Una Invitada Especial

El segundo día prometía ser aún más imprevisible. Julieta despertó antes que nadie, su mente ya maquinando el próximo desafío familiar. A través de la ventana, los primeros rayos de sol pintaban la Sierra Norte de un dorado suave, iluminando su sonrisa traviesa.

Recordó aquella vez en la universidad, cuando organizó un festival de arte improvizado en medio del campus. Sus compañeros pensaban que estaba completamente loca, pero al final hasta el decano había terminado participando, tocando una improvisada batería con libros de administración.

—Buenos días, conspiración —murmuró para sí misma.

El salón de la casa rural se había convertido en un escenario de complicidad familiar, con el desayuno aún tibio sobre la mesa y el olor a café recién hecho flotando en el ambiente. Julieta, con la mirada brillante de quien está a punto de desatar el caos más delicioso, comenzó a sacar disfraces de no se sabía dónde.

—Hoy —anunció con un dramatismo digno de Broadway— haremos teatro.

El café con leche de doña Berta se detuvo a mitad de camino entre la taza y sus labios. Un ataque de tos inminente amenazaba con interrumpir el momento.

—¿Teatro? —preguntó Sara, su voz reducida a un hilo tan fino que casi no se escuchaba.

—No cualquier teatro —corrigió Julieta, moviendo las manos como si estuviera dirigiendo una orquesta imaginaria—. Un teatro basado en nuestra propia vida familiar.

Las niñas —Ana María, Mía y Pía— estallaron en carcajadas que resonaron contra las paredes de piedra. Miguel y Arturo intercambiaron esa mirada de complicidad adolescente, mitad diversión, mitad resignación.

Marco observaba a su esposa con una mezcla de adoración y terror pánico. La conocía lo suficiente para saber que cuando Julieta tenía esa chispa en los ojos, el universo entero podía prepararse para un tsunami de creatividad imparable.

—Las reglas son simples —continuó ella, como un general dirigiendo una operación secreta—. Cada uno interpretará a otro miembro de la familia. Cuanto más exagerado, mejor.

Lucía, con su estrategia innata, fue la primera en levantar la mano.

—Yo seré mamá Berta —declaró, e inmediatamente su voz se transformó en una imitación perfecta del tono severo de su madre.

Soraya tuvo que morderse los labios hasta casi hacerse sangre para no estallar en carcajadas. Mercedes, ya en modo espectáculo, comenzaba a preparar palomitas como si aquello fuera a transmitirse en un canal de televisión.

Lo que siguió fue una representación tan hilarante que incluso doña Berta, conocida por su seriedad inquebrantable, no pudo contener la risa. Arturo interpretó a Marco con tal precisión —caminando tieso, ajustándose imaginarios lentes, hablando en un tono tan solemne que parecía un juez dictando sentencia— que todos estallaron en carcajadas.

Ana María, tambaleándose con unos tacones enormes que casi la hacen tropezar a cada paso, interpretaba a Lucía con un celular imaginario pegado a la oreja y un aire de ejecutiva internacional que dejó a todos desternillándose de risa. Cada movimiento era una exageración magistral: el gesto de colgar una llamada importante, el suspiro de fastidio, la mirada de superioridad.

Julieta observaba la escena, sintiendo que había logrado algo más que una simple obra de teatro. Había creado un momento de conexión familiar, había derribado muros infranqueables, había transformado la rigidez en diversión pura.

En medio de las risas, los disfraces improvisados y los personajes sobre-actuados, la familia Sánchez estaba escribiendo un nuevo capítulo de su historia. Un capítulo que ninguno olvidaría jamás.

Y Julieta, la directora de este caos maravilloso, sonreía. Misión cumplida.

El polvo del camino apenas había comenzado a asentarse cuando Marta apareció en el horizonte de Buitrago del Lozoya como un huracán vestido de verano. Su conjunto —más propio de una pasarela de Milán que de un pueblo serrano— destellaba bajo el sol con tal intensidad que parecía ser una señal de advertencia.

—¡Vine a ayudar! —anunció, como si fuera la heroína de una película de salvamento.

La mirada de doña Berta podría haber congelado no solo un volcán en erupción, sino convertido la lava en un cubo de hielo instantáneo. Marco intentó disimular una sonrisa, mordiéndose el interior de la mejilla. Julieta, con esa chispa traviesa en los ojos, vio en Marta algo más que una intrusa: vio a una aliada perfecta para el caos que estaba a punto de desatarse.

