raúl y Carlos seguían, imparables, en su desatinada declaración de amor musical.

La reunión de vecinos se había convertido en el espectáculo más delirante que Madrid hubiera presenciado jamás.

Capítulos
1 Una Noche de Locura
2 Con Una Resaca
3 El Secreto
4 Contrastes en Convivencia
5 Revelaciones y más Problemas
6 El Desmadre de los Sentimientos
7 La Apariencia de la Perfección
8 El Desafío de la Verdad
9 Confusión y Caos
10 Aceptando el Caos
11 La Verdad Sale a la Luz
12 Invitación a Almorzar
13 Conociendo a la Familia
14 El Seminario de los Desastres
15 La Cena de los Malentendidos
16 Éxito Culinario Familiar
17 Vacaciones en Familia
18 Actividad Familiar
19 Una Invitada Especial
20 Conquistando el Corazón Familiar
21 La Armonía Aparente
22 El Encuentro de Cristina y Raúl
23 Una Siembra de Dudas
24 Encuentro Casual
25 Chismes y Rumores
26 Chismes Expandidos
27 Recarga Laboral
28 Un Cruce de Miradas
29 Seducción Fallida
30 Repartidor de Pizzas
31 Algo no Cuadra
32 Algo Traman
33 Invitación a la Cena
34 Las 'Magdalenas'
35 La Mentira de Beatriz
36 Recuerdos y Bromas
37 Fuga de Gas
38 La Cena de Marta
39 Despertar con Café
40 Visita Inesperada
41 Confrontando a Cristina
42 Momentos no Planeados
43 Un E-mail
44 Llamada con Veneno
45 Invitación a Almorzar
46 El Caso Pixel Paradise
47 Investigación: Mundo de Videojuegos
48 Monólogos de Cristina
49 Proteger la Confidencialidad
50 Cómo una Dulce Travesura
51 Otra Cena Vecinal
52 Sala Secreta
53 Conspirando
54 Un Caos Canino
55 Nadie lo Olvidará
56 Aparente Normalidad
57 Competencia Creativa
58 Convenciendo Para El Proyecto
59 Desfile Innovador
60 Chismes y Grupo de WhatsApp
61 El Collar Misterioso
62 ¿Quién rayos fue?
63 Una Verdad Traslúcida
64 Solución Caótica
65 Una Gran Idea
66 Expertos en la Cocina
67 Una Cena Perfecta
68 Una Invitada No Esperada
69 Una Furia Contenida
70 Diluida Esperanza de Descanso
71 Objetivo Canino, Las Magdalenas
72 Un Problema Canino
73 Un Sentido Profesional
74 Diagnóstico Perruno.
75 Terapia Perruna (1/2)
76 Terapia Perruna (2/2)
77 Una Aparición Repentina
78 Perfecta 'V' Invertida
79 ¡Atención, queridos lectores de Dulce Travesura!
80 Una Noche de Trabajos Compartidos
81 La Ventana Indiscreta
82 El Chisme Es Más Importante
83 Irrumpiendo el Apartamento
Capítulos

Updated 83 Episodes

1
Una Noche de Locura
2
Con Una Resaca
3
El Secreto
4
Contrastes en Convivencia
5
Revelaciones y más Problemas
6
El Desmadre de los Sentimientos
7
La Apariencia de la Perfección
8
El Desafío de la Verdad
9
Confusión y Caos
10
Aceptando el Caos
11
La Verdad Sale a la Luz
12
Invitación a Almorzar
13
Conociendo a la Familia
14
El Seminario de los Desastres
15
La Cena de los Malentendidos
16
Éxito Culinario Familiar
17
Vacaciones en Familia
18
Actividad Familiar
19
Una Invitada Especial
20
Conquistando el Corazón Familiar
21
La Armonía Aparente
22
El Encuentro de Cristina y Raúl
23
Una Siembra de Dudas
24
Encuentro Casual
25
Chismes y Rumores
26
Chismes Expandidos
27
Recarga Laboral
28
Un Cruce de Miradas
29
Seducción Fallida
30
Repartidor de Pizzas
31
Algo no Cuadra
32
Algo Traman
33
Invitación a la Cena
34
Las 'Magdalenas'
35
La Mentira de Beatriz
36
Recuerdos y Bromas
37
Fuga de Gas
38
La Cena de Marta
39
Despertar con Café
40
Visita Inesperada
41
Confrontando a Cristina
42
Momentos no Planeados
43
Un E-mail
44
Llamada con Veneno
45
Invitación a Almorzar
46
El Caso Pixel Paradise
47
Investigación: Mundo de Videojuegos
48
Monólogos de Cristina
49
Proteger la Confidencialidad
50
Cómo una Dulce Travesura
51
Otra Cena Vecinal
52
Sala Secreta
53
Conspirando
54
Un Caos Canino
55
Nadie lo Olvidará
56
Aparente Normalidad
57
Competencia Creativa
58
Convenciendo Para El Proyecto
59
Desfile Innovador
60
Chismes y Grupo de WhatsApp
61
El Collar Misterioso
62
¿Quién rayos fue?
63
Una Verdad Traslúcida
64
Solución Caótica
65
Una Gran Idea
66
Expertos en la Cocina
67
Una Cena Perfecta
68
Una Invitada No Esperada
69
Una Furia Contenida
70
Diluida Esperanza de Descanso
71
Objetivo Canino, Las Magdalenas
72
Un Problema Canino
73
Un Sentido Profesional
74
Diagnóstico Perruno.
75
Terapia Perruna (1/2)
76
Terapia Perruna (2/2)
77
Una Aparición Repentina
78
Perfecta 'V' Invertida
79
¡Atención, queridos lectores de Dulce Travesura!
80
Una Noche de Trabajos Compartidos
81
La Ventana Indiscreta
82
El Chisme Es Más Importante
83
Irrumpiendo el Apartamento

descargar

¿Te gustó esta historia? Descarga la APP para mantener tu historial de lectura
descargar

Beneficios

Nuevos usuarios que descargaron la APP, pueden leer hasta 10 capítulos gratis

Recibir
NovelToon
Step Into A Different WORLD!
Download MangaToon APP on App Store and Google Play