—Perfecto —susurró a Marco—. Ahora la diversión será total.

Lo que Marta entendía por "ayudar" estaba tan lejos de cualquier definición convencional como la luna de la tierra. En lugar de ordenar o asistir, se lanzó al descontrol con la misma intensidad con que un pirata se arroja a un tesoro.

Mercedes la observaba desde la cocina con una mezcla de horror y fascinación. Marta había convertido el espacio culinario en algo que parecía el estudio de un artista después de un terremoto creativo. Los cubiertos aparecieron untados de pintura, las ollas llenas de dibujos abstractos, y los paños de cocina parecían banderas de guerra de un ejército de artistas locos.

—Necesitamos más color —declaró Marta, como si estuviera revelando un secreto universal.

Mercedes murmuró algo entre dientes que sonaba sospechosamente como una antigua maldición gitana, mezclada con improperios de cocina.

El almuerzo se transformó en una experiencia que superaba cualquier definición de surrealismo. Julieta había convertido cada plato en un lienzo, cada ingrediente en un pincel, cada sabor en una historia familiar.

—Mira —señaló un plato que parecía una escultura abstracta nacida de un sueño febril—. Este es tío Alfonso. Un poco caótico, pero con un sabor único.

Marco oscilaba entre la risa contenida y una preocupación genuina. Su familia no estaba preparada para semejante nivel de locura creativa.

—¿Qué representa este? —preguntó Arturo señalando otro plato que parecía la explosión de una bomba de colores.

—Es mi suegra —respondió Julieta con una seriedad digna de un juez dictando sentencia—. Estructurada por fuera, pero con una complejidad interior impresionante.

Doña Berta, que había escuchado el comentario, alzó una ceja con la precisión de un reloj suizo. Por un instante, el tiempo se detuvo. Julieta contuvo la respiración, esperando una reprimenda épica.

Pero entonces, para sorpresa de todos —incluida ella misma—, doña Berta esbozó una diminuta sonrisa. Una sonrisa tan pequeña que podría haberse perdido entre los pliegues de su impecable maquillaje, pero lo suficientemente significativa como para hacer temblar los cimientos de la realidad familiar.

—Interesante interpretación —murmuró.

Y en ese momento, Julieta supo que había ganado algo más que una batalla de creatividad: había conquistado un territorio en el corazón infranqueable de su suegra.

Capítulos
1 Una Noche de Locura
2 Con Una Resaca
3 El Secreto
4 Contrastes en Convivencia
5 Revelaciones y más Problemas
6 El Desmadre de los Sentimientos
7 La Apariencia de la Perfección
8 El Desafío de la Verdad
9 Confusión y Caos
10 Aceptando el Caos
11 La Verdad Sale a la Luz
12 Invitación a Almorzar
13 Conociendo a la Familia
14 El Seminario de los Desastres
15 La Cena de los Malentendidos
16 Éxito Culinario Familiar
17 Vacaciones en Familia
18 Actividad Familiar
19 Una Invitada Especial
20 Conquistando el Corazón Familiar
21 La Armonía Aparente
22 El Encuentro de Cristina y Raúl
23 Una Siembra de Dudas
24 Encuentro Casual
25 Chismes y Rumores
26 Chismes Expandidos
27 Recarga Laboral
28 Un Cruce de Miradas
29 Seducción Fallida
30 Repartidor de Pizzas
31 Algo no Cuadra
32 Algo Traman
33 Invitación a la Cena
34 Las 'Magdalenas'
35 La Mentira de Beatriz
36 Recuerdos y Bromas
37 Fuga de Gas
38 La Cena de Marta
39 Despertar con Café
40 Visita Inesperada
41 Confrontando a Cristina
42 Momentos no Planeados
43 Un E-mail
44 Llamada con Veneno
45 Invitación a Almorzar
46 El Caso Pixel Paradise
47 Investigación: Mundo de Videojuegos
48 Monólogos de Cristina
49 Proteger la Confidencialidad
50 Cómo una Dulce Travesura
51 Otra Cena Vecinal
52 Sala Secreta
53 Conspirando
54 Un Caos Canino
55 Nadie lo Olvidará
56 Aparente Normalidad
57 Competencia Creativa
58 Convenciendo Para El Proyecto
59 Desfile Innovador
60 Chismes y Grupo de WhatsApp
61 El Collar Misterioso
62 ¿Quién rayos fue?
63 Una Verdad Traslúcida
64 Solución Caótica
65 Una Gran Idea
66 Expertos en la Cocina
67 Una Cena Perfecta
68 Una Invitada No Esperada
69 Una Furia Contenida
70 Diluida Esperanza de Descanso
71 Objetivo Canino, Las Magdalenas
72 Un Problema Canino
73 Un Sentido Profesional
74 Diagnóstico Perruno.
75 Terapia Perruna (1/2)
76 Terapia Perruna (2/2)
77 Una Aparición Repentina
78 Perfecta 'V' Invertida
79 ¡Atención, queridos lectores de Dulce Travesura!
80 Una Noche de Trabajos Compartidos
81 La Ventana Indiscreta
82 El Chisme Es Más Importante
83 Irrumpiendo el Apartamento
Capítulos

Updated 83 Episodes

1
Una Noche de Locura
2
Con Una Resaca
3
El Secreto
4
Contrastes en Convivencia
5
Revelaciones y más Problemas
6
El Desmadre de los Sentimientos
7
La Apariencia de la Perfección
8
El Desafío de la Verdad
9
Confusión y Caos
10
Aceptando el Caos
11
La Verdad Sale a la Luz
12
Invitación a Almorzar
13
Conociendo a la Familia
14
El Seminario de los Desastres
15
La Cena de los Malentendidos
16
Éxito Culinario Familiar
17
Vacaciones en Familia
18
Actividad Familiar
19
Una Invitada Especial
20
Conquistando el Corazón Familiar
21
La Armonía Aparente
22
El Encuentro de Cristina y Raúl
23
Una Siembra de Dudas
24
Encuentro Casual
25
Chismes y Rumores
26
Chismes Expandidos
27
Recarga Laboral
28
Un Cruce de Miradas
29
Seducción Fallida
30
Repartidor de Pizzas
31
Algo no Cuadra
32
Algo Traman
33
Invitación a la Cena
34
Las 'Magdalenas'
35
La Mentira de Beatriz
36
Recuerdos y Bromas
37
Fuga de Gas
38
La Cena de Marta
39
Despertar con Café
40
Visita Inesperada
41
Confrontando a Cristina
42
Momentos no Planeados
43
Un E-mail
44
Llamada con Veneno
45
Invitación a Almorzar
46
El Caso Pixel Paradise
47
Investigación: Mundo de Videojuegos
48
Monólogos de Cristina
49
Proteger la Confidencialidad
50
Cómo una Dulce Travesura
51
Otra Cena Vecinal
52
Sala Secreta
53
Conspirando
54
Un Caos Canino
55
Nadie lo Olvidará
56
Aparente Normalidad
57
Competencia Creativa
58
Convenciendo Para El Proyecto
59
Desfile Innovador
60
Chismes y Grupo de WhatsApp
61
El Collar Misterioso
62
¿Quién rayos fue?
63
Una Verdad Traslúcida
64
Solución Caótica
65
Una Gran Idea
66
Expertos en la Cocina
67
Una Cena Perfecta
68
Una Invitada No Esperada
69
Una Furia Contenida
70
Diluida Esperanza de Descanso
71
Objetivo Canino, Las Magdalenas
72
Un Problema Canino
73
Un Sentido Profesional
74
Diagnóstico Perruno.
75
Terapia Perruna (1/2)
76
Terapia Perruna (2/2)
77
Una Aparición Repentina
78
Perfecta 'V' Invertida
79
¡Atención, queridos lectores de Dulce Travesura!
80
Una Noche de Trabajos Compartidos
81
La Ventana Indiscreta
82
El Chisme Es Más Importante
83
Irrumpiendo el Apartamento

descargar

¿Te gustó esta historia? Descarga la APP para mantener tu historial de lectura
descargar

Beneficios

Nuevos usuarios que descargaron la APP, pueden leer hasta 10 capítulos gratis

Recibir
NovelToon
Step Into A Different WORLD!
Download MangaToon APP on App Store and Google Play